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Encantada de conocerme
Si me conoces, más vale que me caigas bien porque seguro que hablo de tí...
Acerca de
Esquizofrénica de nacionalidades, española de nacimiento y con México en las entrañas, 38 años, coleccionista de ex, mejor amante que esposa, futurible madre sobreprotectora y eternamente condenada a enamorarme de quién no debo: corazón de Frankenstein, siempre roto, siempre remendado. Soy una superviviente, una nómada emocional, ecléctica y generosa con mis afectos, desmemoriada para el dolor e implacable con los engaños. Como dice Calamaro "Honestidad Brutal". A veces, duelo. Pero siempre, amo; sobre todo, a mí misma. Malverde, a tí me encomiendo...protégeme y hazme regresar... viva el narcochic¡¡¡
Sindicación
 
París, mon amour...


Me parece que por más que me vista con colorines, jocomomolas, skunkfunk y diseños propios, no voy a rejuvenecer. Esto lo digo porque es martes y aún no me recupero de la paliza que me he dado el fin de semana. Los 36 (camino de los 37) se notan, me canso, tardo en recuperarme. Aunque me ponga coletas. Así que, abuela, tómelo con calma, que ya no está usté pa´estos trotes.

Y es que me he recorrido París caminando en alegre (e inconsciente) trotecillo. Hay que ver lo grande que es París y la de calles que tiene, y yo empeñada en conocerlas todas. Tuvimos la suerte de tener buen tiempo y así no hay excusas para remolonear en los cafés. Todo salió a pedir de boca. El vuelo de ida, puntual. La ampliación del Charles De Gaulle, impresionante. Ya conocía ese aeropuerto de la escala en mi primer viaje a México, pero no había visto la ampliación y es espectacular. Lo que más me gusta es la luz, y no hablemos de la arquitectura. En esta ocasión no encontré a los empleados de seguridad tan guapísimos, pero feos no eran, desde luego. Tomamos el tren a Gare du Nord y desde allí cuatro paradas de metro a la casa del amigo que nos alojaba.

Nuestro amigo, Daniel, es un español que lleva años viviendo en París, también periodista, y cómo no, estaba trabajando cuando llegamos, así que tuvimos que esperarlo hora y media en el bar de enfrente desde donde empecé a ensayar mi inexistente francés, pidiendo cervezas. A juzgar por la cantidad que logramos beber, me hago entender decentemente. El apartamento era de lo más coqueto y lleno de "gadgets" mexicanos, porque Daniel es otro español enfermo de mexicanitis, como yo. Compartimos el espacio con (cómo no) otro periodista mexicano de una radio de Los Cabos, la mar de simpático, el güey. Esa noche ya no salimos, así que nos quedamos charlando y bebiendo, escuchando jazz y narcocorridos, y yo fascinada mirando por las ventanas abuhardilladas la maravillosa arquitectura parisina.

Nos emborrachamos (qué raro) y cuando nos fuimos a dormir, en un cuarto con enorme ventanal sin cortinas y con la cama frente a él, mi indio y yo exhibimos nuestras artes amatorias ante los insomnes del precioso edificio de enfrente (y aledaños).

El sábado en la mañana, cuando nos levantamos, Daniel nos preparó un desayuno exquisito con toda suerte de pastelitos, croissants de mantequilla, tartaletas de frutas rojas, zumos, besos y abrazos, tan ricos, tan buenos, que hizo que rompiera mi casi inviolable regla de desayunar salado... la pastelería francesa es realmente buena. Y después de haber comprobado que ya no nos cabía nada más en nuestros estómagos, salimos a caminar.

Desde casa de Daniel, bajamos hacia el río atravesando Le Marais, y yo casi muero con las tiendas que hay allí. Me detenía en cada escaparate. Qué bien decorados¡¡ qué ropa¡¡ qué diseños¡¡ Todo me gustaba, todo lo quería, y ay... qué pobre soy... París derrocha buen gusto y elegancia sencilla por todas las esquinas. Los edificios son encantadores, con balcones llenos de flores, límpios, cuidados, hay cafés y restaurantes por todos lados (y yo que pensaba que sólo España tenía tanta oferta hostelera) con su terracita delimitada por maceteros floridos, y toldos de colores que ya los quisiera en las paredes de mi casa.

Llegar al Sena es un espectáculo. Las riberas están llenas de palacios, museos, edificios señoriales, todo enoooorme, monumental, barroco al máximo. Te crees María Antonieta. Te crees que no puede haber nada más hermoso en el mundo. Te quedas sin habla, abrumado por tanta belleza, tan orgullosa de sí misma, exhibiéndose tranquila y coqueta.

Imagino que muchos de vosotros ha estado ya en París. Yo misma había estado antes, pero fue hace 20 años y apenas recordaba nada (viaje de finde curso, mis primeros porros, el noviete del insti, en fin, ya sabeis). Así que fue un shock que casi me provoca el síndrome de Stendahl.

Tomamos un barquito para llegar a la Torre Eiffel (me gusta más de color actual que el verde que yo conocí) y ahí, paseando por el Campo de Marte, buscamos a otros dos amigos que también estaban de fin de semana. Quedamos en el Café de la Paix, en Opera, y el lugar es mega mega pijo. Como nuestros amigos están forrados, nos invitaron a comer, porque si no, yo me veía fregando platos todo el finde semana. Y, por supuesto, el postre, para lo que cambiamos de lugar a una terraza estupenda con unas tartas deliciosas. El resto de la tarde, hasta la medianoche, la pasamos caminando, a veces sin rumbo, a veces siguiendo museos o monumentos. Sólo paramos para tomar unos vinos frente al Pompidou¡¡¡ en la madre, caminé por todo el año...

A la una de la mañana, fuimos a cenar en Les Halles, carne a las brasas regada con Burdeos y cuando ya nos despedíamos, agotados, para irnos cada cual a su alojamiento, y yo acariciaba la idea de meterme en la camita a la voz de ya (en el trayecto en taxi me estaba quedando sopas) resultó que aún quedaba la despedida del Daniel que nos esperaba con las botellas de ron, ginebra, cervezas, al mejor estilo mexicano (emborráchate o muere). Pues ni modo. Dale, dale, dale... las 5 y media de la mañana. Cuando, en parihuelas ya, iba como una zombie a la cama y mi indio hermoso quiso ponerme las zarpas encima, le amenacé de muerte mortal. El cabrón es incombustible y yo, definitivamente, estoy envejeciendo.

Domingo, 11 am. Dios mío, porqué tengo que levantarme???. Porque quieres ir a la tienda del Pompidou y a Notre Dame. Vale, vale, que ya voy... Pero antes, desayunamos. Terraza estupenda, con sus flores y sus toldos, y huevos revueltos con forma de flan, jamón asado, tostadas con mantequilla, panecillos con queso, café, zumo... y yo empiezo a revivir. Caminamos hasta el Pompidou, y compré unas pegatinas para la nevera que formaban un dibujo de Jean Cocteau. Notre Dame. Gótico francés que para mí, es el mejor gótico del mundo. Si yo viviera en París, iría a misa aunque no sea católica. Por cierto, que cantan en las misas. Las monjas y los curas. Y muy bien, además.

Domingo, 17.30. Charles de Gaulle y su luz maravillosa. Vuelo puntual. Dormidos como troncos. Taxi. Llegar a casa a las 20,30. Cama. Cama. Y más cama.

Y aún no me recupero. Pero, qué hermoso es París....
 
Comentario:
lo de antes era broma, pero el chico este que te deja ese mensaje tan raro
¿quien es?
¿que le pasa?
 
Comentario:
pero bueno, se me pasa dejarte detalle de mi visita y te montan un cristo!!!
hay qeu joelse!!!!
 
Comentario:
Querida,

Has visto la tienda tan mona que han puesto al lado de Suntuoso? Ahora mismo no recuerdo el nombre, pero ya te diré… No es como las de Paris, pero nos puede hacer el apaño… te va a encantar, lo sé.

Ay Paris mon amour!! Qué bonito, que todo… Es en la única ciudad del mundo en la que me he sentido una miserable.. paseando por los campos Elíseos… Tanto glamour, tan buen gusto… Algún año de estos pasaré un año de mi vida ahí…

Un beso fuerte, que el buen sabor de boca que deja París, te duré un tiempo (intenta no morirte comparándolo con la C/ Pez, que también tiene su encanto, que duda cabe ;-))
 
Comentario:
Gracias por visitar mi blog.

¿Culichi yo?... Ô là! Otra que, como todos lo europeos, piensa que todos los mexicanos vienen de Chilangolandia y que todos sinaloenses de Culichi.

Soy del norte de Sinaloa: Los Mochis.

À bientôt,
 
Comentario:
TRIBECA:
Vengo a aclararte lo que dejastes en el blog de una amiga que tenemos en comùn, PERDIDA.Lo hago por que me mencionaste, asunto que no me molesta, pero me agrada hacerme entender.
No hablo de mi en particular, pero si basado en mi experiencia.
Lo que quiero transmitir es que si te dicen algo de alguien , la mejor opciòn es oir al mencionado tambien antes de dar por cierto lo que te dice el que aborda la situacion , pues las versiones en los conflictos suelen ser divergentes, el otro punto es que no me parece sano hacer propios los conflictos ajenos.

Tambien hablo de la manipulacion que usa una de las partes para asi ganar aliados y fortalecer la vendeta. eso es todo mi linda , la verdad esta claro y no veo lo complicado.
Mi patio està tranquilo y con paz.
Quiza si lo les bien te daràs cuenta que està muy claro.

Saludos.
Marcos
 
Comentario:
Aaaays!! pero que envidia me das siempre guapa!!
Entonces me recomiendas que visite Paguí no?? ahora solo queda saber si... con amigas o con compañia masculina??
:P

1besazo reina

p.d. estoy hasta os cojones de los cambios de ya.com!! me dan mas errones que otra cosa cada vez que escribo algún comentario.. aggg
 
Comentario:
Has dado una descripción tan maravillosa de Paris que estoy por cambiar mi destino de vacaciones, la pena es que ya tengo pagado la mitad del viaje que sino...

Besos
No