CONFIDENCIAS CONMIGO MISMO (FRANLOGA)
Los años van pasando, cuando te das cuenta ves aun tipo extraño reflejado en el espejo de tu cuarto de baño. Se parece a ti, pero no eres tu. Te tocas el rostro y no ves nada porque son tus manos son las que hablan, te enseñan que el tiempo no tiene cuenta atrás. Son tus manos las que te muestra la dureza del pasado, de los años. Observas los profundos surcos de arrugas en la piel, y como imágenes en la retina de los ojos, recuerdas tus manos jóvenes, suaves y fuertes, tensas y dulces, acariciando con ternura lindos y bellos cuerpos de mujeres desnudas, tocando con deseo las blancas entrepiernas que sedientas y predispuestas se abren a las dulce caricias de mis jóvenes dedos. Cierras los ojos esperando buenas sensaciones y ves, la crueldad del presente como flor marchita en poesías con finales tristes.
No eres tu, le dices a tu reflejo y él te contesta con un brillo en los ojos, te estremeces al sentir miedo.
Me siento en la cama pensativo y un deseo aflora en mi piel, el de mirarme al espejo desnudo y descubrir...No lo hago, me disculpo con mil preguntas tontas, soy un cobarde.
Mi cuerpo sigue siendo atlético pero no como antes y el miedo me puede. Me siento ridículo. Ella tiene 28 años, guapa, juvenil, excitante, de piel tensa y fuerte, de pechos duros y firmes y yo...¡Dios mío! Mi mente y mi cuerpo no se ponen de acuerdo.
Maldito álbum de fotos, me hace sentir mal. Hay momentos felices siempre en el pasado. Me veo con Javier Otero, fotógrafo naturalista, hombre audaz y buen amigo. Las fotografías son de la expedición que hicimos por el rió Chimi-Chimi. Salimos de la Guayana francesa, 600 Km. de por ese maldito rió traicionero que casi le cuesta la vida a Javier por mi culpa, por ser un inútil de ciudad muerto de miedo. Nunca me reprocho nada. Cuando desembarcamos en el rió Amazonas me dio un abrazo diciendo “Hemos ganado, cumplidnos nuestro propósito”. Mis ojos se humedecen al pensar en él, pobre hombre, que desgracia. De Perú me mando un manuscrito con todo lo sucedido en su vida después de la muerte de su mujer Yaiza y de su hija Cristal. Sabia lo que me pedía cuando me lo mando espere...hasta tener el final de la novela. No lo supe hasta dos años mas tarde, cuando me notificaron su muerte, muerto por un balazo en la cabeza en la misma puerta del cementerio de Almería. La historia de Javier Otero, es una historia triste. Me prometí a mi mismo publicarla, lo are gracias a Daniela, Deli Debernardi, ángel mandado del cielo con dos querubines, Marco y Emmanuel, solo para mi. Ellos, ella me ayudaron a cumplir lo prometido a Javier Otero. Ella es quien ha guiado el buen camino de la historia, pronto será publicada con el nombre de Deli Debernardi y el mío, Fran Loga.
Me siento mal, ¿Quién soy yo?
Suerte que la voz no envejece, aun puedo enamorar en mi Línea Erótica. Aun puedo endulzar con mi voz los cálidos oídos de aquellos que me quieren escuchar. Aun puedo ser útil para los que me necesitan.
En este Blog en el que escribo. En este Bolg que es como una ventan abierta para mi y me da aire para no morir, me siento bien. Me leen casi todo el mundo. Mundo mudo que no respira, que no habla. Mundo que me observa y no pregunta, y yo me pregunto ¿cómo me veis? ¿Qué pensáis de mis relatos? ¿Qué pensáis de mi? No tengo respuesta por que no las oigo, son mudas.
No eres tu, le dices a tu reflejo y él te contesta con un brillo en los ojos, te estremeces al sentir miedo.
Me siento en la cama pensativo y un deseo aflora en mi piel, el de mirarme al espejo desnudo y descubrir...No lo hago, me disculpo con mil preguntas tontas, soy un cobarde.
Mi cuerpo sigue siendo atlético pero no como antes y el miedo me puede. Me siento ridículo. Ella tiene 28 años, guapa, juvenil, excitante, de piel tensa y fuerte, de pechos duros y firmes y yo...¡Dios mío! Mi mente y mi cuerpo no se ponen de acuerdo.
Maldito álbum de fotos, me hace sentir mal. Hay momentos felices siempre en el pasado. Me veo con Javier Otero, fotógrafo naturalista, hombre audaz y buen amigo. Las fotografías son de la expedición que hicimos por el rió Chimi-Chimi. Salimos de la Guayana francesa, 600 Km. de por ese maldito rió traicionero que casi le cuesta la vida a Javier por mi culpa, por ser un inútil de ciudad muerto de miedo. Nunca me reprocho nada. Cuando desembarcamos en el rió Amazonas me dio un abrazo diciendo “Hemos ganado, cumplidnos nuestro propósito”. Mis ojos se humedecen al pensar en él, pobre hombre, que desgracia. De Perú me mando un manuscrito con todo lo sucedido en su vida después de la muerte de su mujer Yaiza y de su hija Cristal. Sabia lo que me pedía cuando me lo mando espere...hasta tener el final de la novela. No lo supe hasta dos años mas tarde, cuando me notificaron su muerte, muerto por un balazo en la cabeza en la misma puerta del cementerio de Almería. La historia de Javier Otero, es una historia triste. Me prometí a mi mismo publicarla, lo are gracias a Daniela, Deli Debernardi, ángel mandado del cielo con dos querubines, Marco y Emmanuel, solo para mi. Ellos, ella me ayudaron a cumplir lo prometido a Javier Otero. Ella es quien ha guiado el buen camino de la historia, pronto será publicada con el nombre de Deli Debernardi y el mío, Fran Loga.
Me siento mal, ¿Quién soy yo?
Suerte que la voz no envejece, aun puedo enamorar en mi Línea Erótica. Aun puedo endulzar con mi voz los cálidos oídos de aquellos que me quieren escuchar. Aun puedo ser útil para los que me necesitan.
En este Blog en el que escribo. En este Bolg que es como una ventan abierta para mi y me da aire para no morir, me siento bien. Me leen casi todo el mundo. Mundo mudo que no respira, que no habla. Mundo que me observa y no pregunta, y yo me pregunto ¿cómo me veis? ¿Qué pensáis de mis relatos? ¿Qué pensáis de mi? No tengo respuesta por que no las oigo, son mudas.





