animal endémico
Se mueve, las piernas a descompás y la cara firme, lisa... diríamos que tiesa. Yo tendría que estar escribiendo sobre mis vacaciones en la selva, pero la vuelta a al gimnasio me ha dejado dislocada... ¡¡En Ecuador hay animales endémicos que no aparecen en los libros!! Bueno, en España también, lo que pasa es que en nuestro gimnasio hay una personaja que debe tener sus cincuenta o sesenta años a la que en su día no se le ocurrió otra cosa más brillante que ir de rebajas. Lo majo es que rebajó su cara a la mitad porque la muñeca más cutre del Todo a Un Euro se queda corta frente a Miss Cara Truncada Ecuador a saber qué año...
Yo estaba subida en la bicicleta, que está un piso más arriba y se puede controlar desde el sillín todo el cotarro, porque a mi lo que en realidad me gusta es mirar... La colega siempre lleva una chaqueta de chandall amarrada a la cintura como para disimular culo (debe ser que eso no entraba en la oferta), una gorra a lo Mario Bross y unos morros cuarto y mitad plástico del bueno sumado a un estiramiento focalizado de cara que ni el más pintao de los cachalotes del gimnasio habría estirao mejor... ¡¡Vaya tela!! Si a esto le añades el descompás (no hay peor cosa que alguien oriundo que no tiene ritmo) pues entonces se comprende de qué manera yo aguanté 20 santos minutos pegada a los pedales sin pestañear siquiera y hasta con humor...
La verdad, en la selva verdadera de la buena vimos bichos muy muy feos, pero Miss Endémica se lleva la palma, pero no la de Cannes. Por cierto, esto del cuarto y mitad se lleva pero que mucho en Quito y aledaños... ¿Nos tatuamos los labios y nos ponemos un lunar?
Yo estaba subida en la bicicleta, que está un piso más arriba y se puede controlar desde el sillín todo el cotarro, porque a mi lo que en realidad me gusta es mirar... La colega siempre lleva una chaqueta de chandall amarrada a la cintura como para disimular culo (debe ser que eso no entraba en la oferta), una gorra a lo Mario Bross y unos morros cuarto y mitad plástico del bueno sumado a un estiramiento focalizado de cara que ni el más pintao de los cachalotes del gimnasio habría estirao mejor... ¡¡Vaya tela!! Si a esto le añades el descompás (no hay peor cosa que alguien oriundo que no tiene ritmo) pues entonces se comprende de qué manera yo aguanté 20 santos minutos pegada a los pedales sin pestañear siquiera y hasta con humor...
La verdad, en la selva verdadera de la buena vimos bichos muy muy feos, pero Miss Endémica se lleva la palma, pero no la de Cannes. Por cierto, esto del cuarto y mitad se lleva pero que mucho en Quito y aledaños... ¿Nos tatuamos los labios y nos ponemos un lunar?





