El juicio final IV (declara mi antecesor)
A pesar de que ultimamente me dejo ver poco por aquí -ustedes comprenderán que estando muerto no podría ser de otra manera-, de vez en cuando obro el milagrito y comparezco ante mis fieles seguidores terrenales para hacerles partícipes de los últimos acontecimientos que se producen a mi alrededor.
En los últimos días han sido muchas mis ocupaciones ya que el juicio final contra mi persona ha comenzado y estoy teniendo que ver cosas bastante desagradables.
El primer golpe de efecto del fiscal ha sido llamar a declarar a Albino Luciani, tristemente conocido como Juan Pablo I, es decir mi antecesor. Luciani -al que me niego a llamar Papa-, me ha increpado y me ha preguntado sobre mi relación con el Cardenal Jean Villot, que en el momento de su muerte fue quien tejió y destejió a su antojo desatando así toda esa sarta de burdos rumores en torno a su supuesto asesinato. Es cierto que yo conocía a Villot, es cierto que el era el Camarlengo en el momento de mi proclamación, es cierto que Villot habló conmigo la tarde del 27 de septiembre del 78, alrededor de 30 horas antes del fallecimiento de Luciani pero nada tuve yo que ver con lo que sucedió al día siguiente, ni con aquella botella de vino ni con nada de lo que se me acusa. Todo son mentiras y difamaciones y "ni existen pruebas ni existirán".
¿Que me beneficié de su muerte? Es cierto, no puedo negarlo, pero no tuve nada que ver con ella. Eso es como si algunos vincularan al actual presidente del gobierno de España, el Zapatero ese, con la organización del célebre atentado del 11 M en Madrid sólo por el hecho de haber sido su máximo beneficiario. ¿A quién se le ocurre tal aberración? Ya, ya sé que hay algunos que lo insinúan y me duele que sean precisamente mis correligionarios de la COPE pero no son más que expeculaciones sin sentido a las que hemos de hacer oídos sordos.
Esto no ha hecho más que empezar porque creo que también tienen pensado llamar a declarar a Freddy Mercuri por todas las acusaciones que me hacen sobre la propagación del SIDA.
¡¡¡Esto es una comedia!!!
Recen por mí (si es que aún tienen fe).
Posdata: Veo que finalmente se han destapado los "tejemanejes" de Konrad Sanislaw Hejmo. Siempre supe que no eras trigo limpio. Ahora carga con tu condena.
En los últimos días han sido muchas mis ocupaciones ya que el juicio final contra mi persona ha comenzado y estoy teniendo que ver cosas bastante desagradables.
El primer golpe de efecto del fiscal ha sido llamar a declarar a Albino Luciani, tristemente conocido como Juan Pablo I, es decir mi antecesor. Luciani -al que me niego a llamar Papa-, me ha increpado y me ha preguntado sobre mi relación con el Cardenal Jean Villot, que en el momento de su muerte fue quien tejió y destejió a su antojo desatando así toda esa sarta de burdos rumores en torno a su supuesto asesinato. Es cierto que yo conocía a Villot, es cierto que el era el Camarlengo en el momento de mi proclamación, es cierto que Villot habló conmigo la tarde del 27 de septiembre del 78, alrededor de 30 horas antes del fallecimiento de Luciani pero nada tuve yo que ver con lo que sucedió al día siguiente, ni con aquella botella de vino ni con nada de lo que se me acusa. Todo son mentiras y difamaciones y "ni existen pruebas ni existirán".
¿Que me beneficié de su muerte? Es cierto, no puedo negarlo, pero no tuve nada que ver con ella. Eso es como si algunos vincularan al actual presidente del gobierno de España, el Zapatero ese, con la organización del célebre atentado del 11 M en Madrid sólo por el hecho de haber sido su máximo beneficiario. ¿A quién se le ocurre tal aberración? Ya, ya sé que hay algunos que lo insinúan y me duele que sean precisamente mis correligionarios de la COPE pero no son más que expeculaciones sin sentido a las que hemos de hacer oídos sordos.
Esto no ha hecho más que empezar porque creo que también tienen pensado llamar a declarar a Freddy Mercuri por todas las acusaciones que me hacen sobre la propagación del SIDA.
¡¡¡Esto es una comedia!!!
Recen por mí (si es que aún tienen fe).
Posdata: Veo que finalmente se han destapado los "tejemanejes" de Konrad Sanislaw Hejmo. Siempre supe que no eras trigo limpio. Ahora carga con tu condena.
¿Benedicto XVI?
Acabo de enterarme. Ahí abajo habeis hecho Papa al bueno de Joseph. Estaba cantado. Ya visteis que intentó moverme la silla en éste mismo blog colando su foto hace unos cuantos post y, al final, se ha salido con la suya. Ahora es fácuil decirlo pero esto es algo que yo me olía desde hace más de seis años cuando mi salud comenzó a flaquear estrepitosamente.
Recuerdo que un día, después de las audiencias de los miércoles, me conduje a mi apartamento y me sorprendió ver la puerta de mis habitaciones abierta. Mi sorpresa fue mayúscula al entrar y encontrarme al bueno de Jospeh probándose mis sotanas blancas y lanzando bendiciones por la ventana. Yo le pregunté que qué hacía y me contó no recuerdo qué historia de las sotanas y la lavandería que yo, desde luego, no me tragué.
No obstante lo que más me ha sorprendido de todo esto ha sido la elección de su nombre porque, y esto sí que está aún fresco en mi mente como si hubiera sido ayer, fueron muchas las ocasiones en que Ratzinger me dijo que mi papado entraría en la historia y que después de mí aquel que fuera mi sucesor no tendría otro remedio que honrarme adoptando mi nombre. ¿Benedicto XVI? ¡¡¡Menudo rostro tienes JOSEPH!!! Mi único consuelo es que si yo lo tengo jodido para salvarme aquí arriba a tí ya te tienen reservada una silla en el infierno junto a Pio XII a quien aquí llaman "el amigo de los nazis".
Recen por mí (mi proceso se va dilatando y la vida aquí es una aburrida espera)
Recuerdo que un día, después de las audiencias de los miércoles, me conduje a mi apartamento y me sorprendió ver la puerta de mis habitaciones abierta. Mi sorpresa fue mayúscula al entrar y encontrarme al bueno de Jospeh probándose mis sotanas blancas y lanzando bendiciones por la ventana. Yo le pregunté que qué hacía y me contó no recuerdo qué historia de las sotanas y la lavandería que yo, desde luego, no me tragué.
No obstante lo que más me ha sorprendido de todo esto ha sido la elección de su nombre porque, y esto sí que está aún fresco en mi mente como si hubiera sido ayer, fueron muchas las ocasiones en que Ratzinger me dijo que mi papado entraría en la historia y que después de mí aquel que fuera mi sucesor no tendría otro remedio que honrarme adoptando mi nombre. ¿Benedicto XVI? ¡¡¡Menudo rostro tienes JOSEPH!!! Mi único consuelo es que si yo lo tengo jodido para salvarme aquí arriba a tí ya te tienen reservada una silla en el infierno junto a Pio XII a quien aquí llaman "el amigo de los nazis".
Recen por mí (mi proceso se va dilatando y la vida aquí es una aburrida espera)
El juicio final (III)
Ya tengo abogado. Es un tal Rybcinscky, un polaco natural de Wadowice -como yo-, que se dedica a esto desde hace doce siglos. Según me ha comentado el mio es un caso ganado aunque yo no quiero lanzar las campanas al vuelo hasta que no se celebre la vista oral.
Al parecer son dos los grandes argumentos que tienen contra mí. De una parte el haber convertido al Vaticano en el primer estado en reconocer a Croacia, dando alas al gobierno de Tudjman y alimentando el concflicto de la antigua Yugoslavia que todos sabemos cómo terminó. Según mi abogado será bastante difícil vincularme por ello al origen de la guerra y sólo me podrían calificar de "imprudente" lo que no lleva implícita ninguna condena mayor. El otro gran argumento que tienen contra mí es el de haber "ejercido proselitismo contra la profilaxis sanitaria consecuencia de lo cual se habría disparado el número de contagios del VIH y se habrían generado miles de muertes". Para que me entendais me acusan de todas mis campañas contra el preservativo y al parecer por ahí si que me tienen bastante "pillado" ya que sería un claro "delito contra la salud pública". No sé, a estas alturas me pregunto quién me mandaría a mí meterme en esos asuntos cuando en realidad yo estaba tan contento con mis votos de castidad y aquello era algo que ni me iba ni me venía. Rybcinscky piensa que aunque me condenarán es posible que consigamos minimizar la pena pero ya os contaré.
Sigo al corriente de lo que pasa allí abajo y estoy soprendido de la que organizaron en mi funeral. Les doy las gracias a todos los que asistieron pero quede aquí mi malestar al no haber sido respetada mi decisión de ser enterrado en Polonia junto a los míos. Al final han hecho una interpretación torticera de mi testamento y me han metido en la tumba de Juan XXIII que no es precisamente donde me hubiera gustado descansar. No obstante que sepan Ratzinger y compañía que se la guardo para cuando vengan. También quiero felicitar a TVE por la cobertura que han dado a todo lo mio (no, si al final va a resultar que el Zapatero éste es tan meapilas como su antecesor) y quiero decir a mis amigos de la COPE (especialmente al amigo Losantos que deje de "mear fuera de tiesto" y que no sea más papista que yo).
Un abrazo a todos y recen por mí.
----------------
En el momento de escribir este post me llega una nota de mi abogado diciéndome que piensan buscarme las vueltas con el tema de la muerte de Roberto Calvi (y todo el lio del banco Ambrosiano) y con el "asesinato" de mi antecesor. La he cagado, la he cagado. ¡¡¡¡RECEN POR MI!!!
Al parecer son dos los grandes argumentos que tienen contra mí. De una parte el haber convertido al Vaticano en el primer estado en reconocer a Croacia, dando alas al gobierno de Tudjman y alimentando el concflicto de la antigua Yugoslavia que todos sabemos cómo terminó. Según mi abogado será bastante difícil vincularme por ello al origen de la guerra y sólo me podrían calificar de "imprudente" lo que no lleva implícita ninguna condena mayor. El otro gran argumento que tienen contra mí es el de haber "ejercido proselitismo contra la profilaxis sanitaria consecuencia de lo cual se habría disparado el número de contagios del VIH y se habrían generado miles de muertes". Para que me entendais me acusan de todas mis campañas contra el preservativo y al parecer por ahí si que me tienen bastante "pillado" ya que sería un claro "delito contra la salud pública". No sé, a estas alturas me pregunto quién me mandaría a mí meterme en esos asuntos cuando en realidad yo estaba tan contento con mis votos de castidad y aquello era algo que ni me iba ni me venía. Rybcinscky piensa que aunque me condenarán es posible que consigamos minimizar la pena pero ya os contaré.
Sigo al corriente de lo que pasa allí abajo y estoy soprendido de la que organizaron en mi funeral. Les doy las gracias a todos los que asistieron pero quede aquí mi malestar al no haber sido respetada mi decisión de ser enterrado en Polonia junto a los míos. Al final han hecho una interpretación torticera de mi testamento y me han metido en la tumba de Juan XXIII que no es precisamente donde me hubiera gustado descansar. No obstante que sepan Ratzinger y compañía que se la guardo para cuando vengan. También quiero felicitar a TVE por la cobertura que han dado a todo lo mio (no, si al final va a resultar que el Zapatero éste es tan meapilas como su antecesor) y quiero decir a mis amigos de la COPE (especialmente al amigo Losantos que deje de "mear fuera de tiesto" y que no sea más papista que yo).
Un abrazo a todos y recen por mí.
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En el momento de escribir este post me llega una nota de mi abogado diciéndome que piensan buscarme las vueltas con el tema de la muerte de Roberto Calvi (y todo el lio del banco Ambrosiano) y con el "asesinato" de mi antecesor. La he cagado, la he cagado. ¡¡¡¡RECEN POR MI!!!
El juicio final (II)
He perdido la noción del tiempo. Aquí no existen los días y las noches por lo que estoy completamente desorientado. Estoy al corriente, eso sí, de lo que sucede en la tierra y de toda la que se está organizando desde mi desaparición. Antes de nada quiero pedir perdón al príncipe Carlos de Inglaterra ya que me he enterado de que ha tenido que aplazar su boda a causa de mis funerales. Algún mal pensado podría decir que le he hecho un favor dándole un día más para pensárselo pero a mí, la verdad, me sabe mal.
Por lo demás vivo en una absoluta incertidumbre donde lo único que a estas alturas tengo claro es que vida eterna SÍ que hay (sino no podríais leer éste post). Ahora bien lo del cielo, el purgatorio y el infierno no lo tengo todavía demasiado claro.
Según mi guía, quienes venimos de la tierra tenemos una especie de "pecado original" que nos impide ir al cielo directamente. Parece que, a pesar de los dos milenios transcurridos, Dios no acaba de asimilar lo que allí hicieron con su hijo y cuando nos presentamos aquí nos la tiene guardada. La parte positiva es que tampoco es nada fácil ir al infierno en sentencia firme ya que has de pasar por el juicio final y al parecer ríete tú de la lentitud de la justicia allí abajo.
No sé cuánto tiempo lleva muerto Ronal Reagan pero es uno de los que aún anda por aquí. Está condenado pero a la espera de que se resuelva uno de sus últimos recursos. Cuando nos encontramos me dijo, de muy malos modos, que porqué iba yo atribuyéndome el haber acabado con el comunismo cuando fue él y su guerra de las galaxias quienes metieron el miedo en el cuerpo de Gorbachov. Yo, que no estoy para muchas discusiones, intenté irme por los cerros de Úbeda y desviar la conversación.
También me han hablado de una posibilidad bastante común aquí que es la de "rebote y te reencarnas" pero aún no se exactamente cómo es. Ya os contaré.
No sé, por si acaso y si sirve de algo, seguid rezando por mí.
Por lo demás vivo en una absoluta incertidumbre donde lo único que a estas alturas tengo claro es que vida eterna SÍ que hay (sino no podríais leer éste post). Ahora bien lo del cielo, el purgatorio y el infierno no lo tengo todavía demasiado claro.
Según mi guía, quienes venimos de la tierra tenemos una especie de "pecado original" que nos impide ir al cielo directamente. Parece que, a pesar de los dos milenios transcurridos, Dios no acaba de asimilar lo que allí hicieron con su hijo y cuando nos presentamos aquí nos la tiene guardada. La parte positiva es que tampoco es nada fácil ir al infierno en sentencia firme ya que has de pasar por el juicio final y al parecer ríete tú de la lentitud de la justicia allí abajo.
No sé cuánto tiempo lleva muerto Ronal Reagan pero es uno de los que aún anda por aquí. Está condenado pero a la espera de que se resuelva uno de sus últimos recursos. Cuando nos encontramos me dijo, de muy malos modos, que porqué iba yo atribuyéndome el haber acabado con el comunismo cuando fue él y su guerra de las galaxias quienes metieron el miedo en el cuerpo de Gorbachov. Yo, que no estoy para muchas discusiones, intenté irme por los cerros de Úbeda y desviar la conversación.
También me han hablado de una posibilidad bastante común aquí que es la de "rebote y te reencarnas" pero aún no se exactamente cómo es. Ya os contaré.
No sé, por si acaso y si sirve de algo, seguid rezando por mí.
El juicio final (I)
Voy a tratar de reproducir lo que me ha sucedido desde mi último post.
En mi último post estaba en una enorme sala de espera con todos aquellos que habían fallecido a la vez que yo. La sala era un descontrol hasta que apareció un tipo repartiendo números. Esperé alrededor de seis horas más hasta que me llamaron: "El 003976".
Desde ahí fuí conducido a una sala llena de luz detrás de la que se asomó una voz preguntándome:
- ¿Nombre?.
- Juan Pablo Segundo
- ¿Segundo, qué más?
- Segundo a secas. Juan Pablo Segundo a secas.
- ¿De qué planeta vienes?
- Altísimo, vengo de la tierra Soy el Papa ¿es que no me reconoces?
De entre la bruma ví salir a un ser con un enorme ojo que me miraba por encima de sus enormes gafas.
- ¿De la tierra? ¿Tú eras Papa en la tierra?
- Sí, señor -dije con la voz entrecortada por la emoción-.
- No sé qué os pasa a los de la tierra que os creeis el centro del universo y en realidad no sois más que un vulgar planeta al que no suelo prestar atención.
Yo no sabía qué decir.
- ¿A cuántos planetas te crees que he enviado yo a mi hijo? -continuó-.
- No lo sé.
- A más de seis mil, y de ninguno me lo devolvieron tan mal como me lo devolvísteis vosotros. Perdóname pero yo a los de la tierra... no os trago. ¿Y de verdad tu eras Papa en la tierra?
-Sí, altísimo.
- Increíble. Esta vez creo que me he pasado -murmuró-. Os tengo del todo desatendidos. Menudos representantes que tengo. ¿Y te hacían caso aún siendo tan anciano, estando tan postrado y, perdona pero, completamente hecho unos zorros?
- Sí, la verdad es que he sido un Papa bastante popular -expliqué-. Me cargué el muro de Berlín yo solo.
- ¿El muro de qué?
- De Berlín, el muro de Berlín.
- No tengo ni idea de qué muro me hablas. Pero bueno si con esa facha eras capaz de hacerte respetar debes de ser una persona convincente.
- Gracias.
- Si has sido Papa... habrás sido bueno, claro.
- Eso he intentado.
Hizo una pausa mientras consultaba unos apuntes.
- Muy bien Juan... ¿cómo me dijiste que te llamabas?
- Juan Pablo Segundo.
- Vale Juan Pablo. Pues ahora te van a acompañar y te explicarán el procedimiento.
- De acuerdo.
En ese momento me asignaron una especie de guía, un tal Vallejo, a quien estoy siguiendo en el momento de escribir éste post.
En el primer momento que pueda os contaré más novedades pero vamos, así de primeras, esto es bastante diferente a lo que me esperaba.
Dios os bendiga y seguid rezando por mí que esto no está nada claro.
En mi último post estaba en una enorme sala de espera con todos aquellos que habían fallecido a la vez que yo. La sala era un descontrol hasta que apareció un tipo repartiendo números. Esperé alrededor de seis horas más hasta que me llamaron: "El 003976".
Desde ahí fuí conducido a una sala llena de luz detrás de la que se asomó una voz preguntándome:
- ¿Nombre?.
- Juan Pablo Segundo
- ¿Segundo, qué más?
- Segundo a secas. Juan Pablo Segundo a secas.
- ¿De qué planeta vienes?
- Altísimo, vengo de la tierra Soy el Papa ¿es que no me reconoces?
De entre la bruma ví salir a un ser con un enorme ojo que me miraba por encima de sus enormes gafas.
- ¿De la tierra? ¿Tú eras Papa en la tierra?
- Sí, señor -dije con la voz entrecortada por la emoción-.
- No sé qué os pasa a los de la tierra que os creeis el centro del universo y en realidad no sois más que un vulgar planeta al que no suelo prestar atención.
Yo no sabía qué decir.
- ¿A cuántos planetas te crees que he enviado yo a mi hijo? -continuó-.
- No lo sé.
- A más de seis mil, y de ninguno me lo devolvieron tan mal como me lo devolvísteis vosotros. Perdóname pero yo a los de la tierra... no os trago. ¿Y de verdad tu eras Papa en la tierra?
-Sí, altísimo.
- Increíble. Esta vez creo que me he pasado -murmuró-. Os tengo del todo desatendidos. Menudos representantes que tengo. ¿Y te hacían caso aún siendo tan anciano, estando tan postrado y, perdona pero, completamente hecho unos zorros?
- Sí, la verdad es que he sido un Papa bastante popular -expliqué-. Me cargué el muro de Berlín yo solo.
- ¿El muro de qué?
- De Berlín, el muro de Berlín.
- No tengo ni idea de qué muro me hablas. Pero bueno si con esa facha eras capaz de hacerte respetar debes de ser una persona convincente.
- Gracias.
- Si has sido Papa... habrás sido bueno, claro.
- Eso he intentado.
Hizo una pausa mientras consultaba unos apuntes.
- Muy bien Juan... ¿cómo me dijiste que te llamabas?
- Juan Pablo Segundo.
- Vale Juan Pablo. Pues ahora te van a acompañar y te explicarán el procedimiento.
- De acuerdo.
En ese momento me asignaron una especie de guía, un tal Vallejo, a quien estoy siguiendo en el momento de escribir éste post.
En el primer momento que pueda os contaré más novedades pero vamos, así de primeras, esto es bastante diferente a lo que me esperaba.
Dios os bendiga y seguid rezando por mí que esto no está nada claro.
Esperando audiencia
Veo que aún no os han dicho nada y que Navarro hasta mantiene que estoy consciente. Son incorregibles pero bueno solo es cuestion de un poco más de paciencia. Yo, por mi parte, llevo desde anoche en una especie de sala de espera abarrotada donde estamos los muertos de los últimos días (ni os podéis imaginar la de gente que se muere cada día). Algunos me reconocen y vienen a saludarme, otros que parecen venidos de otros mundos no tienen ni repajolera idea de quien soy. Aún así todos estamos bastante nerviosos esperando audiencia. Ya os contaré cómo va todo.
Lo de estar muerto es muy curioso. Uno puede verse físicamente, con el mismo aspecto que tenía estando vivo, pero no puedes tocar nada porque no eres más que una especie de holograma. La materia puede atravesarte porque no eres más que una especie de visión. Ah, y lo mejor de todo es que no tienes ni hambre, ni sed, ni ganas de ir al servicio.
Un abrazo y seguimos en contacto.
Lo de estar muerto es muy curioso. Uno puede verse físicamente, con el mismo aspecto que tenía estando vivo, pero no puedes tocar nada porque no eres más que una especie de holograma. La materia puede atravesarte porque no eres más que una especie de visión. Ah, y lo mejor de todo es que no tienes ni hambre, ni sed, ni ganas de ir al servicio.
Un abrazo y seguimos en contacto.
RIP
Acabo de morir. Aún no han dado las nueve de la noche. No se el tiempo que tardarán en anunciarlo oficialmente pero así es. De repente he notado como un latigazo en el pecho y luego plácidamente he sentido una gran paz. Desde lo alto de la habitación he visto como algunos se santiguaban, he visto como los médicos intentaban resucitarme desesperadamente pero yo ya no estaba en ese cuerpo.
Ahora me siento flotando, como sobrevolándolo todo. Una luz muy potente me ciega, creo que estoy a punto de entrar. Ya os contaré, ahora tengo por delante muchas cosas importantes.
Dios os bendiga a todos.

Ahora me siento flotando, como sobrevolándolo todo. Una luz muy potente me ciega, creo que estoy a punto de entrar. Ya os contaré, ahora tengo por delante muchas cosas importantes.
Dios os bendiga a todos.

Toda la vida cruza por mi cabeza en imágenes
Veo que Ratzinger intenta colarse en mi blog. Les noto deseosos por arrebatarme el anillo. Tengo alucinaciones. Mi vida pasa ante mí como si se tratara de diapositivas



Andreotti, Augusto, aquellas balas



Aznar, esa chica, Bush



Aziz, Wasowice, las gafas



Juan Pablo I, Reagan, Sasakawa y su dinero



el ejército, la gente, aquella chica, Walesa

Alucinaciones.
Recen más, recen más.



Andreotti, Augusto, aquellas balas



Aznar, esa chica, Bush



Aziz, Wasowice, las gafas



Juan Pablo I, Reagan, Sasakawa y su dinero



el ejército, la gente, aquella chica, Walesa

Alucinaciones.
Recen más, recen más.





