<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rdf:RDF xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" xmlns:ti="http://purl.org/rss/1.0/modules/textinput/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:co="http://purl.org/rss/1.0/modules/company/" xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#" xmlns="http://purl.org/rss/1.0/"><channel rdf:about="http://blogs.ya.com/tribeca/rss20.xml"><title><![CDATA[Encantada de conocerme]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/tribeca/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Si me conoces, más vale que me caigas bien porque seguro que hablo de tí...]]></description><dc:publisher><![CDATA[Publisher]]></dc:publisher><dc:creator><![CDATA[creator]]></dc:creator><dc:rights><![CDATA[rights]]></dc:rights><dc:date><![CDATA[12/12/2004]]></dc:date><sy:updatePeriod><![CDATA[hour]]></sy:updatePeriod><sy:updateFrequency><![CDATA[123]]></sy:updateFrequency><sy:updateBase><![CDATA[BASE]]></sy:updateBase><items><rdf:Seq><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/tribeca/c_153.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/tribeca/c_152.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/tribeca/c_151.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/tribeca/c_150.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/tribeca/c_149.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/tribeca/c_147.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/tribeca/c_146.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/tribeca/c_145.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/tribeca/c_144.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/tribeca/c_143.htm"/></rdf:Seq></items></channel><item rdf:about="http://blogs.ya.com/tribeca/c_153.htm"><title><![CDATA[Y nos vamos con la música a otra parte...]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/tribeca/c_153.htm]]></link><description><![CDATA[Después de haberme cargado la plantilla que tenía por andar haciendo experimentos, he decidido que ya es hora de cambiar de casa... <br/><br/>Así que nos vemos en <a target="_blank" href="http://encantadadeconocerme.blogspot.com/">http://encantadadeconocerme.blogspot.com/</a>.<br/><br/>Estaré encantada de recibiros allí al mejor estilo Preysler, con bombones, pastitas inglesas, sandwiches de pepino, tes de colorines y musiquita chula. <br/><br/>Nos vemos¡¡<br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/tribeca/c_152.htm"><title><![CDATA[El Flaco va a exponer (si nadie lo impide)]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/tribeca/c_152.htm]]></link><description><![CDATA[Mi Flaquito hermoso y pinturero va a inaugurar su primera exposición individual. Así que si alguien está en Mazatlán (Sinaloa) a partir del sábado 8 de septiembre, que no deje de ir a ver la obra de <b>Fernando Brito</b> aka El Flaco, lo salude de mi parte y se eche unas chelas por su éxito seguro... <br/><br/>La exposición se titula: "La vida es una caricatura" y aquí va una muestra...<br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/tribeca/files/a_cuantas_cuadras_dijo_que_estaba_el_oeste_3.JPG" alt="" border="0" width="" height=""/><br/><br/><b>¿A cuántas cuadras dijo que estaba el oeste?</b><br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/tribeca/files/ayy_ya_casi_me_alcanzan_2.JPG" alt="" border="0" width="" height=""/><br/><br/><b>Ayy, ya casi me alcanzan</b><br/><br/><img src="http://blogs.ya.com/tribeca/files/y_tu_mama_a_que_horas_regresa_3.JPG" alt="" border="0" width="" height=""/><br/><br/><b>¿Y tu mamá a qué horas regresa?</b><br/><br/>Una de las cosas que más me gustan del Flaco Brito es su sencillez y su sentido del humor. Es un tipo tan accesible y divertido que todo el mundo lo adora. Tiene un instinto infalible para convertir en nuevo lo cotidiano y a través de su cámara aplica un ojo crítico y cargado de ironía que aún sin ánimo de ofender, cuestiona. <br/><br/>El Flaco presume de ser corriente y vulgar. Pero no lo es, mal que le pese, aunque se lo proponga fumando sus cigarritos de obrero pobre y bebiendo sus caguamas calientes. Aunque sepa que no sabe y no trate de disfrazar su ignorancia con frases de artista pretencioso. Aunque esté cómodo en todas partes sin estirar el meñique para tomar un té. <br/><br/>El Flaco no es corriente, no. <br/><br/>El Flaco es un dandy de arrabal. Y brilla como monedita de oro allá donde vaya, sin quererlo, sin darse cuenta. Deslumbrando. <br/><br/>Ahí va, caminando como lagartija inquieta el rey de la hueva que no para de trabajar. Ahí va, iluminando a todos con su sonrisilla. Cántate algo, Flaco, hazme soñar. Tú, que nada sabes, enséñame. Déjame ver por tus ojos, que el mundo se reinventa cuando tú miras.<br/><br/>Suerte, mi Flaco, ya vas a ver...]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/tribeca/c_151.htm"><title><![CDATA[Mi barrio II]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/tribeca/c_151.htm]]></link><description><![CDATA[Acabo de llegar a casa. Siempre hago el mismo camino. Subo por esta calle por la acera derecha, me cruzo en esta punto, giro por la izquierda, me cambio otra vez de acera. Y así, hasta que llego. Tengo manías con ciertas calles. Unas son de subida y solo son de subida. Otras, de bajada y solo de bajada. Subo por una acera y bajo por la otra. Si invierto el orden, me siento incómoda, nerviosa. <br/><br/>Por una de las calles que tomo para ir a casa (y por la acera que corresponde) paso por una escuela de actores. Es frecuente ver caras conocidas en la puerta, echándose su cigarrito. Hoy me ha tocado ver a un actor que tuvo su momento de fama gracias a una teleserie de adolescentes. En la serie, si mal no recuerdo, el muchacho hacía un papel de estudiante gay que no se atrevía a salir del armario. Estaba rodeado de chicos tan jóvenes como él, quizás más, y le escuchaban como si fuera un gurú. Cuando aún no estaba lo suficientemente cerca como para saber de qué estaban hablando, he imaginado -a fin de cuentas, se encontraban en la puerta de la escuela- que el "famoso" estaría explicando técnicas de interpretación, cómo librarse de los paparazzo o qué duros son los rodajes de las teleseries...<br/><br/>- Y entonces vas introduciendo un dedo, despacio, con cuidado, dilatando, y después otro, y así te lo trabajas hasta que esté preparado para follártelo.<br/><br/>Jo, algunos se quedan encasillados en el papel. Aunque parece que consiguió salir del armario. Y encima te da clases callejeras de preparación anal. Estuve a punto de sumarme al grupo pero todos eran chicos y mis glándulas mamarias enviaron un mensaje a mi cerebro de "no encajas ni con calzador". <br/><br/>Seguí caminando.<br/><br/>En la plaza había un chico con una camiseta de Manowar. Yo creía que estas cosas ya no pasaban.<br/><br/>Seguí caminando. <br/><br/>Mi calle está toda acordonada con cintas policiales y carteles prohibiendo aparcar en un montón de horas por rodaje. Hay camiones con rótulos de catering para rodajes cinematográficos justo donde pone prohibido aparcar. Operarios montando grupos electrógenos. Cables recorriendo las aceras con sus regletas y todo, no sea que los yonquis se nos tropiecen y nos demanden. Focos, pantallas reflectantes apiladas en la pared del convento y currelas hablando por radio con cara de mucha prisa. <br/><br/>Y ni una puta. Han echado a mis amigas porque hay un rodaje, y claro, estorban.  Los que salen de misa y se arremolinan curiosos, no.  A esos los dejan. Al chino que mira divertido el trajín de los del cine tampoco lo echan. Está trabajando, aunque esté en la puerta de su tienda. Pero a las putas no las dejan trabajar porque hay un rodaje. ¿Qué van a rodar?, ¿un spot de Gallardón diciendo que han "limpiado" el barrio?. <br/><br/>Yo creía que estas cosas ya no pasaban.<br/><br/>Igual y viene la Aguirre (o la cólera de Gallardón). <br/><br/>...<br/><br/>Voy a ver cuántos huevos tengo...<br/><br/>P.D.: Eso sí, el negro borracho que canta en modo bucle "Cucurrucucú Paloma", ahí está, como un campeón, haciendo caso omiso de todo el mundo. Dí que sí: RESISTANCE¡¡¡]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/tribeca/c_150.htm"><title><![CDATA[Merlín, haz algo]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/tribeca/c_150.htm]]></link><description><![CDATA[Este vuestro blog (pero qué falsa soy, es mío, coño, y solo mío) tiene sus horas contadas. Le queda menos de un mega de vida. Y esa es muy poca vida, señores, para estarla adornando con fotos y vídeos precipitando el fin. Como anciano que se resiste a morir, economizo Kas, me pongo roñosa con las palabras y espacio los post para hacer coincidir el término de esta aventura virtual con el final de un período de mi vida real.<br/><br/>Esa es mi pretensión con esta avaricia que practico desde hace unos días, semanas quizás, además, con una secreta esperanza: que apelando al pensamiento mágico que el indio practica, cambie el destino que a ambos nos aguarda como espada de Damocles fatal con fecha del 26 de septiembre.<br/><br/>Es curioso que el indio esté tan convencido que yo soy la reina del escepticismo, que me río de la magia y me burlo de coincidencias, azares, destinos, predicciones y sueños reveladores. El cree que yo no creo. Siempre me dice que no me cuenta algunas cosas para que no me ría. Pero está equivocado. Muy equivocado. No se puede amar México como yo lo hago y no creer en la magia, porque en México la magia forma parte de la vida cotidiana y quieras o no, te verás envuelto de una u otra forma.<br/><br/>Me han ocurrido demasiadas cosas para las que no tengo una explicación racional como para no creer. Y solamente cuando dejas atrás, mejor dicho, cuando prescindes de colocar delante de todo los filtros del raciocinio, de la explicación lógica, comienzas a comprender de forma total. Es como ver una escultura desde todos los ángulos posibles. Filtrando la información, reduces los planos de visión.<br/><br/>Pero él cree que yo no creo. Y nunca he sido capaz de explicarle que no es así. Tampoco me he esforzado mucho porque no tiene importancia. Si no creyera yo a cuento de qué iba a viajar siempre con una imagen de mi santo patrón de los maleantes, don Jesús Malverde. Si no creyera yo, no hubiera llevado como un tatuaje la pulsera que me regaló Ro hace cinco años por si me mataban en una balasera hasta entregarla, al fin, como manda a Malverde. Si no creyera yo, no hubieran ocurrido tantas cosas mágicas, maravillosas, mistéricas y siempre felices, estoy tan segura como de mi nombre. Y si alguno de ustedes duda, reto a cualquiera de los pequeños Descartes que hay por aquí a una buena pisteada explicativa de la que, me juego lo que quieran, salen la mar de convencidos (a huevo y por mis pistolas).<br/><br/>Es broma, obviamente. A fin de cuentas, se trata de una experiencia individual en la mayoría de los casos y me vale un pito lo que los demás piensen al respecto y la postura de cada cual.<br/><br/>Este comentario no es para que ustedes se manifiesten a favor o en contra de ingresarme en un psiquiátrico por loquita, que también pueden hacerlo si quieren, pero el objetivo no es crear debate sobre las creencias de cada quien porque me importa bastante poco todo eso, salvo en el caso de los católicos por los que siento una malsana curiosidad...<br/><br/>Mi objetivo es un ejercicio de pensamiento mágico. Nombrando la fecha del cambio, del fin, quizás consiga conjurar a las hadas buenas, a Malverde, al diablo, a los trolls, a los enanos verdes, a quién chingados quiera intervenir y reviertan el proceso que especialmente yo, no quiero que ocurra.<br/><br/>Veremos qué pasa...<br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/tribeca/c_149.htm"><title><![CDATA[Camilo Cienfuegos visto por la Negra]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/tribeca/c_149.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/tribeca/files/1204165385_c216af27c4.jpg" alt="" border="0" width="500" height="107"/><br/>100:100<br/><br/>Camilo llevó en el apellido la esencia de su vida. Cien fuegos. <br/>Cien veces Camilo. Cien batallas. Una Revolución. Por eso la leyenda sigue.<br/>Por eso el fuego no se extingue, porque bien lo dijo el poeta. Un muerto nunca descansa cuando es un muerto lleno de vida. <br/><br/>Cienfuegos vence a las cenizas. Aunque ni Furor ni el History Channel <br/>le hayan hecho justicia. Aunque pocos hablen de él. Aunque pocos sepan que en 1956 figuró entre los 82 combatientes que desembarcaron del yate Granma en las costas cubanas para iniciar la lucha armada en la Sierra Maestra.<br/><br/>Porque Camilo fue tan revolucionario como Fidel y tan sonriente <br/>como el Ché. Con tan espesas barbas como los demás. <br/>Tan profeta y tan Cristo y tan guerrillero.<br/><br/><br/>Hay un blues de jinetes del cuarto mundo que lo recuerda. <br/>Que recuerda al rebelde redentor. A Cienfuegos el de las cien batallas. <br/>Al héroe que murió a tiempo. Misterioso. Con buen tiempo y poca nubosidad.<br/><br/>Piel Mortero le hace justicia a Camilo. Le compone una canción para <br/>escuchar bajo el árbol. Hace con Camilo un pacto justo. Justo ahí,<br/>donde el bien y el mal toman por sorpresa a quien los escucha. <br/>Igual que el 28 de Octubre la muerte tomó por sorpresa al revolucionario. <br/>A ese que movió al mundo. A ese por el que cada aniversario, existe en el mar la primavera.<br/><br/>Y por no quedarse atrás, los Morteros mueven la marea con su música.<br/>Hacen honor a su nombre y le disparan a la piel con sus letras <br/>como proyectiles explosivos. Cien explosivos. Cien fuegos. <br/>Cien veces Camilo.<br/> <br/><br/><b>Carolina Hernández Solis   <br/>Reynosa, Tamaulipas</b><br/><br/>Periodista: <br/>Reforma <br/>Noroeste<br/>Record<br/>El Mañana<br/><br/>****************************<br/>PIEL MORTERO <br/>"CIENFUEGOS"<br/> Info & Avances | www.myspace.com/pielmortero <br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/tribeca/c_147.htm"><title><![CDATA[Mi barrio (primera parte)]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/tribeca/c_147.htm]]></link><description><![CDATA[Vivo en un barrio canalla. Yo lo elegí, o él me eligió a mí, no lo tengo claro. Desde mi balcón, he visto el mundo en forma de prostitutas de casi todos los rincones del planeta, repartidas las zonas en función de su origen: aquí las chicas del este, tan rubias y altas;  enfrente las africanas con sus piernotas interminables y musculadas;  en  este costado, las latinas con sus pelos teñidos y sus sesiones de maquillaje callejero... <i>mamita, préstame esa laca de uñas, qué lindo color, si?</i>; más allá, en lo que llamo el bronx, las yonquis de mirada perdida y precios sin competencia.<br/><br/>Entre tiendas de chinos y sexshops, las muchachas se recuestan en las paredes esperando a sus clientes, a sus "amigos", como algunas los llaman, encaramadas sobre sus tacones vertiginosos de charoles y purpurinas, como si quisieran alejarse del suelo lo más posible y volar lejos. Pero están ancladas a la tierra de una forma dolorosamente cabrona, repitiendo el ritual del vestuario y los afeites cada día, las sonrisas amables, acogedoras y el tiempo contando pa´tras.<br/><br/>Las hay históricas, como la Pili, que lleva cuarenta años de carrera. Tres uniformes de trabajo, siempre idénticos, que ella misma confecciona y que la permiten lucir sus tetas un tanto ajadas a través de un top de croché muy calado que no deja nada a la imaginación. Junto con su peluca ye-yé y sus kilos de pintura sobre la cara socarrona son sus señas de identidad que la han valido hasta una aparición estelar en un vídeoclip de un cantante internacional. La Pili es de las que se deja entrevistar cuando llega la tele al barrio y todas huyen despavoridas ante la perspectiva de ser descubiertas en sus países de origen. Pero es que la Pili es de las pocas vocacionales que hay haciendo la carrera. Y a ella la lleva al trabajo su marido en un flamante Mercedes. Y gracias a su dedicación, la Pili ha dado carrera universitaria a sus tres hijos, y bien orgullosa que está de ello. <br/><br/>También está Alicia. Alicia es una brasileña inmensa que debe rondar los cientocincuenta kilos, negra chocolate, alcohólica y lesbiana. Es fácil verla en la mañana con su brick de vino baratón ya ebria. Pero es una borracha con mucha dignidad: yo nunca la he visto mal, aguanta los machos y los vapores etílicos como reina del cacao, orgullosa con los hombres y amable con las mujeres. Me dice que los hombres le dan asco pero que son tan imbéciles que la pagan por follar, pues ganar dinero con la estupidez ajena es una oportunidad que no va a dejar escapar. <br/><br/>- Ay, cariño, los negros me dan asco.. yo con negros no voy, no señor...<br/>- Pero si tú eres negra, Alicia...<br/>- Pero los negros no me gustan, y en mi coño mando mando yo. <br/>- Dí que sí, tienes razón... te me cuidas, eh?<br/>- Cuídame tú, mi niña, cúando te vas a venir conmigo? Porque yo a tu novio le cobro, pero a tí no, que lo sepas, a tí no...<br/><br/>Siempre me abraza con su enorme cuerpo y me siento delgada y pálida a su lado. Sigo caminando con mi bolsa del pan, deteniéndome a saludar, ahora a Daisy. Daisy tiene dos nombres: con el que la bautizaron y el de guerra. Probablemente Alicia no se llame Alicia, pero  Daisy quiso confiarme su nombre real, quién sabe porqué. Es ecuatoriana y guapa, menuda, treintañera,  luce una melena que cuida con esmero en peluquerías que la cobran un ojo de la cara por saber su oficio y abusar de ello. Conversamos de sus hijos, de los papeleos para traerlos, de la familia de allá que no para de pedirle dinero, de que no saben cómo se gana la vida, de que quiere cambiar de vida y persigue promesas de amigos que nunca se acaban de cumplir. Daisy siempre me dice que el indio me quiere de verdad porque nunca le ha visto con ninguna de las chicas, y que ella nunca se iría con él por amistad conmigo. Me parece conmovedora. Pero me río.<br/><br/>- No seas tonta, si te paga, vete con él, es tu trabajo y él es una buena persona.<br/>- Estás bromeando, ¿verdad?, pregunta ella.<br/>- Claro, tonta.<br/><br/>Y nos abrazamos con cariño sincero. <br/><br/>- Cuídate ese resfriado, me dice. <br/><br/>Y subo a casa pensando que mi barrio mola. <br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/tribeca/c_146.htm"><title><![CDATA[Invitados sorpresa]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/tribeca/c_146.htm]]></link><description><![CDATA[Hace unos días descubrí, merced al analizador de visitas, lo que casi todos los que escribimos bitácoras tememos que ocurra en algún momento de nuestra vida cibernética: que nos lea quien no nos apetece nada, pero nada, que sepa de nuestras cosas.<br/><br/>Efectivamente, este es un temor al que nos enfrentamos todos los que, en algún momento, reflexionamos aquí, en esta íntima exhibición, en la absurda creencia que sólo nos leerán los amiguitos, los extraños, los neozelandeses, tu vecino del quinto, cualquiera menos "aquel" porque "aquel" supone o puede suponer un peligro para tí al estar enterado de ciertos detalles de lo que tú, de forma ilusoria, crees que es tu privacidad. <br/><br/>Uno escribe en este medio creyendo que es anónimo, creyendo que aunque le facilite el link a sus colegas, no caerá en malas manos. Uno cree, ingenuamente, que está a salvo de ojos hostiles, peligrosos, indiscretos. Uno tiende a minimizar el poder de internet. Y a olvidar que vivimos en un mundo globalizado, al alcance de la mano a golpe de ratón. Pero deberíamos ser conscientes que cuando relatamos en nuestra bitácora una infidelidad, un engaño, un amor vergonzante, una tendencia sexual, una crítica al gobierno, a la comunidad de vecinos, al jefe, a tu madre, poco menos que lo estamos contando al mundo provistos de un megáfono. Y alguien lo va a escuchar. Y a veces, casualidades de la vida, ese alguien puede ser el interesado/agredido/afortunado.<br/><br/>He leído en varias ocasiones, muchos de vosotros lo sabeis, lo habeis sufrido, que algunos blogueros cierran el blog al sentirse "pillados". La mayor parte de las veces, suele tener que ver con asuntos del corazón en todas sus modalidades. Parece que los sentimientos amorosos volcados en un diario virtual son los reyes de la blogosfera en lo que a este tipo de reacciones se refiere. Y es natural que uno se sienta especialmente vulnerable ante la <i>intromisión ilícita</i> de uno que no estaba invitado a la fiesta. Como cuando éramos pequeños y nuestra hermano/madre/primo leía nuestro diario que guardábamos bajo el colchón. El ataque de pánico estaba asegurado. Y el consiguiente cabreo por la violación de intimidad que suponía. Esa sensación de sentirte desnudo, expuesto, sujeto de análisis, es terrible y resulta comprensible que muchos opten por abandonar ante la perspectiva de que alguien deliberadamente no elegido obtenga información sensible sobre uno. Información, además, no diseñada para ese receptor, por lo tanto sesgada y susceptible de ser malinterpretada y mal utilizada.<br/><br/>El problema, y todos los que estamos aquí lo sabemos, o al menos deberíamos, es que escribir en internet es hacerlo público sin restricciones. No podemos elegir a nuestros lectores. Y esto, que en principio lo sabemos, parece que lo olvidamos cuando un día perdemos el miedo a contar, a fabular, a desahogarnos y nos encontramos a quien no queremos en nuestro rincón secreto. No podemos evitarlo. No podemos darle la llave a unos sí y a otros no. Porque para eso está el teléfono, los mails u otros medios. Si tenemos una bitácora abierta en internet, tenemos que afrontar que pueden llegar visitas indeseadas, que pueden leer lo que no quisiéramos que supieran nunca, que puede tener consecuencias.<br/><br/>Cuando abrí este blog, mi primer post era un lacrimógeno y dramático análisis de mi anterior relación sentimental, de la que ya se vislumbraba su patético final. Era diciembre de 2004. Como podeis comprobar pinchando en el enlace de esa fecha, no hay nada. Lo borré. Me censuré a mi misma porque no me gustaba esa imagen de mí, abatida, derrotada y desesperanzada. Los meses que median entre ese primer post borrado y el siguiente publicado corresponden a mi reconstrucción. Y ese proceso queda para mi intimidad, que comparto con los que yo quiero, y no es analizable ni se puede comentar porque es privado. Nunca he sido mujer que guste de exhibir  sus penas en público. Tengo un curioso y extraño sentido del pudor que me permite detallar un encuentro sexual casual pero me impide mostrar mi dolor en bruto: esto significa que cuando las cosas van realmente mal, me encierro en mi misma hasta que lo analizo, rumio, comprendo y no salgo de mi caparazón hasta que no he encontrado una solución que pasa, indefectiblemente, por el filtro del humor, aunque sea negro. <br/><br/>Los que me conoceis, sabeis que me gusta reir, de mí misma la primera. Casi todos mis post tienen en mayor o menor medida una sonrisa impresa. Lo que no significa que no sufra, llore o me desespere como cualquiera. Tengo tantos problemas como me caben en mi magnánimo cuerpo. Pero es más fuerte mi instinto de supervivencia que mi autocompasión. Del victimismo me aparto como de la peste pues demasiado se que nubla las entendederas. Y he leído que los optimistas viven más y mejor: siempre invento un plan B para los malos tiempos. <br/><br/>Todo este rollo, que parece que me disperso, es para decir que esta es mi bitácora. Escribo lo que quiero. Y pienso seguir haciéndolo. Me gusta mi vida, me gusta cómo soy, me siento muy orgullosa de mí misma con todo y defectos. Y a esa persona que me ha "descubierto" le digo: pasa, adelante, ponte cómodo. Lee. Igual y aprendes algo. Soy responsable de lo que escribo y no tengo miedo a lo que puedas hacer con lo que lees. Nunca te tuve miedo y tú lo sabes, esa es tu cruz. Mi mundo, al contrario que el tuyo, es enorme y cabes hasta tú. Al final, eres demasiado pequeño para que estorbes. <br/><br/>Y a todos vosotros, queridos míos, tened la mínima prudencia si no quereis tener <b>invitados sorpresa</b> que lamentar. Afortunadamente para mí, no tengo nada en mi vida que ocultar y cuento con el apoyo y el respeto de la gente a la que quiero y eso es lo único que importa verdaderamente.  Y pienso seguir diciendo lo que pienso mientras me río de dios y del diablo...<br/><br/>P.D.: Para los curiosos, no, no se trata de ningún ex resentido. <br/><br/><br/><br/><br/><br/><br/><br/>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/tribeca/c_145.htm"><title><![CDATA[Bebamos, carnal]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/tribeca/c_145.htm]]></link><description><![CDATA[A partir de ahora, que la santidad entre en mí, tendrá un nuevo y embriagador sentido...<br/><br/><br/><a target="_blank" href="http://blogs.ya.com/tribeca/files/malverde.pdf">malverde.pdf</a>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/tribeca/c_144.htm"><title><![CDATA[MI primera oposición, chispas...]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/tribeca/c_144.htm]]></link><description><![CDATA[Hace algunas semanas, mientras mi indio se encontraba en el exilio, salí un noche con su/mi amigo Bruno a refrescarme con unas cervecitas. Hablando de trabajo, me comentó que RTVE sacaba unas oposiciones y que él se iba a presentar como cámara, para que le avisara al indio. <br/><br/>Qué buena idea, pensé. Además de indio, funcionario. El chollo del siglo, vaya. Pues al día siguiente entré en la página de RTVE y eché un vistazo. Mira tú por dónde, allí había ofertas de empleo público para todo tipo de cualificaciones. Y me entró la ambición, claro. Me leí las bases con atención (y no como hago siempre que leo palabra sí, palabra no, hasta frases me salto) y ví que yo, yo misma, podría optar a algo. En lugar de mirar <i>de lo mío</i>, me hice la gran pregunta: a ver, tú, ¿qué chingados quieres hacer?... y me respondí: pues yo nada, pero como siguen sin pagar por la inactividad, a mi me gusta producción y vestuario. <br/><br/>Así que me inscribí en las dos categorías elegidas (y no me apunté como locutora porque no podía que si no, también) y me senté a esperar la fecha de los exámenes. El indio también se apuntó, y mucha gente que conozco, casi todos para informador e imagen. Cuando les decía que yo también me presentaba, poco menos que se aguantaban la risa.<br/><br/>- ¿Y tú de qué?<br/>- Pues en producción y en vestuario... <br/>- ¿¿¿¿????...tú?<br/>- Coño, qué pasa... a mí me gusta...<br/><br/>Se reían y me tomaban por loca. Claro, como yo no soy reportera ni camarógrafa ni fotógrafa de prensa ni escenógrafa ni nada interesante, me toman por intrusa e ilusa. ¿Es que acaso una no puede cambiar su destino?, hombre, denme una oportunidad...<br/><br/>Salieron los temarios. Mejor dicho, el guión del temario. Digo yo que lo hacen para ponerte nervioso, porque te dan aquel escueto esquema y búscate la vida. En el del producción, que era el que más risa me daba   había temas como <i>transmisión de señal y comunicaciones</i>, para que os hagais una idea... Aquí habrá mucha gente de los medios, periodistas y demás elementos, pero yo no tengo nada que ver más que por contagio social. A mí lo de transmisión de señal y comunicaciones lo que me sugiere es la antena de mi tele y que me comunico por teléfono en sus diversas modalidades, a saber, fijo y móvil, por correo electrónico y por fax. Ah, y en persona. Párale de contar. En el capítulo <i>documentación internacional para traslado de equipos técnicos y humanos</i> pues está clarísimo: el DNI si es nacional, el pasaporte si es fuera de la comunidad europea y maletas para llevar los trastos. En <i>sonido: captación y tratamiento</i> pues por los pabellones auditivos, sean humanos o animales, y se trata como se puede, dependiendo de la sordera de cada quien. En el caso de mi madre, que está teniente, se trata mal si no se recurre al grito, porque no le da la gana de ponerse un sonotone.  <br/><br/>Así, más o menos con todo el temario iba yo. Bueno, con el guión del temario. Porque total, si no entendía ni madres de lo que me iba a examinar, para qué perder el tiempo buscando documentación y encima estudiármela, si me quedaba una semana y conociéndome igual y me gustaba y me hacía antenista u operadora de cámara o algo así raro. No, paso. A la aventura. Con alegría y desconocimiento y más valor que el guerra. La juana de arco de las oposiciones era yo. <br/><br/>Lo bueno que tiene la ignorancia asumida es que te da paz. Y yo iba la mar de tranquila al examen. Cuando llegué al lugar escogido, en la Casa de Campo, con un sol de justicia a las 4 de la tarde y más de mil personas jóvenes y preparadas sufriendo con los repasos de última hora, pensé en dejarlo e irme a la piscina de Lago, que estaba al lado. Pero luego me acordé que ni llevaba un euro en el bolsillo y lo de colarme en la piscina no lo veía muy claro, encima sin bañador ni pamela ni nada. Me senté un unas escaleras a la sombra que estaban abarrotadas y marqué a mi hermana, procurando hablar bajito para no molestar a los que estudiaban. Y por verguenza, todo hay que decirlo. <br/><br/>- Hola, qué haces?<br/>- Tomar el sol, y tú?<br/><br/>Ya empezamos con las preguntitas comprometidas. <br/><br/>- Mmm.. estoooo... nada, que vengo a examinarme de una oposición... <br/>- Ah sí? no me habías dicho nada, de qué?<br/>- De RTVE...<br/>- pero de qué?<br/>- Producción... <br/><br/>Carcajadas de mi hermana. Yo  poniéndome roja. <br/><br/>- Pero qué pintas tú ahí?<br/><br/>Eso digo yo. Con cuarenta grados a la sombra, rodeada de pipiolos recién licenciados, sin tener ni puta idea de qué va el temario ese de antenistas sordos.. qué demonios hago yo aquí, si lo único que voy a responder es mi nombre y hasta me están entrando dudas que lo pueda hacer bien....<br/><br/>Pero ya había llegado hasta ahí y tenía que amortizar el viaje. Así que entré con la esperanza que hubiera aire acondicionado. Cuando menos, refrescarme un poco. Me sentaron en una mesa individual convenientemente separada y equidistante de mis "adversarios " y allí todos quietecitos y sin rechistar ante la atenta mirada de los observadores, como si estuviéramos en el cole en suficiencia. Viendo las caras de los demás, mordiendo lapiceros, nerviosos, angustiados, yo me relajé. Total, si solo iba a experimentar una oposición. Sólo me preocupé de enterarme cómo entregar mi hoja y por dónde salir, porque estaba convencida de que iba a desalojar la primera. <br/><br/>Repartieron las hojas de respuesta, los cuestionarios e hicieron los comentarios pertinentes. Por aquello de aprovechar el aire acondicionado, me leí el cuestionario. Vaya, pues esto me lo se. Anda, esto me suena. Total, que me entró la emoción y empecé a contestar. Entre las dos o tres que eran de cultura general, otras tantas que le había escuchado a Bruno entre vapores de cerveza y el viejo método del pito-pito-gorgorito, respondí bien a 36 preguntas de 90. Teniendo en cuenta que en varias preguntas salía una tal Dolly, que según parece es un tipo de cámara, pero en aquellos momentos yo me preguntaba qué perra tenían los de la tele con la extinta y clónica oveja Dolly, no está tan mal. La negra me apuntó que también podía tratarse de Dolly Parton, pero al no ser un valor patrio, no lo manejé como posibilidad.<br/><br/>También salía un cangrejo satcher y una jirafa de carbono. Son un poco zoofílicos los de la tele. Y yo no veo ni los documentales de la 2. <br/><br/>Entre la Dolly y el cangrejo, casi agoté el tiempo. Salí diez minutos antes de que acabara la prueba y nos echaran a patadas de allí. Mucha gente salió antes que yo. Habrían estudiado mucho y habrían contestado todo bien o... eran aún peores que yo. Sólo diré que mi puntuación fue toda una sorpresa y que hay muchos por detras de mí, lo que me ha creado unas ansias de hacer oposiciones que creo que he encontrado mi verdadera vocación. <br/><br/>Y puede que llegados hasta aquí, os pregunteis... ¿y el examen de vestuario?...<br/><br/>Pues, queridos amiguitos, el de vestuario, salvo que me haya equivocado al leer las bases (que soy capaz) <b>LO APROBE..</b>. Para que luego digan que leer el Vogue no sirve para nada. <br/><br/>Ahora estoy pensando presentarme a alguna oposición de telecomunicaciones o aeronáuticos... quién dijo miedo... <br/><br/>P.D.: Mi madre ha recuperado momentáneamente la fe en mí. Esto caducará cuando tenga que pasar a la segunda fase y me hagan vestir a un maniquí de romana y yo la vista de mariachi. Entonces todo volverá a la normalidad y dejarán de mirarme mal todos los que se presentaron a las pruebas siendo profesionales y/ habiendo estudiado. No como yo, <b>la usurpadora.</b> con más suerte que si fuera buena.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/tribeca/c_143.htm"><title><![CDATA[Si nadie me quiere, me quiero yo]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/tribeca/c_143.htm]]></link><description><![CDATA[Hace algunos años ví en televisión una película de producción española que reflejaba la viva imagen de la soledad. No recuerdo el título y ni merece la pena buscarlo siquiera, no es especialmente interesante, mas que por la historia que contaba.<br/><br/>Una secretaria cincuentona, poco atractiva y bastante gris, trabaja en una empresa (pongamos una constructora), rodeada de compañeras más jóvenes y guapas. Sus colegas tienen parejas, maridos, hijos, novios, amantes, amigos... vida social en definitiva, mientras que ella, solitaria y hosca, no sale apenas de casa. Las secretarias amiguitas comparten cafés y cotilleos en los que nuestra protagonista no participa, manteniéndose al margen y alimentando su imagen de rara, amargada y solitaria.<br/><br/>Pero un día, nuestra heroína (llamémosla María), se acerca al grupito y se decide a tomar un café con ellas. Entre risas y críticas a los hombres, una se anima a preguntar a María si tiene en su vida a alguien especial.<br/><br/>- Bueno... responde temblorosa María... el caso es que sí hay alguien...<br/><br/>Todas centran su atención en María, tan extraña y misteriosa, nunca hubieran pensado que ella...<br/><br/>- Ayer recibí una carta de Paul...<br/>- Paul? y quién es Paul?, preguntan ansiosas...<br/>- Pues Paul es un pretendiente... es actor, sabeis? de Hollywood.. es muy famoso... y está rodando ahora mismo, por eso no puede venir a verme. Pero está loco por mí... mirad, me lo dice en esta carta....<br/><br/>Y de su bolso pasado de moda extrae un sobre manoseado del que saca una carta manuscrita que lee en voz alta para el sorprendido auditorio. Es una carta de amor, llena de imágenes poéticas y versitos cursis, facilones, en los que declara su rendido amor a María una y otra vez.<br/><br/>Las chicas se miran entre sí. María está absorta leyendo su carta y no presta atención a las miradas de incredulidad de las muchachas. Cuando termina la lectura, guarda su carta plegándola con sumo cuidado y se retira orgullosa y sonriente.<br/><br/>Un par de semanas más tarde, María repite la operación. Se acerca a la sala del café y anuncia que ha recibido una nueva carta.<br/><br/>- Paul te ha vuelto a escibir?<br/>- No... sonríe María... no es de Paul... esta es de Robert...<br/>- Y quién es Robert?, preguntan...<br/>- Pues Robert también es actor. Trabaja en Hollywood, como Paul. De hecho, han rodado películas juntos... es muy famoso, y rico, y el hombre más guapo del mundo...<br/><br/>Las chicas hacen gestos indicando que María está loca, pero la curiosidad las puede y le piden a María que lea su carta. María saca la carta del bolso y comienza a leerla. Las muchachas observan el papel. La letra. Las rimas. Las imágenes poéticas. Y se miran unas a otras contándose con los ojos el triste descubrimiento. Es una carta igual a la anterior. Paul? Paul Newman? Robert? Robert Redford?... y mañana quién será? Clark Gable? qué importa que esté muerto si para María es otro de sus pretendientes que la escriben cartas de amor en castellano con la misma caligrafía, con el mismo tipo de papel, con la misma pluma...<br/><br/>María termina de leer y de nuevo, con una sonrisa victoriosa, se retira a su mesa oscura y triste, como ella, desde la que sueña con amores de película que se materializan en cartas que recibe en su casa semanalmente. María cree que sus amores son de altura, de nivel, no como los de las chicas, tan vulgares, tan españoles, tan corrientes. Ella es pretendida por actores de Hollywood nada menos¡¡¡.<br/><br/>Cuando María llega a casa, tras cenar frugalmente en platos de duralex, recoge la mesa y coloca con mimo hojas de papel, una pluma, sobre y sellos. Abre una de sus novelas de Corín Tellado y copia las cartas de amor, dirigiéndoselas a sí misma. Donde pone "tu hermosa cabellera negra" ella rectifica "tu hermosa cabellera plateada". Y así acomoda las metáforas a su medida. Después escoge quién será el afortunado que se las escribe entre las viejas páginas de una revista de cine de su madre. Pliega la carta, la mete en el sobre, lo cierra, pega el sello, y escribe en el remite: Paul Newman, Hollywood. Y lo deposita en un buzón de correos. Así, semana tras semana.<br/><br/>Es una triste historia, verdad?, pues lean esta noticia... y díganme qué les parece...<br/><br/><b>Desenmascaran al presidente que alababa a su empresa bajo pseudónimo</b><br/>AFP - lunes, 16 de julio<br/><br/>NUEVA YORK (AFP) - "Me encanta el corte de pelo de Mackey, lo encuentro mono": bajo un pseudónimo, el presidente-director general de la cadena texana de productos 'bio' Whole Foods, John Mackey, ha enviado durante ocho años por internet comentarios entusiastas sobre su grupo, sus acciones en Bolsa... y sobre sí mismo.<br/><br/>Según la prensa estadounidense de este lunes, la SEC, el regulador bursátil americano, finalmente ha decidido abrir una investigación informal sobre esta práctica al margen de la legalidad. Mackey, sin brindar informaciones confidenciales, elogiaba a su grupo y vilipendiaba a la competencia. La emprendió sobre todo contra el grupo Wild Oats, que Whole Foods decidió comprar precisamente a principios de año por 565 millones de dólares (409 millones de euros).<br/><br/>El asunto fue descubierto la semana pasado por la FTC (Federal Trade Commission -Comisión Federal de Comercio-), la autoridad estadounidense de la competencia, que lanzó una acción contra la fusión Whole Foods-Wild Oats. La FTC cita en un documento un mensaje de John Mackey bajo el pseudónimo 'Rahodeb' -un anagrama del nombre de su esposa, Deborah- señalando que el presidente-director general enviaba mensajes a los foros desde hace años.<br/><br/>Indignado, Mackey respondió en el blog de la empresa que fundó en 1980 justificando sus años de 'blogging' anónimo, entre 1999 y 2006. La FTC "quiere ponerme en un aprieto a mí y a mi grupo desvelando mi identidad". "He enviado mensajes en Yahoo! bajo pseudónimo porque me divierte, mucha gente manda mensajes bajo pseudónimo", se defiende. "Nunca he querido que estos mensajes se identificaran conmigo", añade este hombre hecho a sí mismo, de 53 años, convertido en el hazmerreír de la prensa estadounidense.<br/><br/>"Las opiniones defendidas por 'Rahodeb' reflejaban unas veces lo que yo creo y otras veces no. A veces jugaba justo a abogado del diablo, por el placer de discutir", argumenta en un mensaje en la Red.<br/><br/><br/><br/>]]></description></item></rdf:RDF>
