Casi, casi...
Mañana, a eso de las 10 y media de la noche, mi indiecito hermoso (si la aerolínea lo permite, y como no, la vamos a tener) estará haciendo entrada triunfal en nuestro nidito de amor... no tengo palabras suficientes para describir el estado de ansiedad en el que me encuentro... esto ya es alerta naranja-roja¡¡¡ y mi indio, afortunadamente, la comparte, que si no ya estaría echando mano de la agenda, que no estoy yo para esperas...
Normalmente, cuando se va de viaje, hago mis ejercicios de control mental, relajación, alejo de mi cabecita todo pensamiento lúbrico, procuro no quedar con "hombres peligrosos" y suele funcionar más o menos bien, con resultados garantizados hasta la tercera semana, por lo menos.
Pero esta vez, algo ha fallado. Será el verano, el calor, o que la meditación se ha ido de vacaciones, pero yo ando fatal de lo mío. Ayer mismo le confesaba a Mamá gallina que, o me lo devolvían antes del fin de semana o... íbamos a estrenar tocado veraniego. Hay que decir que como Mamá gallina anda completamente desatada, atentando contra sus principios morales, me invitó a que calmara mis apetitos con el que menos lata me diera y con un "lo importante es que no se entere", que me dejó anonadada.
Para mí que las vibraciones que despido (porque a estas alturas, no las emito, las despido como rayos con centellas incluídas) han debido llegar hasta el otro lado del océano y los altos mandos las han captado, y han tenido a bien cursar la orden de regreso a las españas de mi objeto sexual favorito - que también es mi amorcito, pero hasta que no esté yo relajadita, su condición de amoroso compañero, se siente, pasa a un segundo plano- y con esas, mañana, la única preocupación de vuestra amiguita va a ser si recibirlo vestida o desnuda.
Mi indio tampoco está tan tranquilo. El fin de semana pasado recibió la inestimable visita de Charlyboy y compartieron habitación. El domingo a las 4 y 20 de la madrugada recibí un sms que decía más o menos: "Charlyboy está en la cama tumbado en paños menores y estoy pensando en brincarle". A los diez minutos, otro sms: "Charlyboy se ha puesto a roncar. Se acaba de librar de mi asedio". No los ví hasta la mañana siguiente, desde la cama ajena donde dormía -en casa de mi amiga Sara, sola, en el cuarto de uno de sus hijos rodeada de dinosaurios de plástico- y me dió un ataque de risa pensando en lo cerquita que ha estado Charlyboy de descubrir las bondades del sexo sodomita, merced al desmesurado apetito lúbrico de mi futuro ex-marido...
Y es que mi indio y yo nos parecemos bastante en este aspecto. Tenemos hambre y queremos comer. Y a falta de pan, buenas son tortas. Mi indio sabe que soy peligrosa si se me encienden las alertas y que ha estado muy cerquita del límite que mi cuerpo marca, y que él, como el Charly, se ha librado por los pelos.
P.D.: La nueva incorporación laboral ya se ha presentado, pero un ratito nada más, a saludar y a pasear su linda figura. Y como anécdota reseñable, contaré que cuando se iba, caminando por el pasillo de 1,20 metros, regresó sobre sus pasos para preguntar por dónde se salía.... claro, como nuestra oficina es Versalles¡¡¡ (por diosito santo, que son sesenta metros cuadrados sin recovecos donde esconderte..) Ay, mi niña, esta es de las que se pierde en su propia casa... Aunque se de uno que, en el metro, tomó cinco líneas diferentes con sus transbordos correspondientes, para llegar de una parada a otra que, según el plano son en línea directa (AKA "el lumbreras de mi nuevo jefe"). Jo, cómo está el patio...
Normalmente, cuando se va de viaje, hago mis ejercicios de control mental, relajación, alejo de mi cabecita todo pensamiento lúbrico, procuro no quedar con "hombres peligrosos" y suele funcionar más o menos bien, con resultados garantizados hasta la tercera semana, por lo menos.
Pero esta vez, algo ha fallado. Será el verano, el calor, o que la meditación se ha ido de vacaciones, pero yo ando fatal de lo mío. Ayer mismo le confesaba a Mamá gallina que, o me lo devolvían antes del fin de semana o... íbamos a estrenar tocado veraniego. Hay que decir que como Mamá gallina anda completamente desatada, atentando contra sus principios morales, me invitó a que calmara mis apetitos con el que menos lata me diera y con un "lo importante es que no se entere", que me dejó anonadada.
Para mí que las vibraciones que despido (porque a estas alturas, no las emito, las despido como rayos con centellas incluídas) han debido llegar hasta el otro lado del océano y los altos mandos las han captado, y han tenido a bien cursar la orden de regreso a las españas de mi objeto sexual favorito - que también es mi amorcito, pero hasta que no esté yo relajadita, su condición de amoroso compañero, se siente, pasa a un segundo plano- y con esas, mañana, la única preocupación de vuestra amiguita va a ser si recibirlo vestida o desnuda.
Mi indio tampoco está tan tranquilo. El fin de semana pasado recibió la inestimable visita de Charlyboy y compartieron habitación. El domingo a las 4 y 20 de la madrugada recibí un sms que decía más o menos: "Charlyboy está en la cama tumbado en paños menores y estoy pensando en brincarle". A los diez minutos, otro sms: "Charlyboy se ha puesto a roncar. Se acaba de librar de mi asedio". No los ví hasta la mañana siguiente, desde la cama ajena donde dormía -en casa de mi amiga Sara, sola, en el cuarto de uno de sus hijos rodeada de dinosaurios de plástico- y me dió un ataque de risa pensando en lo cerquita que ha estado Charlyboy de descubrir las bondades del sexo sodomita, merced al desmesurado apetito lúbrico de mi futuro ex-marido...
Y es que mi indio y yo nos parecemos bastante en este aspecto. Tenemos hambre y queremos comer. Y a falta de pan, buenas son tortas. Mi indio sabe que soy peligrosa si se me encienden las alertas y que ha estado muy cerquita del límite que mi cuerpo marca, y que él, como el Charly, se ha librado por los pelos.
P.D.: La nueva incorporación laboral ya se ha presentado, pero un ratito nada más, a saludar y a pasear su linda figura. Y como anécdota reseñable, contaré que cuando se iba, caminando por el pasillo de 1,20 metros, regresó sobre sus pasos para preguntar por dónde se salía.... claro, como nuestra oficina es Versalles¡¡¡ (por diosito santo, que son sesenta metros cuadrados sin recovecos donde esconderte..) Ay, mi niña, esta es de las que se pierde en su propia casa... Aunque se de uno que, en el metro, tomó cinco líneas diferentes con sus transbordos correspondientes, para llegar de una parada a otra que, según el plano son en línea directa (AKA "el lumbreras de mi nuevo jefe"). Jo, cómo está el patio...
Comentario:
Jeje... querida Tribeca, no acostumbro a contestar a los comentarios (me parece raro hacerlo), pero tenía que decirte que el chico ya está perdonado, hace años que no recordaba esa historia... no sé porqué me ha venido a la cabeza precisamente ahora.
Obviamente, éramos jóvenes por aquella época (bueno,él no tanto como yo) y es comprensible que buscase experiencias más "profundas". Supongo que lo verdaderamente preocupante de la historia es el hecho de que no fuese sincero desde el primer momento.
Un saludo y gracias por tu visita.
Por cierto, me ha sorprendido gratamente tu visita. Te leo de vez en cuando, pero nunca se me ha ocurrido comentarte, no soy muy dada a dejar comentarios (nunca sé que poner).
Un saludo!
Obviamente, éramos jóvenes por aquella época (bueno,él no tanto como yo) y es comprensible que buscase experiencias más "profundas". Supongo que lo verdaderamente preocupante de la historia es el hecho de que no fuese sincero desde el primer momento.
Un saludo y gracias por tu visita.
Por cierto, me ha sorprendido gratamente tu visita. Te leo de vez en cuando, pero nunca se me ha ocurrido comentarte, no soy muy dada a dejar comentarios (nunca sé que poner).
Un saludo!
Comentario:
Aqui pa lo que se sirva ordenar (incluso una peda de las que se acaba llorando).-
Para mi, que se hará el loco; si no le reclamas el no te va a reclamar (sobretodo despues del sexo)...
Para mi, que se hará el loco; si no le reclamas el no te va a reclamar (sobretodo despues del sexo)...
Comentario:
Queridos comentaristas: comparto con vosotros mi inquietud de última hora. Acabo de descubrir entre mis visitas de anoche a mi indio, que se que no le gusta leerme por higiene mental, pero debía estar aburrido y.. dentro de un rato le veré al fin, pero me temo que "el temita de la discordia" va a salir a la palestra... o se hará el loco? hala, se admiten apuestas..
Por cierto, mil gracias a todos los que me leeis. Presiento que la actividad bloguera se me va a incrementar, así que no os vayais muy lejos¡¡
Por cierto, mil gracias a todos los que me leeis. Presiento que la actividad bloguera se me va a incrementar, así que no os vayais muy lejos¡¡
Comentario:
Hija pero si yo tengo el mismo problema...que si pasan mas de tres dias ya estoy como las pistolas del coyote y hablando malamente (bueno yo esto de hablar malamente lo hago siempre jajajaa) veo pollas por tos laos...pordio...si me sorprendi mirandole el paquete a un negrito que vende pañuelos en el semaforo...aishs que mala es el hambre...jejeje
Besote y hale a fornicar como locos...jeje

Besote y hale a fornicar como locos...jeje

Comentario:
Buff, te veo mal con la nueva incorporacion al curro
y con lo del mozo, ya queda menos...
y con lo del mozo, ya queda menos...





