Mi hermana.
Como dije voy a hacerle una serie (de posts) a mis amigas, serie que no va ser continua ni nada por el estilo.
Así que voy a empezar como manda la lógica por mi mejor amiga: mi hermana.
La cosa con mi hermana empezó hace algún tiempo. Ella contaba con 4 años cuando un 20 de Octubre de 1983 mi padre la llevó a visitar a lo que ella años después ha descrito como "un conejo desollado". Sí "eso" era yo.
Más tarde al conejo desollado le fue saliendo pelo y consiguió atraer toda la atención de mis padres. Esto resultaba incomprensible para mi hermana, la cual en vez de odiar a mis padres, decidió odiarme a mi. A todo esto yo pues con funciones básicas: comer, cagar y llorar.
Estos fueron los inicios, pero antes de proseguir y considerando que estoy hablando de mi hermana, no me queda más remedio que tratar un asunto un tanto turbio: el asesinato.
El primer intento
Aún tenía 6 meses, unas escaleras, un despiste de mi madre y ¡alehop! niña fuera. Por suerte las escaleras elegidas por mi hermana para cometer su crimen sólo tenían tres escalones, que eran los que separaban los dos niveles del salón. Yo obviamente utilicé mi único canal de comunicación y me puse a llorar, y según cuenta mi hermana "la bola de carne fue rescatada por mamá" (al menos había subido en el escalafón, de conejo desollado a bola de carne).
El segundo intento
Me pilló más mayor pero las escaleras también eran más largas. Yo tenía 5 años, mi madre, una llamada telefónica y mi hermana un único objetivo. Esta sí la recuerdo, me dolió. Y retorcida tras caer 'accidentalmente' por un largo tramo de escaleras lancé una profunda mirada de "¿por qué me haces esto?".
Por supuesto a mi hermana la mirada no le llegó, pero pensó "leches que resistente es la niña, me da a mi que esta se queda aquí pa siempre", y creo que fue en ese momento resignada en el que empezó a quererme.
Aclarado el asunto criminal continúo. En cuanto pude distinguir formas y colores, descubrí cual de todas aquellas formas era mi favorita: mi hermana. Tan lista, tan alta, tan guapa, tan morena, tan mayor. A partir de aquel momento lo supe, yo quería ser como ella.
Aprendí a andar, como ella.
Aprendí a hablar, como ella.
Aprendí a leer, como ella.
Aprendí a escribir, como ella.
Ella era mi guía, lo fui perfeccionando todo, la seguía a todas partes a fín de poder absorber la mayor cantidad de datos de mi heroína ¡¡SuperHermana!!.
Bueno pues parece ser que con todo esto sólo conseguía que día a día mi hermana me fuese odiando más. Yo era lejanamente consciente de ello, y para solucionarlo hacía todo lo que se me ocurría, cantaba para ella, pintaba para ella y le daba muchos besos. Según ella: no te callabas y berreabas a todas horas, lo llenabas todo de monigotes y me decías siempre que la mancha negra era yo pero lo peor de todo eran los besos, me babeabas la cara entera.
Con todo esto se mascaba la tragedia, y finalmente llegó de la mano de Berni, el libro favorito de mi hermana, uno de esos de la serie blanca de Barco de Vapor, que tienen más dibujos que letras. Yo lo sabía, sabía que era su favorito, lo cual me resultaba extrañísimo, pues los dibujos apenas tenían colores, "lo voy a arreglar" pensé, cogí un boli y empecé, pero resulta que el boli no era como mis plastidecor, y la cosa no pintaba igual, así que fui a por mis pinturas, cuando apareció mi hermana. Miró a Berni, me miró a mí, gritó, lloró y en ese momento supe que me odiaba.
Pasaron los años, y me fui civilizando, pero ella seguía siendo la mejor. Empecé a vestir como ella, a pedir en los restaurantes lo mismo que ella (literalmente):
-Pues yo quiero de primero espaghetis y de segundo el escalope.
- Y tú bonita ¿qué quieres?
- Lo mismo que ella.- y aquí mirada de odio de mi hermana.
El mundo siguió avanzando, y yo aprendí algunas cosillas, dejé de perseguirla e imitarla a todas horas. Y poco a poco me la fui ganando, se dió cuenta de que yo era chachi, hasta que un día dijo sin miedo "Te quiero", desde entonces no ha parado de decirlo, y yo la obligo a que me lo diga una vez al día por lo menos (que con lo que me costó no vaya a ser que se le olvide).
Desde entonces somos inseparables, yo la adoro y ella me adora, y la verdad que no sé que haría sin ella. Escucha todas mis tonterías, me mima cuando estoy triste, y lo que más mérito tiene se lee todos mis trabajos (me corrige las faltas y después me dice que soy genial).
Bueno un besito, y me voy a achuchar a mi hermana.
P.D. Nunca abandoné mi objetivo, y por fín puedo decir que lo he conseguido, el otro día la cajera del supermercado nos preguntó: ¿Sois gemelas?.
Mi hermana soltó un par de lagrimones y sonrió.
Así que voy a empezar como manda la lógica por mi mejor amiga: mi hermana.
La cosa con mi hermana empezó hace algún tiempo. Ella contaba con 4 años cuando un 20 de Octubre de 1983 mi padre la llevó a visitar a lo que ella años después ha descrito como "un conejo desollado". Sí "eso" era yo.
Más tarde al conejo desollado le fue saliendo pelo y consiguió atraer toda la atención de mis padres. Esto resultaba incomprensible para mi hermana, la cual en vez de odiar a mis padres, decidió odiarme a mi. A todo esto yo pues con funciones básicas: comer, cagar y llorar.
Estos fueron los inicios, pero antes de proseguir y considerando que estoy hablando de mi hermana, no me queda más remedio que tratar un asunto un tanto turbio: el asesinato.
El primer intento
Aún tenía 6 meses, unas escaleras, un despiste de mi madre y ¡alehop! niña fuera. Por suerte las escaleras elegidas por mi hermana para cometer su crimen sólo tenían tres escalones, que eran los que separaban los dos niveles del salón. Yo obviamente utilicé mi único canal de comunicación y me puse a llorar, y según cuenta mi hermana "la bola de carne fue rescatada por mamá" (al menos había subido en el escalafón, de conejo desollado a bola de carne).
El segundo intento
Me pilló más mayor pero las escaleras también eran más largas. Yo tenía 5 años, mi madre, una llamada telefónica y mi hermana un único objetivo. Esta sí la recuerdo, me dolió. Y retorcida tras caer 'accidentalmente' por un largo tramo de escaleras lancé una profunda mirada de "¿por qué me haces esto?".
Por supuesto a mi hermana la mirada no le llegó, pero pensó "leches que resistente es la niña, me da a mi que esta se queda aquí pa siempre", y creo que fue en ese momento resignada en el que empezó a quererme.
Aclarado el asunto criminal continúo. En cuanto pude distinguir formas y colores, descubrí cual de todas aquellas formas era mi favorita: mi hermana. Tan lista, tan alta, tan guapa, tan morena, tan mayor. A partir de aquel momento lo supe, yo quería ser como ella.
Aprendí a andar, como ella.
Aprendí a hablar, como ella.
Aprendí a leer, como ella.
Aprendí a escribir, como ella.
Ella era mi guía, lo fui perfeccionando todo, la seguía a todas partes a fín de poder absorber la mayor cantidad de datos de mi heroína ¡¡SuperHermana!!.
Bueno pues parece ser que con todo esto sólo conseguía que día a día mi hermana me fuese odiando más. Yo era lejanamente consciente de ello, y para solucionarlo hacía todo lo que se me ocurría, cantaba para ella, pintaba para ella y le daba muchos besos. Según ella: no te callabas y berreabas a todas horas, lo llenabas todo de monigotes y me decías siempre que la mancha negra era yo pero lo peor de todo eran los besos, me babeabas la cara entera.
Con todo esto se mascaba la tragedia, y finalmente llegó de la mano de Berni, el libro favorito de mi hermana, uno de esos de la serie blanca de Barco de Vapor, que tienen más dibujos que letras. Yo lo sabía, sabía que era su favorito, lo cual me resultaba extrañísimo, pues los dibujos apenas tenían colores, "lo voy a arreglar" pensé, cogí un boli y empecé, pero resulta que el boli no era como mis plastidecor, y la cosa no pintaba igual, así que fui a por mis pinturas, cuando apareció mi hermana. Miró a Berni, me miró a mí, gritó, lloró y en ese momento supe que me odiaba.
Pasaron los años, y me fui civilizando, pero ella seguía siendo la mejor. Empecé a vestir como ella, a pedir en los restaurantes lo mismo que ella (literalmente):
-Pues yo quiero de primero espaghetis y de segundo el escalope.
- Y tú bonita ¿qué quieres?
- Lo mismo que ella.- y aquí mirada de odio de mi hermana.
El mundo siguió avanzando, y yo aprendí algunas cosillas, dejé de perseguirla e imitarla a todas horas. Y poco a poco me la fui ganando, se dió cuenta de que yo era chachi, hasta que un día dijo sin miedo "Te quiero", desde entonces no ha parado de decirlo, y yo la obligo a que me lo diga una vez al día por lo menos (que con lo que me costó no vaya a ser que se le olvide).
Desde entonces somos inseparables, yo la adoro y ella me adora, y la verdad que no sé que haría sin ella. Escucha todas mis tonterías, me mima cuando estoy triste, y lo que más mérito tiene se lee todos mis trabajos (me corrige las faltas y después me dice que soy genial).
Bueno un besito, y me voy a achuchar a mi hermana.
P.D. Nunca abandoné mi objetivo, y por fín puedo decir que lo he conseguido, el otro día la cajera del supermercado nos preguntó: ¿Sois gemelas?.
Mi hermana soltó un par de lagrimones y sonrió.
Comentario:
las relaciones conflictivas entre hermanas, es un tema que da mucho de sí.
Comentario:
las relaciones entre hermanas son complicadas.
Comentario:
Hija que suerte tienes llevandote bien con tu hermana(ahora)...yo tengo un hermano pekeño,7 años menor que yo,con el que la comunicación es nula pero la pelea constante.A veces a mi tambien me dan ganas de lanzarle por las escaleras(no lo haré...joer,pobrecico),pero como vivo en un piso,no puedo..jajaj.Lo mejor es que se lleve cuidao que dentro de poco nos pasamos a una casa,por si acaso,jeje ;-)
Bss
Bss
Comentario:
Oye maja,
que digo yo que si no podías hablar de otra cosa sobre la santa de tu hermana (una servidora de ustedes); como el valor y la TOLERANCIA con los que llevó ser la hermana de la exhibicionista del barrio.Sí amigos, la camarera le tenía una gran afición al desnudo integral en plena vía urbana.¡Eso no lo cuentas ¿verdad jodía?!.
No os hablaré de su temprana e intensa relación con el alcohol y la celebración de bautismos en centros comerciales (se supone que ella era el cura),nos cambió el nombre a tod@s...varias veces.
Pero nena,¡tas pasao!.¡Ni que yo fuese tirando gente por las escaleras todos los días!
En otro orden de cosas,¡chata,que te quiero! (y que no te pienso volver a defender de los matones como hacía en el patio del cole cuando éramos pequeñas; que ahora el Charles me llama "La Fraticida" por tu culpa, so desagradesía).
Por cierto Charles,como te pille cerca de una escalera te vas a cagar.
que digo yo que si no podías hablar de otra cosa sobre la santa de tu hermana (una servidora de ustedes); como el valor y la TOLERANCIA con los que llevó ser la hermana de la exhibicionista del barrio.Sí amigos, la camarera le tenía una gran afición al desnudo integral en plena vía urbana.¡Eso no lo cuentas ¿verdad jodía?!.
No os hablaré de su temprana e intensa relación con el alcohol y la celebración de bautismos en centros comerciales (se supone que ella era el cura),nos cambió el nombre a tod@s...varias veces.
Pero nena,¡tas pasao!.¡Ni que yo fuese tirando gente por las escaleras todos los días!
En otro orden de cosas,¡chata,que te quiero! (y que no te pienso volver a defender de los matones como hacía en el patio del cole cuando éramos pequeñas; que ahora el Charles me llama "La Fraticida" por tu culpa, so desagradesía).
Por cierto Charles,como te pille cerca de una escalera te vas a cagar.
Comentario:
En fin, que bella y fermosa q es vuestra fraternal relación. No obstante, saco de la lectura de este texto una preocupación q hasta ahora no tenía, la de estar al lado de tu hermana bajando unas escaleras. Espero sinceramente que no le den los impulsos de Norman Bates con malos amigos con problemas para quedar (¡sielos!).
En esta ocasión, por ser un servidor hijo único no puedo decir nada más, así que me ahorraré la habitual charla alegre (y empezaré a temer a tu hermana más incluso de lo q la temía antes).
En esta ocasión, por ser un servidor hijo único no puedo decir nada más, así que me ahorraré la habitual charla alegre (y empezaré a temer a tu hermana más incluso de lo q la temía antes).
Comentario:
Menos mal q tu hermana no consiguio su objetivo :P
y ahora bjas las escaleras con ella cerca?
y ahora bjas las escaleras con ella cerca?
Comentario:
La verdad es q los hermanos pequeños suelen ser algo puñeteros... Pero a mi los instintos asesinos no me venían cuando mi hermano era peque..., más bien consigue sacar lo peor de mí en la actualidad... Si es q no sé cuando va a kerer salir de la edad del pavo el niñato! jajajaja
Pero bueno, a veces tiene detalles bonitos y arregla el ordenador, cuando la fastidio! jejeje
Un besote
Pero bueno, a veces tiene detalles bonitos y arregla el ordenador, cuando la fastidio! jejeje
Un besote
Comentario:
Y esperate... esperate unos años... Que ya verás como tu hermana mayor acaba queriendo parecerse a ti (la menor)...
Cosas de la age...
Besos
Cosas de la age...
Besos
Comentario:
Sinceramente, me ha encantado. Siempre es bueno saber la otra parte de la historia, aunque en mi caso la que me odiaba era mi hermana a mi. Esta misma tarde, ha estado a verme en la tienda, se ha pegado el viaje con una amiga, solo para verme un rato. En el fondo es un cielo.
Besitos.
Besitos.





