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Encantada de conocerme
Si me conoces, más vale que me caigas bien porque seguro que hablo de tí...
Acerca de
Esquizofrénica de nacionalidades, española de nacimiento y con México en las entrañas, 38 años, coleccionista de ex, mejor amante que esposa, futurible madre sobreprotectora y eternamente condenada a enamorarme de quién no debo: corazón de Frankenstein, siempre roto, siempre remendado. Soy una superviviente, una nómada emocional, ecléctica y generosa con mis afectos, desmemoriada para el dolor e implacable con los engaños. Como dice Calamaro "Honestidad Brutal". A veces, duelo. Pero siempre, amo; sobre todo, a mí misma. Malverde, a tí me encomiendo...protégeme y hazme regresar... viva el narcochic¡¡¡
Sindicación
 
Todo lo naco es chido¡¡¡

Navegando por internet, acabo de descubrir una web (o debería decir "gueb"?) que me ha puesto los dientes largos y ya se me antojaron todas las playeras (AKA camisetas) que anuncian... diseños muy divertidos, onda modernita y muy cool... lo malo es que no venden a España, así que no tengo más remedio que darle la lata a alguien que me traiga mis pedidos... La página es www.chidochido.com y podeis ver los diseños en la parte de abajo (franja azul).

Mis favoritos son de la colección Naco-clásico, los modelos Che-Pillín y Posada Almoloya. En Naco 2005, la colección entera como de enterita quiero la de Naco Blue Demon.

Y este es un mensaje para todos mis amigos de Culichitown, muchachos, pueden ustedes comprar sus regalos (mi talla es la mediana) en las siguientes tiendas:

- Miscelánea Don Galdhi, en Ciudad de Guanajuato, 1357, Las Quintas.
- La Nacarreta, Bvd. José Diego Valadez, 1676, Forum Culiacán, Kiosko 11.

Sería padrísimo que alguien (onda mi primo Benji, el Beto Brito, el Flaco o similar) me preguntara en estas tiendas por cuánto andan las playeritas, porque se las encargo con la mejor intención de no pagárselas hasta que regrese por allá... háganme el paro, sí? no sean malitos...

Ya los dejo por hoy, y como pueden comprobar, regresé a mi lenguaje mix-mex que tanto les gusta a algunos (y sin andar jarras, que conste).

N. de la T. : Naco: (1) insulto racista propio de los mexicanos bien que pretenden distanciarse de la plebe de clase baja cuya vulgaridad ataca los delicados hocicos de los que se creen superiores en base a su economía, posición social o árbol geneálógico. (2) Corriente estética ultramoderna, de forma involuntaria e inconsciente, propia de las clases bajas mexicanas cuya horterez alcanza la categoría de Kistch y de la que esta bloguera es admiradora y practicante.
 
Peticiones y planes
Ante el inminente regreso de mi jefe, hago acopio de toda mi capacidad pseudo literaria y escribo los últimos post en horas de trabajo, porque esto se va a acabar muy prontito.

Algunas ideas mañaneras:

1.- Quiero "La Virgen de los Sicarios" y "2666" de Roberto Bolaños. Así que si alguien tiene a bien regalármelos, ya sabe que estaré encantada y super agradecida. Incluso aunque sólo sea uno de los dos. Puestos a pedir, además del libro de "La Virgen de los Sicarios", no estaría mal la peli (esto va por tí, Mr. P.P.) y "Sexo, Pudor y Lágrimas" (también peli). Qué amables, gracias, gracias...

2.- He de plantearme seriamente regresar al gimnasio. Llevo más de un mes sin aparecer y presiento que cuando vuelva me van a hacer la ola. A mí y a mi madre. Porque vamos juntas. Para valiente, yo. Eso de ir con tu madre a un gimnasio en pleno centro de Madrid, lleno de chulazos y metrosexuales da un punto como muy Pantoja que no me hace ningún favor a mis posibilidades de ligarme a un tío estupendo, pero me río bastante y como mi mamá cuando quiere, es encantadora, se ha ganado a los monitores con sus sofocos y achaques. De hecho, cuando no viene, todo el mundo pregunta por ella. La abuela deportista. No, si igual y se me convierte en olímpica, aunque sea en la especialdad de lanzamiento de croquetas.

3.- En esta línea que llevo últimamente de cenas-de-chicas, volvemos a la carga y con personal renovado. Mordandis y yo vamos a conocernos el viernes. Otra lengua viperina para despellejar al género masculino. Perfidia, Mordandis, y las que se quieran apuntar, id afilando cuchillos que el viernes nite diseccionaremos a cuanto ejemplar nos venga a la mente (o lo que pueda).

4.- El sábado tengo cena mexicana. Tiemblo solo de pensarlo porque ya preveo el final. Todos cantando corridos, empachados de frijoles y pollo con mole, y completamente alcoholizados. Que nadie me llame a partir de la medianoche o necesitará un traductor para entenderme.

5.- La resaca me temo que la voy a tener que curar en Toledo, porque allí me van a llevar de "excursión" el domingo. Espero no caerme al río ese tan grande que hay allí, porque un domingo y de resaca es garantía de torpeza. Menos mal que peso poco. Digo, porque ya me imagino la operación de rescate. No se si llamar directamente a protección civil y que vayan preparando un dispositivo especial. Igual hasta me ponen en una hamaquita de esas tan chulas colgada de un helicóptero. Vaya. Me estoy empezando a entusiasmar. Creo que me voy a tirar yo sola, que me está gustando el plan.

6.- Me muero de hambre y sigo sin planchar. Me piro, no vaya a ser que me den ganas de trabajar.

 
la culichi chafa
Hace unos días recibí un correo de mi Flaco. El Flaco es un buen amigo mío, al que quiero y extraño a partes iguales, mexicano, sinaloense y culichi (de Culiacán, capital del estado) para más señas. Mi Flaco me contaba de su vida, en ese inigualable estilo suyo de no poner ni un pinche punto y aparte y, sin embargo, consigue que que su redacción sea liviana como su cuerpecillo de aire.

Me dió muchísimo gusto saber de él, y por unos momentos, sentí que andaba rondando cerca con su cahuama (botella de litro de cerveza), su cigarrito prendido y su sonrisilla dispuesto a narrar una de sus historias que nos mataban de la risa a su incondicional auditorio. Me echó una regañadita bien curiosa que a continuación reproduzco: "sólo un comentario: te estas españolizando demasiado, se te esta quitando esa parte culichi que tenías y que de una u otra forma ya te caracterizaba".

Ayyyy... es cierto... yo lo sé y me pesa. Creo que ando con demasiados españoles y a estos pinches gachupines (yo soy culichi, ya saben) les molesta mi acento y lenguaje, lo que me impide tomar más de tres cervezas porque me sale solo el cabrón, me sale lo mexicano y empiezo a pronunciar distinto, más cariñoso, como cantando.

México.

Conozco muchas personas que adoran a un país, una ciudad. Y está muy bien tener querencias de este tipo. Pero para mí México es mucho más. Yo pertenezco a México. México está dentro de mí, forma parte de mí, como mi sangre, como mi piel.

Imagino a mis amigos españoles leyéndome seriecitos.

Imagino a mis amigos mexicanos leyéndome botados de la risa.

Y eso es algo que entiendo mejor. La risa. Su risa. Siempre presente, el sentido del humor ácido, irónico, listo para disparar y acabar con el discurso más estirado y profundo. Los cabrones de los mexicanos se ríen de dios y del diablo. Y me enseñaron a reirme de todo, de mí misma para empezar.

Como dice el Flaco, una parte de mí es culichi. Y como yo no nací en México, la cosa es más grave. Porque, como bien me recuerdan todos, hay que estar muy mal para querer ser culichi. Culiacán, ciudad del Diablo. Pueblo chico, infierno grande. Soy del mero Sinaloa, donde se rompen las olas...

Pero no lo elegí yo. Yo no pude hacer nada por evitarlo. Me vino dado. Como si me hubieran amarrado y me hubieran dicho: esto es pa´ tí, mijita. Y no tuve otra que abrir las fauces y tragármelo enterito (sin albur). Como traje a medida, como guante, el gigante azteca en su versión más noroeste se instaló dentro de mí, transformándome paulatinamente en la mestiza que soy.

Comprendí que la vida es un segundo, y que más vale sea intenso. Comprendí que una nevera puede estar vacía de todo menos de cervezas. Un desayuno es un acto social. La generosidad te envuelve como un manto amable y tibio. Lo cotidiano es mágico. El surrealismo está en la puerta de casa y a nadie le extraña. El color como antídoto a la tristeza. Sonrisas armadas hasta los dientes. Mercados de la miseria. Maíz, tomate y frijol. La vida y la muerte en elegante baile macabro.

Y así, canto corridos cuando se me parte el alma hasta agotarme, porque el dolor sabe mejor con José Alfredo. En el amor hay que saber gozar pero también sufrir, y nadie sufre tan bien como los mexicanos, los reyes de las canciones para cortarse las venas.

Le pongo veladoras a Malverde, santo patrón de los narcotraficantes, para que cumpla mis mandas (y funciona). Le rezo para que suelten a Rafael Caro Quintero, porque me cae a todo dar. Le pido, en fin, para que me mantenga bien envenenada y no permita que venza mi lado español y un día olvide que fuí sinaloense para pena del Flaco que tanto amaba mi culichi chafa.

Así está la cosa, señores. Esto va como adelanto de la Fiesta de la Independencia, que esta servidora de ustedes no se piensa perder para desgracia del erario público mexicanito.

Algún patrocinador desea hacerme feliz y regalarme un boleto de avión?




 
PATATAS CHIRLY
He recuperado un viejo correo que envié a mi amiga Caro, AKA (*) "La Negra sin Alma" y a mi amiga Ana, culichis de adopción y que, como soy generosa, lo reproduzco por su utilidad y sentido docente, pa´que ustedes lo aprovechen y les aproveche.. ya me contarán si les funciona...

(*) AKA = also known as, terminología muy conocida por la DEA.

Queridas amigas,

Ante la petición popular, les envío mi receta especial para conseguir que los hombres se rindan a tus pies. Está científicamente demostrado que funciona (véase el extraño caso de Hamid abrazado a la olla tras haber engullido 3 platos del guiso mágico que esta servidora tuvo a bien preparar para sus amables anfitriones en Florencia) y por Dios que obra milagros en las mentes, corazones y bajos instintos de quien la prueba.
Por ello, y dado que las quiero, qué le voy a hacer, así soy de buena persona, comparto con ustedes mi secreto más preciado para tener contento al hombre de mi vida -inciso actualizado: este señor ya no es el que fue, o sea que no me casé con él) y que renueve su promesa se casarse conmigo en Tijuana, aunque el cabrón no acaba de poner fecha... (bueno, que quieren, nada es infalible)...

Un beso a todas y disfruten de la pitanza.

Salud¡¡¡



RECETA ESPLÉNDIDA PARA QUE TU MARIACHI SE ABRACE A LA OLLA

"PATATAS CHIRLY"

Ingredientes: (para cuatro personas)

1 cebolla y media grande
1 pimiento verde grande
3 hojas de laurel
sal gorda
5 patatas grandes
350 grms de gambas (no camarones sino gamberetti o como se llamen)
350 grms de chirlas (ricas ricas)
un par de huesos de rape (huesos de pescado sabroso para guisos) o similar, o nada si en ese rancho no se usa, no es imprescindible.
perejil fresco al gusto
mucho cariño y un par de pañuelos para las lágrimas


Ahí vamos:

1.- Poner en agua fría las chirlas para que suelten la tierra, cambiar dos veces el agua en lo que vas cocinando.

2.- Poner a cocer agua para preparar caldo en una olla como de un par de litros (pequeña-mediana) y dejar peladas las gambas reservando todas las cáscaras en un cuenco.

3.- picar la cebolla y el pimiento en trocitos pequeños sin llorar mucho que luego sabe a pena el guiso. Pelar las patatas, lavarlas (por favor) y "troncharlas" do you remember? o sea, clavar el cuchillo en la papa y rasgarla hasta hacer trozos que quepan en la boca.

4.- poner una olla (ahora si, grande) con aceite de oliva que cubra todo el suelo de la olla y un poquito más, a calentar con el laurel, y añadir la cebolla, perejil y el pimiento y dejar que se vaya haciendo a fuego medio hasta que se ponga transparente la cebolla.

5.- Cuando el agua hierva, echar las cáscaras de las gambas y los huesos del rape, o sin rape. dejar cocer tranquilamente mientras hacemos lo demás, es para un caldo por lo que no te cortes en poner bastante agua, como un par de litros o poco más.


6.- El caldo sigue cociendo tranquilo y la cebolla ya se ha puesto transparente (como 10-15 minutos al fuego medio) y entonces echamos las papas que se vayan sofriendo con el pimiento y la cebolla (como 10 minutos largos). Escurre las chirlys y las echas a la olla junto con las gambas peladas y lo dejas hacer (removiendo bien para que se haga todo por igual) como 5 minutos, verás que las gambas se ponen blancas y las chirlas se van abriendo (porque la diñan, es lo que tiene el calor, a las chirlas no les gusta).

7.- Una vez pasados los 5 minutos (o 7 u 8) cuelas el caldo bien, que no caigan cascaras ni huesos ni chingaderas a la olla y lo viertes sobre las papas y que cueza como 15 minutos más, removiendo con cariño hasta que queden blandas las papas. Salar al gusto.

8.- Llamar al mariachi y decirle que hay "patatas chirly" para cenar y que si no trae un regalo de Tiffany´s, ( si en el pueblo no hay sucursal de Tiffany´s pues de la joyería más cara que exista) no le toca ni un resfriado.

9.- Ponerse morado.

10.- Abrazarse a la olla.


11.- hagan lo que puedan de ese hombre que, seguro, se ha puesto tan ciego a comer que no se puede ni mover. Echénlo a dormir, si el caso es grave, y admiren su joya con satisfacción por el trabajo bien hecho.

 
empezamos bien....
Después de la semanita de locos que he pasado, necesitaba un descanso más que merecido. Esto de estar en circulación otra vez es agotador. He salido con cuatro hombres distintos en una semana, qué digo, en cinco días, y os podeis imaginar que el viernes lo único que quería era dormir.

Nada como la casa de mamá donde puedo escuchar a los pajaritos desde la cama en lugar de las peleas de putas y proxenetas habituales en mi animadísimo barrio.

Pasar el fin de semana (viernes, sábado y domingo) en casa de mamá, si no estás muy cansada, puede resultar una experiencia bélica. Todas las madres en cuanto pasas con ellas más de tres horas (algunas, incluso se saltan este "servicio mínimo") empiezan a cuestionarte tu vida entera y como te descuides, sales prometiendo que vas a sentar la cabeza con un señor de bigote la mar de formal.

Pero como yo estaba en estado comatoso, me limitaba a asentir sin discutir, todas las buenísimas y definitivas ideas que se le ocurrían a mi progenitora con movimientos de cabeza porque no daba para más, sin que la pobre consiguiera arrancar de mí ninguna promesa de esas que le gustan tanto a ella, y que luego siempre acaba, indefectiblemente, arrojándote a la cabeza ante mi ya clásico "incumplimiento de contrato". Yo creo que la divierte pillarme en renuncios, esto de estar jubilada es malísimo.

Al menos, conseguí mi objetivo, que era dormir cual lirón y despejar mi mente de la avalancha informativa de la semana. Ni siquiera he leído una página en estos tres días.

Anoche, ya en mi casa, me declaré inútil para planchar las siete lavadoras que tengo pendientes y me dediqué a la meditación, para no embrutecerme demasiado tras tres días de escasísima actividad neuronal (ni falta que hace). Y sí, medité.

Pensé sobre dos cosas. Una mala (y la hice, lo que me provocó un ataque de risa que me hizo perderme media película -Topaz-). Y otra buena.

Sobre la mala diré nada más que cuando me sale ese ladito "hija de la chingada" soy buenísima, que me divierto yo sola como nadie, que siempre se lo merecen (porque uno es malo contra alguien) y que podría ser muchísimo peor pero me vence lo buena persona que soy (dónde habré escuchado eso antes?).

Sobre la buena, diré que fué bonito mientras duró (la idea, cinco minutos) y que el tiempo (en unas horas, todo encaja) lo puso todo en su lugar, y la idea (buena, como yo) fue a parar a la basura antes del desayuno, lo que me pone de especial mal humor, porque yo no soy persona hasta que no me tomo un café. Al menos, ya estaba vestida, porque recibir ciertas noticias desnuda te hace sentir doblemente desnuda. Y hombre, vulnerabilidades, las justas.

Mi amiga Perfi dice que ellos nos vuelven malas. Yo no soy mala (lo juro) y no quiero serlo. Creo que soy alguien confiable y comprensiva. Lo que pasa es que algunas veces bajo la guardia. Y se me cuelan como espaldas mojadas en Tijuana.

La próxima vez que escuche decir a algún bientintencinado de estos que me encuentro por el camino que soy una desconfiada, le mando al desierto de Sonora con dos kilos de sal en la mochila.

Y luego dirán que soy mala...






 
Mujeres desesperadas: quién eres tú?
Anoche estuve viendo "Mujeres Desesperadas", nueva serie de moda entre las féminas y algún que otro ejemplar masculino, digo yo que por recrearse en la contemplación de tías buenas y de paso, hacerse los metrosexuales, porque eso de ver "cosas de chicas" les debe crear la ilusión de creer que igual y así comprenden mejor a las mujeres. Ilusos.

Todas nosotras sabemos la mejor manera de sentirnos comprendidas es que nos digan a todo que sí y nos hagan muchos regalos, cuanto más caros, mejor. Pero ellos se dan cuenta de esto a los 60 años, con tres divorcios a las espaldas y sus correspondientes pensiones compensatorias. Y para entonces, están arruinados. Demasiado tarde, baby.

Como podreis suponer, tengo mi favorita en la serie. Y, obviamente, es Gabrielle. Guapa, inteligente, casada con un chulazo que la adora y que la trata duro, (a partes iguales, en el equilibrio está la virtud), rica, descarada, egoista, manipuladora y con amantes apolíneos.

No he visto todos los capítulos pero por lo que he advertido, es el personaje más interesante.

La rubia madre-de-familia-vestida-de-saldo, es entrañable y un arquetipo fácil con el que sentirse identificada porque todas tenemos amigas casadas con niños, salvando las distancias que nuestras amigas nos son ricas y estas, por lo visto, sí. Pero yo no estoy casada ni tengo niños y me da urticaria pensar que algún día mi objetivo sea que los churumbeles no conviertan en zona cero la cocina y mi marido (que inexplicablemente, luce una cuidada musculatura en lugar de la ibérica barriga cervecera) siga deseándome como la mujer que debo ser según reza el DNI en lugar de la coneja en la que me he convertido.

Luego está la pelirroja divinamente conjuntada, embajadora del estilo ladylike. Me da un poco de grima tanta perfección y tanta receta, y ni un gramo de grasa sobre sus caderas. Es de esas que no sale de casa hasta que no ha limpiado el polvo y va a comprar el pan con un twin-set Chanel. Me gustaría rociarla el cabello con unos cuantos "rascamoños" a ver qué pasa. O blandiblub. Cuando era niña, mi amiga Gema me volcó un bote de blandiblub en la cabeza y me tuvieron que cortar el pelo. Pues eso. Y mirar como grita, claro, si no, no tiene gracia.

La rubia devoradora de tetas siliconada, pues es otro arquetipo del que espero no tengais muchos ejemplos cerca, porque estas arpías tienen verdadera afición compulsiva por tirarse a todos los hombres de las agendas ajenas (los de la propia, ya no contestan a sus llamadas) y sólo son de fiar haciendo puzzles.

La morena neurótica, tan guapa como encantadora, es la preferida de los tíos. Sensible, romántica, disponible, discretamente sexy, todo un bomboncito sin estridencias, con las paranoias justas como para que les apetezca calmarla a besos, porque la muchacha, al final, traga. Conozco a muchas mujeres que quisieran ser como ella, quizás por que saben que son las más cotizadas (que no deseadas) y que así, puede que nunca vivan grandes y emocionantes aventuras con tipos peligrosos e interesantes, pero se aseguran a un fontanero que, con suerte, está potable, y la va a querer un huevo.

Pero servidora, puestos a elegir, prefiere decantarse por el look "Palm-bitch" que por un modelito de Calvin Klein, tan políticamente correcto él, con todo lo que ello conlleva. La capacidad que tengo de hacer maletas y cambiar de escenario a una velocidad de vértigo, no la cambio por todos los fontaneros del mundo por mucho amor eterno que me juren. Prefiero la incertidumbre, la libertad, el riesgo y el error que la seguridad y el aburrimiento. Como dice mi admirada Alaska, amo el peligro.

Leo que Gabrielle es superficial e interesada. Lo habrá escrito un hombre?. Me temo que sí. Cuando una mujer decide por sí misma, aprende a decir NO en voz alta, vela por sus intereses y lucha por conseguir lo que quiere, resulta que es interesada. Si esa misma mujer, además, usa su inteligencia no sólo para alcanzar sus objetivos sino para mimarse y explotar su físico como el estupendo arma de destrucción masiva que es, se convierte en superficial. Y digo yo, acaso es malo? Es que tenemos que pedir perdón por ser guapas e inteligentes y hacer lo que queremos?.

De toda la vida de dios, los maridos se han liado con secretarias y dependientas y nadie dice nada. Pero si una, sin dejar de querer a su manolo se pega un revolcón con el jardinero, se monta un escándalo. Y, esto, muchachos, demuestra la poca inteligencia que teneis. Porque nosotras, queridos míos, sabemos distinguir mejor de lo que vuestras pobres mentes pueden imaginar, el amor del sexo, y precisamente por eso, no os abandonamos más de lo que ya hacemos. Queremos un manolo para dormir abrazadas a él por las noches, y un jardinero para que ponga una nota de color. Un amante de vez en cuando, nos vuelve ágiles y sonrientes, y eso, tontorrones, redunda en vuestro beneficio.

Por eso, el ejemplo de Gabrielle me parece de lo más saludable y ojalá muchas mujeres tomen nota, porque se sentirán más seguras de sí mismas, y por supuesto, se divertirán mucho más. Yo, por mi parte, en mi modesto entender, la sigo con la enorme ventaja de no tener un marido a punto de entrar en la cárcel.

Y como bien me recordaba anoche Mr. Pantalones Pirata, yo soy más alta que Gabrielle.

 
Raro
Hoy es un día bastante raro. Dejando aparte el tema que mi jefe no está y eso es sumamente peligroso porque mi ociosidad se ve incrementada, y en consecuencia, mis horas productivas notablemente disminuidas, es un día raro (y por dios que nadie me haga la bromita de papuchi porque ODIO el afortunadamente extinto programita crónicas marcianas).

Es raro por varias razones, a saber:

1.- Llevo 36 horas soportando los rigores de mi particular síndrome de abstinencia. Y es duro. Todo el mundo que tiene una adicción (y quién no sufre una, a ver quién?) sabe que luchar contra el deseo, la necesidad es difícil, pero mucho. Y ahí estoy yo, como una leona defendiendo a sus cachorros, solo que en este caso la leona y los cachorros soy yo misma, todo en uno, pack integral. No pienso contar cúal es mi adicción porque es íntima, privada y absurda, y no voy a exponerme aquí, potencial patíbulo público, para que nadie me diga cómo superar XXX, cual manual de autoayuda del todo a cien... GRRRRR.... estoy que muerdo... RESISTANCE¡¡¡¡

2.- No me ha llamado nadie desde las tres de la tarde. Vale, ya sé que esto no es para tirarse al suelo a llorar. Pero casi. Es un "petit-drama". Es que es martes. Me aburro en la oficina. Agosto. Para pegarse un tiro. Y encima escucho en la radio que ha habido un accidente aéreo en Suiza y han muerto todos los ocupantes de un vuelo comercial. Y automáticamente pienso en mi "hermanito", que estaba de vacaciones a orillas de no se qué lago allí y... se me ha encogido el corazón. La vida no es justa. Después de habernos reencontrado tras dos años sin contacto, va y se mata en un accidente aéreo en Suiza. Y seguro que me traía chocolates. Y un montón de anécdotas con suizos y suizas guapísimos, rubísimos y estupendísimos todos para contarme tumbados en el Areia, mientras le beso arrobada.... Muerto. Tan joven. Tan guapo. Tan conde, él (porque va a ser conde en cuanto herede el título y yo iba a casarme con él para ser condesa, con palacio incluído). Y entonces le veo conectado en internet, totalmente ajeno a mi sufrimiento. O sea, que está aquí. Y NO ME HA LLAMADO PARA DECIRME: DARLING, NO TE PREOCUPES, LOS MUERTOS SON LOS DEMAS. Es un hombre cruel, guapo, pero cruel. Y yo sin chocolates.

3.- Mr. Pantalones Pirata me ha ignorado toda la tarde (él, y el resto del mundo, no me hablan ni mis compañeros, me habré vuelto invisible?). No sé si me está haciendo un placaje informativo, ha decidido ignorar mis consejos y está durmiendo cual lirón, o ha sacado su encanto a pasear y ha ligado alguna muchacha a la que tomar medidas en su cama, sin mi consentimiento. Tampoco es que se lo vaya a dar voluntariamente, pero al menos que me de la oportunidad de montar una escenita, porque soy super buena en plan celosa y él tiene el derecho de contemplarme en plan drama-queen a todo lo que doy, porque para una cosa que hago rayando la perfección, no le voy a privar a mi querido amigo. "Te quiero celosa como una perra", me dijo una vez. Y a mí me pareció muy divertido. Por lo de perra. Me imaginé a mí misma como un dálmata. Y eso que no me gustan.

4.- Estoy muerta de hambre. Y ya que NADIE quiere cenar conmigo hoy, voy a regalarme una cena espectacular, que aún no he decidido pero así va a ser, sólo por vengarme del rollo calimero que me traigo, porque esta tarde estoy muy calimero. Sí, podría llamar a alguien, pero eso no tiene mérito. Es una pena porque mañana tengo overbooking para comer y cenar y lamentablemente, toca criba en función de cómo me levante. Pero eso es mañana. Porque hoy sólo he visto a mi neuróloga. Y total, para decirme que estoy estupenda. Pues hija, eso ya lo sé, que tengo espejos en casa. Hay que fastidiarse.

Y ya es bastante.

Os quedan cuarenta minutos para hacerme una buena oferta. Avisados estais.
 
Yo también me quiero casar con Tarzán
Ayer ví a Tita Cervera por la tele, toda ad-lib ella, sobre la cubierta de un yatazo, feliz. No me extraña. La viuda más cool de España (España digo?, noooo, ella es la viuda del mundo, tan cosmopolita ella) DEBE ser feliz porque no tiene otra cosa que hacer.

Una ex-Lady España, porque lo de Miss, al lado de Lady es una soberana vulgaridad, dónde va a parar, se puede permitir el lujazo de ir mal peinada, mal teñida y hasta con una cinta a lo Orzowei sobre su millonaria frente, porque puede, ELLA puede (pero sólo ella, por favor, no me vayan a salir de repente admiradoras y se me planten la cintita y los pelos tintados de rubio alpargatil, nenas, no hagáis el ridículo¡¡¡).

Claro que la doña tuvo una madre que supo dirigir muy bien su "carrera" y la envió a estudiar desde niña a colegios suizos, que no se yo si sean verdaderos formadores del saber y la cultura pero caché, dan un rato. No voy a comentar lo que dicen las malas lenguas sobre el pasado de la mamá de mi nueva ídola, ni de los oscuros comienzos de la baronesa, porque no pienso alimentar vuestro morbo (al menos, gratis, no) y por lo que a mí respecta, no resta un ápice de gramour a mi admirada Tita: al contrario, lo añade.

Nada como un pasado turbio para convertir en leyenda a cualquiera.

Y encima, se casó con Tarzán.

Y eso, te guste o no, implica conquistar automáticamente al público infantil. No es encantador?. España, desde que Tita se casó con Tarzán, no volvió a ser la misma. Deja tú los olivares de Jaén, aceituneros altivos. VIva la selva¡¡¡. Con Tita emparentada con el representante sindical de los leones y proxeneta de la mona Chita, España entra en el fascinante mundo de las lianas, las charcas de arenas movedizas y las estampidas de elefantes, que el Hola¡ de la época se encargó de reflejar haciendo eco de la boda con su inigualable estilo de sonrisa congelada y no-comas-el-postre-con-cuchara, haciendo soñar a los pobres españolitos de la posguerra que podíamos ser misteriosos y peligrosos y hasta llevar taparrabos en la intimidad del pisito segundo interior izquierda.

Tita, esa mujer, trajo a la imaginación de las mujeres que era posible, sí, poner un Tarzán en tu vida (y en tu cama), y las hizo suspirar y soñar que la escoba era una liana de la que se columpiaban arriesgadamente prestas al encuentro de su salvaje compañero, saltando de baobab a baobab, como si tal cosa.

Todas, de niñas, quisimos casarnos con Tarzán, no lo negueis. Pero sólo ella lo hizo. Ella lo consiguió. Y por si eso fuera poco, lo divorció. Pa´chula, ella. Y es que ya presentía que la aguardaba otro destino, mucho más grande y trascendente, para el cual no le quedaban nada bien los biquinis de piel, por muy Benarroch que fueran. Ella es inteligente y sabe lo que tiene que hacer. Se puso a estudiar pintura y ya sabeis lo que pasó, amiguitos...

Y ayer la ví, a bordo de aquel yate imponente, toda de blanco como el mismo yate (hay algo más chic que ir conjuntada con tu yate?)... y con la cinta, como una tiara, sencilla y elegante, coronando su testuz. Y es que, no se me escapa, era un homenaje a su Tarzán, aún divorciado y más muerto que el Papa (pues sí, un poco más), ella lo lleva en su corazón. Es una sentimental.

Yo también quiero casarme con Tarzán. Más que nada, para poder ponerme una cosita que me recuerde a él, mientras sonrío profidén profidén sobre el yate que, sin duda, me espera en alguna parte.
 
Gavilán o Paloma (hoy estoy prolífica)
Es que me da el ataque y no puedo parar... y tenía que contaros un enorme descubrimiento musical propio del ranchito discotequero que tenemos montado en la oficina... "Gavilán o Paloma", sí, aquel tema que cantaba un Pablo Abraira bigotudo y con la consabida chaqueta de pana, pero, no os asusteis... porque la buena es la versión que hace La Lupita, super guatequera, insustituible en toda fiesta setentera que se precie...

Y sigo a la caza de crooners, así que si alguien me puede recomendar espero ansiosa comentarios. Últimamente, me decanto por la música francesa e italiana, tipo "Tu vo´ fa´ l´americano" de Fiorello o la imprescindible "Vivre la vie" de Pink Martini. Y lo siento pero Michael Bublé no acaba de convencerme, quiero algo más festivo y este chico está un poquito encorsetado para mi gusto.

No tiene nada que ver con lo anterior pero la versión de ese temazo de Groove Armada "I see you (shakin´ that ass)" versioneada por Fat Boy Slim es impecable. Y otro clásico que recuperé hace unos días, para los amantes de la música brasil-electrónica es "Coracao Tambor" de Ian Pooley, muy refrescante y veraniega.

Después de este "break" músico-informativo voy a criticar un poco. Me hidrataré los labios mientras pienso a quién.
Mmm. Ya.

De un tiempo a esta parte, me relaciono más con mujeres que con hombres, cosa bastante rara en mí, y más rara aún, me siento cómoda. Perfidia dice que las buenas tendemos a juntarnos y será eso, como que sin quererlo hubiéramos formado una especie de "club" de chicas con un nexo común: ellos.

Las mujeres parece ser que solemos hacer estas cosas, quedar a tomar un café, cenar, un descanso en la oficina y aprovechar el momento para poner a caldo a los tíos. Yo sabía que ocurría pero nunca he sido muy normal para estas cosas y mis problemas con el tipo de turno los desahogaba con amigos, casi siempre. Claro, tengo amigas, tengo una "mejor amiga" que se sabe mi vida en verso pero salvo ella, pocas mujeres más han estado tan cerca de mí.

Pero de un año a esta parte, han habido más mujeres que hombres en mi cotidianidad. Acostumbrada a manejarme en el lenguaje masculino, me asombro a mí misma hablando horas y horas sobre lo mismo, dándole la vuelta, analizándolo, escrutando cada palabra dicha u omitida, intenciones, comportamientos y cualquier otro elemento real o imaginario susceptible de ser comentado.

Con lo tíos es otra cosa. Algo como:

- Habeis roto? (él)
- Si (voz rota por el sollozo, yo, obviamente)
- Estás bien? (él)
- No (ya llorando sin pudor alguno)
- Vamos a beber.
- .... (no puedo responder a estas alturas, pero obedezco como buena chica)

Y te llevan a un local lo suficientemente ruidoso como para que si hablas de él no se oiga nada, a la tercera copa intentan seducirte, y si llegas a la quinta a lo mejor lo consiguen y te despiertas a la mañana siguiente más preocupada por la estupidez que acabas de cometer que por el recuerdo de tu ex. Y hombre, no es que arregle nada, pero como acabas llamando a otro amigo para contárselo (esta vez gay) lo más probable es que acabes riéndote de tí misma gracias a los mordaces y certeros comentarios de tu confidente, porque ya se sabe que los amigos gays de las chicas suelen odiar a los exnovios de las mismas y son los mejores a la hora de criticarlos.

Pere hete aquí que ahora me he convertido en amiga de un montón de chicas y he tenido que reaprender a hablar como hablamos las mujeres. Y está muy bien. Hasta le he sacado el punto divertido y tanto análisis minucioso ha servido para ironizar, comparar y defenestrar a más de uno (con muchísima justicia, eso sí), entre carcajadas.

Lo extraño del asunto es que cuando asumo que las mujeres usamos un lenguaje diferente al de los hombres y que los tíos están incapacitados para mantener una discusión inteligente con frases subordinadas cuando se trata de temas personales, me llama Mr. Pantalones Pirata para aclarar unas cuestiones que le procupan y me lo expone claramente, con cariño, pero con firmeza, preguntándome a mí por mi postura y cuidando que no queden dudas ni cabos sueltos. La sorpresa me ha debido dejar reducida a monosílabos. Mr. P.P. ha adoptado el papel de "chica" y yo el de "chico".

Siempre somos nosotras las que sacamos los temas "calientes" a colación, no? Siempre somos nosotras las del temido "tenemos que hablar", no?. Siempre somos nosotras las que nos quejamos de la falta de diálogo, de claridad, de incomunicación, no?. Pues este hombre se ha propuesto cambiar las tradicionales reglas del juego y me ha dejado K.O. Este hombre no tiene el clásico y masculino terror a hablar. Y soy yo la que se queda sin habla con un tipo como este.

Creo que le voy a regalar una falda, que seguro le quedan mejor que a mí.










 
la abogada de las despechadas

Esta es la gran Paquita la del barrio, cantante de boleros, mexicana y una hembra de armas tomar... famoso es su "Tres veces te engañé" pero hoy yo me quedo con "Rata de dos patas", no puedo escucharla sin morirme de la risa y siempre me viene a la mente algún pendejo a quién le queda como un guante... me estás oyendo, inútil?...

Y de paso, le brindo esta canción a mi amiga Perfidia que hoy anda encabronada (y con razón) así que aprovecha los sabios insultos de la doña y cántaselos a tu "rata" particular, que motivos sobran y ganas no digamos... ahí te va la letra, mi comadre, disfrútala...

Para todos los inútiles, ahí les va esta.

Rata inmunda, animal maldito,
escoria de la vida, adefesio mal hecho.

Infrahumano, espectro del infierno,
maldita sabandija, cuánto daño me has hecho.

Alimaña, culebra ponzoñosa,
desecho de la vida, te odio y te desprecio.

Rata de dos patas, te estoy hablando a tí,
porque un bicho rastrero,
aún siendo el más maldito,
comparado contigo
se queda muy chiquito.

Maldita sanguijuela, maldita cucaracha,
que infectas donde picas, que hieres y que matas.
Alimaña, culebra ponzoñosa,
desecho de la vida, te odio y te desprecio.

Rata de dos patas, te estoy hablando a tí,
porque un bicho rastrero,
aún siendo el más maldito,
comparado contigo
se queda muy chiquito.

“me estas oyendo inútil”

Maldita sanguijuela, maldita cucaracha,
que infectas donde picas, que hieres y que matas.
Alimaña, culebra ponzoñosa,
desecho de la vida, te odio y te desprecio.

Rata de dos patas, te estoy hablando a tí
porque un bicho rastrero,
aún siendo el más maldito,
comparado contigo
se queda muy chiquito.

¡Paquita rules!

 
Los alemanes son muy raros
Mallorca es una isla tomada por los alemanes. No entiendo bien a qué van allí, porque cuando uno sale de vacaciones, al menos yo y casi todo el mundo que conozco, trata de adaptarse al lugar al que va. Come lo que se come allí, sale todo lo que puede, hace las visitas culturales y turísticas de rigor, se integra.

Pues los alemanes, no. Ese pueblo extraño, blanquecino cuando llega y rojo-carabinero cuando retorna, que lucen sus calcetines blancos bien estiraditos sobre las canillas con sus sandalias jesucristo sin el menor rubor (totalmente ajenos a los dictados del Vogue) y cargados de niños como si les pagaran por tenerlos, se van de vacaciones trasladando sus costumbres inmutablemente, y de esta forma, se acuestan con las gallinas (al ponerse el sol) y se levantan a las siete¡¡¡... pero esto no es todo, además de desconocer el placer de no levantarte temprano por unos días, se tiran el día en la piscina del hotel (igual y no se han enterado que están en una isla con miles de playas maravillosas). Y por si fuera poco, los bares y restaurantes ofrecen chucrut, codillos y salchichas de todo tipo no sea que se olviden de sus raíces o se contaminen con la insalubre y bárbara comida española....

Y ahí les ves, felices (esto es un suponer, porque rara vez se les ve sonreir, parece que se han tragado una escoba) tomando sus jarras de cerveza, supongo que templada, y sus salchichas rellenas de colesterol a las 8 de la tarde y a la cama, que ya es muy tarde y hay que levantarse al alba para pillar tumbona en la piscina...

De verdad, me deprimen. Para qué salen de vacaciones si hacen los mismo que en Munich, Berlín o Hannover?. Porqué nunca se ríen? Porqué son tan feos? Porqué se ponen calcetines con sandalias? y otro misterio insondable, porqué las madres alemanas están tan buenas? porque no engordan, las tías. En España, una pare y se le ponen una caderas que la delatan ya como matrona para los restos, pero las alemanas se quedan con una tipazo... serán las salchichas???

Pues eso, que no me gustan los alemanes. Hablan muy feo, parece que siempre están enfadados y carecen de la alegría de vivir que tenemos los latinos.

Y digo esto para justificar que ni la Perfi, ni una servidora, ligamos un colín. Como todo está lleno de alemanes, qué queréis?... yo no me veo con un rubiales de metro ochenta en el Tirol, que no puedo con eso.

Donde esté el jamón serrano...

 
aunque no os lo creais, estoy bronceada¡¡¡
Y es que es lo que tiene irse de vacaciones a la playa, en pleno mes de agosto, bajo el sol del Mediterráneo... que te cambia el color, y cómo cambia¡¡¡... no paro de mirarme al espejo, emocionada, y me digo cada cosa....

No nos precipitemos, vayamos por partes. Me quedé con las ganas de pasar otra noche loca con mi última adquisición por incompatibilidades de agenda... Mr. Pantalones Pirata regresaba de Málaga cuando yo partía a Mallorca, así que como no coincidiéramos en los baños de Barajas, estaba el temita complicado. Resignada, metí todos los productos solares que encontré en el baño en mi maleta customizada (con mi nombre, cómo no, para que no se pierda, que con la aerolíneas ya se sabe) y unas doscientas mil camisetas de colorines, así como un amplio surtido de ropa interior por si las flais -yo es que tengo alma de geisha y me gusta complacer- y junto con mi nueva y flamante amiga, Perfidia, tomamos un taxi rumbo al aeropuerto.

No sabría decir cúal de las dos maletas era más grande. Como todas las mujeres que conozco que son capaces de oler bien todo el día, cuando nos vamos de viaje nos entra el síndrome del "por si acaso" y dejamos vacíos los armarios, zapateros y como me apures, la despensa. Y es que claro, yendo a Mallorca, una no sabe si va a acabar en la cubierta de un yate (y meter el pamelón es una odisea que no veas), en una cala nudista, o en una casa payesa con un montón de neo hippies de luxe. Hay que estar preparada para todo. Y nosotras lo estábamos.

Llegar a Mallorca a las dos de la mañana a un complejo vacacional la mar de mono, con sus bungalows blanquitos, sus buganvillas dando el toque de color, sus pinares rodeándolo todo, puede parecer idílico. Y no es que esté mal, no. Lo malo es tener que arrastrar una maleta que parece el baúl de la Piquer por un montón de caminitos muy cucos pero con baldosas que parecían tener vida propia, y no hablemos de las cuestecitas hacia la piscina uno, piscina dos y sus muelas... en esos momentos te arrepientes de no ser una mochilera que viaja ligerita aunque huela mal. Y anda que las escaleras hasta llegar a nuestro bungalow... herniadas. Pero felices.

Y yo hambrienta.

Una vez ví un reportaje de una rara enfermedad en la que la paciente no sentía saciedad al comer porque la faltaba una enzima, hormona, ganglio, una cosa de esas raras que es el indicador de que ya pares que como sigas vas a acabar rodando. Y la pobre sufría un montón, hasta que la pusieron un aparatito y como que pitaba o algo y así ya sabía que debía dejar de comer. Pues yo creo que la enzima esa me la dejé en casa ( ya sabes, otro clásico de las vacaciones, el "algo se me olvida", pues eso) porque no paré de comer en toda la semana ante el asombro de Perfidia, la pobre, que yo creo que de verme comer a mí se hartaba antes de probar nada.

Pues estas buenas gentes del complejo (Europa Beach Club, para los que gustan de los datos) tuvieron la amabilidad de ofrecernos un buffet frío a las dos de la mañana, del que dí cuenta más que nada del queso y el pan porque a mí como que las alcachofas no me van.

Y nos fuimos a dormir. Bueno, a dormir no porque a mi se me desata la lengua en la noche (más de lo que se me desata en el día) y la empecé a contar historietas de mi ex y nos dió tal ataque de risa incontenible a las dos que la vecina nos empezó a insultar en francés para hacernos callar. Surtió efecto. Claro que eran las cinco de la mañana y ya estábamos cansadas.

(To be continued)