logotipo

img_google
Encantada de conocerme
Si me conoces, más vale que me caigas bien porque seguro que hablo de tí...
Acerca de
Esquizofrénica de nacionalidades, española de nacimiento y con México en las entrañas, 38 años, coleccionista de ex, mejor amante que esposa, futurible madre sobreprotectora y eternamente condenada a enamorarme de quién no debo: corazón de Frankenstein, siempre roto, siempre remendado. Soy una superviviente, una nómada emocional, ecléctica y generosa con mis afectos, desmemoriada para el dolor e implacable con los engaños. Como dice Calamaro "Honestidad Brutal". A veces, duelo. Pero siempre, amo; sobre todo, a mí misma. Malverde, a tí me encomiendo...protégeme y hazme regresar... viva el narcochic¡¡¡
Sindicación
 
Invitados sorpresa
Hace unos días descubrí, merced al analizador de visitas, lo que casi todos los que escribimos bitácoras tememos que ocurra en algún momento de nuestra vida cibernética: que nos lea quien no nos apetece nada, pero nada, que sepa de nuestras cosas.

Efectivamente, este es un temor al que nos enfrentamos todos los que, en algún momento, reflexionamos aquí, en esta íntima exhibición, en la absurda creencia que sólo nos leerán los amiguitos, los extraños, los neozelandeses, tu vecino del quinto, cualquiera menos "aquel" porque "aquel" supone o puede suponer un peligro para tí al estar enterado de ciertos detalles de lo que tú, de forma ilusoria, crees que es tu privacidad.

Uno escribe en este medio creyendo que es anónimo, creyendo que aunque le facilite el link a sus colegas, no caerá en malas manos. Uno cree, ingenuamente, que está a salvo de ojos hostiles, peligrosos, indiscretos. Uno tiende a minimizar el poder de internet. Y a olvidar que vivimos en un mundo globalizado, al alcance de la mano a golpe de ratón. Pero deberíamos ser conscientes que cuando relatamos en nuestra bitácora una infidelidad, un engaño, un amor vergonzante, una tendencia sexual, una crítica al gobierno, a la comunidad de vecinos, al jefe, a tu madre, poco menos que lo estamos contando al mundo provistos de un megáfono. Y alguien lo va a escuchar. Y a veces, casualidades de la vida, ese alguien puede ser el interesado/agredido/afortunado.

He leído en varias ocasiones, muchos de vosotros lo sabeis, lo habeis sufrido, que algunos blogueros cierran el blog al sentirse "pillados". La mayor parte de las veces, suele tener que ver con asuntos del corazón en todas sus modalidades. Parece que los sentimientos amorosos volcados en un diario virtual son los reyes de la blogosfera en lo que a este tipo de reacciones se refiere. Y es natural que uno se sienta especialmente vulnerable ante la intromisión ilícita de uno que no estaba invitado a la fiesta. Como cuando éramos pequeños y nuestra hermano/madre/primo leía nuestro diario que guardábamos bajo el colchón. El ataque de pánico estaba asegurado. Y el consiguiente cabreo por la violación de intimidad que suponía. Esa sensación de sentirte desnudo, expuesto, sujeto de análisis, es terrible y resulta comprensible que muchos opten por abandonar ante la perspectiva de que alguien deliberadamente no elegido obtenga información sensible sobre uno. Información, además, no diseñada para ese receptor, por lo tanto sesgada y susceptible de ser malinterpretada y mal utilizada.

El problema, y todos los que estamos aquí lo sabemos, o al menos deberíamos, es que escribir en internet es hacerlo público sin restricciones. No podemos elegir a nuestros lectores. Y esto, que en principio lo sabemos, parece que lo olvidamos cuando un día perdemos el miedo a contar, a fabular, a desahogarnos y nos encontramos a quien no queremos en nuestro rincón secreto. No podemos evitarlo. No podemos darle la llave a unos sí y a otros no. Porque para eso está el teléfono, los mails u otros medios. Si tenemos una bitácora abierta en internet, tenemos que afrontar que pueden llegar visitas indeseadas, que pueden leer lo que no quisiéramos que supieran nunca, que puede tener consecuencias.

Cuando abrí este blog, mi primer post era un lacrimógeno y dramático análisis de mi anterior relación sentimental, de la que ya se vislumbraba su patético final. Era diciembre de 2004. Como podeis comprobar pinchando en el enlace de esa fecha, no hay nada. Lo borré. Me censuré a mi misma porque no me gustaba esa imagen de mí, abatida, derrotada y desesperanzada. Los meses que median entre ese primer post borrado y el siguiente publicado corresponden a mi reconstrucción. Y ese proceso queda para mi intimidad, que comparto con los que yo quiero, y no es analizable ni se puede comentar porque es privado. Nunca he sido mujer que guste de exhibir sus penas en público. Tengo un curioso y extraño sentido del pudor que me permite detallar un encuentro sexual casual pero me impide mostrar mi dolor en bruto: esto significa que cuando las cosas van realmente mal, me encierro en mi misma hasta que lo analizo, rumio, comprendo y no salgo de mi caparazón hasta que no he encontrado una solución que pasa, indefectiblemente, por el filtro del humor, aunque sea negro.

Los que me conoceis, sabeis que me gusta reir, de mí misma la primera. Casi todos mis post tienen en mayor o menor medida una sonrisa impresa. Lo que no significa que no sufra, llore o me desespere como cualquiera. Tengo tantos problemas como me caben en mi magnánimo cuerpo. Pero es más fuerte mi instinto de supervivencia que mi autocompasión. Del victimismo me aparto como de la peste pues demasiado se que nubla las entendederas. Y he leído que los optimistas viven más y mejor: siempre invento un plan B para los malos tiempos.

Todo este rollo, que parece que me disperso, es para decir que esta es mi bitácora. Escribo lo que quiero. Y pienso seguir haciéndolo. Me gusta mi vida, me gusta cómo soy, me siento muy orgullosa de mí misma con todo y defectos. Y a esa persona que me ha "descubierto" le digo: pasa, adelante, ponte cómodo. Lee. Igual y aprendes algo. Soy responsable de lo que escribo y no tengo miedo a lo que puedas hacer con lo que lees. Nunca te tuve miedo y tú lo sabes, esa es tu cruz. Mi mundo, al contrario que el tuyo, es enorme y cabes hasta tú. Al final, eres demasiado pequeño para que estorbes.

Y a todos vosotros, queridos míos, tened la mínima prudencia si no quereis tener invitados sorpresa que lamentar. Afortunadamente para mí, no tengo nada en mi vida que ocultar y cuento con el apoyo y el respeto de la gente a la que quiero y eso es lo único que importa verdaderamente. Y pienso seguir diciendo lo que pienso mientras me río de dios y del diablo...

P.D.: Para los curiosos, no, no se trata de ningún ex resentido.







 
Comentario:
ESCRIBES HOT!!!
 
Comentario:
Gracias por las copas
 
Comentario:
Pos yo sostengo la teoría de que cuando escribimos algo lo hacemos con afán exhinicionista y quizá con la escondida intención de que alguien que no queramos lo lea. Es un contrasentido pero por lo menos en mi caso es así, vamos dejando las palabras que no dijimos, los pensamientos callados, nuestra visión de las cosas. Eso si, las pistas que damos nunca son fáciles, toda caja fuerte precisa de una combinación para abrirla, pero hasta quien sube a una montaña y pega un grito el eco le devuelve el mensaje dándole la sensación de que es escuchado.
 
Comentario:
Mondo: entro compulsivamente en tu página porque no me dejas asaltar tu nevera. Desde que pusiste candado a la puerta para que no me beba tus cervezas, me tengo que conformar con beber de sus palabras. Mis amigos serranos saben que te adoro, así que descuida. Mientras te siga adorando... cuídate de caerme mal, carnal.
Ve sacando brillo a la barra, que voy...al ratón, vaquero.
 
Comentario:
Anda tu... Si esto se está poniendo de película de narcos... Ya hay balas, Cougars del año y Sinaloa... Lo próximo es que parezcan los hermanos Almada
 
Comentario:
Menos rollos y lamentos, en el fondo estaba deseando que servidor la visitara de nuevo y lo corroboran sus 567 visitas a mi blos en lo que va de mes. O es que cree Vd. ser la única que dispone de potentísimas herramientas de tracking?? Pero lo del post ha sido excesivo.. me ha sacado los colores en público y ahora todito Sinaloa va a señalarme con el dedo y quién sabe si algún cuate arrojado me balasea sin miramientos desde la Cougar (del año, eso sí)..., nomás que para hacerse un nombresito..

 
Comentario:
Lo bueno de mi blog es que la nota personal es tan mínima que no hay miedo a que nadie lo lea. Y aunque lo hubiera: las dos únicas opiniones que me importan son, la mía, y la de mi marido que es el primero en leer todos mis posts. Asi que sin problemas, que pase y lea quien quiera :)

Besos
 
Comentario:
Actualizado a las 16:43: he visto que hoy mismo, hace un ratillo, el interfecto ha entrado a visitarme. Ha leído incluso los comentarios. Muy bien, majete. Ya sabes que lo sé. A la próxima que te vea entrar, empiezo a relatar porqué me caes tan sumamente mal. Y eso no va a ser divertido. Para tí, aclaro.
 
Comentario:
Nadie que me conoce sabe que escribo en un blog, nadie me ha pillado de momento, no es que tenga nada que ocultar, pero es por lo mismo que he leído en otro comentario, la autocensura...
De todas formas es lo que tú dices, escribimos en internet, cualquiera nos puede leer...
Un beso
 
Comentario:
Una vez más me descubro ante tu pluma y alabo tu sensatez.
 
Comentario:
¿LLego tarde?

Yo es que no se lo he dicho a nadie, salvo a I. y porque me pilló infraganti, pero vamos, tampoco me gustaría demasiado que me ocurriera. De todas formas firmaría lo que escribes como mío si me ocurriera.
.

Besosss

Pd. Me ha alegrado ver a Deaddalus por aquí, como se tejen las redes, curioso...
 
Comentario:
El motivo por el que a mí no me gusta que me lea gente conocida es para no autocensurarme.

Me resultó pesado estar justificando y explicando cada post que he escrito.

Ahora cruzo los dedos para que no vuelva a ocurrirme.
 
Comentario:
Muchísimas gracias señorita, mi malsana curiosidad ha quedado satisfecha.
 
Comentario:
Necio: No, no es un ex, ni resentido ni sin resentir. No me vincula ninguna relación sentimental a esta persona.
Mor querida: No es una cuestión de magnanimidad, porque yo no le doy nada que no se haya tomado él ya por su cuenta, como cualquiera que entra aquí. Mi diario no va a dejar de ser mío lo lea quien lo lea, igual que el tuyo. Nadie nos lo arrebata por leerlo. La cuestión, para mí, es que nadie va a echarme de aquí por temor a que sepa ciertas cosas. Eso, en mi caso, sería concederle un poder al otro sobre mí que desde luego no tiene. Mi mejor manera de demostrarlo es seguir adelante.
Daedaluss: sí, es posible. En privado te cuento cómo.
 
Comentario:
Un "apaga y vámonos" porque alguien te "descubra" me parece excesivo. Desde el momento que pretendemos contar nuestras supuestas intimidades en público nos arriesgamos a que éstan lleguen a ser leídas por quien no desearíamos que lo hiciera, probablemente esto no ocurra, pero el riesgo implícito está ahí, suponiendo claro está que lo que contemos sean realidades porque a mí me da la impresión que auténticos blogs de no ficción hay pocos, y en todo caso desde el momento que nos lanzamos al ciberespacio nuestra vanidad y exhibicionismo nos desbanca.

Por cierto, yo sabía mirar la ubicación o el número de visitas, pero eso de "identificar" a alguien en concreto ¿es posible?.
 
Comentario:
Si no es un "ex resentido", esperemos que no sea un actual...

Pues nada, eso, que uno escribe para que lo lena... Aunque a veces te lean personas a las que ni por asomo les dirigirías el saludo en público...
 
Comentario:
Pues yo no creo que pudiera ser tan magnánima como tú...ni tan espléndida...de hecho en alguna ocasión he pensado en "cerrar" y "desaparecer"...pero mi diario es mio... aunque de dominio público, pero sin duda mio...

1beso guapa
No