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F.E.A
(Federación Europea Anti-federaciones)
Acerca de
Como ya dijo Antonio Gala, "No por amor, no por tristeza, no por la nueva soledad; Porque he olvidado ya tus ojos, hoy tengo ganas de llorar..."
Sindicación
 
Ansiedad


Ansia de estar un día en un puente de mando,
recibir en el rostro el castigo del viento;
sin ninguna arribada, por siempre navegando,
sin dudas ni temores, cansancio o desaliento.

Y no saber siquiera, en qué forma, ni cuándo,
ha de concluir el viaje —en milagro de cuento—;
ni cuándo retornar a éste mi lecho blando,
ni a la antigua ventana, ni al dorado aposento.

Acres de sal los labios, ruda racha en la frente,
perdido el horizonte, sin destino la nave,
sin nada que la guíe, sin nadie que la oriente,

mecida por las olas, columpiada en la cresta,
apenas sobre el mástil las alas de algún ave;
sólo el rumor del mar, y Dios como respuesta.
Ansiedad, Marilina Rébora

16 Secciones ya...

Ranking de famosos: Locuras de sus fans

4, Fan de Anna Kournikova:

¿Quién no recuerda a aquel fan que cruzó el mar de Florida Sur a nado, estando totalmente desnudo, porque quería conocer a Anna?

En realidad no llegó a la casa de la tenista, sino a la de una vecina, la cual avisó a la poli.
El hombre, de unos 40 años, con historial delictivo y con el nombre de la Kournikova tatuado en el brazo, buscó en internet la dirección de su ídolo y se lanzó al mar desde la bahía más cercana.

Según dijeron los policías, el fan les dijo que "estaba enamorado de ella y que estaba desesperado por conocerla". El individuo hizo varias "declaraciones alarmantes indicando que creía que Kournikova había dejado la puerta abierta para que entrara en la residencia y que dejó ropa para que él se vistiera, como si lo estuviese esperando".

Lepeska, el fanático de la tenista, gritaba cuando fue detenido "¡Anna, sálvame!" y (supuestamente) agredió a los polis.

3, Fan de Shakira:

Una fan de la colombiana tenía previsto ir a un concierto de ella, pero al final no pudo ir, ¿y sabéis que hizo la fan? Pues suicidarse, ¡lo que no haga un fan!

2, Fan de John Lennon:

El Beatle, como todos sabéis, fue asesinado a tiros por un fan suyo (Mark Chapman) delante de su esposa Yoko en Nueva York. Pasó en la noche del 8 de diciembre de 1980, y muchos todavía tienen presente aquella maldita fecha. En fin...

1, Fan de Bjork:

La artista (y creadora de la frase "El fútbol es como un festival de la fertilidad. 22 espermatozoides intentando meterse en un óvulo. Me da lástima el portero"), de la que me declaro fan, pudo haber muerto por una bomba de ácido sulfúrico que le envió un fanático de la Islandesa.

El susodicho (Ricardo López, de 21 años) se encontraba deprimido porque había enviado a Björk cartas en repetidas ocasiones, pero nunca obtenía respuesta y, además, según dijo en uno de los más de 20 vídeos que hizo mientras fabricaba la bomba, no podía soportar que Björk saliera con un hombre de color: el músico tropical Goldie.

El artefacto iba en un libro, y en el paquete, López se hacía pasar por un ejecutivo de Elektra Records en el que le ofrecía a Bjork un guión para una nueva película. Gracias al rastreo de Scotland Yard, el envío fue interceptado en las oficinas de correo de Londres justo antes de que saliera a destino.

En alguno de los vídeos, se veía a López comprando una pistola calibre 38 para suicidarse y el envío del paquete.

Finalmente, se afeita la cabeza y se pinta la cara de color verde y rojo para declarar ante la cámara: "Estoy obsesionado con Björk. Su relación es inaceptable". A continuación se coloca el revólver en la boca y aprieta el gatillo. Horrorizada por el acontecimiento, Björk prepara su exilio a España y se separa de Goldie. López consiguío lo que se propuso: romper el matrimonio.

Os dejo esta canción de ella junto a Raimundo Amador cantada (creo) en Sevilla.



Psd:

- Voy a descansar un poco de la blogosfera. Prometo volver en menos de un milenio. Si de repente se pone el blog en blanco, ya sabéis por qué es, y si no lo sabéis es que necesitáis rabillos de pasa.
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El caso ND
1, Me parece una putada lo de que se me ponga el blog en blanco si guardo algún post en el borrador sin haber publicado algo antes.
¿Alguien lo ha entendido?

2, Ya no tengo gafas :-)

3, Yo como
Tú comes
Él come
Nosotros comemos
Vosotros coméis
Ellos comen

4, Éste es el libro del que os hablé hace algunos post

5, Nunca me han gustado ND (Nena Daconte) pero creo que acabaré haciendome fan...

Conclusión: Quien dijo digo...

<<<>>> Sección número 15 <<<>>>

El tamborilero mágico

Érase una vez un tambolirero que volvía de la guerra. Era pobre,
solo tenía el tambor, pero a pesar de ello estaba contento porque
volvía a casa después de tantos años. Se le oía tocar desde lejos:
barabán, barabán, barabán... Andando y andando se encontró a
una viejecita.

- Buen soldado, ¿me das una moneda?

- Abuelita, si tuviese, te daría dos, incluso una docena. Pero no
tengo. [...] He rebuscado en los bolsillos durante toda la mañana
y no he encontrado nada.
- Mira otra vez, mira bien.

- ¿En los bolsillos? Miraré para darte gusto. Pero estoy seguro
de que... ¡Vaya! ¿Qué es esto?

- Una moneda. ¿Has visto cómo tenías?

- Te juro que no lo sabía. ¡Qué maravlla! Toma, te la doy de buena
gana porque debes necesitarla más que yo.

- Gracias, soldadito -dijo la viejecita-, y yo te daré algo a cambio.

- ¿En serio? Pero no quiero nada.

- Sí, quiero darte un pequeño encantamiento. Será este: siempre
que tu tambor redoble todos tendrán que bailar.

- Gracias, Abuelita. Es un encantamiento verdaderamente
maravilloso.

- Espera, no he terminado: todos bailarán y no podrán pararse si
tú no dejas de tocar.

- ¡Magnífico! Aún no sé lo que haré con este encantamiento pero
me parece que me será útil.

- Te será utilísimo. Adiós, soldadito.

(De regreso a su casa, el soldadito se encuentra con unos
ladrones y, como no tiene dinero, quieren llevarse su tambor).

[...] - ¿Me dejaréis tocar un poquito antes de llevaróslo? Así os
enseño cómo se hace ¿eh?

- Pues claro, toca un poco.

- Eso, eso -dijo el tamborilero-, yo toco y vosotros (barabán,
barabán, barabán) ¡y vosotros bailáis!

(Los ladrones comienzan a bailar y no pueden parar. Le piden que,
por piedad, deje de tocar pero el tamborilero solo lo hace cuando
les ve derrumbarse sin fuerzas en el suelo).

[...] Y El, a escape. De vez en cuando, por precaución, daba algún golpecillo al tambor. Y enseguida se ponían a bailar las liebres en sus madrigueras, las ardillas sobre las ramas, las lechuzas en los
nidos, obligadas a despertarse en pleno día... Y siempre adelante,
el buen tamborilero caminaba y corría, para llegar a su casa...

Primer final

Andando y andando el tamborilero empieza a pensar: "Este hechizo hará mi fortuna. En el fondo he sido estúpido con aquellos ladrones.
Podiá haber hecho que me entregaran su dinero. Casi casi, vuelvo
a buscarles...". Y ya daba la vuelta para volver sobre sus pasos cuando vio aparecer una diligencia al final del sendero.

- He aquí algo que me viene bien.

Los caballos, al trotar, hacían tintinear los cascabeles. El cochero,
en el pescante, silbaba alegremente una canción. Junto a él iba
sentado un policía armado.

- Salud, tamborilero, ¿quieres subir?

- No, estoy bien aquí.

- Entonces apártate del camino porque tenemos que pasar.

- Un momento. Echad primero un bailecito.

Barabán, barabán... El tambor empieza a redoblar. Los caballos se ponen a bailar. El cochero se tira de un salto y se lanza a menear las piernas. Baila el policía, dejando caer el fusil. Bailan los pasajeros.

Hay que aclarar que aquella diligencia transportaba el oro de un banco. Tres cajas repletas de oro. Serían unos trescientos kilos.
El tamborilero, mientras seguía tocando el tambor con una mano, con la otra hace caer las cajas en el sendero y las empuja tras unos arbustos con los pies.

- ¡Bailad! ¡Bailad!

- ¡Basta ya! ¡No podemos más!

- Entonces marchaos a toda velocidad, y sin mirar hacia atrás...

La diligencia vuelve a ponerse en camino sin su preciosa carga.
Y hete aquí el tamborilero millonario... Ahora puede construirse un chalé, vivir de las rentas, casarse con la hija del comendador. Y cuanado necesite dinero, no tiene que ir al banco: le basta su tambor.

Segundo final

Andando y andando, el tamborilero ve a un cazador a punto de disparar a un tordo. Barabán, barabán... El cazador deja caer la carabina y empieza a bailar. El tordo escapa bailando en el aire.

- ¡Desgraciado! ¡Me las pagarás!

- Mientras tanto, baila. Y si quieres hacerme caso, no vuelvas a disparar a los pajarillos.

Andando y andando, ve a un campesino que golpea a su burro. [...]

- ¡Baila! Solamente dejaré de tocar si me juras que nunca volverás a pegar a tu burro.

- ¡Lo juro!

Andando y andando, el generoso soldadito echa mano a su tambor siempre que se trata de impedir un acto de violencia, una injusticia, un abuso. Y encuentra tantas arbitrariedades que nuna consigue llegar a casa. Pero de todas formas está contento y piensa: "Mi casa estará donde pueda hacer el bien con mi tambor".

Tercer final

Andando y andando... Mientras anda, el tamborilero piensa:
estraño encantamiento y extraño tambor. Me gustaría mucho saber cómo funciona el encantamiento. Mira los palillos, los vuelve por todos lados: parecen dos palillos de madera normales.

- ¡A lo mejor el secreto está dentro, bajo la piel del tambor!

El soldadito hace un agujerito en la piel con el cuchillo.

- Echaré un vistazo -dice.

Dentro no hay nada de nada.

- Paciencia, me conformaré con el tambor como es.

Y reemprende su camino, batiendo alegremente los palillos. Pero ahora ya no bailan al son del tambor las liebres, las ardillas ni los pájaros en las ramas. Las lechuzas no se despiertan.

Barabán, barbabán... El sonido parece el mismo, pero el hechizo ya no funciona.

¿Vais a creerlo? El tamborilero está más feliz así.


Gianni Rodari, Cuentos para jugar, Alfaguara

¿Con qué final os quedáis?
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