logotipo

img_google
Encantada de conocerme
Si me conoces, más vale que me caigas bien porque seguro que hablo de tí...
Acerca de
Esquizofrénica de nacionalidades, española de nacimiento y con México en las entrañas, 38 años, coleccionista de ex, mejor amante que esposa, futurible madre sobreprotectora y eternamente condenada a enamorarme de quién no debo: corazón de Frankenstein, siempre roto, siempre remendado. Soy una superviviente, una nómada emocional, ecléctica y generosa con mis afectos, desmemoriada para el dolor e implacable con los engaños. Como dice Calamaro "Honestidad Brutal". A veces, duelo. Pero siempre, amo; sobre todo, a mí misma. Malverde, a tí me encomiendo...protégeme y hazme regresar... viva el narcochic¡¡¡
Sindicación
 
Raro
Hoy es un día bastante raro. Dejando aparte el tema que mi jefe no está y eso es sumamente peligroso porque mi ociosidad se ve incrementada, y en consecuencia, mis horas productivas notablemente disminuidas, es un día raro (y por dios que nadie me haga la bromita de papuchi porque ODIO el afortunadamente extinto programita crónicas marcianas).

Es raro por varias razones, a saber:

1.- Llevo 36 horas soportando los rigores de mi particular síndrome de abstinencia. Y es duro. Todo el mundo que tiene una adicción (y quién no sufre una, a ver quién?) sabe que luchar contra el deseo, la necesidad es difícil, pero mucho. Y ahí estoy yo, como una leona defendiendo a sus cachorros, solo que en este caso la leona y los cachorros soy yo misma, todo en uno, pack integral. No pienso contar cúal es mi adicción porque es íntima, privada y absurda, y no voy a exponerme aquí, potencial patíbulo público, para que nadie me diga cómo superar XXX, cual manual de autoayuda del todo a cien... GRRRRR.... estoy que muerdo... RESISTANCE¡¡¡¡

2.- No me ha llamado nadie desde las tres de la tarde. Vale, ya sé que esto no es para tirarse al suelo a llorar. Pero casi. Es un "petit-drama". Es que es martes. Me aburro en la oficina. Agosto. Para pegarse un tiro. Y encima escucho en la radio que ha habido un accidente aéreo en Suiza y han muerto todos los ocupantes de un vuelo comercial. Y automáticamente pienso en mi "hermanito", que estaba de vacaciones a orillas de no se qué lago allí y... se me ha encogido el corazón. La vida no es justa. Después de habernos reencontrado tras dos años sin contacto, va y se mata en un accidente aéreo en Suiza. Y seguro que me traía chocolates. Y un montón de anécdotas con suizos y suizas guapísimos, rubísimos y estupendísimos todos para contarme tumbados en el Areia, mientras le beso arrobada.... Muerto. Tan joven. Tan guapo. Tan conde, él (porque va a ser conde en cuanto herede el título y yo iba a casarme con él para ser condesa, con palacio incluído). Y entonces le veo conectado en internet, totalmente ajeno a mi sufrimiento. O sea, que está aquí. Y NO ME HA LLAMADO PARA DECIRME: DARLING, NO TE PREOCUPES, LOS MUERTOS SON LOS DEMAS. Es un hombre cruel, guapo, pero cruel. Y yo sin chocolates.

3.- Mr. Pantalones Pirata me ha ignorado toda la tarde (él, y el resto del mundo, no me hablan ni mis compañeros, me habré vuelto invisible?). No sé si me está haciendo un placaje informativo, ha decidido ignorar mis consejos y está durmiendo cual lirón, o ha sacado su encanto a pasear y ha ligado alguna muchacha a la que tomar medidas en su cama, sin mi consentimiento. Tampoco es que se lo vaya a dar voluntariamente, pero al menos que me de la oportunidad de montar una escenita, porque soy super buena en plan celosa y él tiene el derecho de contemplarme en plan drama-queen a todo lo que doy, porque para una cosa que hago rayando la perfección, no le voy a privar a mi querido amigo. "Te quiero celosa como una perra", me dijo una vez. Y a mí me pareció muy divertido. Por lo de perra. Me imaginé a mí misma como un dálmata. Y eso que no me gustan.

4.- Estoy muerta de hambre. Y ya que NADIE quiere cenar conmigo hoy, voy a regalarme una cena espectacular, que aún no he decidido pero así va a ser, sólo por vengarme del rollo calimero que me traigo, porque esta tarde estoy muy calimero. Sí, podría llamar a alguien, pero eso no tiene mérito. Es una pena porque mañana tengo overbooking para comer y cenar y lamentablemente, toca criba en función de cómo me levante. Pero eso es mañana. Porque hoy sólo he visto a mi neuróloga. Y total, para decirme que estoy estupenda. Pues hija, eso ya lo sé, que tengo espejos en casa. Hay que fastidiarse.

Y ya es bastante.

Os quedan cuarenta minutos para hacerme una buena oferta. Avisados estais.
 
No