estrenos primaverales
Estreno la primavera con nuevo diseño de bitácora, fresquito y vegetal, a ver si me inspira y me pongo a dieta, que luego llega el verano y me pilla, como siempre, arrepintiéndome de mis aventuras gastronómicas del invierno...
Y ya que estrenamos, pues estrenamos a lo grande... para empezar, acabo de regresar de mi primera (porque pienso tener muchas) luna de miel. En mi caso, como no me he casado, luna de miel es una romántica manera de llamar a nuestro-primer-viaje-juntos. Mi indio y esta que os quiere nos fuimos este finde a Galicia, y mientras en los Madriles el granizo caía con saña, nosotros disfrutábamos de un sol radiante. Hacía un calor que ya lo quisieran en Marbella (sobre todo, los imputados en el escándalo marbellí, aunque sea calor humano). Pero yo, lo que os quería contar porque a mí estas cosas me emocionan, soy así de cándida, es que para llegar a nuestro destino tomamos un tren-hotel. Es que ahora lo llaman así, cuando yo era chica se decía coche-cama, pero ahora le dicen con un grandilocuente "tren-hotel". Y hombre, dicho así, parece mucho más de lo que es. Tren es, sí, y hotel, lo que se entiende por hotel, pues como no sea modelo japonés... porque las cabinas clase preferente -a ver si pensais que yo iba a ir en turista- son tamaño ataud.
Claro que cuando vas con uno al que quieres (tirando a mucho, que si no, es incómodo) pues da risa, porque te andas chocando todo el rato y choque va, choque viene, acabas fijo en la litera de abajo follando. Efectivamente, en menos de cinco minutos, nos desnudábamos a toda velocidad, disponiéndonos a tomarle las medidas a las camitas para pitufos del "tren-hotel". Os las digo ya por si teneis prisa: unos 80 de ancho por 170 de largo. Complicado, no?, pues sí, la verdad, pero con la calentura del momento, ni cuenta me dí que yo no cabía (de largo, no seais cabrones) porque de ancho, tan acopladitos como estábamos, con las risas, el traqueteo del tren y las ganas, pues que muy bien, oye, divinamente....
Ficha técnica: la postura utilizada para tal evento fue de cucharita (de costado) que facilita el óptimo acoplamiento y debido a la flexión de los miembros inferiores se cabe en cualquier largo, cual gesmarín.
Una vez calmada la líbido, procedimos a la inspección del habitáculo. Mi entusiasmo habitual me llevó a tocar todos los botones, teclas y mecanismos que encontré, y cuando ya no había más cortinillas ni palancas que manipular, salimos de la cabina a visitar los baños y el vagón restaurante. En el techo del bar (bastante más decente de lo que yo esperaba) había un juego de luces que simulaba un cielo estrellado. Pero mi indio me dijo que no me lo podía llevar a casa. Así que me bebí una botella de vino para renunciar a mi techo estrellado con menos pena. En Madrid, normalmente, nos echan de los bares porque se quieren ir a dormir y nosotros no, pero aquí, como no nos podían echar, se fueron los camareros a cenar y nos dejaron solos en el bar.
De repente me acordé de la chacala (la novia del chacal) y su extraordinaria habilidad para colarse en las barras ajenas -porque si fueran propias, serían los bares más ruinosos de la ciudad- y robarse unas copas, con su hielo, su limón, y hasta sus panchitos. Y la eché de menos, porque yo no soy capaz de robarme ni un chicle. Soy una inútil para la delincuencia. Pero la chacala es una maestra, y lo que sea de cada quién, hay que rendir un tributo a una mujer que una noche, en un hotel en Bahías de Huatulco (Oaxaca, México), no se dejó vencer por los comentarios del conserje del hotel que anunciaba el cierre del bar y ella, sigilosamente, se deslizó hasta la barra y nos estuvo sirviendo copas hasta la madrugada. Cierto es que en lugar de traerlas a la mesa en una bandeja, pues las arrastraba por el suelo, pero como camarera clandestina, no tiene igual. Y el conserje mirando postales, sin enterarse de nada.
Nos fuimos a acostar que no a dormir, al menos yo, porque mi indio se duerme en la punta de una lanza. Pero es que el invento este del "tren-hotel" es muy divertido, muy romántico y muy original, hasta que te toca dormir, porque si el traqueteo mola para echar un polvo con movimiento extra, el ruido que conlleva ahuyenta a Morfeo que debía estar con los camareros en el vagón restaurante. Y a mí no me hizo ni puto caso en toda la noche. Así que me dediqué a contemplar los artísticos graffitis que hacen en los muros de las estaciones todo el trayecto y tratando de hacer clasificaciones en función de las provincias, llegamos a Galicia.
El mar. Calor. Mogollón de peces grandes, grandes, y pequeños, pequeños (se deben comer los medianos). Siestas a deshoras. Desde la ventana del hotel vemos el mar. Sol radiante. Nos subimos en una lancha persiguiendo a un velero (no hagais preguntas, mi indio es así). Sexo. Ver. Reir. Me como un centollo y no dejo ni los bigotes. El ferry. Nos quemamos la cara y nos parecemos al centollo finiquitado. Sobre todo yo. Adios, mar. Aeropuerto. Qué bonitas las luces de las ciudades desde el cielo por la noche. Regreso. Morfeo, a sus anchas, al fin.
Moraleja: al tren-hotel hay que ir con tapones.
P.D.: Aprovecho desde aquí para saludar al señor y a la señora chacala, en especial a esta última, con la esperanza que continúe su buen hacer en las lejanas tierras de Nueva York, porque están recaros los tragos allí...
P.D.2: También estreno un vestido nuevo diseñado por mí cuya tela parece salida de la imaginación de Tim Burton. Colgaré una foto, a ver si os gusta. Y hay más en proyecto...
P.D.3: Y ya puestos, el jueves firmo una hipoteca para renovar mi cocina y mi baño, que van a ser la sensación de la casa de los Adams en la que que vivo...
Y ya que estrenamos, pues estrenamos a lo grande... para empezar, acabo de regresar de mi primera (porque pienso tener muchas) luna de miel. En mi caso, como no me he casado, luna de miel es una romántica manera de llamar a nuestro-primer-viaje-juntos. Mi indio y esta que os quiere nos fuimos este finde a Galicia, y mientras en los Madriles el granizo caía con saña, nosotros disfrutábamos de un sol radiante. Hacía un calor que ya lo quisieran en Marbella (sobre todo, los imputados en el escándalo marbellí, aunque sea calor humano). Pero yo, lo que os quería contar porque a mí estas cosas me emocionan, soy así de cándida, es que para llegar a nuestro destino tomamos un tren-hotel. Es que ahora lo llaman así, cuando yo era chica se decía coche-cama, pero ahora le dicen con un grandilocuente "tren-hotel". Y hombre, dicho así, parece mucho más de lo que es. Tren es, sí, y hotel, lo que se entiende por hotel, pues como no sea modelo japonés... porque las cabinas clase preferente -a ver si pensais que yo iba a ir en turista- son tamaño ataud.
Claro que cuando vas con uno al que quieres (tirando a mucho, que si no, es incómodo) pues da risa, porque te andas chocando todo el rato y choque va, choque viene, acabas fijo en la litera de abajo follando. Efectivamente, en menos de cinco minutos, nos desnudábamos a toda velocidad, disponiéndonos a tomarle las medidas a las camitas para pitufos del "tren-hotel". Os las digo ya por si teneis prisa: unos 80 de ancho por 170 de largo. Complicado, no?, pues sí, la verdad, pero con la calentura del momento, ni cuenta me dí que yo no cabía (de largo, no seais cabrones) porque de ancho, tan acopladitos como estábamos, con las risas, el traqueteo del tren y las ganas, pues que muy bien, oye, divinamente....
Ficha técnica: la postura utilizada para tal evento fue de cucharita (de costado) que facilita el óptimo acoplamiento y debido a la flexión de los miembros inferiores se cabe en cualquier largo, cual gesmarín.
Una vez calmada la líbido, procedimos a la inspección del habitáculo. Mi entusiasmo habitual me llevó a tocar todos los botones, teclas y mecanismos que encontré, y cuando ya no había más cortinillas ni palancas que manipular, salimos de la cabina a visitar los baños y el vagón restaurante. En el techo del bar (bastante más decente de lo que yo esperaba) había un juego de luces que simulaba un cielo estrellado. Pero mi indio me dijo que no me lo podía llevar a casa. Así que me bebí una botella de vino para renunciar a mi techo estrellado con menos pena. En Madrid, normalmente, nos echan de los bares porque se quieren ir a dormir y nosotros no, pero aquí, como no nos podían echar, se fueron los camareros a cenar y nos dejaron solos en el bar.
De repente me acordé de la chacala (la novia del chacal) y su extraordinaria habilidad para colarse en las barras ajenas -porque si fueran propias, serían los bares más ruinosos de la ciudad- y robarse unas copas, con su hielo, su limón, y hasta sus panchitos. Y la eché de menos, porque yo no soy capaz de robarme ni un chicle. Soy una inútil para la delincuencia. Pero la chacala es una maestra, y lo que sea de cada quién, hay que rendir un tributo a una mujer que una noche, en un hotel en Bahías de Huatulco (Oaxaca, México), no se dejó vencer por los comentarios del conserje del hotel que anunciaba el cierre del bar y ella, sigilosamente, se deslizó hasta la barra y nos estuvo sirviendo copas hasta la madrugada. Cierto es que en lugar de traerlas a la mesa en una bandeja, pues las arrastraba por el suelo, pero como camarera clandestina, no tiene igual. Y el conserje mirando postales, sin enterarse de nada.
Nos fuimos a acostar que no a dormir, al menos yo, porque mi indio se duerme en la punta de una lanza. Pero es que el invento este del "tren-hotel" es muy divertido, muy romántico y muy original, hasta que te toca dormir, porque si el traqueteo mola para echar un polvo con movimiento extra, el ruido que conlleva ahuyenta a Morfeo que debía estar con los camareros en el vagón restaurante. Y a mí no me hizo ni puto caso en toda la noche. Así que me dediqué a contemplar los artísticos graffitis que hacen en los muros de las estaciones todo el trayecto y tratando de hacer clasificaciones en función de las provincias, llegamos a Galicia.
El mar. Calor. Mogollón de peces grandes, grandes, y pequeños, pequeños (se deben comer los medianos). Siestas a deshoras. Desde la ventana del hotel vemos el mar. Sol radiante. Nos subimos en una lancha persiguiendo a un velero (no hagais preguntas, mi indio es así). Sexo. Ver. Reir. Me como un centollo y no dejo ni los bigotes. El ferry. Nos quemamos la cara y nos parecemos al centollo finiquitado. Sobre todo yo. Adios, mar. Aeropuerto. Qué bonitas las luces de las ciudades desde el cielo por la noche. Regreso. Morfeo, a sus anchas, al fin.
Moraleja: al tren-hotel hay que ir con tapones.
P.D.: Aprovecho desde aquí para saludar al señor y a la señora chacala, en especial a esta última, con la esperanza que continúe su buen hacer en las lejanas tierras de Nueva York, porque están recaros los tragos allí...
P.D.2: También estreno un vestido nuevo diseñado por mí cuya tela parece salida de la imaginación de Tim Burton. Colgaré una foto, a ver si os gusta. Y hay más en proyecto...
P.D.3: Y ya puestos, el jueves firmo una hipoteca para renovar mi cocina y mi baño, que van a ser la sensación de la casa de los Adams en la que que vivo...
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virgen santa!!!
francamente me gustaba mucho tu blog pero de un tiempo a esta parte he acabado literalmente hasta los cojones...te repites mas que el ajo, y comprendo que estes enamorada pero leer un post tuyo y encontrarse "indiecito" 180 veces x frase resulta, como mínimo, muy estresante..
lo dicho, quitando el post del osteopata muy divertido tu blog se ha vuelto una mierda del copón..una pena x que me gustaba mucho!
francamente me gustaba mucho tu blog pero de un tiempo a esta parte he acabado literalmente hasta los cojones...te repites mas que el ajo, y comprendo que estes enamorada pero leer un post tuyo y encontrarse "indiecito" 180 veces x frase resulta, como mínimo, muy estresante..
lo dicho, quitando el post del osteopata muy divertido tu blog se ha vuelto una mierda del copón..una pena x que me gustaba mucho!
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puesss lo cierto es que probe una vez la cucharita y no me moló nada; pero veo como una ventaja el ruido del tren para que no sepan que andas haciendo jejeje
Comentario:
Lo narras tan bien, que hasta me sentía ahi dentro del tren. Nunca he estado en España pero espero ir este año. No precisamente a Galicia ni a Madrid, pero iré. Y claro que me gustaría ver tu vestido. Volveré por la foto...
Comentario:
Melona, mi "churri" tampoco cabe, como yo, por lo que te recomiendo que directamente, no durmais... lo que adivino, en tu caso, no es demasiado difícil...
Chacalewis¡¡¡no te me pongas celosón, que te quiero, coño¡¡ es más, voy a colgar un post sobre cierto episodio memorable cuyo protagonista eres tú... ehhh??? pa´que veas... y no, Charlyboy no me ha contado de tus aventuras con los japos (aún) pero miedito me dais... algún terremoto? algún apagón? que ya nos conocemos...
Besitos a todos...
Chacalewis¡¡¡no te me pongas celosón, que te quiero, coño¡¡ es más, voy a colgar un post sobre cierto episodio memorable cuyo protagonista eres tú... ehhh??? pa´que veas... y no, Charlyboy no me ha contado de tus aventuras con los japos (aún) pero miedito me dais... algún terremoto? algún apagón? que ya nos conocemos...
Besitos a todos...
Comentario:
Pues mira eso del tren no lo he probao a ver si convenzo a mi churri...aunque ni de coña entra en una cama de 1,70...
Esa postura se llama "de la cucharita"? jajaja...
Besotes

Esa postura se llama "de la cucharita"? jajaja...
Besotes

Comentario:
mr y mrs chacal están de maravilla. recien aterrizados de tokio (te contó carlitos?) y disfrutando de la primavera neoyorquina. volvemos por nuestros fueros, es decir, a la afición y gustillo de no dormir en dos días (especialmente finde pero no siempre coincide).
ya te escribiré (promesas, promesas) pero de momento decirte que te leo regularmente y como tu legión de fans me río bastante. me alegras las grises mañanas encerrado en la ONU. y qué voy a decir de tu indio, todo bueno, nada regular.
os quiero (muuucho) a los dos. un besazo para tí y otro para él.
p.d: tú y yo hemos pasdado mucho tiempo juntos, no?
ya te escribiré (promesas, promesas) pero de momento decirte que te leo regularmente y como tu legión de fans me río bastante. me alegras las grises mañanas encerrado en la ONU. y qué voy a decir de tu indio, todo bueno, nada regular.
os quiero (muuucho) a los dos. un besazo para tí y otro para él.
p.d: tú y yo hemos pasdado mucho tiempo juntos, no?
Comentario:
mr y mrs chacal están de maravilla. recien aterrizados de tokio (te contó carlitos?) y disfrutando de la primavera neoyorquina. volvemos por nuestros fueros, es decir, a la afición y gustillo de no dormir en dos días (especialmente finde pero no siempre coincide).
ya te escribiré (promesas, promesas) pero de momento decirte que te leo regularmente y como tu legión de fans me río bastante. me alegras las grises mañanas encerrado en la ONU. y qué voy a decir de tu indio, todo bueno, nada regular.
os quiero (muuucho) a los dos. un besazo para tí y otro para él.
p.d: tú y yo hemos pasdado mucho tiempo juntos, no?
ya te escribiré (promesas, promesas) pero de momento decirte que te leo regularmente y como tu legión de fans me río bastante. me alegras las grises mañanas encerrado en la ONU. y qué voy a decir de tu indio, todo bueno, nada regular.
os quiero (muuucho) a los dos. un besazo para tí y otro para él.
p.d: tú y yo hemos pasdado mucho tiempo juntos, no?
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Jajajajaja!! eres la monda lironda!!! qué manía con re-nombrar todas las cosas, para engañarnos!!
Jamia, muchos polvos.. y pocas telarañas no?? jajaj, no como otrassssssss, diossssss
Besos nena
Jamia, muchos polvos.. y pocas telarañas no?? jajaj, no como otrassssssss, diossssss
Besos nena
Comentario:
Me troncho, me parto y como tú dirías, me descojono, tía. Lo tuyo sí es gracia y talento, guapa.
Espero que vuelvas a deleitarnos más a menudo con tus ocurrencias, que no sabes lo que me animan, bueno, sí lo sabes porque te lo he dicho más veces y las que me quedan!!!!!!!!
Muchos besos y recuerdos a tu indiecito ;-)
Espero que vuelvas a deleitarnos más a menudo con tus ocurrencias, que no sabes lo que me animan, bueno, sí lo sabes porque te lo he dicho más veces y las que me quedan!!!!!!!!
Muchos besos y recuerdos a tu indiecito ;-)





