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tras el telon de huma
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Tras el telón de Huma
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un día más
Las 7 de la tarde de un miércoles soleado. Podrían estar cayendo chuzos de punta y no notaría diferencia alguna. Que sea miércoles me da igual, para mí todos los días son iguales… lunes, martes, miércoles, jueves, viernes, sábado, domingo, lunes… El tiempo vuela, y a mi me la suda.
Llevo ya dos días encerrada en casa y mi único contacto con el exterior es este ordenador. Y el móvil, pero casi nunca suena. Sin trabajo, al margen de mis amigos, del sol, de la vida. Sin ganas de nada, sin ganas de buscarme la vida, de ver a nadie, de llamar a nadie… esperando aún no sé el qué.

Quedan dos horas para tener que estar en casa de la directora, con la sonrisa postiza, hablando con gente que no tengo ganas de ver, respondiendo sus preguntas y no me apetece contestar.
Había que llevar algo para la cena, me ha costado decidir qué hacer como si de mi último deseo se tratara. Tarta. Al final he hecho una tarta. Ahí la tengo, en el frigorífico. Y me habla: ¡Huma, que le den por el culo al mundo entero! ¡Cómeme y no vayas a la cena! Compromisos. Los odio.

Hoy, como cada día, me ha llamado mi ex-novio:

- No me llamas nunca, siempre te llamo yo!
- Ya, como nunca te pillo… (quería decir: Es que no entiendo porqué tenemos que hablar tanto)
- ¿Qué tal estás? ¿Todo bien?
- Sí, voy tirando. (Estoy como el culo, ¿no ves que tengo un estado de ánimo cada 5 minutos? Y eso de todo? ¿QUÉ OSTIAS ES TODO? ¿NO VES QUE NO TENGO NADA, IMBÉCIL?
- Me alegro, yo también tirando, pero estoy mejor.
- Me alegro un montón. (No me alegro nada, porque eras tú quien no quería dejarlo y estás de puta madre, creo que nunca te he visto tan bien! COMO COÑO LO HACES??)
- Bueno, te dejo que me esperan en plató.
- Ah, claro. (Claro, claro, cómo no he caído, QUE TÚ TIENES TRABAJO! GRACIAS POR RECORDARME QUE YO NO, MAJETE!!)
- Bueno, pues ya hablamos, y quedamos, que tengo que pasarme por casa a recoger las cosas que me dejé.
- Sí, es verdad, cuando quieras, aquí estaré. (Aquí estaré, porque como no tengo ganas de salir ni a por el pan… Y VEN PRONTO, NO ME DE EL ARREBATO Y ACABE TIRANDO TUS COSAS POR LA VENTANA!!)- Oye, que te echo mucho de menos
- Es normal, yo igual. (Yo igual, igual que sin ti, pero sin tener que lavar tu ropa, plancharla, hacerte la comida… CÓMO NO ME VAS A ECHAR DE MENOS!!)
- Bueno, hablamos. Un besazo, amor!
- Otro. Chao! (QUE NO ME LLAMES AMOR, COÑO! Otro día hablamos, pero con algo de sinceridad, joder!)



Vaya mierda de día!! La cena o en casa? La sonrisa postiza o mi careto de amargada? Pintalabios o pijama? Uffffffffffffffff…
 
MEME ?¿ DE MODA


COMENTA Y......

Te responderé con algo al azar que me gusta de ti.

Te diré que película/canción me recuerda a ti.

Diré algo que deberíamos de hacer juntos.

Diré algo que solo tenga sentido para ti o para mi (o sólamente para mi).

Te diré mi primer/más claro recuerdo de ti.

Dejaré una frase que sea de alguna manera apropiada para ti.

Te preguntaré algo que siempre haya querido saber de ti.

SI HAGO ESTO PARA TI, DEBES PONER ÉSTO EN TU BLOG.
(...)
PD. LOGICAMENTE PODRÉ RESPONDER A ESTAS PREGUNTAS SOBRE PERSONAS QUE ME LEAN Y CONOZCA MINIMAMENTE... ES OBVIO NO?? PERO POR SI ACASO CONVIENE PUNTUALIZAR.
 
"Lleno, por favor"
Opino, y no es nada nuevo, que los hombres y las mujeres no estamos hechos de la misma pasta. Ahí está la gracia, claro. En nosotras el cuerpo comanda de manera muy poderosa. Si una mujer se siente triste, es fácil oírla decir que se ve fea, gorda, incluso “asquerosa”.
Soy una treintañera del montón, ni guapa ni fea, "graciosa". No soy de esas mujeres que hacen girar las cabezas de los hombres allá por donde pasan para observar sus curvas perfectas mientras entreabren la boca. Pero sí tengo mis curvitas (tengo que decirlo porque odio la falsa modestia), son discretas, pero ahí están.
Claro que, si unes mi reciente separación con el hecho de que el médico me haya tenido que provocar la retirada del periodo para una próxima operación quirúrgica, el resultado es esa sensación: “asquerosa”.

Después de aguantar varios kilómetros en reserva decido no torturar más a mi coche y hacer un alto en una gasolinera, la de siempre, la del barrio donde aún viven mis padres. Pero hacía mucho tiempo que no paraba por allí, y no veo caras conocidas. Salgo del coche, engancho la manguera de sin plomo 95. Me pilla un poco lejos, así que estiro la manguera con fuerza y comienzo a repostar. Un “gasolinero” se acerca. Su cara me quiere sonar, pero no le identifico. Me mira sonriente, como si de toda la vida me conociera.
- ¡Vaya estilo tenéis las mujeres para echar gasolina! ¿cuánto quieres?
- Lleno, por favor
Como no sé si me está llamando inútil o no, sonrío. Se acerca a su compañero: “¿sabes quién es?” –le dice. Cuando vuelve estoy tensa como si me hubiese dado un calambre por todo el cuerpo. No deja de mirarme y de sonreír, y yo, con cara de lela, hago lo propio.
- ¿Pago dentro?
- Si no te importa… te acompaño o vas sola?
Mi falta de costumbre y mis nervios me hacen sacar mi parte más borde:
- “Sola”
Entro, pago, y cuando me doy la vuelta, ahí está de nuevo. Ahora sí, ya concienciada, le dedico la mayor de mis sonrisas:
- Hasta pronto!
- Eso espero…
De pronto me descubro yendo hacia mi coche dando saltitos como Heidi, y cuando estoy volviendo a casa con el depósito lleno de alegría me doy cuenta de algo que casi había olvidado: ¡soy una mujer! ¡Soy una treintañera a quien no es tan desagradable mirar, no soy invisible, no soy un mueble! ¡Soy una mujer, y me encanta! En ese instante podría estar protagonizando uno de esos anuncios de Evax, viajando por mundos absurdos de infinitos colores, con Silke, con Rosi de Palma, con alas, sin alas, fina y segura, con odor-fresh, con las hermanas muy,… y si me preguntasen “a qué huelen las cosas que no huelen?” sin dudarlo diría: “a sin plomo 95”.
 
Si tú te vas...
Anoche, antes de acostarme, ignoré mi tristeza. Qué absurdo, como si eso la fuese a hacer desaparecer... He dormido con ella, congelada, y al despertar aún seguía conmigo. No me rindo fácil, así que he pensado: "Quién está triste? Yoooooooo? Qué va! No tengo motivos ni ganas de estarlo!!"
Pongo musiquita, de la buena, bien alta, disfruto de los rituales de belleza que conoce toda mujer, trato de mimarme un poquito, y me meto en la ducha tan feliz.
Mientras me sumerjo bajo los chorros de agua calentita de mi ducha llega a mis oidos esa canción...

dime, si tú te vas... ¿qué hago con mi vida?
dime, si tú te vas... ¿cómo recompongo los pedazos esparcidos por el suelo de mi amor? Dime ahora qué hago yo...


De pronto, algo me golpea muy fuerte en el pecho...
Rompo a llorar como no he conseguido hacerlo estas últimas dos semanas.
Qué triste es engañarse, qué triste es no saber reconocer que anoche aún esperaba que llegases, que esta casa se me cae encima sin ti, que me duele no poder volver a cantarte esta canción, que la cama es enorme para uno solo, que paso frio y tú no estás para calentarme los pies.

...porque si tu te vas... mi alma se congela y por mis venas corre el frio viento que hace enmudecer a este pobre ser...

No noto mis lágrimas, se confunden con el agua de la ducha, pero noto un dolor horrible en el pecho. Tan fuerte que no puedo mantenerme en pie. Y me voy agachando hasta hacerme una bolita, dejándome llorar en el suelo de la ducha.
Qué ingenuo ha sido pensar que estaría bien tan pronto. Tengo que confesarme a mí misma, aunque sea en bajito, que ya te echo de menos, y que es normal, que en esta ducha también estabas tú, que aún no sé hacer compra para uno solo, que todavía me asomo a la ventana esperando ver tu coche aparcado, y que esas canciones de amor comerciales y cursis de las que nos reíamos...ahora las entiendo.

... es que si tú te vas...todo queda en nada...

Salgo de la ducha, pero no puedo parar de llorar. Tengo que asumirlo, te has ido.
No puedo parar de llorar.
 
TANIA, "la he liao"
Estoy tumbada en el sillón viendo una de esas películas de serie Z, que son tan malas que necesito comprobar lo malas que son, que me encantan porque, si decido levantarme a preparar algo de comer o a ver al vecino del segundo, sé que volveré y nada que yo no sospechase habrá ocurrido. Disfruto viendo esos bodrios a la hora de la siesta.
En el momento en que la madre justiciera decide vengar la memoria de su hija en contra de los consejos de los agentes de la policía…suena el teléfono. Es Tania. Contesto con desgana (contagiada por el film), pero algo inquietante en su voz me hace despertar.
En un principio me asusté, pensaba que algo trágico podía haber ocurrido, pero en ese caso Tania hubiese llamado a su novio, claro. Y no lo hizo, así que…sólo existía una posibilidad… pero era imposible, Tania era feliz con su novio, y esas conversaciones ya nos existían desde hacía años. Su frase fue clave: “La he liao”
¡¡DIOS, CUANTÍSIMOS AÑOS SIN QUE NINGUNA DE LAS DOS PRONUNCIASE ESA FRASE, ESAS TRES PALABRAS MÁGICAS, SINÓNIMO DE VIDA, DE ADOLESCENCIA, DE AVENTURAS, DE HOMBRES!!! MI CEREBRO LA REPITE AÚN SIN CESAR, LA HE LIAO, NUNCA “LIADO”, SIEMPRE “LIAO”, DESDE LOS 15 AÑOS, Y TANIA LO HIZO, LO HA HECHO, LA HA VUELTO A LIAR!!
Atropelladamente comenzó a describir al causante del “lío”, al protagonista de su aventurilla (quizá pasajera, y quizá no). Estaba histérica, se sentía culpable y feliz a la vez. Nunca, nunca, nunca hubiera creído capaz a Tania de ponerle los cuernos a su novio. Nunca. Pero no parecía Tania, la responsable, la perfecta, la enamorada del perfecto, la madura… su voz se tornaba más infantil y divertida, alocada, llena de vida. De pronto se había convertido en una niña que había robado un dulce en una tiendecita, y a pesar de intuir el castigo que le esperaba…estaba feliz con su dulce! Y yo estaba a su lado! y ella, como antaño, me dio la mitad de aquella golosina. Aún no sé las consecuencias (quizá catastróficas, quizá no) que esto tendrá, pero de momento TANIA LA HA LIAO, Y AMBAS SABOREAMOS ESE DULCE. POR SUPUESTO, DE FRESA.

Dedicado a Tania, como no podía ser de otra forma.

"Y volvimos a ser guerreros por la libertad
y la luna nos prestó la llave
de todas las calles de la ciudad"
Arrebato.
 
la herida
Imaginaba unas vacaciones en la playa, sola, con tiempo para pensar, para aclarar ideas y volver con las pilas cargadas para enfrentarme a mi nueva vida. Necesitaba ver el mar, pasear descalza por la arena...
El destino cabrón decidió dejarme en mi casa, decidió que estaría mejor en este piso, viendo paso a paso como la persona a la que más he querido va dejando vacías las paredes, los armarios...dejando amplios espacios para mi soledad.
Alguien, a quien últimamente odio profundamente, me convenció de que el amor era lo más importante, me hizo creer que con amarse era suficiente para que funcionase una pareja...puta mentirosa!
El amor es un timo. Es el timo más grande. No sólo no es suficiente con amar, es que se puede ser feliz con una persona a quien no amas, y sufrir menos, no? No sé, ya no sé en lo que creo.

Ayer mi torpeza me empotró contra el pico de una ventana. Qué dolor tan intenso...lo peor no era la herida, sino que el músculo se había resentido hasta tal punto que no podía moverlo. En ese momento llegó él. Primero se asustó al ver mi cara, luego me curó la herida, con mucho cuidadito, mirandome con mimo...
Reconozco que siempre voy como loca y me golpeo con todo, pero no había caído en que él ya no va a estar aquí para echarme "vetadine" con un algodoncito y con mucho cariño, para soplar suavecito si me escuece, ni siquiera para alcanzarme los vasos de ese puto cajón que está tan alto.... Estaré sola. Y aunque sé que esta herida se curará, el músculo se resentirá cada vez que me haga otra herida.