Un relato
Suena tintineante el despertador, te vuelves hacia mí no quieres oirlo, me besas los labios y lo apagas. Te levantas y te miro, callada, silenciosa, tu silueta se dibuja entre la penumbra de la habitación. Es situl y sinuosa, tu mueves como un gato por la habitación, habil, silenciosa, rapida.
La cama queda vacía, solo estoy yo y el aroma de tu cuerpo q aun puedo palpar entre las sabanas, me acurruco en ella, en tu olor, en los posos de tu sueño que aun quedan, en el eco de tu respiración que aun tiene un eco en la cama, te echo de menos a tan solo unos segundos de tu perdida, me disfrazo de tu amante, mientras te alejas, el trabajo te llama, yo también, él lo hace a gritos, yo lo hago en silencio.
Te acercas a la habitación recien duchada, las gotitas del agua caen por tu pelo hasta tu piel, ella te roza, yo quiero ser tambien una gota de agua que se seca y se funde en tu piel. Enciendes la lamparilla de la mesilla y comienzas a vestirte, entorno los ojos y con mirada ociosa y somnolienta te acaricio la espalda con la yema de los dedos, tú te vuelves, me miras, me sonries "buenos días cariño" me susurras, te sonrio. "Aun puedes dormir un ratito mas" dulcemente me dices. Yo vuelvo a sonreir, continuo acariciando tu espalda, pero ahora llevas la camisa puesta.
Te acercas a mí, me besas y con el pelo mojado me acarias la cara al hacerlo. Quiero reterneme unos minutos más a mi lado, pero no puede ser el reloj apremia y tú sales disparada, antes de cruzar el umbral de la puerta, te vuelves y me tiras un beso.
Me vuelvo a acurrar en la cama, pero antes de escuchar cerrarse la puerta de la calle mi despertador ya suena, se acabo el tiempo de echarte de menos en la cama, ahora me toca echarte de menos en el bullicio de la vida cotidiana, hasta que la noche romantica te traiga de nuevo a mi lado.
La cama queda vacía, solo estoy yo y el aroma de tu cuerpo q aun puedo palpar entre las sabanas, me acurruco en ella, en tu olor, en los posos de tu sueño que aun quedan, en el eco de tu respiración que aun tiene un eco en la cama, te echo de menos a tan solo unos segundos de tu perdida, me disfrazo de tu amante, mientras te alejas, el trabajo te llama, yo también, él lo hace a gritos, yo lo hago en silencio.
Te acercas a la habitación recien duchada, las gotitas del agua caen por tu pelo hasta tu piel, ella te roza, yo quiero ser tambien una gota de agua que se seca y se funde en tu piel. Enciendes la lamparilla de la mesilla y comienzas a vestirte, entorno los ojos y con mirada ociosa y somnolienta te acaricio la espalda con la yema de los dedos, tú te vuelves, me miras, me sonries "buenos días cariño" me susurras, te sonrio. "Aun puedes dormir un ratito mas" dulcemente me dices. Yo vuelvo a sonreir, continuo acariciando tu espalda, pero ahora llevas la camisa puesta.
Te acercas a mí, me besas y con el pelo mojado me acarias la cara al hacerlo. Quiero reterneme unos minutos más a mi lado, pero no puede ser el reloj apremia y tú sales disparada, antes de cruzar el umbral de la puerta, te vuelves y me tiras un beso.
Me vuelvo a acurrar en la cama, pero antes de escuchar cerrarse la puerta de la calle mi despertador ya suena, se acabo el tiempo de echarte de menos en la cama, ahora me toca echarte de menos en el bullicio de la vida cotidiana, hasta que la noche romantica te traiga de nuevo a mi lado.





