<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><feed version="0.3" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns="http://purl.org/atom/ns#"><title><![CDATA[Translation notes]]></title><link rel="" type="" href="" title=""/><link rel="http://blogs.ya.com/translation/atom.xml" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/translation/atom.xml" title="Translation notes"/><id><![CDATA[ID]]></id><tagline><![CDATA[Porque la traducción no es una ciencia exacta...]]></tagline><generator><![CDATA[http://www.ya.com]]></generator><entry><title><![CDATA[Mudanza]]></title><link rel="Translation notes" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/translation/atom.xml" title="Translation notes"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200603]]></issued><modified><![CDATA[200603]]></modified><created><![CDATA[200603]]></created><summary><![CDATA[Mudanza]]></summary><author><name><![CDATA[Inés]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Mudanza]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/translation/c_11.htm"><![CDATA[Me mudo. Podréis encontrarme en <a target="_blank" href="http://itxells.blogspot.com">http://itxells.blogspot.com</a> <br/><br/>Besines a todos.<br/><br/>P.D.: Pechepichona, sé que a ti te he dado otra dirección por mail... pero es que tenía problemas con esa.]]></content></entry><entry><title><![CDATA[D.E.P.]]></title><link rel="Translation notes" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/translation/atom.xml" title="Translation notes"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200602]]></issued><modified><![CDATA[200602]]></modified><created><![CDATA[200602]]></created><summary><![CDATA[D.E.P.]]></summary><author><name><![CDATA[Inés]]></name></author><dc:subject><![CDATA[D.E.P.]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/translation/c_10.htm"><![CDATA[He estado desaparecida... algunos ya sabéis por qué. El viernes por la mañana me llamaron para decirme que mi abuelo había muerto. Así que tuve que irme a casa para el entierro. Regresé a Seavillage el lunes y estaba tan cansada que por eso no había escrito hasta ahora.<br/><br/>No he sentido un dolor desgarrador ni he llorado como una <i>Magdalena</i>, pero lo he sentido. Mi abuelo ya tenía 80 años y desde hace algún tiempo se le veía muy envejecido. Sabía que sería el primero de mis abuelos en irse. Nadie vive para siempre. No sufrió y he podido disfrutar de él durante mucho tiempo.  Lloré su pérdida a ratitos, cuando lo necesité. Me despedí de él, estuve junto a mi padre en ese momento. Yo creo que estará contento... se fue como quiso, con traje y corbata (estaba muy guapo), con la misa cantada y muchas flores. Y todos estuvimos con él.<br/>No era la mejor persona del mundo, pero era mi abuelo. Y yo lo quería, y lo quiero. Lo echaré de menos.<br/>Adiós, abuelo.]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Mi primera vez... (en compras por Internet)]]></title><link rel="Translation notes" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/translation/atom.xml" title="Translation notes"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200602]]></issued><modified><![CDATA[200602]]></modified><created><![CDATA[200602]]></created><summary><![CDATA[Mi primera vez... (en compras por Internet)]]></summary><author><name><![CDATA[Inés]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Mi primera vez... (en compras por Internet)]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/translation/c_9.htm"><![CDATA[Mi novio es bastante aficionado a los ordenadores, las compras por Internet y estas cosas. A mí nunca me había llamado mucho la atención, aunque todo se pega. De todos modos, él siempre me dice (y es cierto) que no me interesa en absoluto la "tecnología". A mí me interesa lo que puedo hacer con ella, no la tecnología en sí misma. Por ejemplo, me encanta Internet... pero por las posibilidades que me ofrece, como compartir mis pensamientos con otras personas. No me interesa Internet en sí misma, ni cómo ni por qué funciona.<br/>Bueno, el caso es que hace unos minutos, entre el aburrimiento y la curiosidad, me he dado de alta en <i>ebay</i> y he hecho una puja (que no pienso subir) de dos euros por un libro de Lucía Etxebarría. Se lo contaré al <i>bello durmiente</i> mañana en el desayuno... A ver qué le parece.<br/>Él les ha echado un ojo a un par de cosillas... va a montarme un ordenador nuevo con piezas de aquí y de allá... y está todo ilusionado. (Yo también).<br/><br/>En fin, mañana será otro día. Y me espera el examen de <i>Lenguaje y desarrollo</i>. ¿Quién dijo miedo?]]></content></entry><entry><title><![CDATA[What kind of soul are you?]]></title><link rel="Translation notes" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/translation/atom.xml" title="Translation notes"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200602]]></issued><modified><![CDATA[200602]]></modified><created><![CDATA[200602]]></created><summary><![CDATA[What kind of soul are you?]]></summary><author><name><![CDATA[Inés]]></name></author><dc:subject><![CDATA[What kind of soul are you?]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/translation/c_8.htm"><![CDATA[<table width=350 align=center border=0 cellspacing=0 cellpadding=2><tr><td bgcolor="#EEEEEE" align=center><font face="Georgia, Times New Roman, Times, serif" style='color:black; font-size: 14pt;'><b>You Are a Peacemaker Soul</b></font></td></tr><tr><td bgcolor="#DDDDDD"><center><img src="http://images.blogthings.com/whatkindofsoulareyouquiz/peacemaker-soul.jpg" height="100" width="100"></center><font color="#000000"><br/>You strive to please others and compromise anyway you can.<br/>War or conflict bothers you, and you would do anything to keep the peace.<br/>You are a good mediator and a true negotiator.<br/>Sometimes you do too much, trying so hard to make people happy.<br/><br/>While you keep the peace, you tend to be secretly judgmental.<br/>You lose respect for people who don't like to both give and take.<br/>On the flip side, you've got a graet sense of humor and wit.<br/>You're always dimplomatic and able to give good advice.<br/><br/>Souls you are most compatible with: Warrior Soul, Hunter Soul and Visionary Soul</font></td></tr></table><div align="center"><a href="http://www.blogthings.com/whatkindofsoulareyouquiz/">What Kind of Soul Are You?</a></div>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Mi primer... ¿amor?]]></title><link rel="Translation notes" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/translation/atom.xml" title="Translation notes"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200602]]></issued><modified><![CDATA[200602]]></modified><created><![CDATA[200602]]></created><summary><![CDATA[Mi primer... ¿amor?]]></summary><author><name><![CDATA[Inés]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Mi primer... ¿amor?]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/translation/c_7.htm"><![CDATA[Verano de 1999<br/><br/>Estaba como una regadera<br/><br/>Cierto. Estaba como una regadera. Ella lo sabía. Estaba loca, pasada de vueltas, como quieran llamarlo. Pero ahora no está pensando en eso. Está en el parque, como todas las noches, rodeada de nuevos amigos y otros no tan nuevos. Él también está allí, lo conoció de pura casualidad dos años antes y desde entonces para ella se ha convertido en su mejor amigo. Está segura de que nunca ha querido a nadie igual, tal vez más o menos, la intensidad no importa pero la forma es diferente. Nadie había demostrado nunca tener tanta paciencia para escuchar sus interminables monólogos, nadie había sido tan bueno con ella. Vivía lejos y nunca la llamaba por teléfono y le escribía muy poco. Cierto. Una de esas verdades que duelen. Ella, en cambio, le escribía cada poco y cartas muy largas, bueno, es su estilo, le gusta que sus amigos sepan qué le pasa, cómo se siente, se va por las ramas, escribe mucho parar contar poco, pero ella es así, no miente, quiere ser ella misma y si esa es su manera de escribir cartas las escribe así, sentiría que estaba mintiendo si lo hiciese de otra manera. Pero cuando Él vuelve habla mucho con ella, le cuenta sus batallitas en clase, en la discoteca..., la hace reír y le hace sentirse bien. Le gusta saber que él no la desprecia, que aunque crea que es rara y que habla demasiado, no la aparte de su lado ni se ría de ella ni la trate mal, porque él la acepta tal como es y no le pide que cambie ni que haga cosas que no quiere hacer. No le suplica que vaya a la discoteca si sabe que no le gusta ir ni que le haga favores enormes. Entonces ella se da cuenta de que es ella la que pide demasiado. Cuando está triste, Él la anima, le da consejos cuando los necesita, siempre se porta muy bien con ella. Ella lo quiere mucho, muchísimo, siempre le pregunta qué tal está con verdadero interés, le gustaría que le contara sus cosas como ella le cuenta las suyas, pero no lo hace, ¿acaso no confía en ella?, Ella jamás le haría daño, se siente mal de sólo verlo mal a Él. Pero ella sí que le pide cosas, no cosas imposibles, cosas como que vaya a la piscina, que le escriba más a menudo. Él nunca le pide nada. A ella le gustaría que lo hiciese. Saber que Él la necesita. Pero parece que no. Ella le ha dicho muchas veces que está ahí para cuando la necesite, pero parece que a Él no le importa. En realidad suele hacer que no se entera de nada. Se hace el tonto. Pero ella sabe que no lo es. Cuando de vez en cuando se pone serio, ella se da cuenta de lo inteligente que es, porque aunque no sea Einstain de tonto no tiene un pelo, pero también se da cuenta de lo mayor que es y eso no le hace gracia, esos dos años a veces parecen cuatro, seis... A veces se siente tan pequeña a su lado... Lo que más rabia le da es eso que le dijo su madre –la de Él- cuando le dijo que cuando estaba de vacaciones le preguntaba por ellas a veces cuando hablaban por teléfono, había dicho: “Me pregunta: “¿Y mis niñas? ¿Qué tal están mis niñas?””. Niñas. Así las había llamado. Al principio se había consolado pensando que aquello de “Mis niñas” seguramente lo diría con cariño y si las consideraba algo suyo algo tenía que quererlas, ¿no? Pero lo de las niñas le dio muy fuerte. Se dio cuenta de lo pequeña que era y también de lo pequeña que él la veía. Estaba como una regadera, hablaba demasiado, era pequeña y ni siquiera era guapa. Un montón de buenas cualidades, sí señor. Siempre lo había querido mucho. Había pasado de ser su mejor amigo a ser su hermano mayor y de hermano mayor pasó a ser... Algo mucho más grande. El primero al que quería de aquella manera. Estaba pasada de vueltas, sí, tal vez por eso fue a contarle la historia a su otro mejor amigo, algo así como la otra mitad del primero, pero tenía que hablar con alguien y, de todas maneras, a pesar de lo que le había dicho a ella ya tenía que haberlo sabido antes. Todos se habían dado cuenta antes que ella. Siempre habían estado agobiándola, diciéndole que le gustaba y... ¿gustarle? Lo quería, más de lo que todas se imaginaban, más de lo que podía pensar su otra mitad, más de lo que Él mismo sabía, porque Él tenía que saberlo, cualquiera que no fuese sordo, ciego y mudo lo sabría, y Él lo sabía, ella estaba segura de eso, aunque hacía como si no lo supiese. Todo lo que ella querría saber era sencillamente qué pensaba Él de ella realmente. Si no le importaba nada o la quería como amiga o tal vez como a una hermana pequeña. Verdaderamente, de esta historia, lo que más le preocupaba eran dos cosas: que Él la quisiese como ella lo había querido a Él antes de volverse loca del todo, antes de enamorarse y no perderlo. Eso por encima de todo: no perderlo.]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Un buen día...]]></title><link rel="Translation notes" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/translation/atom.xml" title="Translation notes"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200602]]></issued><modified><![CDATA[200602]]></modified><created><![CDATA[200602]]></created><summary><![CDATA[Un buen día...]]></summary><author><name><![CDATA[Inés]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Un buen día...]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/translation/c_6.htm"><![CDATA[Ayer tuve un buen día. Mi novio tenía que irse a ayudar a unos amigos con un trabajillo que tenían y me levanté a las nueve menos algo para desayunar con él. Últimamente está de lo más cariñoso y estuvo todo el desayuno diciéndome que me quiere mucho, que soy muy guapa y dándome las gracias por haberle hecho café. Yo tenía mucho sueño (me había costado mucho dormirme esa noche) así que cuando él se fue me fui a la cama, a seguir durmiendo. Estuve durmiendo hasta las dos de la tarde (im-presionante, señores/as). Cuando me desperté, comí viendo los Simpsons, me terminé de leer el blog de Pilimindrina, me duché y me fui al Open Cor... que tenía que comprar un par de cosas y estaba todo cerrado (suele pasar los domingos, sí). Aproveché para comprar entradas para ver esta tarde en el cine <i>Memorias de una geisha</i>. Ah, y por fin compré condones... porque aunque vaya a dejar de tomar la píldora una temporadita, no me pienso quedar a dos velas, sólo faltaría... amos, hombre.<br/>Fui caminando, porque los domingos el autobús que va hasta el centro sólo pasa cada media hora y no tenía ganas de esperar. Me encantó el paseo, hacía mucho que no paseaba así por Seavillage. Además, en el paseo me acompañó Joaquín Sabina (adoro a ese hombre). Merendé un delicioso bocata del Subway (pan de avena dulce, calentito, jamón cocido, lechuga, tomate, aceitunas negras, cebolla y mostaza de miel) con una cocacola. Y me di el capricho de comprarme un gofre con nata y chocolate en Princess, frente a mi antigua residencia. Me acordé de mis amigas, qué le vamos a hacer... si es que fue una de ellas la que me descubrió esos riquísimos gofres.<br/>Cuando llegué a casa me dio por pensar en Montse... que hace siglos que no sé de ella, desde que se volvió a BCN. Le envié un mail hace poco y no había contestado. Yo no sabía si no me quería contestar o no lo había leído. La llamé, preferí salir de dudas. Y salí de dudas, efectivamente. Había leído el mail, pero aún no puede escribir... La operaron de un brazo hace poquito (que no se me preocupe nadie, está bien).<br/><br/>En fin, un buen día... con momentos muy bonitos, muy especiales...]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Juguetes sexuales]]></title><link rel="Translation notes" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/translation/atom.xml" title="Translation notes"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200602]]></issued><modified><![CDATA[200602]]></modified><created><![CDATA[200602]]></created><summary><![CDATA[Juguetes sexuales]]></summary><author><name><![CDATA[Inés]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Juguetes sexuales]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/translation/c_5.htm"><![CDATA[Mi novio me dijo hace un par de semanas, supongo que medio de broma, que me iba a regalar un vibrador. Lo cierto es que desde que lo dijo, llevo recordándoselo cada dos por tres, a ver si, efectivamente, me lo regala. Y es que siempre me han llamado la atención estas cosas... siempre he tenido ganas de probarlas. Lo que no he tenido han sido los cojones de plantarme un día en el SexShop que tenía en frente de la residencia y comprarme algo. Una, que es así de vergonzosa. Aunque lo cierto es que también me hace ilusión y me parece bonito que me lo regale él. También me parece tremendo, este chico cada día que pasa está más liberado... (algún día os contaré cómo le conocí, jajaja)<br/>Bueno, en fin, que hoy he encontrado un Sexshop que vende cosillas de estas por Internet y le he dicho claramente: quiero esto. Me ha dicho que me lo comprará.... Estoy impaciente. (Creo que él también).<br/><br/>¿Os apetece compartir alguna historia relacionada con juguetes sexuales? (Yo prometo contaros qué tal... cuando tenga algo que contar)]]></content></entry><entry><title><![CDATA[La vida de una universitaria: Chapter 2]]></title><link rel="Translation notes" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/translation/atom.xml" title="Translation notes"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200602]]></issued><modified><![CDATA[200602]]></modified><created><![CDATA[200602]]></created><summary><![CDATA[La vida de una universitaria: Chapter 2]]></summary><author><name><![CDATA[Inés]]></name></author><dc:subject><![CDATA[La vida de una universitaria: Chapter 2]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/translation/c_4.htm"><![CDATA[Al principio lo del apartamento fue como estar en el mismísimo cielo. La semana antes de irme me quedaba en la sala de ordenadores de la residencia hasta las cinco de la mañana (en teoría aquello no estaba permitido, pero teniendo en cuenta la situación, hacían la vista gorda) para no escuchar el jaleo de mis vecinitas. ¡Me ponían muy nerviosa! Me dedicaba a chatear y cosillas así... La verdad es que en aquel momento aún no había descubierto los blogs... si lo hubiese sabido entonces... tendría más que leer y podría desahogarme poniendo a parir a aquellas víboras.<br/>Bueno, el caso es que finalmente me fui al apartamento. Y al principio era maravilloso porque podía dormir tranquilamente... Después de la cura de sueño de las dos primeras semanas, me empecé a sentir mucho mejor y a estudiar y a ese tipo de cosas. Pero como siempre algo se tiene que torcer, la alegría no me duró demasiado tiempo. Mis queridas amigas de la residencia, vete a saber tú por qué, empezaron a dejar de quedar conmigo, a dejar de venir a verme... y cuando yo iba a la residencia a verlas pasaban de mí muchísimo. Siempre estaban muy ocupadas, ¡qué casualidad! Excepto una, hay que hacer honor a la verdad. Pero claro, era la única que no pertencía a aquel grupo, una chica un poco "peculiar" que era cinco años mayor que nosotras. De todas maneras, para mí la situación no había llegado a ser grave, aún no había empezado a sospechar nada extraño. Llegué a mi casa para las vacaciones de Navidad, contentísima de poder pasarla en casa con mi familia (sabiendo que en enero me volvería a marchar) y con mis amigas. El día que llegué me llevé el disgusto más grande de toda mi vida. Mi hermana se había escapado de casa. Y no voy a contar ahora los detalles, porque no me apetece y no tengo mucho tiempo, quizá algún día sí os lo cuente. La cosa es que todos pasamos unas vacaciones horribles. Mi hermana volvió a casa el cinco de enero. El siete yo regresé a Seavillage. Aún me sentía muy mal por todo aquello, me costaba muchísimo estudiar, estaba triste y estaba sola... porque claro, mis "amigas" estaban muy ocupadas. Menos Montse, que siguió conmigo. Como las juergas de las vecinitas no la dejaban descansar y estudiar en época de exámenes... se pasó el "parón" de febrero (y el de junio) viviendo conmigo.<br/>Tuve dos exámenes en febrero, aprobé uno.<br/>Con el tiempo, poco a poco, fui superando aquellos disgustos. Aunque tuve entre medias un rollo con un palentino que me hizo trizas también durante una temporadita. Estuve mal, pero no podía compararse al dolor que sentí cuando mi hermana se fue o al abandono colectivo de las amigas con las que siempre había soñado. Aquello tardó menos en cicatrizar.<br/>Tuve seis exámenes en junio: aprobé dos.<br/>En septiembre aprobé dos exámenes. Terminé el curso con 5 de 8.]]></content></entry><entry><title><![CDATA[La vida de una universitaria: Chapter 1]]></title><link rel="Translation notes" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/translation/atom.xml" title="Translation notes"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200602]]></issued><modified><![CDATA[200602]]></modified><created><![CDATA[200602]]></created><summary><![CDATA[La vida de una universitaria: Chapter 1]]></summary><author><name><![CDATA[Inés]]></name></author><dc:subject><![CDATA[La vida de una universitaria: Chapter 1]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/translation/c_3.htm"><![CDATA[Llegué a Seavillage con muchas, muchísimas ilusiones. No en vano llevaba AÑOS soñando con irme de casa, de mi pueblo... con conocer gente nueva, con cambiar de vida. Estaba completamente segura de que todo sería diferente y mejor aquí. Yo no me fui con pena, ni una poca. Ni creía que fuese a echar de menos mi casa. Recuerdo que mientras yo vivía feliz en una nube, pensando que pronto me iría, a veces mi hermana me decía que mi madre se había puesto a llorar en la cocina. Y eso que mi madre nunca ha sido de las que te dicen que te quieren o te están dando besitos y abracitos. No, de hecho, nunca hace esas cosas. Pero querernos nos quiere un huevo. Y se nota. De todos modos, no me parecía propio de mi madre, aunque supongo que una madre es una madre por muy desapegada que parezca y que nunca es fácil ver partir a tus retoños... Seavillage está bastante lejos de la casa de mis padres (es que después de cuatro años fuera, ya no puedo considerarla mi casa) y desde un principio, iba sólo una vez cada dos meses o algo así. Vamos, que nunca he sido una de esas estudiantes de autobús el viernes y domingo y el <i></i>taper<i></i> de mamá en la nevera.<br/>El primer día que pasé aquí fue maravilloso, insuperable. Mis padres (a los que les acojonaba bastante la idea de que compartiese piso con desconocidos) me metieron en una residencia. Yo había negado completamente a que la resi fuera de monjas. Dije que antes que eso prefería quedarme en casa y no estudiar nada. La verdad es que a mis padres tampoco es que las monjas les fascinen, así que buscamos una residencia "normal". Me llevaron mis padres en coche y después de comer y dejar todos mis trastos en la que iba a ser mi habitación, nos despedimos. Una de mis hermanas no estaba, habían venido mis padres y mis hermanos pequeños. Los cuatro se pusieron a llorar. Me dio un poquito de cosa, pero en cuanto se marcharon fui a buscar a una chica a la que había visto planchando su ropa menos de un cuarto de hora antes. Ella llevaba en Seavillage cosa de cuatro días, y estaba aburrida de estar sola. Nos fuimos a dar una vuelta. Vimos una exposición de cuadros. Nos hicimos socias de la biblioteca municipal. Paseamos. Tomamos caipirinhas.<br/>Conforme se acercaba el primer día de clase, iba llegando más gente a la residencia. Había bastantes chicas que iban a estudiar lo mismo que yo. Cosa rara, con lo tímida que siempre he sido, se me ocurrió reunirlas a todas la noche antes para ir todas juntas a la Facultad. Y es que íbamos acojonadillas perdidas. Cogimos un autobús en el que casi me mato de la hostia tan grande que me pegué, y es que en Seavillage los autobuses son muy peligrosos y hay que ir con mucho cuidado (yo aún no lo sabía)... Al principio todo en la Facultad parecía maravilloso, en la residencia también. Me sentía la mujer más feliz del mundo, estaba haciendo muchos amigos y salía todos los jueves, viernes y sábados hasta la hora que me daba la gana (es que mis padres me mandaban estar en casa a la una y media).<br/>Todo era genial, hasta que después de unos dos meses, las chicas de la habitación de al lado (y no es una canción de Fran Perea) empezaron a montarse fiestecillas día sí, día también, hasta las tres de la mañana. Teníamos que levantarnos a las siete... y yo no podía dormir nada. Lo pasé fatal, estaba siempre cansada, casi no iba a clase, no podía estudiar, me empezó a cambiar el humor y llegó un momento en que lloraba por cualquier cosa.  Tan mal lo pasé, que un día no aguanté más y cogí un autobús y me fui a casa. A mitad de la semana. Sólo llamé a mis padres para avisarles cuando ya estaba en la estación y había comprado el billete, para que no intentasen convencerme de que me quedara. Cuando llegué estuve muchísimas horas durmiendo. Mis padres me llevaron al médico y al psicólogo. Me dieron pastillas para dormir. Y me quedé una semana entera en casa, para dormir, principalmente. La noche que volví, me enteré de que pese a lo que me había pasado y a que sabían que molestaban un montón, esas tías seguían montando juergas todas las noches. Me puse muy nerviosa y llamé a mis padres. Me eché a llorar... Un drama, vamos. La situación cada vez se me hacía más difícil y al final mis padres me sacaron de allí. Me fui a vivir sola en un apartamento.<br/><br/>P.S.: Me había quejado tropecientas veces a la señora de la residencia, pero no hizo absolutamente nada.]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Exams, libraries, thoughs and other things]]></title><link rel="Translation notes" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/translation/atom.xml" title="Translation notes"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200602]]></issued><modified><![CDATA[200602]]></modified><created><![CDATA[200602]]></created><summary><![CDATA[Exams, libraries, thoughs and other things]]></summary><author><name><![CDATA[Inés]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Exams, libraries, thoughs and other things]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/translation/c_2.htm"><![CDATA[Febrero es época de exámenes. También es época de descontrol y desorden. Todos los pisos de estudiantes están más descuidados (aunque algunos ya parecían leoneras antes) y adquirimos hábitos extraños. Cada uno tiene sus propias rarezas, aunque en estas fechas hay algunas bastante comunes:<br/><br/>Cambios en la alimentación: durante los exámenes solemos tener algunos antojos... por lo general nos apetecen cosas dulces, chocolate, frutos secos... y algún que otro caprichito más (patatas fritas, gominolas, caramelos, bocadillos, pizzas...) ¿Por qué en estos momentos nos vuelve locos la comida basura? Y eso que a mí, por ejemplo, me gusta comer sano y cocinar... pues nada, tengo unos antojos tremendos.<br/><br/>Cambiamos nuestros horarios: conozco a tres chicos que vivían juntos. Dos de ellos tenían un horario parecido, aunque uno de ellos madruga y se acostaba temprano y el otro se levantaba y acostaba dos o tres horas más tarde. El tercero se levantaba por la noche, cuando el primero de ellos estaba a punto de acostarse (o cuando ya estaba en la cama) y se iba a dormir cuando los otros se levantaban. Y es que a veces llegamos a hacer cosas verdaderamente extrañas para encontrar el momento en que rendimos más.<br/><br/>Cambios de humor: nervios, irritabilidad... va por épocas o según la persona, pero seguro que todos, en mayor o menor medida, lo sufrimos. Es más o menos como el Síndrome Premenstrual (jaja).<br/><br/>Yo, por mi parte, he conseguido ponerme a estudiar hoy a las ocho y media de la mañana... y es un gran logro. Llevaba varios días a punto de ponerme a estudiar pero entreteniéndome con cualquier cosa, generalmente, el ordenador. Así que esta mañana decidí irme a una biblioteca universitaria que tengo al ladito de casa. Llegué como quince o veinte minutos antes de la hora de apertura de la biblioteca. Ya había bastante gente esperando. Y durante el ratito que estuve sentada al lado de la puerta, llegó mucha más gente. A los pocos minutos de abrir sus puertas estaba completamente llena. Me marché después de estudiar durante dos horas porque necesitaba un descanso y me daba nosequé estar paseando por el pasillo entre la gente que estaba esperando a ver si quedaba algún sitio libre. Ahora que parece que le voy cogiendo el truco, y que ya estoy concentrada, me pondré a estudiar en casa. Tendré que pasar del ordenador, que me conviene.<br/><br/>Estoy pensando mucho y muy seriamente qué hacer con mi futuro. Tengo muy claro que quiero irme de Erasmus para el curso 2007-2008, a poder ser, a Polonia. Me gustaría mucho aprender polaco y alemán. También tengo muy claro que no querría depender económicamente de mis padres desde entonces y estoy pensando en las posibilidades laborales que puedo tener a falta de dos asignaturas para terminar la carrera. No sé... supongo que estoy pensando demasiado (es que tengo una tremenda habilidad para preocuparme por cosas que no van a pasar hasta dentro de mucho tiempo).<br/><br/>Una pregunta, ¿tú contratarías a un traductor que aún no ha terminado la carrera?<br/>]]></content></entry></feed>
