Un viernes cualquiera
9am. El despertador de mi celular mexicano me anuncia la hora de levantarme con una cálida voz de suave acento. Abro los ojos y el indio abre los brazos. Abiertos y abrazados ambos, nos regalamos los primeros besos del día. En marcha. Cuando salgo de la ducha, mi poblano hermoso ya tiene listo el desayuno y las noticias del día aterrizándonos desde la tele.
10am. Descenso a los infiernos.
2pm. Libertad.
2,15pm. Camino por el pasillo hacia mi casa y escucho el disco de música serbia que últimamente acompaña a mi amorcito mientras prepara la comida. Nuestros vecinos deben pensar que tenemos un circo gitano, cabra incluída. Y eso que no le ven bailar, desnudo, sartén en mano.
3,30pm. Siesta. Televisión. Películas. Sexo. Siesta. Películas.
7pm. Llama Bruno para salir. Acaba de regresar de un viaje de trabajo en el que ha acabado subido en un velero rodando regatistas y tanta agua le ha dado sed. Quedamos donde siempre a la hora de siempre. El indio abandona mis brazos y se pone en plan secretaria a hacer llamadas de última hora, contestar correos y revisar la prensa. Cuando sale de la ducha va recorriendo la casa repitiendo "tarde, tarde" como si eso detuviera las agujas del reloj. Vienes?, pregunta. No, respondo. Insiste. Insisto. Gano yo. A huevo.
8,30pm. El indio sale por la puerta con su "tarde, tarde". Y yo empiezo a desperazarme, a subir y bajar las escaleras, a abrir la nevera buscando el motivo de haber decidido quedarme. Miro el montón de ropa sucia: "mañana", me digo convencida. Reviso el correo. Doy una vuelta por mis blogs favoritos. Pienso en escribir algo. Tras media hora paralizada frente a la hoja en blanco y tres cigarros, bajo de nuevo . Para qué he bajado?. Vuelvo a subir. Checo la prensa de la semana para seleccionar el material del que hablaré en la madrugada en la radio. De Juana. Otegui. Rajoy cabreado como una mona, rollito pancartero. Zp haciendo equilibrios. Voy a cocinar.
10pm. Una crema de calabaza después y tras haber desistido de preparar espinacas con bechamel, decido hacer una llamada a mi familia mexicana. Veinte minutos de reporte y análisis de cada miembro del clan (con especial atención a muchachito, mi debilidad) y mi sobrina de 3 años reclamándome cariñosa "tía, cuándo vienes?" me dejan con las ganas palpitando de salir corriendo a barajas y comprar el primer billete que me lleve allá. Anda, esta peli no la he visto. Mejor me pongo el despertador, no sea que me duerma...
2,30 am. "Es hora de levantarse" dice la señorita del dulce acento de mi despertador importado. Coño, la radio. Rapidito, la impresora... dónde está el cable? en el equipo de música, abajo, pa´oir a los gitanos inspirando la cocina... pos yo no bajo, que me lío, a tomar notas a mano, corre, corre... pero te has enterado bien de la movida? pues más vale... total, si nos oyen dos desocupados... qué poco profesional eres... yo no soy periodista.. ni lo vas a ser, guapa, a este paso... pero entonces cuántos fueron a la manifestación?... según quién?... ay, ay, ay... espero que el indio no aparezca en mitad de la transmisión...
3,30am. "Tenemos una llamada de nuestra corresponsal de Madrid, tribeca, adelante..." "Buenas tardes, Culiacán, cuando son las tres y media de la madrugada en Madrid y el clima está bastante frío en la calle, los ánimos están bien caldeados por la situación de crispación que se vive en España y de la que están dando buena cuenta tanto los medios de comunicación nacionales como también la prensa internacional. Los constantes enfrentamientos que mantienen el PSOE, partido gobernante y el PP, principal fuerza opositora, están causando el descontento y el desconcierto en la ciudadanía...." Y lo que sigue. En mitad de mi perorata de Oteguis, De Juanas, Rajoys y Zps, escucho en mi celular la recepción de un mensaje, cuyo contenido ya sospecho. Consigo terminar mi reporte sin más interrupciones y me despido hasta la semana siguiente.
4am. "Al sofá y sin sopa", dice el mensaje. Es el código que Bruno y yo tenemos para que me informe del estado etílico en el que se encuentra el indio. Así que le marco y tras regañarme cariñosamente por no haberles acompañado, me dice, entre risas, que le prepare el sofá al indio, que ya me lo manda. A Juzgar por lo que escucho, el indio no sería el único que mereciera el sofá.
4,15am. El indio hace entrada triunfal, todo sonrisas. Y como siempre que se emborracha, le da el ataque de la locuacidad hiperlúcida. Como en las dos últimas semanas se había quedado dormido antes de que yo terminara mi cita radiofónica y yo ando bien despierta, aprovecho, le subo a la cama, se abre una cerveza y charlamos ... Indio+alcohol+madrugada=teorías antropológicas sobre el porqué nuestros amigos son nuestros amigos, porqué te quiero tanto, porqué a fulano le gusta mengana, porqué se inventó la cocacola y cualquier otro porqué es susceptible de comentario... Dame muchos besos. Más. Más....
6am. ZZzzzzzzzzzzzz....
10am. Descenso a los infiernos.
2pm. Libertad.
2,15pm. Camino por el pasillo hacia mi casa y escucho el disco de música serbia que últimamente acompaña a mi amorcito mientras prepara la comida. Nuestros vecinos deben pensar que tenemos un circo gitano, cabra incluída. Y eso que no le ven bailar, desnudo, sartén en mano.
3,30pm. Siesta. Televisión. Películas. Sexo. Siesta. Películas.
7pm. Llama Bruno para salir. Acaba de regresar de un viaje de trabajo en el que ha acabado subido en un velero rodando regatistas y tanta agua le ha dado sed. Quedamos donde siempre a la hora de siempre. El indio abandona mis brazos y se pone en plan secretaria a hacer llamadas de última hora, contestar correos y revisar la prensa. Cuando sale de la ducha va recorriendo la casa repitiendo "tarde, tarde" como si eso detuviera las agujas del reloj. Vienes?, pregunta. No, respondo. Insiste. Insisto. Gano yo. A huevo.
8,30pm. El indio sale por la puerta con su "tarde, tarde". Y yo empiezo a desperazarme, a subir y bajar las escaleras, a abrir la nevera buscando el motivo de haber decidido quedarme. Miro el montón de ropa sucia: "mañana", me digo convencida. Reviso el correo. Doy una vuelta por mis blogs favoritos. Pienso en escribir algo. Tras media hora paralizada frente a la hoja en blanco y tres cigarros, bajo de nuevo . Para qué he bajado?. Vuelvo a subir. Checo la prensa de la semana para seleccionar el material del que hablaré en la madrugada en la radio. De Juana. Otegui. Rajoy cabreado como una mona, rollito pancartero. Zp haciendo equilibrios. Voy a cocinar.
10pm. Una crema de calabaza después y tras haber desistido de preparar espinacas con bechamel, decido hacer una llamada a mi familia mexicana. Veinte minutos de reporte y análisis de cada miembro del clan (con especial atención a muchachito, mi debilidad) y mi sobrina de 3 años reclamándome cariñosa "tía, cuándo vienes?" me dejan con las ganas palpitando de salir corriendo a barajas y comprar el primer billete que me lleve allá. Anda, esta peli no la he visto. Mejor me pongo el despertador, no sea que me duerma...
2,30 am. "Es hora de levantarse" dice la señorita del dulce acento de mi despertador importado. Coño, la radio. Rapidito, la impresora... dónde está el cable? en el equipo de música, abajo, pa´oir a los gitanos inspirando la cocina... pos yo no bajo, que me lío, a tomar notas a mano, corre, corre... pero te has enterado bien de la movida? pues más vale... total, si nos oyen dos desocupados... qué poco profesional eres... yo no soy periodista.. ni lo vas a ser, guapa, a este paso... pero entonces cuántos fueron a la manifestación?... según quién?... ay, ay, ay... espero que el indio no aparezca en mitad de la transmisión...
3,30am. "Tenemos una llamada de nuestra corresponsal de Madrid, tribeca, adelante..." "Buenas tardes, Culiacán, cuando son las tres y media de la madrugada en Madrid y el clima está bastante frío en la calle, los ánimos están bien caldeados por la situación de crispación que se vive en España y de la que están dando buena cuenta tanto los medios de comunicación nacionales como también la prensa internacional. Los constantes enfrentamientos que mantienen el PSOE, partido gobernante y el PP, principal fuerza opositora, están causando el descontento y el desconcierto en la ciudadanía...." Y lo que sigue. En mitad de mi perorata de Oteguis, De Juanas, Rajoys y Zps, escucho en mi celular la recepción de un mensaje, cuyo contenido ya sospecho. Consigo terminar mi reporte sin más interrupciones y me despido hasta la semana siguiente.
4am. "Al sofá y sin sopa", dice el mensaje. Es el código que Bruno y yo tenemos para que me informe del estado etílico en el que se encuentra el indio. Así que le marco y tras regañarme cariñosamente por no haberles acompañado, me dice, entre risas, que le prepare el sofá al indio, que ya me lo manda. A Juzgar por lo que escucho, el indio no sería el único que mereciera el sofá.
4,15am. El indio hace entrada triunfal, todo sonrisas. Y como siempre que se emborracha, le da el ataque de la locuacidad hiperlúcida. Como en las dos últimas semanas se había quedado dormido antes de que yo terminara mi cita radiofónica y yo ando bien despierta, aprovecho, le subo a la cama, se abre una cerveza y charlamos ... Indio+alcohol+madrugada=teorías antropológicas sobre el porqué nuestros amigos son nuestros amigos, porqué te quiero tanto, porqué a fulano le gusta mengana, porqué se inventó la cocacola y cualquier otro porqué es susceptible de comentario... Dame muchos besos. Más. Más....
6am. ZZzzzzzzzzzzzz....
Comentario:
He estado intentando oirte pero no atiné con el horario creo. Me hacía ilusión oirte, lo intentaré la semana que viene...
Besos.
Besos.
Comentario:
Tu sobri aún no sabe decir tita, pero está deseando verte.
A este paso se le va olvidar tu cara .
:P
Besos y sonrisas
A este paso se le va olvidar tu cara .
:P
Besos y sonrisas
Comentario:
Yo adjetivo los días de semana con los nombres de otros días, así tengo lunes-lunes, domingos-martes o jueves-viernes, pero no me gusta que sean días normales o simples pasos del calendario, los hay mejores o peores como todos tenemos pero todos diferentes.O así me lo intento tomar.
Vamos, un viernes de la corresponsal, que bueno.
Vamos, un viernes de la corresponsal, que bueno.
Comentario:
Yo adjetivo los días de semana con los nombres de otros días, así tengo lunes-lunes, domingos-martes o jueves-viernes, pero no me gusta que sean días normales o simples pasos del calendario, los hay mejores o peores como todos tenemos pero todos diferentes.O así me lo intento tomar.
Vamos, un viernes de la corresponsal, que bueno.
Vamos, un viernes de la corresponsal, que bueno.
Comentario:
Por todo esto y mucho más es imposible no adorarte.
1beso mu grande mi reina.
p.d. un viernes contigo nunca puede ser un viernes cualquiera.
1beso mu grande mi reina.
p.d. un viernes contigo nunca puede ser un viernes cualquiera.





