Y llegaron los Reyes...
Ayer fue uno de esos días en los que crees que toda la felicidad del mundo ha venido a visitarte. En el que no te da ni tiempo a sonreir lo bastante para agradecer lo que recibes. Despues de haber comido con mis hermanos, lo que siempre es un placer divertidísimo, y comprobar que pese a su adolescencia, son unos chicos encantadores que no tienen ningún pudor para colgárseme del cuello y embadurnarme a besos... como podeis imaginar, me derrito de gusto.
Ya, entrada la tarde, mi indiecito vino por mí para ir de compras. Así que recorrimos tiendas, me probé la ropa que acabará en el armario de su hija, expliqué mis argumentos para elegir mejor un trench que un microjersey (que a él le parecía muy gracioso y a mí poco práctico), los colores que más la iban a favorecer y cómo combinarla con una bolsa para la escuela, llena de bolsillos para sus secretos... hasta cuidamos que la tienda no tuviera sucursales en su país, para que se sintiera exclusiva y pudiera presumir antes sus amigas.
El quería comprarme algo a mí también, pero no se lo permití. Son las compras para tu familia, dije. Tú también eres mi familia, respondió. Me inflé como un globo, pero no cedí. Quería que sólo se dedicara a sus hijos. Y yo, en medio, opinando y decidiendo. Sintiéndome la madrastra buena. Ilusionada de que me permitiera participar en algo tan íntimo.
Ya sabeis lo que pasa cuando empiezas a comprar. Es como una fiebre imparable y quieres más. Yo solo quería echar un vistazo a una tienda de cosas para la casa y acabamos comprando 10 copas de vino, platos y boles de colores. Le observé escoger los tonos con ojo crítico (olvidé mi amor por unos minutos) y el cabrón me dice: "imagínate cómo va a quedar la crema de zanahoria con esta combinación de colores". Perfecta, cariño, perfecta. Tienes un gusto impecable. Qué puedo hacer ante un hombre que mima tanto los detalles? pues sí, rendirme por completo.
Por supuesto, había que estrenar las copas. Así que fuimos a comprar el vino adecuado. Y un invento nuevo que ha sacado Durex (se llama PLAY) y que recomiendo: un anillo (cockring) con un minivibrador incoporado, la batería tiene una vida de 20 minutos y es desechable. La idea es genial, barata (7 euros) y seguro que cuando menos, os reís un montón. Yo voy a regalar unos cuantos por navidad.
Llegamos a casa como si fuéramos los reyes magos: cargadísimos de bolsas y felices. Y aún me quedaba por ver... ya me había dicho que me iba a comprar unos cascos nuevos para mi mp3 y me mandó a mi cuarto a comprobar si la clavija era la correcta. Sobre la cama, y bajo los cascos, estaba "2666" de Bolaños, libro este que tenía previsto autoregalarme en navidad. Mil trescientas páginas de excitación ante mí y mis grititos de alegría bajando la escalera a saltitos con el libro en la mano.
Y su sonrisa complacida recibiendo mis besos de agradecimiento infinito...
Por su culpa, va a acabar gustándome la navidad.
Tanta felicidad da asco, lo sé, pero déjemne disfrutar un ratito más, un ratito... (prometo que me lo he ganado a pulso).
Comentario:
Que enviiiiiiiiiiiiidia! Disfrútalo y saboréalo.
Comentario:
Bonita y "vibrante" navidad, jeje.
Un beso y que la disfrutes.
Un beso y que la disfrutes.
Comentario:
Pero los blogs molan para protestar no??... bueeeeeeeno, aceptamos un "happy-post" ;-)
Comentario:
Uy yo voy a comprarme uno de esos jeje...con lo que me gusta a mi probar cosas nuevas...
Besitos.
Besitos.
Comentario:
Eso del "ringcock" suena bien; pero vamos, que me pega más con la gente moderna que usáis preservativo y eso...
Feliz felicidad.

Feliz felicidad.

Comentario:
Van dos mexicanos bebiendo y uno le dice al otro:
¡Que viva la Menstruación!
órale compadre, querrá decir ¡Que viva la Revolución!
Pos es lo mismo, lo importante es que corra sangre.
¡Que viva la Menstruación!
órale compadre, querrá decir ¡Que viva la Revolución!
Pos es lo mismo, lo importante es que corra sangre.
Comentario:
Qué va a dar asco mujer, tú a ser feliz es lo mejor.;).





