Crónica De Un Gafe, 1ª Parte
Como parece ser que el castellano me echa de menos y está preocupado por mi vida, aquí viene la crónica que lo cuenta todo. Falta la segunda parte, pero es que estoy cansado, y más adelante llegará. Antes que nada, me hubiera gustado estar en el Monte Do Gozo precisamente gozando de unos conciertazos que el castellano os describe en su próximamente difunto blog. Si hubiera tenido transporte, no lo dudes castellano, me hubiera acercado y habríamos quedado para discutir sobre el mejor disco del Robe y cía :P.
Previa
Todo empieza temprano, muy temprano, a las 7 de la mañana. Levantarse, ducharse, vestirse…y hacer la mochila. Porque siempre he opinado que estas cosas se hacen rápido, mal y a última hora. De otro modo, no tendría gracia, ímaginate a un tio que lo tiene todo, que no se ha olvidado nada, que tiene solucione para todo ¡qué rabia, joder! Yo lo mandaba a la mierda. Con lo bonito que es improvisar soluciones peligrosas y/o cutres. Pues bueno, hago la mochila, todo en orden, o eso parece, y cuando me dispongo a marchar no se me ocurre otra cosa que mirar cómo se abre la “carmanyola”, total, que pierdo cinco minutos intentando volver a cerrarla. Esto también tenía que pasar, que conste en acta.
Salgo de casa, mochila al maletero, me siento en el coche y la chófer se dispone a poner en marcha el coche que nos trasladaría hasta el lugar del crimen. Pero antes había que recoger a dos miembros más de esta historia. Como esto es una crónica cutre y amarillista, a la par que frikie, pongo los nombres, que me canso de citar ese que tal. Recogemos a Laura y Edu y ahora ya sí nos vamos hasta el siguiente punto de encuentro. No, perdón, se me olvidaba. No he desayunado, así que la chófer, cagándose en todo, adquiere unos alimentos que servirán para causarme estragos. Minutos más tarde ya estamos camino de Martorell, dónde nos reuniremos con otros dos miembros, Roger y Manel, aka Rogelio y Lolo. Se retrasan un poquito, y mi estómago dice que la cena del día anterior tiene que salir por dónde sea. Mal momento, joder. Haber cagado antes me dice. Mareado, tengo que realizar otra acción digna de reseña; voy a un bar, me veo obligado a comprar algo y voy directo al WC. ¡Qué mareo! Consigo recuperarme un poco y al rato aparecen Rogelio y Lolo. Partimos hacía Arbúcies con buenas perspectivas, vamos con tiempo.
Durante el trayecto,
hasta que llegamos a Arbúcies. Gente y más gente. Y eso que llegamos hora y media antes de que abrieran las taquillas. Nos encontramos con el resto de la expedición. Ahí me encuentro con Naomi, que ya nos conocemos de hace tiempo, también a Roser que conozco de una quedada, y me presentan a otros tres miembros, Uri, Marta y Núria. Juas. Y eso que en un principio éramos una tienda y va que chuta. Nos ponemos a hacer cola, pasa el rato y esto no avanza. Mal organizado. Conseguimos por fin el brazalete que nos permitirá entrar al recinto. Los últimos miembros, que son de Barcelona, se habían colado la noche anterior y ya tenían un sitio. Una vez dentro, quedamos con Naomi y nos dirigimos hasta su lugar de acampada, y nos habían guardado un sitio hábilmente. Estamos en el “mejor” sitio y se lo agradecemos. Sombra casi todo el día, las duchas nada más salir de la tienda y a dos pasos de los conciertos. Montamos las tiendas y nos apalancamos un rato. Saco las cartas y machaco al personal jugando al remigio (tenía que resaltarlo, sí). Cuando ya es la hora en que abren las tiendas, bajamos al pueblo y nos aprovisionamos. A saber: Alcohol, Alcohol, Alcohol, Alcohol y Alcohol. Ah bueno, y un pack de 6 minihorchatas adquiridas por servidor. Fue el otro líquido triunfador del festival junto con el alcohol y el agua.
De vuelta al campamento, hace mucho calor, así que nos disponemos a ingerir un poco de líquido para que el cuerpo se refresque. Yo me bebo 6 latas de cerveza en una horita, es decir, unos 2 litros. Y llega la hora de cenar, algo hay, no sé que, pero algo. Comemos rápido y para el estadio nos vamos.
Noche de conciertos 1
Y ahí nos encontramos. Cheb Balowski está a punto de terminar. Yo quería verlos enteros, pero júntate con quién te juntas y verás lo que te pasa…Nos da tiempo a ver el espectáculo final. Y se arrepienten, porque menudo ambientazo habían montado los 11 músicos de Barcelona. Abrían el festival y ya la estaban liando. Consiguieron hacer que toda la gente presente allí se pusiera de rodillas y saltaran todos de golpe para montar un mini terremoto. Muy grandes. Se despiden entre aplausos. Recogen el escenario, y esperamos a que venga el siguiente grupo, Dept. Esta joven banda de aquí, liderada por David Rossell, guitarra también de Mesclat y Brams, no suena del todo mal, no había oído nada, ya que no me prodigo mucho en música catalana, y menos en este pop-rock o como quieran llamarlo. Sonaban un poquito más fuertes que esto, y digamos que incluso tenían algunas tendencias nu-metal. La esperanza catalana, dicen. El concierto no estuvo mal del todo, le echaron ganas. O eso creo, ya que en esos momentos ya llevaba dos botellas de litro y medio de cerveza ingeridas, amén de los otros dos litros que había bebido antes. Era el turno de Els Pets. En el descanso, me puse a gritarle a Gabaldá que se implantara una peluca, e ironías de la vida, nada más empezar el concierto, Gabaldá apareció con una peluca tocando. Tocaron todos los clásicos, y terminaron con “Jo Vull Ser Rei”. Se nota que tenía a entendidos en la materia, de otro modo no sabría ni qué tocaban. A medio concierto aún intentando forzar la vista, no conseguía distinguir a Gabaldá de su doble, así que imaginé cosas. La opinión general fue que ni fu ni fa, que un sufi peladísimo. Tras despedirse los de Tarragona, el turno era para Mesclat. Titot, Rossell y demás músicos de otras bandas que habían formado esta nueva, estaban dispuestos a ofrecer un gran espectáculo. Parece ser que sí, yo lo único que recuerdo es que ví a Titot con una camiseta de Portugal y le oí argumentar que la llevaba porque habían eliminado a España. Tras esto, ya no recuerdo nada más.
Aunque hay fotos que muestran mi nivel de depravación y de degeneración, y que no voy a colgar, serían demasiado fuertes para vuestras mentes. Decir que había vuelto a llenar la botella de litro y medio un par de veces más. Me llevaron hasta la tienda y cerca estuve del coma etílico. Tenía espasmos sin parar, no podía estar quieto, temblaba…Y bueno.
Día 2
Me levanto. Me duele todo. Tengo ganas de mear. Me duele todo. Tengo la cabeza no sé dónde. Me duele todo. Me duele la pierna zurda, mucho muchísimo, sobretodo en la pelvis, supongo de dormir no sé cuantas horas en la misma posición, aunque fueron pocas. Mala posición, dicen. No encuentro las gafas. Imagino que las guardaron a buen recaudo, por si acaso. La peña no despierta, yo un poco intrigado por todo. Cuando todos están ya de pie, pregunto por mis gafas, nadie sabe nada. Mal rollo. Entre una cosa y otra, me vuelvo a dormir por recomendación de todos, que alucinaron la noche anterior.
La cosa no mejora, estoy fatal, menuda resaca, no sé que tomé aparte de la cerveza, pero algo muy fuerte. Algo metieron en mi cerveza la última vez que rellené, porque sabía diferente.
Previa
Todo empieza temprano, muy temprano, a las 7 de la mañana. Levantarse, ducharse, vestirse…y hacer la mochila. Porque siempre he opinado que estas cosas se hacen rápido, mal y a última hora. De otro modo, no tendría gracia, ímaginate a un tio que lo tiene todo, que no se ha olvidado nada, que tiene solucione para todo ¡qué rabia, joder! Yo lo mandaba a la mierda. Con lo bonito que es improvisar soluciones peligrosas y/o cutres. Pues bueno, hago la mochila, todo en orden, o eso parece, y cuando me dispongo a marchar no se me ocurre otra cosa que mirar cómo se abre la “carmanyola”, total, que pierdo cinco minutos intentando volver a cerrarla. Esto también tenía que pasar, que conste en acta.
Salgo de casa, mochila al maletero, me siento en el coche y la chófer se dispone a poner en marcha el coche que nos trasladaría hasta el lugar del crimen. Pero antes había que recoger a dos miembros más de esta historia. Como esto es una crónica cutre y amarillista, a la par que frikie, pongo los nombres, que me canso de citar ese que tal. Recogemos a Laura y Edu y ahora ya sí nos vamos hasta el siguiente punto de encuentro. No, perdón, se me olvidaba. No he desayunado, así que la chófer, cagándose en todo, adquiere unos alimentos que servirán para causarme estragos. Minutos más tarde ya estamos camino de Martorell, dónde nos reuniremos con otros dos miembros, Roger y Manel, aka Rogelio y Lolo. Se retrasan un poquito, y mi estómago dice que la cena del día anterior tiene que salir por dónde sea. Mal momento, joder. Haber cagado antes me dice. Mareado, tengo que realizar otra acción digna de reseña; voy a un bar, me veo obligado a comprar algo y voy directo al WC. ¡Qué mareo! Consigo recuperarme un poco y al rato aparecen Rogelio y Lolo. Partimos hacía Arbúcies con buenas perspectivas, vamos con tiempo.
Durante el trayecto,
hasta que llegamos a Arbúcies. Gente y más gente. Y eso que llegamos hora y media antes de que abrieran las taquillas. Nos encontramos con el resto de la expedición. Ahí me encuentro con Naomi, que ya nos conocemos de hace tiempo, también a Roser que conozco de una quedada, y me presentan a otros tres miembros, Uri, Marta y Núria. Juas. Y eso que en un principio éramos una tienda y va que chuta. Nos ponemos a hacer cola, pasa el rato y esto no avanza. Mal organizado. Conseguimos por fin el brazalete que nos permitirá entrar al recinto. Los últimos miembros, que son de Barcelona, se habían colado la noche anterior y ya tenían un sitio. Una vez dentro, quedamos con Naomi y nos dirigimos hasta su lugar de acampada, y nos habían guardado un sitio hábilmente. Estamos en el “mejor” sitio y se lo agradecemos. Sombra casi todo el día, las duchas nada más salir de la tienda y a dos pasos de los conciertos. Montamos las tiendas y nos apalancamos un rato. Saco las cartas y machaco al personal jugando al remigio (tenía que resaltarlo, sí). Cuando ya es la hora en que abren las tiendas, bajamos al pueblo y nos aprovisionamos. A saber: Alcohol, Alcohol, Alcohol, Alcohol y Alcohol. Ah bueno, y un pack de 6 minihorchatas adquiridas por servidor. Fue el otro líquido triunfador del festival junto con el alcohol y el agua.
De vuelta al campamento, hace mucho calor, así que nos disponemos a ingerir un poco de líquido para que el cuerpo se refresque. Yo me bebo 6 latas de cerveza en una horita, es decir, unos 2 litros. Y llega la hora de cenar, algo hay, no sé que, pero algo. Comemos rápido y para el estadio nos vamos.
Noche de conciertos 1
Y ahí nos encontramos. Cheb Balowski está a punto de terminar. Yo quería verlos enteros, pero júntate con quién te juntas y verás lo que te pasa…Nos da tiempo a ver el espectáculo final. Y se arrepienten, porque menudo ambientazo habían montado los 11 músicos de Barcelona. Abrían el festival y ya la estaban liando. Consiguieron hacer que toda la gente presente allí se pusiera de rodillas y saltaran todos de golpe para montar un mini terremoto. Muy grandes. Se despiden entre aplausos. Recogen el escenario, y esperamos a que venga el siguiente grupo, Dept. Esta joven banda de aquí, liderada por David Rossell, guitarra también de Mesclat y Brams, no suena del todo mal, no había oído nada, ya que no me prodigo mucho en música catalana, y menos en este pop-rock o como quieran llamarlo. Sonaban un poquito más fuertes que esto, y digamos que incluso tenían algunas tendencias nu-metal. La esperanza catalana, dicen. El concierto no estuvo mal del todo, le echaron ganas. O eso creo, ya que en esos momentos ya llevaba dos botellas de litro y medio de cerveza ingeridas, amén de los otros dos litros que había bebido antes. Era el turno de Els Pets. En el descanso, me puse a gritarle a Gabaldá que se implantara una peluca, e ironías de la vida, nada más empezar el concierto, Gabaldá apareció con una peluca tocando. Tocaron todos los clásicos, y terminaron con “Jo Vull Ser Rei”. Se nota que tenía a entendidos en la materia, de otro modo no sabría ni qué tocaban. A medio concierto aún intentando forzar la vista, no conseguía distinguir a Gabaldá de su doble, así que imaginé cosas. La opinión general fue que ni fu ni fa, que un sufi peladísimo. Tras despedirse los de Tarragona, el turno era para Mesclat. Titot, Rossell y demás músicos de otras bandas que habían formado esta nueva, estaban dispuestos a ofrecer un gran espectáculo. Parece ser que sí, yo lo único que recuerdo es que ví a Titot con una camiseta de Portugal y le oí argumentar que la llevaba porque habían eliminado a España. Tras esto, ya no recuerdo nada más.
Aunque hay fotos que muestran mi nivel de depravación y de degeneración, y que no voy a colgar, serían demasiado fuertes para vuestras mentes. Decir que había vuelto a llenar la botella de litro y medio un par de veces más. Me llevaron hasta la tienda y cerca estuve del coma etílico. Tenía espasmos sin parar, no podía estar quieto, temblaba…Y bueno.
Día 2
Me levanto. Me duele todo. Tengo ganas de mear. Me duele todo. Tengo la cabeza no sé dónde. Me duele todo. Me duele la pierna zurda, mucho muchísimo, sobretodo en la pelvis, supongo de dormir no sé cuantas horas en la misma posición, aunque fueron pocas. Mala posición, dicen. No encuentro las gafas. Imagino que las guardaron a buen recaudo, por si acaso. La peña no despierta, yo un poco intrigado por todo. Cuando todos están ya de pie, pregunto por mis gafas, nadie sabe nada. Mal rollo. Entre una cosa y otra, me vuelvo a dormir por recomendación de todos, que alucinaron la noche anterior.
La cosa no mejora, estoy fatal, menuda resaca, no sé que tomé aparte de la cerveza, pero algo muy fuerte. Algo metieron en mi cerveza la última vez que rellené, porque sabía diferente.
Comentario:
pero no iba a ir sólo y sin entrada ¬¬
Me gusta la aventura pero no tanto como para ir perdido completamente xD
Me gusta la aventura pero no tanto como para ir perdido completamente xD
Comentario:
Excusas, que yo sepa hay unos hermosos trenes que van desde barcelona a santiago y que ademas paran en leon , eso si es un viajecito de mas de 12 horas





