¿Por qué un koala?
No es porque quiera que me abrace Efrén. Tampoco porque me encante el eucaliptus (Nanny Ogg, ¡menuda ocurrencia!), ni por los otros motivos que habéis dado.
Pensad, ¿qué es lo que más les molesta a los animales, aparte de los humanos? Los parásitos. Por eso me gustaría ser un koala, pues no tienen parásitos (porque huelen demasiado a eucalipto), y además, porque no tienen que preocuparse por beber (de echo, koala significa "aquel que no bebe").
Ahora lo de la estrella. A ver que os digo... digamos que no es de España.
CASO CERRADO
Sección número 5
La sombra que te acecha, de Victoria Robbins
La sombra apareció ante Alfonso Martín en el momento en que recuperó la memoria, después de más de cuatro años sufriendo amnesia por culpa de una caída cuando estaba practicando alpinismo, que era uno de sus deportes favoritos.
Al principio creyó que era originada por algún mueble sobre el que incidía una luz, hasta que se dio cuenta de que la sombra la originaba un ser humano... ¡Un ser humano que no se encontraba en el despacho, en el dormitorio o en cualquiera de las habitaciones de la casa a las que él se desplazaba tembloroso!
Después de varios días de sufrir este acoso incomprensible, Alfonso se dio cuenta de que, singularmente, la sombra no le acompañaba en la calle y tampoco la veía en el banco, donde volvió a trabajar como uno de los cajeros. Pero sí en su coche. En realidad se hacía presente en el momento en que él se encontraba solo, aunque no siempre. De esta manera su miedo incial se transformó en un terror insufrible; por eso, de nuevo, acudió a la consulta del doctor Calleja, que era el psiquiatra que le había venido tratando desde el principio, casi cuando empezó el proceso de rehabilitación física.
-Existe una posibilidad, amigo mío -diagnosticó aquel personaje delgado, de unos cuarenta años, que se hallaba sentado junto al diván en el que Alfonso se encontraba tumbado-. Esa sombra que te acecha quizá sea causada por una alucinación permanente de tipo individual, provocada por un sentimiento de culpa. Tengamos en cuenta que tu mente no ha recuperado la totalidad de los recuerdos. Deberás someterte a un tratamiento que nos proporcione la clave de este fenómeno paranormal...
Alfonso estuvo a punto de negarse, sin saber por qué le había asaltado ese impulso de rechazo; sin embargo, aceptó con una voz casi inaudible. Poco a poco, a lo largo de cuatro horas de tratamiento durante las tardes de todos los martes y los jueves, en el cerebro del paciente empezó a surguir, como brotado de entre una niebla espesa y profunda, igual que la "resurrección" de un cataléptico, un recuerdo humillante. Al mismo tiempo, la sombra humana cada vez se iba haciendo más identificable sobre las paredes y los suelos de su casa.
Aquella tarde sudaba como si se hallara en el interior de un horno, a la vez que se estremecía con los ojos desorbitados, porque pronunciar ese nombre, que había permanecido "enterrado" en lo más inalcanzable de su mente, suponía para Alfonso el reconocimiento de un asesinato:
-¡Justo! Sí, sí... Nada más que puede ser Justo...
Continuará
Psd: Ayer volví a estar en el campo. No ví a aquel perrillo...
Pensad, ¿qué es lo que más les molesta a los animales, aparte de los humanos? Los parásitos. Por eso me gustaría ser un koala, pues no tienen parásitos (porque huelen demasiado a eucalipto), y además, porque no tienen que preocuparse por beber (de echo, koala significa "aquel que no bebe").
Ahora lo de la estrella. A ver que os digo... digamos que no es de España.
CASO CERRADO
Sección número 5
La sombra que te acecha, de Victoria Robbins
La sombra apareció ante Alfonso Martín en el momento en que recuperó la memoria, después de más de cuatro años sufriendo amnesia por culpa de una caída cuando estaba practicando alpinismo, que era uno de sus deportes favoritos.
Al principio creyó que era originada por algún mueble sobre el que incidía una luz, hasta que se dio cuenta de que la sombra la originaba un ser humano... ¡Un ser humano que no se encontraba en el despacho, en el dormitorio o en cualquiera de las habitaciones de la casa a las que él se desplazaba tembloroso!
Después de varios días de sufrir este acoso incomprensible, Alfonso se dio cuenta de que, singularmente, la sombra no le acompañaba en la calle y tampoco la veía en el banco, donde volvió a trabajar como uno de los cajeros. Pero sí en su coche. En realidad se hacía presente en el momento en que él se encontraba solo, aunque no siempre. De esta manera su miedo incial se transformó en un terror insufrible; por eso, de nuevo, acudió a la consulta del doctor Calleja, que era el psiquiatra que le había venido tratando desde el principio, casi cuando empezó el proceso de rehabilitación física.
-Existe una posibilidad, amigo mío -diagnosticó aquel personaje delgado, de unos cuarenta años, que se hallaba sentado junto al diván en el que Alfonso se encontraba tumbado-. Esa sombra que te acecha quizá sea causada por una alucinación permanente de tipo individual, provocada por un sentimiento de culpa. Tengamos en cuenta que tu mente no ha recuperado la totalidad de los recuerdos. Deberás someterte a un tratamiento que nos proporcione la clave de este fenómeno paranormal...
Alfonso estuvo a punto de negarse, sin saber por qué le había asaltado ese impulso de rechazo; sin embargo, aceptó con una voz casi inaudible. Poco a poco, a lo largo de cuatro horas de tratamiento durante las tardes de todos los martes y los jueves, en el cerebro del paciente empezó a surguir, como brotado de entre una niebla espesa y profunda, igual que la "resurrección" de un cataléptico, un recuerdo humillante. Al mismo tiempo, la sombra humana cada vez se iba haciendo más identificable sobre las paredes y los suelos de su casa.
Aquella tarde sudaba como si se hallara en el interior de un horno, a la vez que se estremecía con los ojos desorbitados, porque pronunciar ese nombre, que había permanecido "enterrado" en lo más inalcanzable de su mente, suponía para Alfonso el reconocimiento de un asesinato:
-¡Justo! Sí, sí... Nada más que puede ser Justo...
Continuará
Psd: Ayer volví a estar en el campo. No ví a aquel perrillo...
Comentario:
Ha vuelto mi musa.
¿Tienes parásitos???
Que mal rollo no???
Bsitos
¿Tienes parásitos???
Que mal rollo no???
Bsitos
Comentario:
Jos! mala leche tienes dejandonos a medias de la historia...
Que pena lo del perrillo, a mí que me hacía ilusión que lo adoptaras ;)
Besotes.
Que pena lo del perrillo, a mí que me hacía ilusión que lo adoptaras ;)
Besotes.
Comentario:
Vuelvo para insistir... quien es esa estrella? :P
Es broma... bueno que ya me he cambiado de blog. Te dejo x ahi la nueva direccion.
Besitos
Es broma... bueno que ya me he cambiado de blog. Te dejo x ahi la nueva direccion.
Besitos
Comentario:
Uy no sabía lo d los parásitos, pero quitando eso... a quien le importa lo del koala??
Si sólo queremos saber una cosa!!
Venga, no t hagas el remolón ;)
Muaks
Si sólo queremos saber una cosa!!
Venga, no t hagas el remolón ;)
Muaks
Comentario:
Anda, no sabía yo eso de los parásitos... Pues si yo fuera un parásito no sé que harían los pobres koalas porque me encanta el olor a eucaliptus...
Comentario:
lo ultimo k pesaba era k seria por ls parasitos....de todos, serias muy axuxable!! *o* :D
mmm relato interesante!
muxos bsks!
mmm relato interesante!
muxos bsks!
Comentario:
Vamos a ver, esto no se le puede hacer a tus lectores, queremos más información sobre la estrella!!
Así que ya nos estás contando!!
Un beso, Koala!!
Así que ya nos estás contando!!
Un beso, Koala!!
Comentario:
Hola !! jajaja, jo... y si Efrén quiere abrazar al Koala tampoco puede ??? :-( pues mi gozo en un pozo, snif snif... Beber supone para tí una preocupación ?? pues para algunos es un vicio, jajaja (y que conste que no lo digo por mí ehh, que yo beber bebo muy poco, jum ¬¬... es que por aquí hay mucho mal pensado :-p).
Lo de las estrella... sin comentarios, con la aclaración tan extensa que has hecho me has dejado mucho más tranquilo (sí vale, soy un cotilla, qué le vamos a hacer, es que tú das pie, bicho!), jum...
Jo que interesante el relato, me he quedado con ganas de más !! (buena forma de enganchar, anda que no sabes tú nada :-P). Te dejo ya, que estoy con migrañas y me tienen frito :-(.
Besucos con dolor de cabeza.
P.D: a ver si actualizo en un par de días, prometido !!! :-).
Lo de las estrella... sin comentarios, con la aclaración tan extensa que has hecho me has dejado mucho más tranquilo (sí vale, soy un cotilla, qué le vamos a hacer, es que tú das pie, bicho!), jum...
Jo que interesante el relato, me he quedado con ganas de más !! (buena forma de enganchar, anda que no sabes tú nada :-P). Te dejo ya, que estoy con migrañas y me tienen frito :-(.
Besucos con dolor de cabeza.
P.D: a ver si actualizo en un par de días, prometido !!! :-).





