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Encantada de conocerme
Si me conoces, más vale que me caigas bien porque seguro que hablo de tí...
Acerca de
Esquizofrénica de nacionalidades, española de nacimiento y con México en las entrañas, 38 años, coleccionista de ex, mejor amante que esposa, futurible madre sobreprotectora y eternamente condenada a enamorarme de quién no debo: corazón de Frankenstein, siempre roto, siempre remendado. Soy una superviviente, una nómada emocional, ecléctica y generosa con mis afectos, desmemoriada para el dolor e implacable con los engaños. Como dice Calamaro "Honestidad Brutal". A veces, duelo. Pero siempre, amo; sobre todo, a mí misma. Malverde, a tí me encomiendo...protégeme y hazme regresar... viva el narcochic¡¡¡
Sindicación
 
La historia del mariachi
Como recordareis, la noche del Grito, me fuí del restaurante a medianoche para cumplir con mi cita telefónica y porque el mariachi guapo no me hizo ningún caso....

Pues bien, en España una mujer se interesa por un hombre en un lugar público y realiza una seria de maniobras (atusa su cabello, le mira de forma insistente, se acerca, etc.) y si el hombre está interesado, le responde de alguna manera, si no, pues simplemente la ignora y listos. Si ese hombre la ignora, la mujer no se queda esperando a que suceda un milagro, porque en España, los milagros, no existen.

En México, país del realismo mágico, la cosa no es tan sencilla. Sería perfectamente natural que después de una decepción como la que sufrí aquella noche, por más que me esforcé por atraer la atención de mi trompetista sin éxito, me lo encontrara a la mañana siguiente encaramado a un árbol de mi jardín, así, sin ninguna lógica, y a nadie le iba a parecer extraño sino divertido, porque en México todo es posible.

Pues yo no recordaba esta máxima mientras hacía la compra con mi amiga Adela en el súper el sábado por la tarde, antes de empezar a preparar la mega-fiesta que nos ocuparía toda la noche... no, yo no me acordaba de que estando con Adela y preparando una fiesta mexicana, yo estaba virtualmente en territorio mexicano. Lo olvidé.

Suena mi "celular". Y sucede más o menos esto:

- Hola? (yo)
- Hola.
- Quién es?
- Soy tu mariachi.
- (...) Cómo?
- Soy tu mariachi...
- (...) venga ya¡¡¡ dime quién eres... (comienza la mutación de mi acento por pura empatía)
- De veras¡¡¡ qué? no me crees?
- Pues no, wey, no te creo, me estás tomando el pelo¡¡¡ ya, dime quién eres... quién anda por allá? Charly? Juan Carlos?
- Nooooo... cómo crees... no te engaño... soy tu mariachi¡¡¡ quieres comprobarlo???
- Simón, wey, a ver...

Y que agarra la trompeta y se pone a tocar... Ahhhh¡¡¡¡¡ no doy crédito, no es cierto, es una cámara oculta o qué chingados pasa aquí... Ayayayayay... que siiii... que va a ser él... Santo patrón Malverde, GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS¡¡¡¡

Atónita, mirando a mi alrededor a ver si es que los marcianos me han abducido y me han trasladado a la Plaza Garibaldi sin aviso previo, dudando de mí misma y mis alucinaciones auditivas, pues como que me rindo a la evidencia y sí, es él, MI MARIACHI, llamándome por teléfono, quién sabe cómo dió conmigo y yo, por si el milagrito se tuerce, ni pregunto... hay que aceptar los designios del Señor como vienen, y yo no pensaba discutir esta intercesión divina.

El mariachi me informa, muy amable él, que el martes se marcha a México y que disponemos apenas de tres días para cantarnos al oído todos los corridos del mundo. Y yo con una fiesta a punto de comenzar. Mmm… mal asunto tener una cita con resaca. Pero ni modo. Quedamos en hablarnos el domingo después de comer y vemos qué onda… Por supuesto, todo el camino a casa de Adela lo hice dando saltitos de alegría y soñando en voz alta, ante las risas de mi amiga que no daba crédito a mi buena suerte. El caso es que al llegar a la casa, y meternos en la cocina, entre ollas y tamales, pozole, relleno negro, sopa fría (esta la hice yo, es lo único que sé cocinar en “mexicano” que no sea inventado) y chilaquiles, se me ocurrió que no tenía porqué esperar a mañana, si podría tenerlo hoy… y le envié un mensaje, que respondió y otro y otro y otro… vamos, que no se cuándo chingados tocó porque estuvo pendiente de mis mensajitos todo el rato hasta que se presentó en la fiesta pasada la medianoche.

Para entonces, ya había descubierto el misterio de su milagrosa aparición. Resulta que Juan Carlos, el fotógrafo, había ido a cubrir una fiesta a la hora de comer del sábado y mira tú por donde, quién amenizaba el party? Pues la banda de mi héroe. Mi querido Juan Carlos debió pensar que ya que él no consigue “cogerme”, al menos que lo hiciera un paisano suyo, y con estas se le acercó y le comentó mi interés por su piel trigueña. El mariachi le pidió el teléfono y acabó entrando por la puerta de casa de Adela esa misma noche dispuestísimo a cumplir mi fantasía de tenerle entre mis brazos.

Con una sonrisa como un lucero y sus hermosos cabellos negros revueltos, se acercó a mí con una ligera timidez que se le quitó tan pronto le encerré en la cocina y le ofrecí un adelanto de lo que le esperaba al día siguiente.

Mi mariachi me regaló dos noches y mil mensajes atentos y encantadores. Me regaló su piel oscura y perfecta, su pecho de niño, sus manos cuidadas y sus labios mullidos y suaves. Mi mariachi me cantó (quién sabe porqué, a todos los mexicanos les da por cantar en la cama) y me enseñó armonías y escalas. Es cierto que no lo volví a ver vestido de mariachi, con el morbo que me daba desnudarlo y probarme su traje precioso, pero mientras me follaba pensaba en todas las españolitas que se conformaron con tomarse una foto con él (tan guapo que es) y yo lo tenía en mi cama, haciéndome subir al cielo, con la energía de los 27 añitos y la entrega sin condiciones ni remilgos del amante más osado.

Se fue el martes en la tarde y lo último que le escuché decir fue un “te quiero mucho” conmovedor y tierno que me sacó mi lado más sensible y a punto estuve de prometerle que en mi siguiente viaje haría una parada en DF para volver a disfrutarlo. Pero eso me lo callé y tan solo le respondí “y yo a ti”, como si fuera cierto que nos quisimos durante dos días. Puede que sí, que fuera verdad, ahora que lo pienso. Una historia de amor que duró tres noches, bonita y corta.

Perfecta.

 
Comentario:
Las historias me gustan como las cuentas...pero si que eres un poco pendón tu modo de vida esta más en la época de los romanos pero te ha tocado esta y como es una sociedad de todo vale..pues eso! Si es asi como te gusta vivir...que sepas que te pierdes muchas cosas!
hluec
 
Comentario:
Perdona pero a estas horas de la tarde me cuesta....aun así seguro que entre tus líneas hay algún piropo!!
Merçi
 
Comentario:
Pues hablando de tu particularidad, de momen, te conozco solo de oídas, por boca de un pedazo de hembra, hombre! Ah! y por la estampa de tu imagen que también ví, doy fe de que macho pareces, sin hacer mención de otras referencias físicas .. :-O

Je!
 
Comentario:
Lo de que soy hombre los sabes por referencias??porque yo no te lo he dicho ni lo has comprobado...aun!!ja,ja
 
Comentario:
Me voy un momentito y empezais a tiraros los trastos a la cabeza... venga¡¡ que no decaiga¡¡¡ con lo que me gusta a mí la lucha¡¡¡ VIVA LA TRIPLE AAA¡¡¡ (apuesto por la perfi y a orzo le hago el boca a boca)Besis a los dos...
 
Comentario:
Jajajaja! De acuerdo, la generalidad es muy mala, pero a todos os gusta que os toquen el mismo instrumento ... sí o sí? Y a las chicas nos pierden los músicos ... si o también?

Malpensado! ;-) Que estás a todas!!!! Jajajaja!

P.D. Que sepas que me caes bien a ... pesar de ser un hombre! :-P
 
Comentario:
Perfidia, desde el talante positivo que parece estar de moda, cada uno/a sabe el instrumento que toca o que le gusta que le toquen.....la generalidad es muy mala!
 
Comentario:
Sin ánimo de parecer vulgar, (Orzo)estaría muy bien que aprendiérais a tocar la trompeta (o lo que sea) para alegrarnos un poco el alma ... que demasiado acostumbrados estáis a que os la toquen a vosotrosssssssss ...

Un Beso con B mayúscula, Tribeca!!! ;-D
 
Comentario:
Orzo, si te piensas ir, llévame contigo que mira como se están poniendo las cosas... no, lo siento, la opción de que te vayas sin mí no está habilitada, conmigo pan y cebolla mal que te pese, o es que piensas dejarme tirada ahora que soy una delincuente?.. lo de la trompeta, tú verás, pero no me emociona la idea de ser levantada a toque de corneta. Prefiero otros despertares tuyos...
 
Comentario:
Bonito, tendremos que aprender a tocar la trompeta o a marcharnos antes!
 
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Gracias chicas... así es, sin decepciones. De vez en cuando hay que regalarse alguna historia así, sin esperar nada. Supongo que la felicidad es algo parecido. Besos¡¡¡
 
Comentario:
¡Qué historia más bonita, Trybeca! Sobre todo, porque nunca tendrá esa horrible continuidad que suele acabar en decepciones y despedidas...
El mariachi seguirá cantando en tu cabecita toda la vida.
Besos.
 
Comentario:
Sin decepciones.
No