ya están aquiiiiii...
Advertencia: están llegando. Todos a la vez: me rodean.
He cumplido un año el mes pasado... Cuando llegué a esta ciudad lo hice con tres compañeros "jóvenes cooperantes" y con pocas esperanzas. El tiempo maneja el azar a su antojo: va y te sienta en una silla negra delante de una ventana que te contextualiza. Podría estar en Madrid, pero si mi mirada se levanta tres segundos de la pantalla me situa de nuevo en esta mitad del mundo...
También la pantalla me trae imágenes, como las de Coral, Isabel y Gema haciendo poses alrededor de la tripa de Eva, que esconde (escondía) a un tipo muy cachondo: si las sonrisas delatan, el señor Hugo, de 16 días de vida, va a comerse el mundo de la risa...
La otra pantalla, la de detrás, nos trajo ayer a Amaru, que es el hijo de Carmen y de Alberto, aquel de piel y nariz inca que hace un tiempo describía. Ayer, el colega, no hacía más que dormir; hoy no hacía más que abrir los ojos. ¿Estaría enterándose de que esto de las oficinas es de lo peor que puede haber? Seguro que sí: de repente se ha puesto a llorar.
Niños, niñas... ¡¡Están llegando todos a la vez!! Falta por venir Ixel. La llevamos siguiendo la pista meses y la conocemos por fotos en blanco y negro, elegantes, colgadas de la nevera... Cruzaremos los dedos: los (o él o ella) de Merche llegarán por diciembre. Vienen a través de papeles, eso sí, rellenados con mucho love... y desde Perú.
En casa, como últimamente vemos más pelis al día que todas las que echan una tarde en los Renoir, estuvimos el otro día comentando una francesa en la que una pareja se va a un país oriental y las pasa putas para por fin poder adoptar a una niña... Conclusión: parece que de momento los niños y las niñas llegan, pero la invasión no va a pasar por nuestra casa... ME QUEDO CON LAS GANAS, ¡¡jo!!
He cumplido un año el mes pasado... Cuando llegué a esta ciudad lo hice con tres compañeros "jóvenes cooperantes" y con pocas esperanzas. El tiempo maneja el azar a su antojo: va y te sienta en una silla negra delante de una ventana que te contextualiza. Podría estar en Madrid, pero si mi mirada se levanta tres segundos de la pantalla me situa de nuevo en esta mitad del mundo...
También la pantalla me trae imágenes, como las de Coral, Isabel y Gema haciendo poses alrededor de la tripa de Eva, que esconde (escondía) a un tipo muy cachondo: si las sonrisas delatan, el señor Hugo, de 16 días de vida, va a comerse el mundo de la risa...
La otra pantalla, la de detrás, nos trajo ayer a Amaru, que es el hijo de Carmen y de Alberto, aquel de piel y nariz inca que hace un tiempo describía. Ayer, el colega, no hacía más que dormir; hoy no hacía más que abrir los ojos. ¿Estaría enterándose de que esto de las oficinas es de lo peor que puede haber? Seguro que sí: de repente se ha puesto a llorar.
Niños, niñas... ¡¡Están llegando todos a la vez!! Falta por venir Ixel. La llevamos siguiendo la pista meses y la conocemos por fotos en blanco y negro, elegantes, colgadas de la nevera... Cruzaremos los dedos: los (o él o ella) de Merche llegarán por diciembre. Vienen a través de papeles, eso sí, rellenados con mucho love... y desde Perú.
En casa, como últimamente vemos más pelis al día que todas las que echan una tarde en los Renoir, estuvimos el otro día comentando una francesa en la que una pareja se va a un país oriental y las pasa putas para por fin poder adoptar a una niña... Conclusión: parece que de momento los niños y las niñas llegan, pero la invasión no va a pasar por nuestra casa... ME QUEDO CON LAS GANAS, ¡¡jo!!
Comentario:
¿No toca aumentar la familia todavía?
OoOoOoOhHhHh, es una pena :op
¡Estamos por aquí ya!
OoOoOoOhHhHh, es una pena :op
¡Estamos por aquí ya!





