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Bocados de realidad.
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La caja de música
La planificación era lo más importante. Lo sabía desde un principio y debido a eso no había dejado descuidado ni un solo detalle. Evidentemente, su constante esfuerzo y dedicación dieron sus frutos y ya tenía los cinco millones de euros en su poder.

Hubiese dado la mitad del dinero solo para poder ver que cara pondría el cabeza de família al comprobar que no recuperaría a su niñita de quince años. Al tener la certeza que la había perdido para siempre. Saber que en cualquier momento aparecería su cadáver flotando en algún rio, semi-enterrado por algún sendero poco transitado o, mucho peor, que nunca la encontrarían. Seguramente no lo soportaría y acabaría quitandose la vida.

Se estaba excitando al imaginárselo mirandose frente al espejo del baño decidiendo si terminar con su miserable existencia mediante barbitúricos o con una delgada cuchilla de afeitar.

Al igual que se excitó mientras preparaba la muerte de la mujer de éste, hacía ya año y medio. Tampoco en esa ocasión dejó nada sin atar y, como no, también salió a la perfección.

Todo el mundo sabía que ella abusaba del alcohol y nadie se extrañó que se ahogara borracha una madrugada en la piscina de su casa. Ni tan solo se extrañaron al comprobar que el plástico que normalmente cubría la piscina se encontraba mojado pese a que, en un principio, no se había usado esa noche. Lo atribuyeron a la húmedad del clima tropical.

Fué irónico y tremendamente divertido ver como su marido se atribuía la culpa de lo sucedido por estar demasiado tiempo en viajes de negocios y no cuidar más de los suyos.

Ahora sufriría infinitamente más con la pérdida de su inocente hija.

Fué sencillo convencerlo de que el secuestro era real, bastó con enviar un mail facilitando unos datos concretos relacionados con su hija como el contenido del bocadillo que tenía de almuerzo esa mañana en la mochila, una detallada descripción de las bragas que llevaba puestas o el antojo en forma de fresón que tenía en el pecho derecho.

Le encantaban esos detalles escabrosos. Esos detalles que harían que el hombre sufriera pensando en lo que le podrían estar haciendo a su virginal niña. Las atrocidades que estaría sufriendo, las vejaciones a las que se vería sometida. Disfrutaba demostrándole a ese desgraciado que no podía hacer nada para evitar el sufrimiento de sus allegados.

Lo más complicado de todo sin duda, fué la preparación del paquete que detonó el pago inmediato del secuestro. Una cajita de música de madera, perfectamente tallada, que al abrirla dejaba escapar una alegre melodía, y en la que dentro se encontraba, cuidadosamente colocado entre un acolchado de un blanco inmaculado, uno de los dedos de su retoño.

Fué complicado por varias razones, pero quizás la mas remarcable fué que tuvo que buscar a la chica ideal. Tenía que ser una niña de la misma estatura y peso que la víctima, de raza caucasiana, con el mismo grupo sanguineo y que tuviera perfectamente cuidadas tanto la piel como las uñas de las manos. Tuvo que intentarlo dos veces, pero al fin consiguió el preciado trofeo.

Si solo uno de esos detalles hubiera fallado, la policía científica hubiese podido solucionar el caso sin demasiados problemas. Porque ¿qué explicación le hubiesen dado a que el dedo no correspondiera con el de la supuesta víctima? Ella tenía muy claro que nunca se cortaría un dedo por el bastardo de su padre. Y, al fin y al cabo, esas pequeñas cosas son las que diferencian un triste delito de una obra de arte.
 
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Mmm... i després vols que quedi amb tu??? Estic segura que si ens quedem a soles acabo talladeta a bocinets!!! ;PPPPPP
 
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Hay que ver qué macabro estás hoy.
Excelente relato.
¡Cómo está la blogosfera de artistas!
 
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Quina historia més rara que expliques...deus tenir el teu motiu suposo...

Per cert, lo del títol, doncs ni tan sols m'havia adonat, de fet, al principi no entenia el teu comentari i quan he vingut aquí i l'he vist, he pensat, goita! Potser ho he ficat perquè hi ha una cançó de música que m'agrada molt i que diu tic tac...o potser incoscientment havia vist el teu títol i se m'havia quedat grabat a la ment,jejee, de totes maneres, espero no demanis drets d'autor pel títol!!! ;-)

Mercis per lo de la piscineta, ho tindré present.

Vinga, petons
 
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Niñooo pareces del CSI!!! Qué chulo!

Un besazooo
No