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Encantada de conocerme
Si me conoces, más vale que me caigas bien porque seguro que hablo de tí...
Acerca de
Esquizofrénica de nacionalidades, española de nacimiento y con México en las entrañas, 38 años, coleccionista de ex, mejor amante que esposa, futurible madre sobreprotectora y eternamente condenada a enamorarme de quién no debo: corazón de Frankenstein, siempre roto, siempre remendado. Soy una superviviente, una nómada emocional, ecléctica y generosa con mis afectos, desmemoriada para el dolor e implacable con los engaños. Como dice Calamaro "Honestidad Brutal". A veces, duelo. Pero siempre, amo; sobre todo, a mí misma. Malverde, a tí me encomiendo...protégeme y hazme regresar... viva el narcochic¡¡¡
Sindicación
 
El arte de regalar
Esta mañana he recibido una visita sorpresa con regalo navideño incluído. Una visita fugaz, pero alegre. Mi kidclubber favorito me llama, se me presenta hecho un pincel, me da un beso de esos de quitar el sentido, y me entrega un sobre brillante y luminoso, como él. Según él, era una chorrada. Según yo, es un regalazo, y no porque sea algo enorme o carísimo. Es que ha pensado en mí, ha encontrado una cosa que era perfecta para mí, lo que denota que le importo y que sabe lo que me gusta. Ha acertado de pleno. Y me ha hecho muy feliz. Además, me ha dicho que estoy muy guapa, lo que añade felicidad extra. Ahora, voy a tener en mi escritorio algo de él siempre presente.

Ayer, mamá gallina, también me hizo un regalo, envuelto en papel brillante (está de moda?). Con su regalo, me estaba reafirmando su amistad. Pensó en mí, se tomó la molestia de ir a una tienda y escoger algo que me gustara. Me quiere. Lo se.

Hoy, mi indiecito hermoso, me dice que me ha comprado unos exvotos metálicos tradicionales mexicanos, que hacía mucho tiempo tenía ganas de tener. Le hice un comentario antes de que se fuera, pero no pensé que lo recordara porque fue en una conversación casual. Pero sí. Lo tenía grabadito en la mente, como todo lo que le digo. Y como le conozco, estará muerto de ganas de verme la carita de niña ilusionada que voy a poner por unas chapitas de latón. Si fueran de oro puro no me harían más ilusión.

Pero es que regalar es un arte que no todo el mundo domina. Así que os voy a ilustrar un poco, que llega el momento de luciros.

Todos tenemos regalos que hacer que no nos apetecen nada. Al jefe, por ejemplo. O a una tía pesadísima. Con estos se sale del paso como se pueda. Pero a las personas que tenemos más cerca, a los que queremos, hay que regalarles bien.

Un regalo es una manera de decirle a alguien que le quieres. Así que es muy importante elegir adecuadamente. Básicamente, hay dos maneras de acertar:

1.- El regalo práctico. Y con esto no quiero decir que regales una batidora a tu madre, porque lo más seguro es que se cabreé y con razón. Pero por ejemplo, si tu hermano es un loco de los ordenadores, regalarle una pantalla nueva, puede ser el regalo perfecto. O ese móvil último modelo, que es un capricho del diseño finlandés, a tu novio. O un curso de cata a tu amiga que acaba de descubrir el vino. O una suscripción de una revista de última tendencia para el moderniki de tu vecino (al que adoras y que te hace tantos favores). O un bono "crucero de belleza" en el spa más exclusivo de la ciudad para disfrutarlo con tu mejor amiga. La idea es cubrir una necesidad de una manera original y que demuestre que sabes lo que precisa esa persona porque le has escuchado, la conoces y deseas complacerla.

2.- El regalo-regalo. Este es el que más me gusta. El regalo-regalo puede ser la cosa más absurda del mundo, la más inútil y convertirse en ese regalo que nunca olvidaremos. Aquí es fundamental poner todo el corazón, porque os aseguro que se nota mucho en este tipo de regalos cuánto cariño has empleado en él. Uno de los regalos que recuerdo con más cariño es uno que me hizo mi hermana: me enmarcó un dibujo que hizo ella de pequeña y que siempre me gustó mucho. También recuerdo mi primer disco de los Stones. Pero os doy algunas ideas. Un fin de semana en París ( no seais ratas, es un regalo, así que nada de ir a medias, por favor). Contratar un mariachi (esto es idea de la Perfi) y llevar serenata a la enamorada. Escribirle una carta a tu padre/madre y decirle cuánto le quieres. Pedirle en matrimonio al contrario. Hacerle un álbum de fotos especial y con comentarios a tu hermano favorito. Pedirle el divorcio al contrario. Hacerle un hijo (consentido) al contrario. Por una vez en la vida (panda de huevones desconsiderados) llevarle el desayuno a la cama con flor incluída y nota de amor. Follártelo sin trabas, sin vergüenzas y sin límites. Comprarle a tu abuela un recuerdo de su juventud en un mercadillo o tienda de antiguedades. Hacer algo con tus propias manos que suponga un esfuerzo (restaurar su mesa favorita y roída por el perro, pintarle un retrato, vestirte de hurí y bailarle la danza de los siete velos, tejerle una bufanda). Encargar su comida favorita y llevártela/o de picnic a un parque (con cesta de mimbre, por favor, no me seais cutres y lo lleveis en bolsas de plástico).

Imaginad, pensad, soñad, que os gustaría a vosotros y poneos en el lugar del otro. Si sois de los que no se esfuerzan en lo más mínimo, eso recibiréis, un regalo aburrido, insulso, hecho sin la menor ilusión, por compromiso. O incluso, nada. Pero si, por el contrario, os esforzáis, poneis vuestro corazón en ello, mimais cada detalle, seguro es que vuestra generosidad será recompesada. Lo que damos, recibimos.

Espero que os haya quedado claro que regalar es un arte. Y el que regala bien, un artista. Que para acertar, hace falta escuchar, atender, y desear complacer. Que el cariño se demuestra hasta en el papel que escogemos para empaquetar. Y sobre todo, cuando entregamos un presente, estamos entregando algo de nosotros mismos, habla de nosotros, de lo que somos, de lo que la otra persona nos importa.

Tú qué eres capaz de dar?


 
Comentario:
Yo creo que olvidaste el regalo-pa-putear... ese sí tiene arte: un gersey talla 34 a tu compañera que pesa 90 kilos, una corbata muy hortera incapaz de gustar a nadie, un libro de Kierkegard a quien sólo lee a Bridget Jones, una peli de esas checas con subtitulos en ruso a tu hermano que sólo juega a la play... a mí me encanta regalar esas cosas.. ¡jajajajaja!
 
Comentario:
Yo el regalo más bonito que he hecho fue en san valentin, para mi nr, le hice una presentación en power point (esto es un esfuerzo adicional porque no tenia ni puñetera idea de usarlo, pero aprendí), con las fotos de los sitios que habiamos ido juntos y comentando un detalle especial de cada una de ellas...todo esto con nuestra cancion como musica de fondo...le hice una caratula (con un programita que hay para convertir las fotos en caratulas que aprendi a usar sobre la marcha) con una foto nuestra en paris preciosa...

Le encantó, se harto de llorar mientras me decia que era el regalo más bonito que le habian hecho nunca...bueno nos hartamos cada vez que lo vemos...puro sentimiento.

Un besito.
No