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Una más en el mundo...
Pensamientos y aventuras de una expatriada en Quito, ahora en Paraguay...
Acerca de
"...arrecia el arraigo y yo sin paraguas" (Peio)

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La hora en Asunción



Sindicación
 
Sweet dreams
Tiene un techo en pico bajo el que apetece mucho estar, grandes ventanas. Entraron a mediodía, sigilosos, tanto que ella no se despertó. Subieron, bajaron, abrieron, cerraron, cogieron, desarmaron, se fueron. Lo peor no es perder todas las cosas que puedes tener que se reconocen como "tu vida". Lo peor es pensar que tu hija estaba dormida y preguntarte todo el tiempo si pasó algo.

La casa de Carlos tiene todas las papeletas para que, nada más varla, apetezca vivir allí. Ya no.
 
blanco y negro
Cinco. De ciento treinta y cinco fotos tengo que elegir cinco para ponerlas en una exposición sobre las Islas Galápagos. ¿Cuál es el problema? Que son de Sebastiao Salgado... : o ))))

¡¡Qué duro es el trabajo a veces!!

EJEM

 
trabajando toda área
¿Dolor en el lado izquierdo? ¡¡No!! ¡¡Sí!! Otra vez mister ovario dando por ahí mismo y haciendo de las suyas...

Me cambié de ginecóloga: él teléfono me lo pasó una amiga y me encontré en el despacho de al lado de mi ginecólogo machoman- ecuatoriano "es imposible que te duela después de la operación". La gine, con sus preguntas de rigor: ¿y tienes pareja?¿y tienes relaciones?¿y teneis protección? Sí, sí, mmm... Mi pareja es poco convencional. ¿Poco convencional? Sí, mi pareja es la que está sentada en tu despacho (y mientras yo aquí, con las piernas sobre estos hierros, pensaba yo...). ¡Ah! Entonces no es poco convencional.

:=)

Más ancha que pancha. Menos mal que hay ginecólogas mujeres, que no son ecuatorianas y que piensan que aunque estén casadas con un lugareño, Ecuador, para algunas cosas, tiene lo suyo...

Resultado post-pregunta: Tengo un ovario muy duro, por eso no deja salir bien los ovulillos esos que tenemos. Total, me van a meter hormonas: anticonceptivos pa´l canto. Si lo que yo digo, si no es para una cosa, es para otra... ¿qué tendrán las compañías farmaceuticas?

 
"Los cooperantes españoles denuncian la precariedad laboral del colectivo y reclaman su regularización"
Por si alguien no sabe en qué condiciones trabajamos :=)



Los expatriados de la AECI, desprotegidos

La situación es especialmente grave en el caso de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), según el Colectivo de Personal Técnico Expatriado: "Estos cooperantes ejecutan los proyectos que el Gobierno financia en los países receptores de Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) y trabajan en las Oficinas Técnicas de Cooperación (OTC), dependientes de la embajada correspondiente. Sin embargo, su grado de vinculación laboral no se corresponde con la función ni la representatividad institucional que desempeñan".



"El 82% de los trabajadores no cotiza a la seguridad social española y el 60% de los contratos de los expatriados no incluye seguro medico ni de accidente. Además, un 48% de los contratos son locales", señala el colectivo. Según afirman, la AECI les ofreció un plan de regularización hace dos años, que aún no ha concretado.


www.elmundo.es
 
de menos
"...he soñado con ella..."

En el espacio de tiempo de ser un proyecto de hombre delgado, el Señor Moreno, Comediante en Jefe, me lo dijo bien clarito: la única persona a la que vas a tener siempre a tu lado, es a ti misma, esceptuando los intervalos en los que tienes pareja. La gente va y viene: puedes tener amigos de siempre o amigos de ayer que se van mañana.

Las relaciones personales son fascinantes y complicadas. Que nadie se asuste... mi relación goza de perfecta salud, nada de U.V.I...

Sólo es que extraño a mis amig@s de España, de Madrid... extraño a veces mis cosas, mi casa, mi cama en alto, darme con el techo por las mañanas, mi cuarto de baño minúsculo... Pero sobre todo a mis amig@s.

Son tiempos extraños estos que traen los aires quiteños...
 
párrafos
- Hace dos días vimos La Pelota Vasca en el Centro Ecuatoriano de Cultura Hispánica: siete ecuatorianos, tres españolas y una francesa en toda la sala. Entre que no pusieron subtítulos y que Medem corta en partes las explicaciones de la gente para ponerlas en un sitio u otro, pues como que me enteré como las olas: a veces me sentía más cerca, a veces más lejos... Si eso lo sentí yo, que vengo de España, ¿exactamente de qué se enteraron de todo el asunto los ecuatorianos?

- Ayer compramos Volver y nos la metimos en la cama, la arropamos y la vimos cómodamente: no parece de Almodovar, aunque no está mal. Lo único que no me gusta demasiado es ese halo de estrella-Virgen María que tiene Penélope Cruz durante toda la película. Sorprendente la escena en la que van en el coche las dos hermanas y la hija de Pe: fijaros en la aureola blanquecina... ¡¡Si parece pegada en la imagen!

- Hoy tengo a la rubia en la cama, malita con un cólico de los suyos. Creo que saldré pronto para acompañarla un rato. Nos quedan dos pelis de las que compramos por arropar...

- Ojeando en El Mundodigital he encontrado una noticia sobre unas chicas a las que han expulsado de la escuela en Camerún por "supuestamente" ser lesbianas. Ahí es nada. Amnistía Internacional tiene una campaña para apoyar a las chicas.

- Quito amanece poco a poco con menos bruma y más sol. Los volcanes aparecen a lo lejos. Están nevados, se dejan ver, se ríen. Me gustan estos días de algo más de calor...
 
El señor Ibrahim y la selección ecuatoriana
Dos sorpresas nos asaltaron ayer. La primera fue la visita de la selección ecuatoriana al gimnasio al que nos hemos apuntado (porque el arroz y el reggaeton hace estragos). El arroz porque lo ponen en todos los menús y el reggaeton porque hace que no hayamos pisado aún un sitio para movernos un poco al son de la música... A pesar de eso una amiga me dijo una vez "nena, el reggaeton te está comiendo las neuronas".

Como mente sana in corpore sano, pues nada, a quemar grasas quiteñas y regenerar neuronas al gimnasio. Estoy segura que nos cruzamos con algunos de esos por los que más de uno y una se tirarían de los pelos por tener delante, pero nosotras pétreas, inmunes al hecho futbolístico... al menos se podían haber estirao y regalarnos una camiseta de la selección... ¡¡Pues nada!! Así que eso, sacaré mi vena española y me volveré de vez en cuando a ver la tele que han colocao a mis espaldas para ver el Mundial de Alemania y a estos ilusos que piensan que su Tri (color) va a conseguir algo...jejeje

La segunda sorpresa nos la llevamos al ir a ver El señor Ibrahim y las flores del Corán en el Ocho y Medio de Quito, que es un cine que pone cositas selectas y que estoy segura de que se alimenta de las visitas de todos los expatriados que estamos por aquí... más algunos cinéfilos lugareños.

Nos sorprendió la historia, la banda sonora, la humanidad con la que tratan a las putas en la peli, que ya era hora también, y todas esas cosas que no te esperas para finalizar un día de re-generación de todo.

:=)

p.d: Mi colega MarYsol dice que le ha encantado la actuación del "pelao"...
 
vuelta
Acabamos de volver de unos días de trabajo en Manta, costa ecuatoriana, y de un fin de semana flipante en un hotel que parecía sacado de no ´se muy bien dónde. Quiero colgar unas fotillos pa que las veais, aunque la verdad, la habitación que tenía estaba muy bien pero daba un poco de grimilla la alfombra de cebra que había en el suelo y el cuerno que estaba sobre uan mesa. Un poco horterilla en ese sentido, pero un gran sitio para desconectar...

P.D: aunque ojeé todas mis libretas antes de irme, este blog sigue empeñado que lo rellene solamente desde el trabajo. Una de dos, o me cambio de blog o la pantalla de donde esté termina con algunos elementos de más lanzados desde el otro lado :=)
 
Hongo coliflor
Mirar un trozo de coliflor no parece nada extraño, pero mirarlo y saber que tiene vida, eso es otra cosa.

La semana pasada nuestra amiga Susana nos regalo un pedazo de hongo que parece sacado de una coliflor cocida. Está blandengue y cada mañana nos surte de más o menos un vaso de yogurt. Te levantas, abres la puerta de uno de los armarios de la cocina, sacas el tarro, lo cuelas, aparece el hongo coliflor por un lado y el yogurt por el otro, y vuelta al tarro y a cubrirlo de leche para que al día siguiente tengas de nuevo yogurt.

Eso sí, si pienso en que el proceso lo ha hecho ese semivegetal con vida, ni me apetece desayunar...

¡¡Aiss!!