logotipo

img_google
Encantada de conocerme
Si me conoces, más vale que me caigas bien porque seguro que hablo de tí...
Acerca de
Esquizofrénica de nacionalidades, española de nacimiento y con México en las entrañas, 38 años, coleccionista de ex, mejor amante que esposa, futurible madre sobreprotectora y eternamente condenada a enamorarme de quién no debo: corazón de Frankenstein, siempre roto, siempre remendado. Soy una superviviente, una nómada emocional, ecléctica y generosa con mis afectos, desmemoriada para el dolor e implacable con los engaños. Como dice Calamaro "Honestidad Brutal". A veces, duelo. Pero siempre, amo; sobre todo, a mí misma. Malverde, a tí me encomiendo...protégeme y hazme regresar... viva el narcochic¡¡¡
Sindicación
 
Amo el peligro
Mi favorito de los últimos tiempos me pide que le mande por sms una descripción detallada y explícita de mis deseos para con él.. y yo le complazco, cómo no. En la distancia, nos servimos de cualquier medio que tengamos a mano (glups... lo que se me acaba de pasar por la mente justo ahora) para sentirnos cerca.

Ser la amante de un tipo que viaja mucho está muy bien. Te permite hacer otros planes, ver a tus amigos y perder el sábado entero de compras sin la presión del "uy, que me tengo que arreglar que ya llega". Como no le ves de seguido, no discutes (salvo anoche, pero lo arreglamos) ni se deja todo tirado por la casa, aunque esa más bien suelo ser yo. Y además, los encuentros son tan soñados y deseados que no te da tiempo de hablar de tonterías porque hay que aprovechar el momento, quién sabe cuándo volverá a producirse.

En esas estoy. Esperando. Imaginando. Tratando de traer a mi mente el olor de su piel cuando me acuesto en la noche. Recuperando de la memoria sus ojos clavados en mí cuando me hace el amor de esa forma que empiezan a reconocer mis vecinos (una noche de estas, hay ovación, fijo). Esperando y alimentando el deseo con promesas.
Esperándole. A él.

Y aunque anoche me dijo que ya no deberíamos seguir viéndonos, que no podía continuar esta historia, que se acabó, por mi bien, por el suyo, por el de todos, le bastaron 40 minutos para rendirse a lo evidente... que no puede, ni quiere, estar sin mí. Me necesita, me desea, y aunque no lo quiera decir en voz alta, me quiere, mal que le pese.

La vida es complicada y nosotros nos la complicamos más aún, pero yo, parafraseando a la gran Olvido Gara, amo el peligro y quizás sea que ya no se vivir de otro modo que retorciendo palabras de amor y caminando por el filo de un cuchillo.


 
Comentario:
Un cuchillo tan afilado que en tus manos se convierte en puro suspiro de viento...Un susurro que añoro sentir en mi cuello, pero que miedo me da no sentirlo de la misma manera...

Maestra... miedo me das... miedo de no bailar las danzas que Lofn envio a tu hermosa estancia y que tanto nos enloquecian...

Maestra....quiero llegar donde no te llevan... pero no consigo encontrar la manera de hacerlo sin sufrir mi escarmiento....

Si el susurro de tu cuchillo repasa mi cuello, que lo haga cuanto antes...
No