Ya soy tía
Hace un tiempo interrogué a mi hermana sobre cuáles eran sus planes acerca de hacerme tía, tras diez minutos de carcajadas me confirmó lo que yo ya sospechaba: ¡ninguno!.
Toda mi vida cayó en un pozo sin fondo, a cada carcajada "fraternal" yo me hundía más y más. Y es que la vocación de mi vida es ser tía, nací para ello. Sería la perfecta tía, malcriaría a los niños, les llenaría de dulces, me los llevaría al parque de atracciones, les defendería ante sus padres cuando trajesen malas notas, vamos como un abuelo, pero con más vitalidad. A pesar de mis maravillosas cualidades, mi sueño se vió truncado por la malvada de mi hermana.
Pero yo no me paro ante nada, y si yo había de tener sobrinos los tendría fuese como fuese. Para ello puse en marcha varias medidas encaminadas a variar la voluntad de mi hermana (vulgarmente conocido como manipulación):
1. Larga conversación sobre las increíbles satisfacciones que da la maternidad.
2. "Casuales" visitas semanales a la sección de ropa infantil del H&M.
3. "Casuales" visitas mensuales a la sección de juguetes del Corte Inglés.
4. Chantaje emocional (en varias versiones y modos de presentación).
5. Larga conversación sobre las increíbles satisfacciones que da la paternidad (esto con el novio de mi hermana, a él ya le tengo convencido).
6. Por último me planteé pincharle los preservativos, pero esto ya me pareció una canallada.
Así que mi plan había fracasado nunca sería tía antes de los treinta (tiene que ser antes de los treinta, porque para entonces ya tendré mis propios hijos, y necesito ensayar con niños ajenos antes de cagarla con los míos).
Pero había pasado por alto una posibilidad: la adopción. Ya sé que lo que se adoptan son los hijos, pero yo lo que quiero son sobrinos. Para eso necesitaba más hermanas/os, y lo más parecido que tengo a eso son... ¡mis amigas!. Ellas no me decepcionarán, pensé. Me equivoqué, las muy guarras tenían los mismos planes que yo, y andaban también a la caza y captura del algún sobrinillo. No sólo no me habían ayudado sino que además me había salido competencia. Volví a hundirme en el pozo.
Hasta que hace unos meses la conocí a ella, la que habría de ser la madre de mis sobrinos. Fue facilísimo, no la tuve ni que convencer, ya venía embarazada de casa. Tras varios meses hablando casi a diario, le confesé mis intenciones, pensaba adoptar a su criatura como sobrina. Y para mi sorpresa no se opuso, y eso que tiene un marido del PP, que a ver como le sienta lo de la tía bollera.
Bueno pues ayer me llegó la buena nueva, ¡ya ha nacido! (una nena), los padres supercontentos. Y yo deseando empezar a ejercer de tía, que además tengo mucha competencia. Porque la criatura entre tíos legítimos e ilegítimos puede formar un batallón, una selección de fútbol y el orfeón donostiarra.
Bueno os dejo que me tengo que ir a comprarle algo a mi sobrina. Por cierto ¿alguna embarazada por aquí?.
P.D. Felicidades Pascualina.
Toda mi vida cayó en un pozo sin fondo, a cada carcajada "fraternal" yo me hundía más y más. Y es que la vocación de mi vida es ser tía, nací para ello. Sería la perfecta tía, malcriaría a los niños, les llenaría de dulces, me los llevaría al parque de atracciones, les defendería ante sus padres cuando trajesen malas notas, vamos como un abuelo, pero con más vitalidad. A pesar de mis maravillosas cualidades, mi sueño se vió truncado por la malvada de mi hermana.
Pero yo no me paro ante nada, y si yo había de tener sobrinos los tendría fuese como fuese. Para ello puse en marcha varias medidas encaminadas a variar la voluntad de mi hermana (vulgarmente conocido como manipulación):
1. Larga conversación sobre las increíbles satisfacciones que da la maternidad.
2. "Casuales" visitas semanales a la sección de ropa infantil del H&M.
3. "Casuales" visitas mensuales a la sección de juguetes del Corte Inglés.
4. Chantaje emocional (en varias versiones y modos de presentación).
5. Larga conversación sobre las increíbles satisfacciones que da la paternidad (esto con el novio de mi hermana, a él ya le tengo convencido).
6. Por último me planteé pincharle los preservativos, pero esto ya me pareció una canallada.
Así que mi plan había fracasado nunca sería tía antes de los treinta (tiene que ser antes de los treinta, porque para entonces ya tendré mis propios hijos, y necesito ensayar con niños ajenos antes de cagarla con los míos).
Pero había pasado por alto una posibilidad: la adopción. Ya sé que lo que se adoptan son los hijos, pero yo lo que quiero son sobrinos. Para eso necesitaba más hermanas/os, y lo más parecido que tengo a eso son... ¡mis amigas!. Ellas no me decepcionarán, pensé. Me equivoqué, las muy guarras tenían los mismos planes que yo, y andaban también a la caza y captura del algún sobrinillo. No sólo no me habían ayudado sino que además me había salido competencia. Volví a hundirme en el pozo.
Hasta que hace unos meses la conocí a ella, la que habría de ser la madre de mis sobrinos. Fue facilísimo, no la tuve ni que convencer, ya venía embarazada de casa. Tras varios meses hablando casi a diario, le confesé mis intenciones, pensaba adoptar a su criatura como sobrina. Y para mi sorpresa no se opuso, y eso que tiene un marido del PP, que a ver como le sienta lo de la tía bollera.
Bueno pues ayer me llegó la buena nueva, ¡ya ha nacido! (una nena), los padres supercontentos. Y yo deseando empezar a ejercer de tía, que además tengo mucha competencia. Porque la criatura entre tíos legítimos e ilegítimos puede formar un batallón, una selección de fútbol y el orfeón donostiarra.
Bueno os dejo que me tengo que ir a comprarle algo a mi sobrina. Por cierto ¿alguna embarazada por aquí?.
P.D. Felicidades Pascualina.
Comentario:
Yo tambien estoy intentando que alguna amiga tenga un niño ya pero no hay manera.
M encanta tu blog
M encanta tu blog
Comentario:
Yo te aseguro que no necesitas "ensayar" con ningún niño para luego ser madre... eso sale. Quien me iba a decir a mi hace un año que iba a saber ser madre... pero en cuanto tube la barriga supe (quise saber) que sabría hacerlo. Y en ello estoy!!!
Comentario:
Hola camarera. Lo de tía postiza es una buena manera de acoplarse al rollo sentimental con los hijos de los demás sin estar atrapado por los jodidos vínculos de sangre. Yo te apoyo. No puedo ofrecerte hijos a los que maleducar pero si algún día los tengo cuento contigo para...pongamos irme de vacaciones, salir de copas, irme al cine ¿te parece?
Comentario:
Enhorabuena "tía postiza", a mi aún me quedan unos meses, pero estaré encantada de que adoptes a mi "cosa" (aún no me sé lo que va a ser) como sobrin@.
Un beso.
Un beso.





