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LOS SIMPSONS VUELVEN CON CARAS NUEVAS
Antena 3 estrena nuevos capítulos de la mítica serie de dibujos animados. Los Simpsons es una de las series de dibujos animados que se encuentran en la cumbre. Comienzan como pequeños espacios y terminan convirtiéndose en productos mediáticos con sus páginas web, sus productos de merchandising y creando más y más personajes que terminan siendo no solo miembros de una serie de dibujos animados, sino protagonistas de películas que copan la gran pantalla.

A todos nos vienen a la mente series como The Simpsons, Futurama, American Guy, South Park, Shin Chan...
Series de dibujos animados que desde hace décadas nos permiten disfrutar de personajes curiosos, irreverentes, entrañables, alocados, que nos enganchan a mayores y pequeños a la pequeña pantalla durante un espacio de veinte minutos o media hora que dura cada capítulo.




Pero eso no es todo. Hay varios aspectos en estas series de dibujos que las hacen diferentes a las demás o a las series que proliferaban hace años. Podemos comenzar diciendo que ahora las series que comienzan en cuanto llegan a un punto en el que empiezan a tener éxito pasan a convertirse en un producto muy atractivo en materia de marketing y comienzan a aparecer todo tipo de cosas relacionadas con el programa o serie que salen a la venta y con las que hacen un gran negocio.



Eso ha ocurrido con series de éxito absoluto como han sido Los Simpson, que temporada tras temporada siguen en la cumbre y son un producto más que rentable hasta el punto que el próximo año se estrena la película de estos personajes, The Simpsons, the Movie.
Lo mismo ha ocurrido con otras series como Shin Chan, o South Park cuyo nivel de merchandising es elevadísimo con productos de todo tipo, desde camisetas, cojines, tazas, bolígrafos, peluches, libretas, agendas... y así ocurre con todas las demás.
La película es el gran paso y estas tres series que acabamos de mencionar, lo han dado, con más o menos éxito o en el caso de los Simpsons, con incertidumbre ante su próximo salto a la gran pantalla.



En muchos casos estas series se emiten en horarios para todos los públicos y analizándolos con detenimiento, se podría realizar un debate serio sobre la conveniencia de que determinados espectadores, y con ello hago referencia a los menores, se conviertan en público de estas series.
Algunas de ellas no suponen un problema, como es el caso de Futurama o Los Simpsons, series que se interpretan de manera diferente si se es un niño a si el que lo ve es un adulto. Temas controvertidos, crítica política, burlas a personajes conocidos de la sociedad estadounidense... Todo esto resulta perceptible a los adultos mientras que los niños solo ven dibujos animados.
Este caso no es el de series como South Park, caracterizadas por un lenguaje soez, insultos, acciones groseras y crítica vulgar que gustan a muchos y disgustan a tantos otros pero que no son muy recomendables para que los vean niños de determinadas edades. Un punto intermedio está en el caso de Family Guy o Padre de Familia en España, o Shin Chan, que suponen un término medio en estas características que estamos mencionando.



Los dibujos animados son un género que evoluciona. No se quedan en el simple entretenimiento, en esos veinte minutos o media hora de disfrute para los niños. Ahora son proyectos más ambiciosos, dedicados a públicos más amplios, que no los vean simplemente los niños, con mucha promoción y marketing alrededor de ellos y que culminan con lanzamientos internacionales a la gran pantalla como hemos podido disfrutar de Shin Chan con sus aventuras y como disfrutaremos con los Simpsons en el 2007.




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