viajes...
Esta tarde nos traen los billetes: mañana nos vamos a Loja. Tenemos que "acolitar" en un taller sobre manejo de recursos hídricos y género :=) Creo que más que aportar voy a aprender...
Intentaré hacer fotos y colgar alguna.
Lo de los viajes es todo un mundo, incluso he leído algun artículo en la Revista de Occidente sobre el viaje, los preparativos, las expectativas y el cambio de actitud que tenemos ante esta aventura...
Por cierto, mi amiga Claudia me ha dicho que una amiga suya ha hecho al búsqueda de "El Viaje de Ana" en internet y que salen un montón de entradas. ¡¡Flipante!! Nunca creí que este libro fuera tan comentado... :=) Cuando lo escribimos creo que lo hacíamos sin saber muy bien el impacto que iba a taner... ¡¡Mola!!
El Viaje de Ana
Intentaré hacer fotos y colgar alguna.
Lo de los viajes es todo un mundo, incluso he leído algun artículo en la Revista de Occidente sobre el viaje, los preparativos, las expectativas y el cambio de actitud que tenemos ante esta aventura...
Por cierto, mi amiga Claudia me ha dicho que una amiga suya ha hecho al búsqueda de "El Viaje de Ana" en internet y que salen un montón de entradas. ¡¡Flipante!! Nunca creí que este libro fuera tan comentado... :=) Cuando lo escribimos creo que lo hacíamos sin saber muy bien el impacto que iba a taner... ¡¡Mola!!
El Viaje de Ana
Peticiones
A petición de mi único público que me dejó un mensaje en el último post contaré que desde donde recuerdo (aunque creo que viví antes por la zona de Estrecho) hasta que tuve 14 años viví y crecí en Carabanchel para irme después a un lugar del sur de cuyo nombre me acuerdo y se llama Getafe.
Después, con tiempo, mucho sudor y poca pasta arreglé una mini casa en Madrid y la pinté de colores y allí vivía yo desde hacía unos meses cuando me llamaron para decirme que si quería irme a Bolivia a currar... ¡¡Sí, bien!! Y nada, que un día antes de darme el billete me dicen que en Bolivia está la cosa chunga porque uno que se llama Evo Morales y es líder de los indígenas está dirigiendo unas manifestaciones contra el Gobierno (como tod@s sabreis ahora es el presidente, el de los jerseys de lana..) y que me cambian de destino.
Y aquí estoy desde julio, en la ciudad más cercana a la mitad del mundo, Quito, donde el tiempo es siempre igual aunque digan que ahora es primavera y en donde, de momento, me quedo hasta diciembre...
:=)
Colorín sin colorado que este cuento no ha acabado...
**Por cierto, en Ecuador las cosas están calentitas con lo del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y los indígenas se están manifestando por un montón de sitios. Eso sí, que no cunda el pánico que conozco a la familia telerín y se me planta aquí en la puerta del trabajo en cero coma...
Después, con tiempo, mucho sudor y poca pasta arreglé una mini casa en Madrid y la pinté de colores y allí vivía yo desde hacía unos meses cuando me llamaron para decirme que si quería irme a Bolivia a currar... ¡¡Sí, bien!! Y nada, que un día antes de darme el billete me dicen que en Bolivia está la cosa chunga porque uno que se llama Evo Morales y es líder de los indígenas está dirigiendo unas manifestaciones contra el Gobierno (como tod@s sabreis ahora es el presidente, el de los jerseys de lana..) y que me cambian de destino.
Y aquí estoy desde julio, en la ciudad más cercana a la mitad del mundo, Quito, donde el tiempo es siempre igual aunque digan que ahora es primavera y en donde, de momento, me quedo hasta diciembre...
:=)
Colorín sin colorado que este cuento no ha acabado...
**Por cierto, en Ecuador las cosas están calentitas con lo del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y los indígenas se están manifestando por un montón de sitios. Eso sí, que no cunda el pánico que conozco a la familia telerín y se me planta aquí en la puerta del trabajo en cero coma...
Grandes noticias
Acabo de llegar a la oficina: en Quito son las 8.15 de la mañana. Primera acción, abrir hotmail; segunda, abrir el correo de la oficina; tercera, abrir 20 minutos y encontrarme con la gran noticia de que ETA ha anunciado una tregua permanente que comenzará el viernes...
Siento que me estoy perdiendo grandes cosas en España, pero el estar aquí me hace vivirlas casi con al misma intensidad...
Os dejo unos links por si quereis echarles un vistazo:
20 Minutos: La Tregua de ETA, minuto a minuto
Portadas de distintos diarios sobre la tregua
El Mundo: ETA anuncia un ´alto el fuego´ permanente.
elpais.es: Vídeo del Comunicado de ETA
El País: ETA declara un alto el fuego permanente
Siento que me estoy perdiendo grandes cosas en España, pero el estar aquí me hace vivirlas casi con al misma intensidad...
Os dejo unos links por si quereis echarles un vistazo:
20 Minutos: La Tregua de ETA, minuto a minuto
Portadas de distintos diarios sobre la tregua
El Mundo: ETA anuncia un ´alto el fuego´ permanente.
elpais.es: Vídeo del Comunicado de ETA
El País: ETA declara un alto el fuego permanente
Bañeras
Desde ayer estoy pensando en que desde que me cambié de casa en Quito he cogido una costumbre rara. Mi bañera es un poco peculiar, está hecho el hueco como una normal y corriente y luego está forrada de baldosas verde oscuro. Menos un poco de pared, todo el baño es verde oscuro.
Yo cojo por la mañana, me meto en la ducha, cierro la cortina que trajo Helga de IKEA (porque una está de expatriada pero tiene que tener un poco de look hogareño) y me pongo a mirar los tres pomos que hay en la pared: uno de agua caliente, otro de fría y otro de pasar el agua del caño de la ducha al caño del que sale el agua y te da en los pies. Ritual: abro agua caliente y fría a la vez, meto el pie debajo del agua del caño de abajo, me escaldo un poco, regulo y cuando ya está bien, cambio de tercio y el agua por la ducha...
En Madrid era todo distinto: mini ducha de gresites azules, cortina transparente y grifo con termostato (quien piense que ¡vaya caña de casa! le invito cuando vuelva a verla, y me cuenta...). Total, que con el termostato y la ducha de quita y pon, pues es más fácil, porque yo en Madrid nunca dejo la ducha colgada y estática y aquí, pues como que no hay modo si no arrancas el tubo de cuajo...
En Quito acabo de ducharme y, antes de apagar los grifos, de nuevo giro el pomo de trasvase de agua... ¡¡para tenerlo preparado!! Y en esta jilipollez llevo dos días pensando como si tal rutina fuera la reacción de un gran pensamiento profundo...
¡¡Si es que estoy fatal!! ¡¡¡Helgaaaa, vuelve de la playaaaa!!!
Yo cojo por la mañana, me meto en la ducha, cierro la cortina que trajo Helga de IKEA (porque una está de expatriada pero tiene que tener un poco de look hogareño) y me pongo a mirar los tres pomos que hay en la pared: uno de agua caliente, otro de fría y otro de pasar el agua del caño de la ducha al caño del que sale el agua y te da en los pies. Ritual: abro agua caliente y fría a la vez, meto el pie debajo del agua del caño de abajo, me escaldo un poco, regulo y cuando ya está bien, cambio de tercio y el agua por la ducha...
En Madrid era todo distinto: mini ducha de gresites azules, cortina transparente y grifo con termostato (quien piense que ¡vaya caña de casa! le invito cuando vuelva a verla, y me cuenta...). Total, que con el termostato y la ducha de quita y pon, pues es más fácil, porque yo en Madrid nunca dejo la ducha colgada y estática y aquí, pues como que no hay modo si no arrancas el tubo de cuajo...
En Quito acabo de ducharme y, antes de apagar los grifos, de nuevo giro el pomo de trasvase de agua... ¡¡para tenerlo preparado!! Y en esta jilipollez llevo dos días pensando como si tal rutina fuera la reacción de un gran pensamiento profundo...
¡¡Si es que estoy fatal!! ¡¡¡Helgaaaa, vuelve de la playaaaa!!!
Torito bravo
Esta noche he soñado que me robaban el portátil...¡¡Uff, qué mal lo he pasado!! Creo que estaba en un curso o algo así, de viaje. Iba a un mostrador a preguntar una cosa y dejaba mi bolsa negra en el suelo. Cuando miraba, ya no estaba y me iba con alguien que estaba en el curso también (ni idea de quién era en realidad) a buscar mi portátil por aquí y por allá. Yo estaba segura de que lo había dejado en el suelo donde el mostrador y que alguien lo habría cogido intencionadamente de allí... Pero subíamos a donde eran las conferencias, bajábamos a otra sala, mirábamos por los rincones... ¡¡Nada!!
Al final nos decían, en el mismo mostrador, que además de dar información, ese era el punto de entrega de objetos perdidos, y nos dejaban urgar entre todas las cosas que allí había. Mi portátil, por supuesto, no estaba, pero había otros y entre ellos vimos uno enfundado en un maletín deportivo. Mi emoción cayó un poco cuando mi acompañante me dijo que era del año tres, pero que dentro de lo que allí había, era lo mejor, aunque tuviera algunos componentes fuera de la carcasa (había un par de placas electrónicas verdes con componentes varios). Y nada, que como nos habían dejado solas, pues ese que nos llevábamos... ¡¡Qué mal sueño!!
A otro que le deben faltar unos cuantos componentes, y ni siquiera los tiene en la bolsa es a Zaplana, diciéndole a la Vicepresidenta que como es dada a disfrazarse (por el vestido que le pusieron las mujeres de Mozambique el 8 de marzo) que a ver si se pone el traje de Vicepresidenta por un día. Punto uno: ¿eso se lo diría a un hombre? Punto dos: este se cree que ser Vicepresidenta es cosa de traje: me lo quito, me lo pongo. Punto tres: mirad la foto que sale en los periódicos de la cara que está poniendo Zaplana, ¡¡no me digais que no se parece al Fari!! Si es que no se puede ir de torete macho por la vida... Y así le pasa, que la Vicepresidenta ES Vicepresidenta y no le hace falta traje. Porque lo que él ha dicho, gracia, lo que se dice gracia, pues ni puta gracia... Zaplana, para ser payaso, ni poniéndose el traje, porque para este oficio hay que ser bastante inteligente...
No me puedo imaginar cómo sería un sueño con este tipo... ¡¡Aisss!!
Al final nos decían, en el mismo mostrador, que además de dar información, ese era el punto de entrega de objetos perdidos, y nos dejaban urgar entre todas las cosas que allí había. Mi portátil, por supuesto, no estaba, pero había otros y entre ellos vimos uno enfundado en un maletín deportivo. Mi emoción cayó un poco cuando mi acompañante me dijo que era del año tres, pero que dentro de lo que allí había, era lo mejor, aunque tuviera algunos componentes fuera de la carcasa (había un par de placas electrónicas verdes con componentes varios). Y nada, que como nos habían dejado solas, pues ese que nos llevábamos... ¡¡Qué mal sueño!!
A otro que le deben faltar unos cuantos componentes, y ni siquiera los tiene en la bolsa es a Zaplana, diciéndole a la Vicepresidenta que como es dada a disfrazarse (por el vestido que le pusieron las mujeres de Mozambique el 8 de marzo) que a ver si se pone el traje de Vicepresidenta por un día. Punto uno: ¿eso se lo diría a un hombre? Punto dos: este se cree que ser Vicepresidenta es cosa de traje: me lo quito, me lo pongo. Punto tres: mirad la foto que sale en los periódicos de la cara que está poniendo Zaplana, ¡¡no me digais que no se parece al Fari!! Si es que no se puede ir de torete macho por la vida... Y así le pasa, que la Vicepresidenta ES Vicepresidenta y no le hace falta traje. Porque lo que él ha dicho, gracia, lo que se dice gracia, pues ni puta gracia... Zaplana, para ser payaso, ni poniéndose el traje, porque para este oficio hay que ser bastante inteligente...
No me puedo imaginar cómo sería un sueño con este tipo... ¡¡Aisss!!
29 años: un día normal
Aquí en Quito llueve. Es invierno pero cuando es verano el tiempo es igual solo que la gente se anima más a ponerse manga corta, porque lo manda la estación...
Mañana sábado será un día normal, aunque la gente de mi oficina esté pendiente de si viene o no la tremenda señora del Ex a ver los proyectos que financian desde su cartera de Concejala de Asuntos Sociales. Estoy esperando que me inviten: la Embajada, en estos casos, elabora una lista para invitar a determinada gente, entre ellos personas de mi oficina, como acto de bienvenida al personaje en cuestión. A estas alturas del viernes creo que no me van a invitar, pero estaba deseando que me llamaran para cruzar una puerta, pedir permiso para entrar y decirle al Embajador que por cortesía, no voy. Cortesía con él, y conmigo, porque creo que ver a Ana Botella el día de tu cumpleaños tiene tela, pero verla un día 11 de marzo de escapada de madrid para que no se le caiga la cara de verguenza y tener que poner una falsa sonrisa es aún peor.
Mañana tendré 29, aunque mi madre me dijo alguna vez que cree que nací un día 10, pero que mi padre se empeñó en que no, y como fue él al registro... ¡¡por huevos el 11!!
Por huevos (y utilizo la expresión machista, patriarcal y chunga a conciencia) voy a recordar cada 11 de marzo que pase por mi vida, no sólo porque cumpla años.
Mañana sábado no leeré el periódico. Aquí conseguir algún diario español es muy difícil. Entre semana me conecto a través de internet, casi siempre comenzando por el 20 Minutos: será nostalgia o que yo soy demasiado corporativa y lugar en donde trabajo, lugar que defiendo a muerte si es que merece la pena...
El 11 de septiembre de 2001 yo andaba medio empanada comiendo en el césped de la Plaza de España de Madrid con unas compañeras de "beca". Al rato de llegar, el novio de una de ellas llamó para decir que si estába viendo lo que pasaba. Empezamos a mirar alrededor: la gente hablando por teléfono, levantándose para ir corriendo a los bares más cercanos... Tras colgar, otra llamada: que subiéramos a la redacción. Ese verano lo pasé en una casa que me prestó por unos meses mi amigo Josu y haciendo prácticas en el Madrid y Más, que ahora es el 20 Minutos. Al llegar, todo el mundo estaba mirando a la tele con cara de desconcierto. Cuando decidí sentarme encima de una mesa frente a una de las pantallas, de nuevo otro avión se estrellaba contra las Torres Gemelas de Nueva York. Creo que fue la primera vez que este periódico gratuito sacó una tirada especial que se repartía en la calle cuando, ya de noche, estaba volviendo a casa: a mí me tocó mirar teletipos y hacer una lista con todos los atentados de una organización de la que en mi vida había oído hablar: Al-Qaeda.
Me acuerdo muchas veces de ese día porque entonces, y hasta hace dos años, pensaba que había vivido uno de los acontecimientos históricos más importantes de mi época ¡¡y en una redacción!!
Mañana he invitado a comer a algunos amigos a casa. Es una ventaja que mi cumpleaños caiga en sábado. A uno de ellos le ha tocado ir a la Embajada. Aún no se sabe muy bien si Ana Botella llega mañana o unos días después: hay paro en algunas zonas de Ecuador por donde ella iba a pasar. No sé si reirme de mi amigo Víctor o decirle, no sé muy bien cómo, que coja a Ana Botella y POR HUEVOS le diga que no tiene verguenza para estar el 11 de marzo en Madrid, que POR HUEVOS no sé si celebrar mi cumpleaños o acordarme de toda mi familia de un lado para otro buscando a mi prima de hospital en hospital para cinco días después saber que encontraron su cartera en el tren que estalló en El Pozo (y nada más), que POR HUEVOS tuve que coger un avión desde Barcelona para ir a Madrid a un entierro al que no habría ido, quizás, si no hubiera habido apoyo a la Guerra de Irak.
La verdad es que me encantaría que cualquier 11 de marzo fuera un día normal.
Mañana sábado será un día normal, aunque la gente de mi oficina esté pendiente de si viene o no la tremenda señora del Ex a ver los proyectos que financian desde su cartera de Concejala de Asuntos Sociales. Estoy esperando que me inviten: la Embajada, en estos casos, elabora una lista para invitar a determinada gente, entre ellos personas de mi oficina, como acto de bienvenida al personaje en cuestión. A estas alturas del viernes creo que no me van a invitar, pero estaba deseando que me llamaran para cruzar una puerta, pedir permiso para entrar y decirle al Embajador que por cortesía, no voy. Cortesía con él, y conmigo, porque creo que ver a Ana Botella el día de tu cumpleaños tiene tela, pero verla un día 11 de marzo de escapada de madrid para que no se le caiga la cara de verguenza y tener que poner una falsa sonrisa es aún peor.
Mañana tendré 29, aunque mi madre me dijo alguna vez que cree que nací un día 10, pero que mi padre se empeñó en que no, y como fue él al registro... ¡¡por huevos el 11!!
Por huevos (y utilizo la expresión machista, patriarcal y chunga a conciencia) voy a recordar cada 11 de marzo que pase por mi vida, no sólo porque cumpla años.
Mañana sábado no leeré el periódico. Aquí conseguir algún diario español es muy difícil. Entre semana me conecto a través de internet, casi siempre comenzando por el 20 Minutos: será nostalgia o que yo soy demasiado corporativa y lugar en donde trabajo, lugar que defiendo a muerte si es que merece la pena...
El 11 de septiembre de 2001 yo andaba medio empanada comiendo en el césped de la Plaza de España de Madrid con unas compañeras de "beca". Al rato de llegar, el novio de una de ellas llamó para decir que si estába viendo lo que pasaba. Empezamos a mirar alrededor: la gente hablando por teléfono, levantándose para ir corriendo a los bares más cercanos... Tras colgar, otra llamada: que subiéramos a la redacción. Ese verano lo pasé en una casa que me prestó por unos meses mi amigo Josu y haciendo prácticas en el Madrid y Más, que ahora es el 20 Minutos. Al llegar, todo el mundo estaba mirando a la tele con cara de desconcierto. Cuando decidí sentarme encima de una mesa frente a una de las pantallas, de nuevo otro avión se estrellaba contra las Torres Gemelas de Nueva York. Creo que fue la primera vez que este periódico gratuito sacó una tirada especial que se repartía en la calle cuando, ya de noche, estaba volviendo a casa: a mí me tocó mirar teletipos y hacer una lista con todos los atentados de una organización de la que en mi vida había oído hablar: Al-Qaeda.
Me acuerdo muchas veces de ese día porque entonces, y hasta hace dos años, pensaba que había vivido uno de los acontecimientos históricos más importantes de mi época ¡¡y en una redacción!!
Mañana he invitado a comer a algunos amigos a casa. Es una ventaja que mi cumpleaños caiga en sábado. A uno de ellos le ha tocado ir a la Embajada. Aún no se sabe muy bien si Ana Botella llega mañana o unos días después: hay paro en algunas zonas de Ecuador por donde ella iba a pasar. No sé si reirme de mi amigo Víctor o decirle, no sé muy bien cómo, que coja a Ana Botella y POR HUEVOS le diga que no tiene verguenza para estar el 11 de marzo en Madrid, que POR HUEVOS no sé si celebrar mi cumpleaños o acordarme de toda mi familia de un lado para otro buscando a mi prima de hospital en hospital para cinco días después saber que encontraron su cartera en el tren que estalló en El Pozo (y nada más), que POR HUEVOS tuve que coger un avión desde Barcelona para ir a Madrid a un entierro al que no habría ido, quizás, si no hubiera habido apoyo a la Guerra de Irak.
La verdad es que me encantaría que cualquier 11 de marzo fuera un día normal.
Que la suerte te acompañe...
2624 es el número de la lotería. No lo he soñado, lo he visto en un papel. Eso sí, que nadie se crea que es el número que tiene que comprar, más bien es la cantidad de dólares (euros en su caso, con el descuento añadido) que te tiene que tocar si resulta que te operan en un país como este...
La salud cuesta lo suyo, además de los dolores físicos, los dolores de la cuenta corriente. Yo pensando hasta ahora que qué bueno tener un seguro médico y resulta que el día que salí del hospital un compañero que me fue a buscar pagó la cuenta con su tarjeta de crédito porque señor, el seguro no se hace cargo de esta operación... ¡¡¡¡¡¿¿¿¿Cómo????!!!!!!
Si llevas menos de tres meses asegurada en esta nueva copañía, y no se trata de un accidente (aunque sea una operación de urgencia) pues eso, te jodes... Menos mal que tenemos un administrador bastante ratilla y está mirando todas las líneas del seguro y ha encontrado cómo hacer. Tú no te preocupes, que no vas a pagar nada. Y así estamos. Pedimos a Madrid mi número de póliza del anterior seguro y parece que está resuelto.
Así que nada, o te toca la lotería o te tiras la vida pagando una operación, más 40 dólares por consulta cada vez que tienes revisión, más las medicinas... ¡¡y a saber qué te devuelve el seguro!!
Yo, de mayor, lo tengo claro: Seguro, pero seguro...
La salud cuesta lo suyo, además de los dolores físicos, los dolores de la cuenta corriente. Yo pensando hasta ahora que qué bueno tener un seguro médico y resulta que el día que salí del hospital un compañero que me fue a buscar pagó la cuenta con su tarjeta de crédito porque señor, el seguro no se hace cargo de esta operación... ¡¡¡¡¡¿¿¿¿Cómo????!!!!!!
Si llevas menos de tres meses asegurada en esta nueva copañía, y no se trata de un accidente (aunque sea una operación de urgencia) pues eso, te jodes... Menos mal que tenemos un administrador bastante ratilla y está mirando todas las líneas del seguro y ha encontrado cómo hacer. Tú no te preocupes, que no vas a pagar nada. Y así estamos. Pedimos a Madrid mi número de póliza del anterior seguro y parece que está resuelto.
Así que nada, o te toca la lotería o te tiras la vida pagando una operación, más 40 dólares por consulta cada vez que tienes revisión, más las medicinas... ¡¡y a saber qué te devuelve el seguro!!
Yo, de mayor, lo tengo claro: Seguro, pero seguro...





