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Encantada de conocerme
Si me conoces, más vale que me caigas bien porque seguro que hablo de tí...
Acerca de
Esquizofrénica de nacionalidades, española de nacimiento y con México en las entrañas, 38 años, coleccionista de ex, mejor amante que esposa, futurible madre sobreprotectora y eternamente condenada a enamorarme de quién no debo: corazón de Frankenstein, siempre roto, siempre remendado. Soy una superviviente, una nómada emocional, ecléctica y generosa con mis afectos, desmemoriada para el dolor e implacable con los engaños. Como dice Calamaro "Honestidad Brutal". A veces, duelo. Pero siempre, amo; sobre todo, a mí misma. Malverde, a tí me encomiendo...protégeme y hazme regresar... viva el narcochic¡¡¡
Sindicación
 
aunque no os lo creais, estoy bronceada¡¡¡
Y es que es lo que tiene irse de vacaciones a la playa, en pleno mes de agosto, bajo el sol del Mediterráneo... que te cambia el color, y cómo cambia¡¡¡... no paro de mirarme al espejo, emocionada, y me digo cada cosa....

No nos precipitemos, vayamos por partes. Me quedé con las ganas de pasar otra noche loca con mi última adquisición por incompatibilidades de agenda... Mr. Pantalones Pirata regresaba de Málaga cuando yo partía a Mallorca, así que como no coincidiéramos en los baños de Barajas, estaba el temita complicado. Resignada, metí todos los productos solares que encontré en el baño en mi maleta customizada (con mi nombre, cómo no, para que no se pierda, que con la aerolíneas ya se sabe) y unas doscientas mil camisetas de colorines, así como un amplio surtido de ropa interior por si las flais -yo es que tengo alma de geisha y me gusta complacer- y junto con mi nueva y flamante amiga, Perfidia, tomamos un taxi rumbo al aeropuerto.

No sabría decir cúal de las dos maletas era más grande. Como todas las mujeres que conozco que son capaces de oler bien todo el día, cuando nos vamos de viaje nos entra el síndrome del "por si acaso" y dejamos vacíos los armarios, zapateros y como me apures, la despensa. Y es que claro, yendo a Mallorca, una no sabe si va a acabar en la cubierta de un yate (y meter el pamelón es una odisea que no veas), en una cala nudista, o en una casa payesa con un montón de neo hippies de luxe. Hay que estar preparada para todo. Y nosotras lo estábamos.

Llegar a Mallorca a las dos de la mañana a un complejo vacacional la mar de mono, con sus bungalows blanquitos, sus buganvillas dando el toque de color, sus pinares rodeándolo todo, puede parecer idílico. Y no es que esté mal, no. Lo malo es tener que arrastrar una maleta que parece el baúl de la Piquer por un montón de caminitos muy cucos pero con baldosas que parecían tener vida propia, y no hablemos de las cuestecitas hacia la piscina uno, piscina dos y sus muelas... en esos momentos te arrepientes de no ser una mochilera que viaja ligerita aunque huela mal. Y anda que las escaleras hasta llegar a nuestro bungalow... herniadas. Pero felices.

Y yo hambrienta.

Una vez ví un reportaje de una rara enfermedad en la que la paciente no sentía saciedad al comer porque la faltaba una enzima, hormona, ganglio, una cosa de esas raras que es el indicador de que ya pares que como sigas vas a acabar rodando. Y la pobre sufría un montón, hasta que la pusieron un aparatito y como que pitaba o algo y así ya sabía que debía dejar de comer. Pues yo creo que la enzima esa me la dejé en casa ( ya sabes, otro clásico de las vacaciones, el "algo se me olvida", pues eso) porque no paré de comer en toda la semana ante el asombro de Perfidia, la pobre, que yo creo que de verme comer a mí se hartaba antes de probar nada.

Pues estas buenas gentes del complejo (Europa Beach Club, para los que gustan de los datos) tuvieron la amabilidad de ofrecernos un buffet frío a las dos de la mañana, del que dí cuenta más que nada del queso y el pan porque a mí como que las alcachofas no me van.

Y nos fuimos a dormir. Bueno, a dormir no porque a mi se me desata la lengua en la noche (más de lo que se me desata en el día) y la empecé a contar historietas de mi ex y nos dió tal ataque de risa incontenible a las dos que la vecina nos empezó a insultar en francés para hacernos callar. Surtió efecto. Claro que eran las cinco de la mañana y ya estábamos cansadas.

(To be continued)
 
Comentario:
putos ke viva malverde y jesus
 
Comentario:
vamos ya te digo que si!!!
si yo no he estado y es como si lo hubiera!!
oleeee!!
risas, risas, risas, jo que yo tambien me apunto!!
:P
 
Comentario:
Jajajajaja! Yo no lo habría descrito mejor, chica, si es que parece que estoy otra vez allí mismo oye!! Qué riiiiiiiiisa!!! :-D
Y otra cosa no (o sí...? ;-P) pero lo que es superbronceadas y con matrícula de honor en el master de risoterapiaaaaaaaaaaa, anda que no hemos vuelto!!!! ;-)
Y el que no pueda ... ya sabes ... :-O
No