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Encantada de conocerme
Si me conoces, más vale que me caigas bien porque seguro que hablo de tí...
Acerca de
Esquizofrénica de nacionalidades, española de nacimiento y con México en las entrañas, 38 años, coleccionista de ex, mejor amante que esposa, futurible madre sobreprotectora y eternamente condenada a enamorarme de quién no debo: corazón de Frankenstein, siempre roto, siempre remendado. Soy una superviviente, una nómada emocional, ecléctica y generosa con mis afectos, desmemoriada para el dolor e implacable con los engaños. Como dice Calamaro "Honestidad Brutal". A veces, duelo. Pero siempre, amo; sobre todo, a mí misma. Malverde, a tí me encomiendo...protégeme y hazme regresar... viva el narcochic¡¡¡
Sindicación
 
repaso navideño (I parte)
Viernes nite: posada en casa de mi ex-jefe... como preludio a las fiestas familiares, mi ex-jefe había organizado una fiesta tradicional mexicana en su chalecito en zona pija de las afueras de la ciudad. Por supuesto, me invitó. Y mira tú por donde, por primera vez, accedí a ir. Como ya no es mi jefe, ya lo puedo tratar de tú a tú y además, me apetecía escuchar los cotilleos de última hora.

Así que, despues de una tardecita de compras en el puro centro con mi mamá y mi hermana, en la que acabé exhausta, llegué a casa con el tiempo justo de cambiarme para la fiesta. Fuí a recoger a mamá gallina y nos dimos el lujo de ir en taxi hasta la morada de nuestros anfitriones. Llegamos las últimas, y nos perdimos unas cancioncillas y oraciones que, al parecer, se hacen en este tipo de fiestas. Había muchísima gente, como unos 60, yo creo. Todo el mundo en el jardín, junto a una estufa de exterior (que no era bastanta para tanta gente) y pegados a la mesa buffet, en la que había auténticas luchas por llenar un plato de tinga, guacamole, frijoles y demás viandas...

Saludamos y cada cual se acercó al grupo que la interesaba. Adivinen a dónde fuí yo.... pues es que allí estaba el mero deseado, aquel que me encontré en Salamanca, y que si se hubiera puesto tonto, me hubiera llevado a su cuarto... al verme, sonrisa enoooorme y super abrazo, besos y besos, encantadísimo de tenerme allí. Y yo, que me dejo achuchar, allí refugiadita entre sus brazos, mientras me decía cositas al oído (no seais mal pensados, saluditos y esas cosas). Yo ya sabía que su novia acudía a la fiesta, así que fuí prudente y la mar de buena. Me presentó a su propia, y qué quereis que os diga... una nena, monilla, flaquita, pija, pero una nena...me llevé una decepción, esperaba mejor elección de mi deseado, una mujer de verdad, al menos, y no una muñequita con pinta de estudiante de universidad de pago. Aunque, bien mirado, pensé que llegado el caso, no sería rival para mí (porque yo lo valgo).

Más saludos, presentaciones, comida, un frío del demonio, yo metiéndome con mi deseado y él contestándome adecuadamente, como siempre entre los dos. El deseado (Gustavo) suele ir siempre con otros dos colegas, como pandilla, y de esos dos, uno (periodista, of course) llevaba a su novia, una chica muy guapa, pero tipo mueble, apenas habla y nunca he entendido para qué la lleva si no pinta nada ni se relaciona con los demás, y el otro, profesor universitario, iba solo y al verme, tan bien integradita (que de eso ya me ocupo yo) debió pensar "esta es la mía" o algo así, porque comenzó un despliegue de atenciones que jamás había tenido antes en sus visitas a la oficina. Me dió bastante risa porque lo llevaba claro si se le cruzó por la mente en algún momento que me iba a interesar por él, pero yo muy simpática, haciéndole el caso justo para no perder el hilo de la conversación pero yo, a lo mío, que era cotillear con el Gustavito. Nos juntamos los inseparables y yo (ni idea de dónde estaban las chicas) y estuvieron bromeando acerca de ir de viaje a México, a Baja california, y Gustavo, con esa sonrisa perversa que me pierde, me dice: "qué?, te vienes?", si, claro, me muero por volver a México... "qué dicen, nos la llevamos, no?"... y yo de repente me ví en la playa con este enfant terrible y ... en fin... que soy una mujer casada.

Durante unos momentos, nos quedamos solos, contándonos chismes y riendo, hasta que se dió cuenta que su chica se había quedado sola, y me puso carita de "ejem" y aproveché para irme a dar una vuelta por dentro de la casa.

Como hacía tanto frío, me instalé en el salón en el que había reunión de mujeres, y rápidamente me presenté a las que no conocía. Me acomodé, me puse a charlar y en seguida se hicieron dos grupos. En uno, todos mujeres periodistas, todas mexicanas, hablando de... vestidos????... uff... qué pereza, así que me giré a ver el otro grupo, que era una mezcla más interesante, un tío de la embajada en París, una periodistas japonesa, una amiga suya que era cantante de ópera japonesa (la ópera la de toda la vida, pero ella era japonesa y soprano) que estaba de gira en España, una madre (la de mi jefe, que también tiene madre) y alguno más por ahí... pues rico, comiendo, bebiendo, charlando... mi deseado que entra al salón como buscando algo, mira por todas partes hasta que me encuentra, le miro, sonríe, sonrío, se me queda viendo, "qué?" le indico con gestos, como que cae en cuenta de algo, y se va.

Yo sigo con la charla y con el vino, y que vuelve a entrar, lo mismo de antes. Como ya sabía dónde estaba sentada yo, nada más me mira a mí, como pensando si entrar y sentarse, me río abiertamente de su indecisión, se queda como turbado y se sale otra vez.

Y otra vez al ataque... ya le digo "buscas algo?", me sonríe pícaro, y niega con la cabeza, parece evidente que quiere participar de algún modo pero no sabe cómo o igual y le da pudor sentarse él solo y dejar a su noviecita de college solita, la pobre. Vuelve a salirse. Mamá gallina y yo nos miramos y nos reímos, entendiéndonos con los ojos.

Las japonesas se van y el salón vuelve a ser territorio de fumadores, y aparece la comandita de Gustavo y sus inseparables, con sus respectivas. El profe me sonríe. Debo estar con el guapo subido, porque todos me regalan unas sonrisas de flipar. Se sientan en la mesa del comedor y Gustavo se coloca de tal manera que me da la espalda, quedando su novia enfrente pero yo no la podía ver (ni ella a mí) porque había otra persona en medio, a la izquierda de mi deseado. Así seguimos charlando, yo relajada, y Gustavo como inquieto, se giraba, me miraba, miraba el sofá a mi derecha como queriendo sentarse, volvía a mirarme a mí (esperaba que le invitara o qué?) y yo me reía. Obviamente, yo no le iba a invitar a mi lado, porque, en primer lugar, estaba su novia y me parecía muy descarado, en segundo lugar, el tipo estaba con sus inseparables, y todos no cabíamos, y en tercer lugar, yo sospechaba que igual y ya estaba enterado que yo era la casi legal esposa de mi indio, al que él conoce muy, pero que muy bien, y un gesto así, en público, podía ser interpretado como un flirteo por mi parte y no me iba a exponer de esa manera.

Así que me limité a seguir la charla en la que estaba y a descojonarme, eso sí, descaradamente, cada vez que veía a Gustavo voltear a mirarme como si yo le fuera a decir el tercer secreto de Fátima.

Me levanté un par de veces al baño, intuyendo alguna maniobra por su parte y sí, efectivamente, en ambas ocasiones, me bloqueó el paso y me alargaba las manos para que le medio abrazara. Estaba cariñosito el tipo. Claro, su chica enfrente, aunque a él parecía no importarle lo más mínimo. De hecho parecía como si se hubiera visto obligado a llevarla. Pero la muchacha ahí estaba, yo no podía negarla, ni yo ni todo el mundo que estaba delante. Le hice un par de mimos y ya, no fuera a acabar la cosa en numerito de celos.

Al rato, la noviecita se levantó y se sentó al lado de Gustavo y le estuvo haciendo arrumacos, que él prácticamente ignoraba, haciéndose el enfrascado en una conversación con los mismos de siempre (no estarán cansados de hablar siempre de lo mismo?) y ya no volvió a mirarme. Uy. Eso me pareció estrategia de la nena que, obviamente, se había dado cuenta que su amorcito tenía un foco de atención en el sofá de enfrente y hizo un marcaje de dominios. Si me llega a mirar otra vez, me hubiera dado ya un ataque de hilaridad imparable.

Sobre las dos y media, mamá gallina y yo, nos fuimos aprovechando que otros invitados también salían y nos despedimos. Gustavo me abrazó con cariño y me dijo que esperaba que nos viéramos pronto y charlar tranquilos. Claro, mi amor.

Llegando a casa, mi celular suena. Mi indiecito lindo que me pide reporte de la fiesta. Le cuento cómo estuvo, la gente que había, y claro, no podía obviar al deseado. Le comenté lo que pasó, nada en realidad, sólo un juego de miraditas, más por su parte que por la mía (gracias a que me senté en mejor lugar que él y yo no tenía que girarme para verlo) y mi poblano pues se enceló un poco. Es normal, yo también me hubiera encelado en su lugar. Pero como fue todo bastante "decente" y si niego que hubo el coqueteo de siempre entre los dos, eso ya si que no se lo cree, mejor le digo la verdad y todo encaja.

La cosa no pasa de ahí, así que no tiene de qué preocuparse, y él sabe muy bien que yo le quiero.

Estuvimos hasta las cuatro de la mañana hablando.

Claro que al día siguiente le dió otro ataque de celos porque justo le da por llamarme cuando yo estaba en conferencia (más de cuarto de hora) con mi mariachi... y andaba mi poblano desesperado, venga a marcarme, y yo viendo la llamada entrante y pensando, ayyyyy, que va a pensar que estoy desaparecida, y no puedo cortar a esta monada que ha sido tan amable de llamarme desde México... pues eso no se hace, que el chico ha tenido el detallazo de hacer una llamadita a su noviecita española... tan guapo, mi mariachi... y mi poblano, llama y llama... pobre...

Qué culpita tengo yo que mi poblano tenga una novia que está tan buena y los hombres la persigan? eh? .

Vamos, que ha sido un finde movidito, con sus fiestas, sus flirteos, sus llamadas inesperadas, sus celillos, un poco de todo... y dejo la noche buena y navidad para otro post, que me estoy poniendo pesadísima...

Besos a todos...

P.D.: Mensaje para "The Chacalewis": en la oficina tenemos una botella de tequila y hasta que no te la bebas entera, no saldrás... avisado estás¡¡¡



 
Comentario:
¡Qué te gusta ponernos los dientes largossssss!. Ya nos dirás como se hace para que te inviten a esas fiestas, mi jefe no invita ni a café en la máquina del porche.
 
Comentario:
Estimada Trybeca,

Ahora que sé que eres todo lo que yo siempre quise ser (aparato en los dientes, escayolada, soplo en el corazón…) hago de ti mi musa y heroína

Tu “Acerca de”, me ha llegado al alma… podría ser yo.

Un abrazo y Feliz Navidad. Que la supervivencia nos acompañe.
 
Comentario:
me encanta el tekila :) lástima que el médico me lo prohibiera... y eso que tengo 23 años xD (bueno y el hígado sensible) xD
 
Comentario:
Buenas love... me hubiera encantado acompañarte a esa fiesta... hubiera sido tu fiel compañero.. y hubieramos visto q miradas echaba tu deseado si su divina.. charla conmigo mas de cinco minutos.. sus sonrisas dibujadas en el cuarto de estar hubieran sido miticas....tu sonriendo en un lugar y yo en el otro... hubiera sido mitico... quiero conocer a ese tipo de gente... te hubiera hecho la cobertura perfecta.. jajajajaja

Un besito mediatico...
 
Comentario:
oye tus posts siempre me ponen de buen humor! que buena onda y a que buenas fiestas vas eh? jaja..estaria increible acompañarte a alguna porque la fiesta mexicana q cuentas en madrid tiene una pìnta indescriptible! genial! un abrazo y si vienes algun dia a BCN pasale a mi casa a echarte un tequila..en serio
No