Sorpresas nos da la vida
He llegado a la conclusión que la vida es como un jugador de beisbol encabronado. Siempre va acompañado de su bate llamado Experiencia y se dedica a irte jodiendo con él. Unas veces a base de golpecitos secos en las espinillas y otras con cascazos directos entre ceja y ceja.
Y cuando crees que la vida se ha cansado de irte dando ostias y por fin te relajas, acabas comprobando sorprendido que lo único que había hecho era tomarse un respiro para untar bien a la experiencia con vaselina.
Llegados a ese punto tienes dos opciones: apretar fuerte el orgullo y aguantar como un cabrón o relajarte y seguir la técnica hemoal.
Yo soy de los que aprietan. Supongo que es porque me intento demostrar a mi mismo que la experiencia te marca, pero no te cambia (jodido romanticismo...).
Hoy el post ha sido quizás demasiado explícito, pero la reflexión lo valía.
Y cuando crees que la vida se ha cansado de irte dando ostias y por fin te relajas, acabas comprobando sorprendido que lo único que había hecho era tomarse un respiro para untar bien a la experiencia con vaselina.
Llegados a ese punto tienes dos opciones: apretar fuerte el orgullo y aguantar como un cabrón o relajarte y seguir la técnica hemoal.
Yo soy de los que aprietan. Supongo que es porque me intento demostrar a mi mismo que la experiencia te marca, pero no te cambia (jodido romanticismo...).
Hoy el post ha sido quizás demasiado explícito, pero la reflexión lo valía.
Comentario:
La experiencia es lo que tiene, pero a la vez también es buens psra saber enfrentarte a las cosas que van pasando.
Un besazo y un abrazo (que me parece que lo necesitas un poquillo);)
Un besazo y un abrazo (que me parece que lo necesitas un poquillo);)





