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CONSTITUCIÓN EUROPEA, CAPÍTULO 3: UN MODELO NEOLIBERAL
No nos engañemos. La creación de la Unión Europea no tenía fines sociales, sino económicos. De hecho, antes se llamaba Comunidad Económica Europea. Y esta institución sólo tiene una pega: la escasísima popularidad de la que goza entre los ciudadanos de los países miembros. Esto quita legitimidad a la Unión, al no estar democráticamente aceptada. La solución a este problema es eso que llaman "Constitución Europea".

Se entiende que una constitución es una base para futuras leyes, que incluye unos derechos fundamentales, y que fija la composición y funcionamiento de las instituciones de los poderes públicos. Y punto. Una constitución jamás debería imponer un sistema político ni económico, ni fijar leyes ni reglamentos. Pero todo esto lo han incluído de forma implícita dentro del texto de la Constitución Europea. En realidad, el texto completo es una suma de todos los tratados políticos, económicos, y mercantiles, que los gobernantes europeos han ido acordando, más una serie de "buenas intenciones" sociales, humanitarias y ecológicas que sólo sirven para darle apariencia de constitución. Si no fuera así, entonces, ¿para qué incluir derechos sociales y libertades que ya vienen enunciados en las constituciones de cada uno de los países miembros?

En efecto, a partir del artículo 130, se impone un sistema político y económico: el modelo neoliberal. Antes que nada, voy a explicar qué es el neoliberalismo, pues es un término que induce a confusión. El neoliberalismo es una forma de capitalismo que se basa en la doctrina del liberalismo económico, que postula que la ley fundamental del estado es la de la oferta y la demanda. Se supone que, para que esta ley funcione, el poder político no debe imponer ninguna restricción al libre comercio. En la Wikipedia viene muy bien explicado cómo a partir de esto se llega al neoliberalismo:

(...) En el liberalismo económico se entiende que el libre comercio y las leyes del mercado deben ser salvaguardadas para que la mano invisible pueda gobernar en interés de todos. El neoliberalismo, en cambio, va más allá. Las leyes de los países deben plegarse al mercado y no al revés. El poder político no debe, segun ellos, tener influencia alguna en los movimientos de capital y los negocios de las multinacionales (...). Así pues, a diferencia del liberalismo, el neoliberalismo rechaza de plano cualquier política intervencionista y social que regule en lo más mínimo a las transacciones internacionales. Se opone a cualquier medida proteccionista y exige la privatización de las empresas públicas como único camino ya que el neoliberalismo (...) propugna que el interés particular de cada individuo y su competición con sus vecinos hará que la sociedad se mueva sola hacia el interés común de ésta. Se puede decir que (...) el neoliberalismo es casi una creencia ciega en unos dogmas que, por fuerza, han de llevar a la sociedad por el buen camino. (...)

Naturalmente, al permitir que sea el vil metal el que nos gobierne, se descuidan los derechos sociales fundamentales. Para los neoliberales, los impuestos y los derechos laborales que los gobiernos imponen a las empresas sólo son obstáculos para el crecimiento económico, y por tanto deben ser eliminados.

El neoliberalismo europeo más radical llegó a su cima cuando, hace algo más de un año, la Comisión Europea propuso la denominada Directiva Bolkestein. Es un acuerdo según el cual se pretende eliminar cualquier restricción a las actividades empresariales a lo largo y ancho de la Unión Europea. El punto más conflictivo es el principio del país de origen, por el cual las empresas sólo están sujetas a las leyes del país donde esté establecida su sede, incluyendo derechos laborales, salarios mínimos y normas ecológicas. Así, las empresas sólo tendrían que establecer una pequeña sede en el país europeo cuyas leyes sean más permisivas en cuanto a lo laboral y lo medioambiental, para poder saltarse a la torera las leyes de los países donde tengan sus fábricas o sus sucursales.

Por suerte, esta patada al estado de bienestar aún no ha sido aprobada, gracias a sindicatos y a partidos de izquierdas. Pero en la Constitución Europea se abona el camino para que la Directiva Bolkestein pueda ser aprobada sin problemas y funcione a la perfección. Entre los artículos 137 y 176 de la Constitución Europea, se fijan cosas como: la libertad de establecimiento de las empresas en el país que deseen; que las empresas puedan actuar sin restricciones en cualquier país europeo, sea cual sea su país de origen; la libre circulación de mercancías y capitales sin restricciones cualitativas ni cuantitativas; y la prohibición de que los estados intervengan en las reglas de mercado y de la competencia, ni siquiera mediante ayudas económicas. ¿Por qué no hablan de estas cosas cuando "informan" sobre la Constitución Europea?

La peor consecuencia del neoliberalismo que se está instaurando en Europa es la deslocalización de empresas: las multinacionales se marcharán a los países donde puedan encontrar mano de obra barata y contaminar más. Y para evitarlo, los países más ricos tratarán de convencer a los empresarios para que se queden, poniéndoles leyes que les favorezcan a ellos y perjudiquen a los trabajadores y a la naturaleza. Cada estado competirá para ser el que mejor permita la explotación laboral y ambiental, en un concurso en el que el primer premio es una gran riqueza económica... acompañada de una gran pobreza social. Habrá mucho dinero, pero ese dinero lo tendrán unos pocos, mientras que el resto no sólo carecerá de dinero, sino también de derechos laborales, y lo que es peor, de aire limpio que respirar.
 
Comentario:
¡Claro que el origen de la UE fue la Comunidad Económica Europea! Y antes fue la del Carbón y del Acero. ¿Y qué? ¿Qué importa el origen si nos encaminamos a un buen fin? ¿Acaso no somos todos bastardos? ¿Qué importa si nuestros antepasados fueron todos unos hijos de puta si nosotros nos comprometemos a no serlo nunca más? Me gusta la idea de una Europa unida. ¿Qué es eso de que no está democráticamente aceptada? ¡Pero si lo han decidido los gobiernos o parlamentos DEMOCRÁTICAMENTE elegidos por TODOS los ciudadanos europeos!. En lugar de zancadillear a la UE, deberíamos apoyarla con uñas y dientes, porque, a pesar de sus más que probables (y probados) defectos, ¿te has dado cuenta de que es el único espacio en el mundo donde la democracia ejerce como tal? (añadamos Canadá y Australia).
 
Comentario:
Interesante punto tuyo...
Somos pocos los jóvenes que aceptamos realidades de índole globalizada sin verlas como aburridas o quizás "noicas"...

La pregunta es...
Ahora con esta información de trasfondo...alguien hará algo para cambiar o lo seguiremos viendo como algo imposible?
No