CAPITULO II: UNA MUJER CON AGALLAS
La oscura habitación se iluminó tan pronto como Leonardo fue detectado por los sensores de presencia personalizados. El apartamento constaba de cinco estancias. La central era una sala amplia que hacía las veces de vestíbulo, comedor y sala de estar. Había cuatro puertas, dos al frente, y una a cada lado. Las dos del frente conducían a la cocina y al cuarto de baño. Las puertas laterales correspondían a las de las dos habitaciones. Leonardo utilizaba la de la derecha como dormitorio y la de la izquierda era su despacho. Ambas tenían ventanas que daban al jardín.
Leonardo no tenía intención, de todas formas, de enseñarle la casa a aquella desconocida. Fue directo al grano y la condujo al despacho sin apenas dejarla contemplar la exquisita y sencilla decoración del salón, que recordaba mucho a un hogar del siglo XX. Abrió la puerta del despacho y con un ademán la invitó a pasa, cerrando la puerta tras ellos.
Se levantó, se quitó la chaqueta roja y comenzó a desabrochar los botones de la camisa negra. Cuando Leonardo vio las agallas que se abrían un poco más abajo del pecho, lo del tiempo tuvo su explicación.
Leonardo no sabía si aceptar el caso. Los asesinatos hacía tiempo que no eran su especialidad. Miró a la mujer y luego el maletín. En fin, podría hacer una excepción y embolsarse aquella bonita suma… Hacía tiempo que tenía ganas de retirarse una temporada.
Leonardo no tenía intención, de todas formas, de enseñarle la casa a aquella desconocida. Fue directo al grano y la condujo al despacho sin apenas dejarla contemplar la exquisita y sencilla decoración del salón, que recordaba mucho a un hogar del siglo XX. Abrió la puerta del despacho y con un ademán la invitó a pasa, cerrando la puerta tras ellos.
- Tome asiento, por favor – Él se sentó tras su enorme mesa de palo de rosa, un objeto que había encontrado buceando en los mercados de ocasión. Encendió el Terminal.
- Señor Graves, no quiero aburrirle con charla innecesaria, sobre todo porque ya hemos comenzado con mal pie y no me gustaría empeorar la opinión que tiene de mí – comenzó a hablar ella con una voz suave y sensual – Le he enseñado el dinero y no lo he hecho de forma gratuita. Es lo que estoy dispuesta a pagar si me saca de este embrollo rápidamente. Y cuando digo rápidamente, quiero decir exactamente eso.
- Por supuesto tendré que saber de qué embrollo se trata antes de asegurarle que podré hacer el trabajo – explicó pausadamente Leonardo.
- Se lo explicaré mejor: Me están buscando por un asesinato que no he cometido. Y quiero que usted descubra al asesino.
- Lo más rápido sería entregarse a las autoridades y que esclarezcan los hechos… Si usted no ha cometido ese asesinato, tendrán que dejarla libre sin cargos…
- El caso es que no me fío de las autoridades… creo que alguien está sobornando manos escogidas…
- Pero ¿por qué tanta prisa? Y ¿De cuánto tiempo estamos hablando?
- Debería estar libre de toda sospecha antes de diez días – respondió ella.
- Diez días es muy poco tiempo…
- Lo sé – dijo ella.
Se levantó, se quitó la chaqueta roja y comenzó a desabrochar los botones de la camisa negra. Cuando Leonardo vio las agallas que se abrían un poco más abajo del pecho, lo del tiempo tuvo su explicación.
- Exacto – le dijo ella sin esperar comentario alguno – Soy una acuática. Y si no puedo volver a mi casa en menos de diez días empezaré a pasarlo mal.
- Entonces, debería insistir en que vaya a las autoridades. Ellos podrán ofrecerle las condiciones adecuadas si el asunto se alarga más de la cuenta.
- No, no puedo fiarme… Ya ha muerto una persona y tengo la certeza de que hay gente que quiere deshacerse de mí. Tengo miedo.
Leonardo no sabía si aceptar el caso. Los asesinatos hacía tiempo que no eran su especialidad. Miró a la mujer y luego el maletín. En fin, podría hacer una excepción y embolsarse aquella bonita suma… Hacía tiempo que tenía ganas de retirarse una temporada.
- De acuerdo – dijo él, tendiéndole la mano a la mujer – Llevaré el caso. Pero ahora debe contármelo todo, absolutamente todo. Si tengo que esclarecer un misterio, debo conocer cuantas más claves posibles mejor.
Comentario:
sigoooo atentaa!! jeje tamos enfanchaos XD!!
no pares eh!!
Besitos salados de CHOI
no pares eh!!
Besitos salados de CHOI
Comentario:
otro que se apunta a la lista de lectores habituales de tu relato.
un saludo
un saludo
Comentario:
Ya no hay marcha atras, me he enganchado a este libro.
Los personajes son de lo mas prometedores, podrias hacer los posts mas largos, me saben a poco.
:)
Un saludo
Los personajes son de lo mas prometedores, podrias hacer los posts mas largos, me saben a poco.
:)
Un saludo
Comentario:
Puede que por la envolvente trama y porque los diálogos siempre se leen con más rapidez, este capítulo se me ha hecho muy corto. El personaje de la acuática promete y mucho. Creo que un ser de este calibre no sólo apunta a tener un peso muy importante en la historia sino que además abre un enorme abanico de posibilidades respecto al entorno ¿Habrá más seres extraordinarios? ¿Será la acuática parecida a los humanos? ¿Cómo debe ser su habitat natural? Bueno, espero el tercer capítulo con mucha curiosidad.





