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Un novato en la Premier
La Premier League: el tempo del fútbol mundial
Acerca de
José María. Veinte años de ilusión por vivir en primera persona la historia. Jiennense, andaluz, español y muy orgulloso de serlo. ¿El fútbol?, el mejor invento de la historia y una droga de la que nunca me podré desenganchar... ni falta que hace.
Sindicación
 
El Liverpool derrota al Chelsea en Anfield

Plagado de lesiones, el Chelsea perdió en Liverpool su tercer partido de la temporada. Sin embargo, la derrota del Manchester en el Emirates hace que no se descuelgue del liderato.

Resurgió el Liverpool ante el todopoderoso Chelsea. En un partido poco vistoso, los de Rafa Benítez se impusieron a los bleus con dos goles de Dirk Kuyt y del joven inglés Jermaine Pennant.

Era el partido número 100 de Rafa Benítez en la Liga inglesa y los reds homenajearon a su técnico con una victoria muy necesaria tras las últimas goleadas recibidas en casa.. Con Pepe Reina y Xabi Alonso como representación española en el once inicial, los pupilos de Benítez mostraron su buen hacer desde los primeros compases. Los fallos defensivos del Chelsea hicieron el resto.

Mourinho, al ser preguntado por su “defensa de circunstancias” respondió: "Rafa Benítez no es estúpido y yo no soy un mago. No teníamos centrales auténticos y yo ya sabía desde hace dos semanas que el Liverpool iba a poner arriba a Crouch y a Kuyt". Sin duda se notó la ausencia de centrales, especialmente la del capitán Terry, arma fundamental de este equipo.



Xabi Alonso fue el futbolista más aplaudido en Anfield, aunque se tuvo que retirar al vestuario por un golpe de Drogba en el rostro. Sangraba en abundancia pero tras unos cuantos puntos pudo volver al césped. Benítez tuvo un detalle con el donostiarra, esperándolo durante casi diez minutos, en los que el Liverpool jugó con diez jugadores. Al fina, Alonso acabó el partido siendo, una vez más, fundamental en el esquema de los reds.

Esta victoria del Liverpool le permite afianzarse en la tercera posición de la clasificación, con 46 puntos, a cinco de su rival de hoy, el Chelsea, y a once del inalcanzable Manchester.

 
Partidos entre grandes en la cuarta ronda de la FA Cup

Comienza la emoción en la FA Cup. Tras unas rondas donde los grandes no han tenido muchos problemas (a excepción del Liverpool, eliminado por el Arsenal), llegan los enfrentamientos directos entre “grandes” de la Premier.

El Arsenal recibirá el domingo en el Emirates Stadium al Bolton Wanderers, en uno de los choques más interesantes de la FA Cup. Sin embargo los londinenses tienen el vestuario plagado de lesiones. La más importante para el equipo que dirige el francés Arsene Wenger, es sin duda la del defensa central Emmanuel Eboue, que padece un problema de tobillo. Jeremie Aliadiere, con una lesión en la espalda, es otra de las dudas del técnico, que sin embargo sí podrá contar de nuevo con el brasileño Julio Baptista, clave en los últimos partidos. Tampoco estarán Ljungberg, Gallas y el brasileño Gilberto.

Otro de los partidos importantes de la cuarta ronda de esta competición lo protagonizarán el Manchester United, que se medirá en Old Trafford a otro rival de la división de honor, el Portsmouth. Líder absoluto de la Premier, el United es el club que más éxitos ha cosechado en los 136 años de historia de este torneo. Por su parte, el Portsmouth ocupa la sexta posición en la clasificación de la Liga bajo la dirección de Harry Redknapp.

El segundo en discordia en la Premier, el Chelsea, se medirá a un equipo de inferior categoría, el Nottingham Forest, un rival inferior técnicamente y que, en principio, no planteará problemas para la escuadra del técnico portugués José Mourinho. En este encuentro de cuarta ronda, se espera que el entrenador luso de los blues vuelva a contar en el ataque con el cuestionado Andriy Shevchenko, tras haber anotado dos goles en el último partido de la FA.

Otros clubes de la "Premier" que disputarán esta ronda de la Copa ingñesa son el Reading, que visitará al Birmingham City, el Middlesbrough, que se medirá como visitante al Bristol City, el Fulham, que jugará ante el Stoke y el Blackburn Rovers, que enfrentará al Luton. También compiten este fin de semana el Tottenham Hotspur, contra el Southend, el West Ham United, frente al Watford, el West Brom Albion, que visitará al Wolverhampton y el Manchester City, ante el Southampton.

Llegan por lo tanto los platos fuertes de esta competición, la FA Cup, con mucha historia en Inglaterra y con un enorme prestigio dentro de sus fronteras.


 
Rocha, Baros y Carew, los refuerzos invernales más destacados

El mercado de fichajes en la Premier ha deparado algunas sorpresas. Llegadas como la Carew y salidas como la de Baros han dado interés al mercado invernal. Ahora los rumores se centran en Cristiano Ronaldo.

Milan Baros, fichado por el Lyon se reencontrará con el técnico Gerard Houllier, que ya le fichó para el Liverpool procedente del FC Baník Ostrava durante la temporada 2001/02. El delantero checo estuvo cuatro temporadas en Anfield, donde ganó la Liga de Campeones 2004/05. La pasada temporada fichó por el Aston Villa, que pagó nueve millones de euros por él.

Como parte del intercambio entre Lyon y el equipo inglés, llega al Aston Villa el francés Carew. Tras su paso por varios clubes como Valencia o Lyon, el delantero noruego recae ahora en la Premier con la intención de ayudar al Villa a salvar la categoría.



Por su parte el Liverpool ha confirmado, a través de su sitio web oficial, el fichaje de Jordy Brouwer, delantero, procedente del Ajax, de tan sólo 18 años. Este joven talento aterrizará en Anfield para compartir vestuario con las otras dos promesas que ya ha fichado la entidad red en este mercado invernal: el portero Daniele Padelli y el defensa Emiliano Insua y continúa la política de Rafa Benítez, que le gusta apostar por jugadores jóvenes y con mucha proyección.

Destaca también el fichaje del luso Ricardo Rocha por el Tottenham Hospurs, proveniente del Benfica. El traspaso se ha producido por 4,7 millones de euros, según ha informado la BBC. El director deportivo del equipo londinense, Damien Comolli, destacó que el zaguero aportará "una experiencia considerable".

Aparte de esta operación son muchos los rumores que aparecen en la recta final del plazo para fichar. Pero sin duda el más importante es el de Cristiano Ronaldo. Aunque el fichaje sería para junio, la aprensa inglesa se ha hecho eco de los rumores que sitúan al luso en el Real Madrid. Para lograr su contratación, los blancos podrían poner, sobre la mesa del Manchester United, una oferta de escándalo, que apunta a 50 millones de Euros, para llevar al extremo luso hasta el Bernabéu.

Pero el Manchester, por su parte, no está dispuesto a dejar marchar así como así a su estrella y estaría dispuesto a ofrecer un megacontrato para retenerle en Inglaterra y que continúe desarrollando, allí, su enorme potencial. Además, claro está, de los suculentos dividendos que deja el que ya es denominado por muchos como el “nuevo Beckam”.
 
Cesc mantiene la emoción en la Premier
Los goles tardíos de Van Persie y Thierry Henry salvaron al Arsenal de conseguir un dudoso record de derrotas en el Emirates Arabes. Además los dos tantos negaron al Manchester la oportunidad de escaparse en la tabla a nueve puntos del segundo clasificado.

Corría el minuto 83 en el reloj y el Manchester se veía ya líder destacado de la Premier tras la derrota del Chelsea en Anfield. Pero fue entonces cuando Van Persie primero, y Henry después, despertaron del sueño a los red devils. Quedaba así en nada el gol de Rooney en plancha del minuto 53.

Honestamente, el empate hubiese sido lo más justo. Los dos equipos supieron parar al contrario en la línea de tres cuartos. La primera parte fue, sin embargo, para el Manchester que se divirtió en el campo. Una volea de Rooney desde más de quince metros puso en aprietos a Jens Lehmann, que acto seguido tuvo que intervenir en un cabezazo del resucitado Larsson. Henry, poco después, decidió darse un chapuzón con un piscinazo tras un leve toque de Neville. El árbitro vio bien la jugada y no pitó un penalty que hubiese supuesto el empate.

Pero los ánimos iniciales del Manchester se fueron diluyendo. Rooney y Ronaldo desaparecieron, y solo Patrice Evra supo mantener el ritmo del principio con sus acometidas por la banda izquierda. El Arsenal comenzaba a creérselo, con la ayuda de un Eboué que le hizo la vida imposible al luso Ronaldo. El portugués sólo pudo respirar cuando se echó al centro. Así, con claro domino del Arsenal y un justo 0-0, se llegó al descanso.

Nada más reanudarse el partido Patrice Evrá demostró valer los 7,2 millones de Euros que Glazer pagó por él. Con la ayuda inestimable de Cesc, se introdujo por la banda salvando todo lo que le salía al paso, centró, y tras un fallo en cadena de la defensa, Rooney remató en plancha en el segundo palo. Sacaron las calculadoras los de Manchester y las cuentas no fallaban. Estaban a seis puntos, el Chelsea había perdido y ellos ganaban… a nueve.

Como no le quedaba otra, el Arsenal decidió despertar, porque se le iba el partido, los puntos y el Liverpool en la clasificación. Cesc comenzó a mandar y los londinenses apretaron en el centro del campo. Rosicky y Henry se ocuparon del resto ante un Manchester que comenzaba a flaquear. El francés, a los 32 minutos, culminó de cabeza una contra de Cesc con pase final de Adebayor desde la derecha, pero Van der Sar estuvo atento y paró bien.



En el minuto 60 una acción repleta de carácter de Cesc Fábregas, peleando un balón imposible, le dio a Rosicky la oportunidad de centrar sin oposición. Tras un leve taconazo de Henry, Van Persie puso la igualada en el marcador.

De ahí hasta el final el partido se convirtió en un correcalles. Cualquiera de los dos equipos podía marcar, pero en esta ocasión los londinenses anduvieron más listos. De nuevo el español Cesc comenzó la jugada con un pase en profundidad a Eboué. Su centro teledirigido acabó en la cabeza de Henry, y de ahí a la red.

Sin tiempo para reaccionar, el Manchester dio sus últimas acometidas, pero el desacierto de Rooney y el cansancio general ayudaron a que el marcador no volviese a cambiar.

Tras este tropiezo el Manchester sigue a seis puntos del Chelsea. El Arsenal sigue mientras tanto con su particular persecución del Liverpool por la tercera plaza. Ninguno de los cuatro ve peligrar su puesto en Champions pero, eso sí, las cosas claras, dos lucharán por la liga y los otros dos por el tercer y cuarto puesto.




 
Shevchenko mete al Chelsea en la final de la Carling Cup
Cuando todo el mundo dudaba de su fichaje, Andrei Shevchenko acalló las críticas abriendo la lata con dos goles ante el incómodo Wycombe Wanderers, en las semifinales de la Carling Cup.

En un partido que se preveía más fácil de lo que resultó ser, el Chelsea solucionó la papeleta con dos goles del ruso y otros dos de Lampard. Sin embargo, el mejor del partido fue Drogba. El costamarfileño no dejó de presionar en ningún momento, incluso cuando los londinenses ganaban de cuatro. Sin duda estaba herido el orgullo de los jugadores tras su empate a uno en la cancha de Wycombe.



La otra noticia del partido ha sido el abrazo en que se fundieron Makelele, Lampard y Shevschenko tras los goles del ucraniano. Ha sido, sin duda, una forma de demostrar a la afición que, a pesar de lo publicado en los últimos días, la unidad del vestuario es toral.
Mourinho, que cumplía 150 partidos en el banquillo del Chelsea, quiso tener también un detalle con el ex del Milan. A cuatro minutos para el final, el portugués lo sustituyó para que recibiera la ovación del respetable. Stamford Bridge respondió y con todo el público en pie aplaudiendo, Shevchenko se marchó a vestuarios.

Ahora toca pensar en la Premier, ya que el Manchester sigue en cabeza. La final de la Carling Cup se celebrará en el estadio del Milenio. El rival saldrá de la eliminatoria entre Tottenham-Arsenal, y se celebrará el mes próximo. Los londinenses esperan revalidar un título que ya consiguieran en los años 1965, 1998 y 2005.

 
Crisis interna en el Chelsea por el rendimiento de Ballack
El juego del alemán dista mucho de su mejor versión y su equipo lo nota. Varios jugadores se han quejado por su titularidad a Mourinho que, por ahora, lo defiende sin fisuras.

Nadie imaginaba en agosto que Michael Ballack, uno de los fichajes estrella de Abramovich para esta temporada, se acabaría convirtiendo en un problema. Su aportación al equipo no es muy notable, y jugadores como Makelele o Drogba se han quejado al entrenador ya que no entienden que siga siendo titular.

El internacional alemán llegó a Londres con la vitola de crack, pero la afición se está empezando a cansar. A pesar de todo, Mourinho le defiende: “Mis análisis son científicos y, de acuerdo con mi visión y mi conocimiento del juego, Ballack es, por el momento, intocable". A pesar de estas palabras, solo un repaso por las “mejores jugadas del alemán, demuestran el bajo nivel futbolístico que ha ofrecido.



Ante la polémica, el ex del Bayern salió del paso pidiendo “que hubiese más pases por el aire con los que poder rematar”. Según él “en el Bayern Múnich, la táctica era similar, pero había muchos más pases".

Por si fuera poco los resultados no acompañan últimamente a los londinenses, que se encuentran a 6 puntos del Manchester en liga. Sus últimos empates ante Fulham y Aston Villa han sentado muy mal en Stamford Bridge. Incluso se empieza a cuestionar a Mourinho, que tras tres temporadas en Inglaterra, se ha convertido en el auténtico capitán del barco azul.

Crecen cada vez más los rumores que apuntan a Guus Hidink, actual seleccionador de Rusia, como entrenador del Chelsea. Mientras tanto Mourinho tiene ofertas italianas de Juventus y Milán, aunque no se descarta que acabe en España.



 
Los misterios del dueño de Londres
Es el personaje más controvertido del fútbol inglés. Llegó hace tres años con los bolsillos llenos y ganas de divertirse. Hoy en día, nadie concibe la Premier sin él. Tiene detractores en todas partes, pero no se le resiste nadie, ni a él ni a su billetera. ¿Adivinan de quién se trata? Efectivamente. Bienvenidos al mundo de Roman Abramovich.

Tímido, despiadado, generoso, audaz, calculador, visionario… Esos son algunos de los adjetivos que, para los que le conocen, describen al magnate ruso Roman Abramovich. Desde que llegó a Londres no ha dejado de producir noticias, bien por sus excentricidades o por las continuas críticas que le llueven día sí y día también. Se ha convertido, sin duda, en una figura mucho más allá de lo futbolístico.

Un simple recorrido por la red, nos hace darnos cuenta de la trascendencia del personaje, que causa contradicción entre los mismos seguidores del Chelsea. Unos lo consideran un mercenario, otros lo ven como el salvador del equipo londinense. Desde España, son muchos los que lo ven como un millonario con “contactos políticos y amiguetes”.



“El ruso del Chelsea es un bucanero con una enciclopedia de buenas ideas y millones de dólares en su caja chica”. El que así habla es Raúl Fain Binda, columnista deportivo de BBC Mundo. Y parece no faltarle razón. Abramovich se hizo cargo de un equipo prestigioso, pero a años luz de los grandes ingleses, sobre todo del Manchester United. En tres años, y habiendo roto todos los esquemas económicos del fútbol, el ruso ha armado un equipo casi invencible.

- Un pasado a debate

Sin duda Abramovich es un personaje misterioso. Por ejemplo, todo el mundo se pregunta sobre su pasado, concretamente sobre la estrecha relación que mantiene con Vladimir Putin. Comparándolo con el ex presidente de Gobierno italiano, un conocido periodista deportivo reflexionaba: “Berlusconi controla Italia, dirán ustedes. Pues bien, Abramovich controla Rusia. O casi”.



Lo cierto es que las pesquisas aparecen, en primer término, sobre la forma en que el magnate ruso amasó la fortuna que ostenta. Nacido en una familia de clase media, Roman supo relacionarse bien para llegar a donde está ahora mismo, es decir, en el número 11 de la lista Forbes, la de las personas más ricas del mundo, con 18.200 millones de dólares en su haber. Comenzó revendiendo neumáticos usados durante los 80, pero fue el negocio del petróleo el que le granjeó el éxito. Según Simon Bell, un escritor inglés que prepara un libro sobre los capitanes de industria rusos, Abramovich es un maestro en el ajedrez del poder: "cuando haga una operación realmente importante, él ya sabrá todo lo que sus críticos podrían utilizar en su contra".

Los que le conocen afirman que es un hombre de pocas palabras. De pelo castaño y ojos azules, prefiere vestir ropa informal y no muy cara, a pesar de la inmensa fortuna que tiene. “Se lo podría definir como caprichoso”, afirma un diario económico digital. Este mismo medio, apunta otra teoría sobre sus negocios futbolísticos: “Muchos piensan que en realidad la adquisición del Chelsea corresponde a una estrategia para ampliar la base de sus negocios en el oeste europeo, sobre todo en Inglaterra, donde se encuentra la empresa que controla sus inversiones, Millhouse Capital.”

- Recibimiento frío a los petrorublos

Su política al frente del Chelsea se basa en lo que muchos denominan “caprichos deportivos”. Puede comprar lo que quiera, y al precio que pidan. No le importó por ejemplo, gastarse más de 50 millones de dólares en fichar al Crespo y Verón en su primer año. En este último verano el ruso salió de compras por Europa y, además de Ballack, se aseguró contar con Shevchenko (por el módico precio de 45millones de euros) y con un joven nigeriano de 19 años, Jon Obi Mikel (24 millones de euros).



En general, la afición del fútbol no ha recibido muy bien la llegada de multimillonarios, y este caso no es distinto. En los foros son miles los mensajes de aficionados que claman contra esta forma de hacer un equipo. “Este ya ha blanqueado lo que tenia que blanquear” es lo más fino que se puede leer sobre el magnate ruso.

En su país natal, y si nos fiamos de una encuesta realizada por The public opinion fundation, Abramovich es conocido por la mayoría de los rusos, aunque la opinión que tienen de él no es del todo positiva. A pesar de esto, Roman compatibiliza su cargo en el Chelsea con el puesto de Gobernador de Chukotka, una región al este de Moscú, donde ganó las últimas elecciones por mayoría absoluta.

Sin duda, la faceta más aplaudida del ruso es la solidaria. “Sería de cínicos no reconocer los impresionantes resultados de su labor” afirma el MailandGuardian Online. Lo cierto es que Abramovich está volcado en la colaboración con los más desfavorecidos y, además, tiene muy claro su plan de acción: “La caridad es algo muy complicado. Es importante encontrar un área donde puedas ayudar realmente y puedas notar los resultados.”

A pesar de todo, la duda sobre el futuro del Chelsea sigue en el aire. Por si acaso, un antiguo empleado del ruso advierte a los más optimistas: “Se entusiasma por las cosas pero no le dura mucho. Se interesó por el petróleo por unos años, pero luego se fue. Pasará lo mismo con Chukotka; pasará lo mismo con el fútbol”. Como siempre en estos casos, es el tiempo el que le dará o le quitará la razón.
 
Ferguson, el sheriff de Manchester
Mientras el Challenger estallaba en mil pedazos o España era admitida en la UE, un escocés prácticamente desconocido cruzaba las puertas de Old Trafford. Acaba de cumplir 20 años en el cargo y Alex Ferguson es uno de los entrenadores más afamados del panorama internacional.

“¿Y quién es éste?” Posiblemente, esta fue la frase más repetida en aquel lejano noviembre de 1986, en la ciudad de Manchester. Llegaba al banquillo un tal Alex Ferguson que, a pesar de sus 45 años y su contrastada experiencia, parecía poco para un equipo de la tradición del United.




Pero la trayectoria del escocés, aunque ya nadie se acuerde, comienza mucho antes de su llegada a Inglaterra. Tras un paso fugaz por el Falkirk East y el St. Mirren, ambos humildes clubes escoceses, Ferguson aterrizó en el Aberdden (temporada 78/79), un equipo de segunda fila en Escocia pero con cierto prestigio. Sus inicios no fueron muy prometedores, al igual que pasaría después con el Manchester. Pero en su segunda temporada Ferguson logró su primera liga, y primer título como técnico. Tras ésta llegaron otras dos, y posteriormente alcanzaría la fama con ocho títulos más, incluida la Recopa europea (82/83) y la Supercopa de Europa (83/84).




Esta temporada, en el encuentro contra el Lyon, donde cumplía los mil partidos al frente de los red devils, Ferguson preguntaba en rueda de prensa a Paul Scholes: “Entonces no soy el mismo que llegó aquí hace 20 años, ¿verdad?”. Pues no. Incluso el mismo reconoce haber “madurado mucho”.

Lo cierto es que en estos 20 años el bagaje del escocés en Manchester es increíble. Cuando llegó, los red devils arrastraban una racha de 20 años sin obtener un título. Con Ferguson, el United ha conseguido 25 trofeos. Entre tanta copa destacan sin duda sus ocho ligas, la Intercontinental y, por supuesto, la Champions League que ganó en Barcelona en una de las finales más emocionantes que se recuerdan.



A lo largo de estos 20 años, y como es lógico, Ferguson ha pasado por etapas de éxitos, pero también de fracasos. La eliminación de su equipo el año pasado en Champion, por ejemplo, le trajo muchos problemas, e incluso se llegó a especular con su cese. Sin embargo, el escocés superó las críticas con un nuevo e ilusionante proyecto. Con jugadores de la talla de Rooney o Ronaldo, Old Trafford ha vuelto a soñar.

Hoy en día, la clasificación demuestra el buen estado de forma del Manchester. A seis puntos de su más directo perseguidor, el todopoderoso Chelsea de Abramovich, el equipo de Ferguson tiene casi en el bolsillo la que sería su novena Premier. Además, en Champions caminan también con paso firme y su enfrentamiento en octavos ante el Lille no parece que le vaya a plantear muchos problemas.

Para mayor gloria personal, Ferguson puede presumir de haber dirigido a la selección de Escocia en el mundial de Mexico 1986. No pudieron pasar la primera ronda, pero siempre ha sido uno de los motivos de orgullo del entrenador. Por otra parte, y ya a nivel más personal, el escocés ha recibido el premio al mejor entrenador del año en seis ocasiones, otorgado por la Asociación de Técnicos de Inglaterra.



Uno de los que más sabe sobre el enigmático escocés es Carlos Queiroz, su segundo durante muchos años y que le sigue acompañando en el banquillo a día de hoy. “Sir Alex se puede sentir muy orgulloso, no solo por todo el tiempo que ha estado aquí, sino por lo que ha hecho durante ese tiempo”. Sin duda, esta es la opinión generalizada en Manchester.

Nadie se atreve a pronosticar cuanto tiempo aguantará Ferguson en el banquillo de Old Trafford. Va camino de batir todos los records y como se puede ver es capaz de adaptarse a los tiempos y a los nuevos métodos de juego. A pesar de que muchos vaticinan su pronta salida, el cariño que se le tiene en la ciudad hará que, pase lo que pase, Sir Alex Ferguson sea considerado una de las personas más importantes en la historia del club.
 
Que arbitren las cámaras
Algunos fallos arbitrales garrafales han reabierto la polémica. ¿Debe entrar la tecnología en el fútbol? ¿Es bueno que los árbitros decidan tras ver una repetición? El debate está servido. Entre los entrenadores ingleses gana el sí.

“Si te gusta el fútbol quieres justicia, y resulta sospechoso que los árbitros vean cosas que no existen”. Así de rotundo se mostraba Arsene Wegner hace tan solo unas semanas, cuando un error arbitral les quitó los tres puntos en Moscú, ante el CSKA. Para él, la solución es sencilla. “Con el video el árbitro podría saber, por ejemplo, si un gol es legal.¿Porqué rechazamos la ayuda si está ahí?”.

El debate sobre la introducción o no de tecnología en el fútbol parece no tener fin. Hay posturas para todos los gustos. Desde aquellos que prefieren seguir como siempre, y que consideran una traición a la esencia del fútbol arbitrar con cámaras, hasta aquellos que lo ven imprescindible a día de hoy.

Por ejemplo, Mark Hughes, entrenador del Blackburn, se ha convertido en un firme defensor de las cámaras. “Nunca he sido partidario de la tecnología, pero cuando decisiones erróneas al más alto nivel tienen tanto impacto sobre equipos, entrenadores y jugadores… algo debe hacerse”.


En el otro lado de la trinchera se encuentra Joseph Blatter, presidente de de FIFA, que argumenta que "si convertimos el deporte en una ciencia, le quitamos su emoción. Ya que nadie discutiría si hubo o no posición adelantada o si una falta fue adentro o afuera del área...".
Los que se oponen a tamaña “traición al fútbol” alegan que éste deporte no está pensado para que haya grandes pausas. Parar el partido cada dos por tres supondría romper el ritmo de juego, perdiendo gran parte del espectáculo. A esto, Hughes responde que “también hay grandes parones cuando se produce un penalty o se marca un gol. Como ven, la discusión va para largo.

Es cierto que en éstos últimos años se han producido ciertos avances tecnológicos en el fútbol. La tablilla electrónica, para dejar claro el tiempo de prolongación, o los micros para comunicar a los cuatro árbitros son algunos ejemplos. La última novedad fue un chip colocado en el balón, para eliminar la duda de los goles fantasma, aunque ésta medida no pasó del mundial sub-17 de la FIFA en 2005.



Si nos fijamos en otros deportes, vemos cómo la tecnología los ha invadido sin ningún tipo de problemas. El “ojo de halcón” en el tenis es un ejemplo. Pero donde más novedades podemos encontrar es, sin duda, en el fútbol americano, donde la fusión deporte – tecnología es total.

En definitiva, la tecnología en nuestro deporte, implicaría mayor justicia, pero reduciría la pureza del fútbol. El debate sigue abierto, y me temo que lo estará por mucho tiempo más.
 
A una libra el kilo de sentimiento

Pasaba por allí, le sobraban 120 millones de euros y se dijo ¿porqué no? Ahora Eggert Magnusson, apoyado por el multimillonario islandés Thor Gudmundsson, es dueño del West Ham.

Los hammers se hicieron famosos este verano tras comprar, en el último segundo, a los argentinos Tévez y Mascherano. Unos meses después, saltan de nuevo a la palestra al convertirse en el sexto equipo inglés comprado por un extranjero.

Y el afortunado esta vez es Eggert Magnusson, presidente de la federación islandesa de fútbol. “Soy feliz por el privilegio que supone estar implicado en el fútbol cada día de mi vida y me gusta estar ayudando a que crezca y se desarrolle". Así es éste islandés de 59 años, un enamorado de éste deporte, que está como niño con zapatos nuevos con su nuevo juguetito.

Pero, claro está, detrás de Magnusson hay un personaje con muchos cheques en blanco (él tiene dinero, pero sin exagerar). Su impronunciable nombre es Bjorgolfur Gudmundsson y, como éste, es también islandés. La cuestión es que Bjorgolfur es padre de Thor Gudmundsson, el primer multimillonario islandés de la historia. Viéndolo aburrido en casa, el tal Thor decidió comprarle un equipito a su padre, para provocar la envidia de sus compañeros de petanca. Así, éste respetable señor ha pasado de viajar con el IMSERSO islandés a ser presidente de honor vitalicio (ya que se hace, pues que dure…) del West Ham United.



Lo mejor de la noticia para los hinchas del West Ham es que "habrá dinero disponible para el mercado de pases en enero”. Eso sí, “necesitamos discutir las necesidades y la inversión que se requiere para reforzar el club"- afirmó Magnusson en una de sus primeras intervenciones como presidente.

Además de estos refuerzos, la llegada de los islandeses puede traer más novedades al equipo londinense. La primera puede ser la marcha de los argentinos Tévez y Mascherano en enero, pues ya no valen los nombre sino el resultado, y el suyo está siendo bastante discreto. Además, se está valorando la idea de abandonar Upton Park, para trasladarse al estadio principal de los Juegos Olímpicos de Londres 2012. En fin, parafraseando el clásico cántico cadista: “esto es una empresa, y aquí hay que amortizar”.

El equipo de Londres es sexto equipo de la Premier en caer en manos extranjeras. Antes ya lo hicieron Aston Villa, Fulham, Manchester United, Portsmouth y Chelsea. ¿Quién será el siguiente? Apuesten por el Liverpool.
 
La fiebre asiática ataca Inglaterra
La Premier comienza su caza en China. El Charlton, colista de la liga inglesa, busca en el chino Zheng Zhi el revulsivo que necesita para no descender. ¿Fichaje técnico u operación de marketing?

“La impresión que tengo hasta ahora, y conociendo sus actuaciones con la selección china, es que no hay ninguna razón por la que no pueda jugar en la Premier”. Así de contundente se mostraba Les Reed, entrenador del Charlton, al ser preguntado por Zheng Zhi.

Aunque conocido en Europa solo por haber lesionado al francés Cisse antes del mundial, Zheng Zhi es una estrella en China. Ésta última temporada fue una pieza esencial para el Shandong, logrando la Superliga y la Copa china (algo así como el “doblete” en España). Además, en 2003 fue nombrado jugador del año en China. Hace solo un mes Ratomir Dujkovic, nuevo entrenador de la selección china, le ofreció la capitanía del combinado nacional.

Todavía no está fichado, pero el chino ha agradado a los técnicos del Charlton durante una breve estancia en Inglaterra. Les Reed comentó: “Zheng Zhi entrenó con nosotros hoy y me quedé impresionado con lo que vi. Parece muy entusiasmado, es técnicamente muy bueno y además un buen atleta”. En definitiva, un acertado descubrimiento por el que suspiran, además de Charlton, el Bolton, Glasgow Rangers y Hertha de Berlín.



Lanzarse a la aventura asiática puede salir, sin embargo, muy caro a los equipos europeos. Son pocos los jugadores que han triunfado en el viejo continente. Quizás el más consolidado sea Sun Jihai, jugador chino fichado por el Manchester City en 2002. Ya entonces, el presidente del club de Jihai, afirmó que "Sun Jihai es uno de los pocos jugadores chinos que pueden adaptarse a las ligas europeas". Está claro que la adaptación no es fácil.

A pesar de todo, la “fiebre asiática” les está entrando a muchos clubes europeos. Pero “por lo que pueda pasar”, casi todos los interesados ofertan periodos de prueba, para no gastar dinero en vano. Así el Vitesse holandés, el Bolton, el PSV o incluso el Inter. De Milán han tenido a prueba jugadores chinos en los últimos meses.

Al finalizar su rueda de prensa, Reed solucionó el enigma asiático en un periquete: “Solo hay que ver el número de población y la cantidad de equipos y jugadores, para saber que tiene que haber futbolistas decentes en China”.
 
Estrella, española, en la Premier… y no es del Liverpool
Parecía que la carrera de Mikel Arteta se estancaba cuando Amorrortu no le daba bola en la Real. El donostiarra tomó una decisión arriesgada y se marchó al Everton. Ahora triunfa en Liverpool y los grandes se pelean por él. Y se pregunta un servidor, ¿qué pensará Amorrortu?

Los comienzos de Arteta en el fútbol fueron ajetreados. Empezó a jugar en el Antiguoko, en su ciudad natal, San Sebastián. Sin embargo, Mikel acabó en la cantera del Athletic, una de las más prestigiosas de nuestro país. Ya por entonces prometía mucho, por lo que el Barca se fijó en él y lo fichó con solo 15 años. Antes de llegar al Everton, el donostiarra pasó por el Paris Saint- Germain y por el Glasgow Rangers, donde se consolidó como un jugador de primera talla mundial.

Su paso por la Real no fue muy productivo, pero las buenas referencias de su etapa escocesa le hicieron recalar en el Everton. Triunfo es la palabra que mejor definiría sus dos años en Liverpool. Desde la otra orilla del río Mersey, el donostiarra no ha parado de cosechar triunfos personales. Sin ir más lejos al finalizar la campaña 2005-2006 fue elegido "jugador de la temporada" por la afición del Everton. Más importante si cabe fue su elección, ese mismo año, como "jugador de los jugadores" por sus propios compañeros.



Gracias a su excelente temporada, éste verano ha venido cargado de rumores sobre la posible marcha de Arteta del Everton. Los grandes clubes ingleses pujaron por él hasta el último minuto, pero el español prefirió continuar en Liverpool. Tanto sir Alex Ferguson como Benítez le echaron el ojo al joven donostiarra y pusieron toda la carne en el asador. Sin embargo, la hinchada del Everton, horrorizada ante la posibilidad de ver a su estrella vestido con “la roja” del eterno rival, se puso en pie de guerra. Finalmente consiguieron convencer al español, que se siente muy querido en la ciudad.

Para aquellos que no conozcan mucho a Mikel, lo podríamos comparar con Guti, el centrocampista del Real Madrid, aunque Arteta tiene mucha más llegada a puerta. Algunos lo califican como poco luchador, pero los años en Inglaterra se le van notando en su faceta defensiva. Su técnica es espectacular y además es un especialista en el lanzamiento de corners y penaltis. Se trata, por tanto, de un tipo de jugador muy valorado en el fútbol actual, sobre todo viendo los tristes espectáculos anti-fútbol que nos ofrecen últimamente muchos entrenadores.

Por extraño que parezca, y a pesar de haber sido uno de los mejores de la pasada edición de la Premier, Mikel no acudió al mundial de Alemania. Sus únicas apariciones con la selección han sido en categorías inferiores, donde sí ha sido uno de los habituales. A pesar de coincidir con la “idea de fútbol” que parece promulgar Aragonés, el Sabio no le llamó este pasado verano. Parece que el de Hortaleza solo tiene ojos para los del Liverpool ya que tanto Xabi Alonso (compañero de Mikel en las categorías inferiores, en San Sebastián) como Luís García acudieron a la cita mundialista, a pesar de hacer una temporada mucho más discreta que la del joven donostiarra.

Ésta semana, Arteta está en el “once ideal” de la jornada en la Premier, en gran parte gracias al golazo que marcó contra el Bolton, y que le dio los tres puntos a su equipo. Pero es que además, el español se ha ganado un puesto, con su buen hacer, en el equipo ideal del año en Inglaterra. Esperemos que éste sea solo el comienzo de una carrera brillante y, si puede ser, pronto lo veamos por España, deleitándonos con su fútbol.
 
Dia D, Hora H
Llegó el gran día. Éste domingo Manchester y Chelsea se ven las caras en el partido más esperado de la temporada. El Teatro de los sueños acogerá la lucha entre los dos mejores de la Premier. Los reds parten con tres puntos de ventaja en la clasificación y cuentan con el factor cancha pero… ¿quién se atreve a apostar contra Mourinho?

No puede llegar en mejor momento este partidazo. Manchester y Chelsea están en un magnifico momento de forma, y se prevé un choque apasionante. Rooney contra Drogba, Ferguson contra Mourinho, dinero… contra más dinero todavía.

En las casas de apuestas (algo tan típico inglés) y en la clasificación, el Manchester saca una ligerísima ventaja al Chelsea. Sin embargo, el técnico portugués ya se ha apresurado a dejar su frase para la posteridad. “Lo único con lo que no estoy contento de nuestra situación actual es el hecho de que vamos segundos en la Premier, cuando nosotros queremos ir primeros. Pero tenemos la oportunidad de cambiarlo el próximo domingo”. Toma ya.



La respuesta la ha encontrado Mourinho en su compatriota Cristiano Ronaldo que ha opinado sobre los fichajes blues. “Pienso que son el mismo equipo que el año pasado. Los fichajes de Shevchenco y Ballack no les han cambiado mucho”. En definitiva, que el Chelsea se ha gastado 70 millones de euros para nada. Sin embargo, al darse cuenta de con quién se estaba metiendo, Ronaldo se apresuró a alabar la figura del portugués. “Me gustaría saber qué pasaría si Mourinho abandonase el Chelsea. Quizá acabarían con sus buenos resultados en Europa e Inglaterra”.

Como prueba evidente de las ganas que se tienen ambos equipos, solo hay que ver sus resultados en Champions esta semana. Tanto Manchester como Chelsea perdieron en sus partidos europeos, ambos contra rivales más o menos accesibles. Celtic y Werder Bremen demostraron que bleus y reds han reservado sus fuerzas para el clásico del domingo. Si alguien tenía alguna duda sobre esto, Mourinho la resolvió al final del partido en Alemania: “lo del domingo es diferente, porque se trata de un partido que queremos jugar”.

Sin embargo la jornada de Champions ha deparado al Chelsea algo más que una derrota. Dos de sus once estrellas titulares, Ballack y Drogba, cayeron lesionados en Alemania. Según declaraciones del propio entrenador, Drogba sufre un ligero golpe en el tobillo, mientras que Ballack se duele de un golpe en el muslo. En principio, ambos llegarán al clásico.



Por si le faltara algo al choque, sir Alex Ferguson se ha encargado de poner el broche. “Necesitaremos un árbitro fuerte. Va a haber una gran presión sobre él, y espero que no esté influido por los últimos acontecimientos”, declaró al Daily Mail. Se refería el escocés al roce que Graham Poll tuvo con Cole hace unas semanas, y del que ya dimos buena cuenta en éste blog.

Pues lo dicho, no hagáis planes. El sábado por la mañana toca sillonball. El espectáculo comienza a las 16:00 del domingo, con mucho más que tres puntos en juego. ¿De verdad alguien se lo va a perder?
 
“Os mataremos por lo que le hicisteis a nuestros porteros”
Continúan los líos en la Premier. Ésta semana, los dos jugadores del Reading que lesionaron a los porteros del Chelsea, han recibido amenazas por carta. Sonko y Hunt han puesto el caso en manos de la policía inglesa.

La primera carta que llegó a las oficinas del Reading FC, acabó colgada en la entrada del vestuario. Hacía gracia que algún descerebrado se acordase de Sonko y Hunt con frases tan cariñosas como “Os mataremos”. Pero la gracia duró poco, justo hasta que llegó la segunda carta, y la tercera…

Lo que era una broma de mal gusto pasó a considerarse como algo serio, vamos, como lo que era, una amenaza de muerte. Ninguno de los dos jugadores ha querido hacer declaraciones, y un “No comment” es lo máximo que se ha podido sacar de ellos.

Parece que vuelven a las andadas los hinchas del Chelsea, que ya tiene experiencia en esto de amenazar por correo. De hecho, hace poco más de un año, el colegiado sueco Ander Frisk decidió abandonar el arbitraje tras las amenazas recibidas después del FC Barcelona – Chelsea, con 2-1 para los españoles. Frisk decidió no arriesgarse y junto con sus dos linieres, que siguieron sus pasos, montó una empresa de importación de vinos llamada “Tres amigos”.

La cuestión es que, a estas alturas, ya nadie se cuestiona que la semilla de estas amenazas puede estar en determinadas declaraciones de jugadores y técnicos. En el caso de Frisk, fue Mourinho el que se cebó con el sueco, afirmando que para el partido de vuelta "yo escogería a Frisk porque quizá nos ayudaría, al igual que les ayudó a ellos en la ida".



En este caso fue de nuevo Mourinho el que cargó contra los dos jugadores del Reading. Según declaró tras el partido, la lesión de Cech no fue un accidente sino que el jugador Steve Hunt lo hizo de forma premeditada. Sin duda, unas declaraciones discutibles, máxime cuando la opinión generalizada es que se trató solo de un desafortunado lance del juego.

El Chelsea, como era de esperar, se ha desvinculado del tema y ha ofrecido toda su ayuda a la policía para dar con los responsables. Simon Taylor , portavoz del Chelsea afirmaba que "en este momento no hay nada que indique que las amenazas provienen de verdaderos seguidores del Chelsea”. Sin embargo, nadie duda que se trata de seguidores bleus, sobre todo después de que el Reading Cronicle tuviese acceso a las cartas amenazantes, en una de las cuales se podía leer : “Os mataremos por lo que le hicisteis a nuestros porteros”.

Sigue la tensión en la Premier, y quizás haya llegado el momento de reflexionar. En un país donde se vive con tanta pasión el fútbol, hay que tener mucho cuidado con las declaraciones en público sobre según qué temas. Morderse la lengua de vez en cuando puede evitarnos, por ejemplo, situaciones como éstas. Dicho esto, y aunque suene evidente, en esta historia solo hay un culpable, y no es otro que el cafre que envió la carta.


 
La Federación inglesa pide videos “antipiscineros”
Inglaterra es distinta. También en el fútbol. La Federación inglesa lanza una campaña contra los piscineros. Los grabará en video y se les sancionará a posteriori. Los ingleses se rinden a la tecnología.

En los campos ingleses no gustan las caídas innecesarias. Las simulaciones no se permiten en el país anglosajón, y quien se cae “casualmente” es obsequiado con una sonora pitada de todo el estadio. La FA (Federación Inglesa de Fútbol) se ha hecho eco de esta realidad y ha actuado en consecuencia.

En un momento en que el mix fútbol–tecnología está en boca de todos, la FA se ha descolgado con una petición insólita. Ha solicitado a la FIFA que su país sea el pionero en poner en marcha un sistema de video antipiscineros. La idea es grabar las caídas sospechosas en un video que se estudiaría al final de cada jornada.



Sin embargo, la idea no es castigar a los “fulleros” dentro del campo. La FA grabaría a los que incumplan el reglamento en este apartado y, a posteriori, les sancionaría. De esta forma se evitan suspicacias acerca del debate sobre el telearbitraje, tan denostado por la FIFA.

Precisamente el respeto a los árbitros es uno de los valores que más se quiere resguardar desde la FA. Sin ir más lejos, un alto responsable de la Federación inglesa, Brian Barwick, apuntaba en una entrevista: “Los fans y los medios no deberían olvidar que sin árbitros no hay juego. Árbitros y linieres merecen respeto, independientemente de sus decisions. Hacen su trabajo objetiva, limpia y competentemente, acertando en la mayoría de sus decisiones”

Parece que llevará algún tiempo implantar esta norma, sin embargo queda claro la voluntad de la liga inglesa de luchar contra aquellos que intenten desprestigiar el buen nombre de éste deporte.
 
“No se qué hacen las mujeres aquí”
El entrenador del Luton, Mike Newell, de la segunda división inglesa, atacó en rueda de prensa la presencia de las mujeres en el fútbol, se definió como sexista y, por si fuese poco, afirmó su voluntad de demostrarlo donde y cuando haga falta.

La historia comenzó durante la primera parte del Queens Park Rangers – Luton. En principio era un partido más, que transcurría sin problemas… hasta que la asistente de banda, Amy Rayner, no levantó la bandera ante un supuesto penalty a favor del Luton.

El partido acabó con la derrota de los visitantes por 3-2 pero, por desgracia para todos, lo interesante estaba por llegar. Mike Newell, entrenador del Luton, se sentó en la sala de prensa y empezó a despotricar hasta por los codos. ¿La culpable? Una chica que se limitó a hacer su trabajo lo mejor que pudo… la juez de línea.

La frase que preside este artículo fue lo más fino que salió por la boca del inglés. Desde su punto de vista “la situación con los árbitros ya está lo suficientemente mal, pero encima si traes mujeres pues la cosa no hace más que empeorar”. Perlas como esta se fueron sucediendo ante la atónita mirada de los periodistas. “Esto es fútbol de alta competición, no fútbol de barrio…entonces, ¿qué hacen aquí las mujeres?”

El culmen de la rueda de prensa se alcanzó cuando Newell afirmó: “no deberían estar aquí, puede que suene sexista, pero es que yo soy sexista. Tenemos un verdadero problema en este país con el ser políticamente correctos, pero es que simplemente no debería estar aquí”. Ahí queda eso.

Por lo que se ve a Newell le gusta jugar fuerte. Hace menos de un año, el entrenador del Luton se salió del tiesto denunciando comisiones ilegales a técnicos y directivos en muchos fichajes. “No tengo nada a que temer y no tengo miedo”, declaraba Newell por aquel entonces. Quizás ahora sí deba tenerlo, porque se prevé que las asociaciones feministas se pongan en pie de guerra, y pidan su quema en la hoguera ante tamaño insulto a su causa.



La cuestión es que en Inglaterra las frases de este curioso personaje no han sentado muy bien. La Federación Inglesa está estudiando el caso y quizás caiga una dura sanción para volver a evitar casos de este tipo. Además, viendo la página web de la FA (Federación Inglesa), se puede observar la importancia que se le da al fútbol femenino (con una sección propia), por lo que podemos decir que, en este caso, le han tocado su fibra sensible.

Hoy, en una entrevista con el canal Sky Sports News, Newell ha pedido perdón a la asistente y señaló que sus declaraciones “estaban fuera de lugar”. Sin embargo, el protagonista de ésta historia no ha querido entrar en más valoraciones. “Soy suficientemente grande y suficientemente hombre para disculparme por lo que dije (…), pero no voy a entrar en un debate sobre mis opiniones”.

En definitiva, continúan los líos con los árbitros en un país caracterizado por todo lo contrario. ¿Será que algo está cambiado? ¿Estarán copiando los ingleses lo peor del fútbol español o italiano? Esperemos que no, pero por si acaso, que Rafa Guerrero no vaya de vacaciones a Londres. Nunca se sabe.
 
Sudar la camiseta en el parqué
Miércoles 17 de mayo de 2006. Minuto 78 del Ársenal - Barcelona. Final de la Champions League. Gol de Belletti; el Barca se alza con el título. Quizás en ese momento muchos inversores pensaran el enorme negocio que supondría controlar aunque fuera una pequeña parte de ese club. Hoy en día el Barca "sufre" el dinero por castigo, pero por suerte para muchos barcelonistas, su club no cotiza en bolsa... todavía.

Las relación entre el fútbol y la bolsa, dos mundos en principio opuestos, son realmente curiosas. Para explicar, por ejemplo, el mundo de la bolsa a un lego en la materia, podríamos ponerle un símil futbolístico. En el fútbol no hay ningún equipo que gane todos los partidos, pero siempre hay uno que gana la liga, como en bolsa. Los equipos campeones siempre suelen tener un buen entrenador, unas herramientas eficientes y, por supuesto, entrenan diariamente... como en bolsa. El líder sabe que habrá partidos mejores y peores; semanas en las que todo salga bien y otras en las que falle todo, pero unos buenos resultados merecen siempre la pena. Estos resultados, tanto en fútbol como en bolsa, son una mezcla de trabajo y suerte, la clave, como en todo, está en meter el gol en el momento adecuado.



Esta relación alcanza su máximo exponente cuando el inversor en bolsa puede llegar a poseer un trocito del escudo, por ejemplo, del Manchester United. La entrada de los clubs de fútbol en bolsa ha sido complicada y llena de incertidumbre. No es para menos. Desde que en 1994 el United se lanzara al parqué, el boom de los equipos de fútbol en bolsa ha tenido muchos altibajos, hasta el punto de que hoy en día, más de diez años después, la mayoría de los analistas desaconsejen invertir en cualquier equipo.

Como en muchas otras cosas los pioneros en la aventura bursátil de equipos de fútbol fueron los ingleses. El primero en lanzarse a la piscina, en la que nadie sabía si había agua, fue el Totenham, a principio de los años noventa. No le salió demasiado bien la jugada pero, a pesar de todo, hoy en día la lista de clubes ingleses que compiten también en el parqué es bastante abultada. Sunderland, Newcastle , Charlton, Arsenal, Everton, Southampton, Nottingham Forest, Coventry, Leeds, Leicester y, por supuesto, el Manchester United.

En cuanto al resto de Europa el número de equipos es mucho más reducido, pero aún así podemos encontrar históricos como el Ajax de Amsterdam, el Celtic de Glasgow, la Roma, el Borussia Dortmund o la Juventus de Turín. En Argentina, por ejemplo, solo Boca Juniors ha dado el paso. Pero si usted está pensando en "formar parte" de la historia de estos clubes, ande con pies de plomo pues, aunque no lo parezca, jugar a ser Abramovich le puede salir muy caro.

- Manchester United, el hijo prodigo del parqué

En el mundillo del fútbol siempre se ha tenido al Manchester como un club señor. Desde sus jugadores hasta su afición, han demostrado sobresalir siempre allá donde van y en un mundo tan complicado como la bolsa no se han quedado atrás. Ingresó en el mercado en 1994, lanzándose a un mundo casi desconocido. Los beneficios, sustentados en una buena organización con pocos sobresaltos, hicieron que el equipo inglés se fuese revalorizando cada vez más hasta llegar a límites insospechados para un equipo de fútbol. A pesar de acumular unas pérdidas del once por ciento desde enero de 2000, el Mánchester ha mantenido su vitola de "valor seguro", algo nada usual si observamos los resultados en bolsa de los demás equipos.

Pero "no todo el monte es orégano". El sabio refranero español nos sirve para definir lo que deben de pensar en estos momentos millones de seguidores reds. Como todo en economía, la salida a bolsa del Manchester presentaba unos riesgos bastante altos que, antes o después, acaban teniendo su efecto. Desde su OPV (operación por la que sale a bolsa), el equipo inglés se convertía en un negocio en toda regla, dejando abierta la posibilidad de que un multimillonario con muchos cheques en blanco y pocas cosas que hacer, decidiera jugar a ser presidente de un club.

A principios de 2006, apareció la figura de Malcolm Glazer, americano de 76 años, número 584 en el top Forbes y propietario de otro equipo de fútbol, los Bucaneros de Tampa Bay, en Estados Unidos. De un plumazo se convirtió en dueño y señor del Manchester United, haciéndose con el 97,3% de las acciones del club. Tras más de once años en bolsa, el Manchester ha pasado a convertirse en una más de las muchas empresas que dirije Glazer.



Esta "apropiación" del club por parte de un "extraño", que ni tan siquiera ha pisado Old Trafford, movilizó a los hinchas del Manchester. “El temor de los aficionados es que, de cierto modo, Glazer robe el alma de los legendarios red devils; que el United pase de ser una religión de masas a un negocio más". Es solo uno de los miles de comentarios que siguen apareciendo en Internet para resumir el sentimiento de la hinchada. Pero quienes se manifestaron ante las oficinas del banco de inversión JP Morgan (empresa que ayudó a Glazer en la operación) con carteles de "Manchester: not for sale", olvidaban que su equipo llevaba vendiéndose desde 1994, momento en que todo el mundo estaba de acuerdo en un proyecto que hoy se demoniza. Entonces no se levantó la voz, nadie se opuso... ahora se pagan las consecuencias.

- Razones para el salto

La razón de acudir a bolsa es, habitualmente, obtener financiación para emprender nuevos y mayores proyectos. Resulta tentador pensar en los beneficios a corto plazo que se pueden obtener con una salida a bolsa pero, a la larga, la mayoría de analistas coinciden en señalar el poco éxito que tienen estos proyectos.

Si hablamos desde el punto de vista del inversor, se puede decir que los clubes de fútbol presentan demasiados riesgos. El negocio del fútbol se define por su volatilidad, y en sus subidas y bajadas intervienen factores incomprensibles para el resto de las empresas. El mercado del fútbol es muy sensible a las noticias puntuales, pudiendo bajar un valor por, por ejemplo, la lesión de un jugador, como ocurrió con el Newcastle y Alan Shearer.

A pesar de esto, si usted se decide apostar por un "valor futbolístico", pruebe suerte en equipos grandes pues, ante un descalabro deportivo, son los únicos capaces de salvar medianamente la situación mediante el famoso "merchandising" o los derechos de televisión. En este sentido el inversor debe plantearse varias cosas antes de aventurarse en un club. Primero deberá examinar las cuentas del equipo y valorar el sueldo de los jugadores, la duración de sus contratos, el precio de los abonos y entradas, etc. Si todo esto le convence habrá que pasar a estudiar la situación deportiva y sus expectativas. Además deberá tener en cuenta que la única forma que tendrá de ganar dinero será la revalorización de su acción, pues esperar dividendos de un equipo de fútbol es casi una utopía (un equipo siempre preferirá invertir sus beneficios en nuevos jugadores que en sus inversores). Por esta razón estudiar su "proyecto de futuro" será esencial.

La principal ventaja que trae para los hinchas la entrada en bolsa de su equipo es la claridad. Como toda empresa que cotice, los clubes en bolsa deben rendir cuentas al organismo pertinente, con lo cual se elimina toda sospecha de "oscurantismo", algo muy común en el fútbol actual. La firma de un precontrato para el traspaso de Beckam al Barca, hace ya unos años, le supuso al Manchester un tirón de orejas al enterarse antes la prensa que el mercado. Si estás en bolsa, tienes que funcionar de forma transparente.

Pero si no puede costeárselo, consuélese sabiendo que los resultados del domingo también influyen en sus acciones, aunque sean pocas las que tenga. Eso por lo menos afirma un estudio sobre el impacto de los resultados futbolísticos en el ánimo de los inversores.El fútbol, por lo tanto, funciona mejor en los estadios, entre sus aficionados, donde hay realmente que disfrutarlo.

Las aventuras futboleras en el parqué suelen tener un final incierto. Se puede intentar, sí, y siempre habrá quien se atreva, bien por intrepidez o por "amor a unos colores", pero lo cierto es que la historia demuestra que el fútbol no es rentable en bolsa. Ya se sabe, mezclar negocio y placer nunca fue una empresa rentable...
 
La clave está en el micro
El colegiado Graham Poll ha desatado en Inglaterra una auténtica tempestad con su supuesta frase a los blues, durante su partido contra el Tottenham. Tras caer derrotados por 2-1, y según el lateral Ashley Cole, Poll se despidió con un contundente "necesitabais una lección".

Y no es que Mourinho necesite mucho para entrar en polémica, pero esta vez se lo han puesto demasiado fácil. “Nos ha arbitrado dos partidos y hemos sumado un punto...”- comentó al poco de acabar el encuentro. Desde la Federación están estudiando una posible sanción por estas declaraciones.

Pero la historia comenzó mucho antes de la ya famosa frase. Durante el partido, Graham Poll amonestó a seis jugadores del Chelsea, además de expulsar a su capitán, John Terry, por doble amarilla. Esto no sentó muy bien a los blues, y mucho menos a Cole que, después del partido afirmaba que “tiene que ver con el club que más cosas gana. El Chelsea no es un club sucio. Esto es una locura. Tenemos que mantenernos unidos, olvidar este partido y centrarnos en ganar el siguiente. En el Arsenal pasaba lo mismo".



Sin duda, en Stamford Bridge han escocido mucho los dos goles con que los Hotspurs remontaban el derbi londinense. Acostumbrados a ganarlo casi todo, en el barrio rico de Londres esta derrota duele en un doble sentido, pues no solo ven herido su orgullo, sino que además dejan al Manchester como líder en solitario.

Si a todo este maremagno le unimos el supuesto “incentivo” de Graham Poll, nos aparecen unas declaraciones que sin duda traerán mucha cola. De hecho el jefe de árbitros ingleses, Keith Hackett, ratificaba sus “serias dudas de que uno de los más experimentados y valorados árbitros” hubiese podido hacer comentarios de ese tipo. Además, anunciaba que la FA estudiará el caso y tomará medidas.

Recordemos que Graham Poll, aun a pesar de tener más de 25 años de experiencia arbitral, se hizo tristemente famoso en el último mundial de Alemania. Durante el partido Croacia – Australia, el inglés enseñó tres tarjetas amarillas al mismo jugador croata, y solo a la tercera lo expulsó.



Sin embargo, y a pesar de este incidente, es difícil pensar que un árbitro de esta categoría se atreva a decir la frase de la que se le acusa. Máxime cuando desde hace un tiempo, todos los árbitros de la Premier llevan incorporados un micrófono para comunicarse con el cuarto árbitro. Aunque de verdad lo pensase, resulta extraño que con tantos años de experiencia, el inglés no se diese cuenta del error que estaba cometiendo.

Por su parte Poll niega haber hecho tales afirmaciones, con lo cual el asunto se convierte en la palabra de Cole contra la del colegiado. Quizás el micrófono pueda echar una mano, pero lo cierto es que resulta extraño ver un caso de este tipo en la Premier. Si por algo se caracteriza la liga inglesa es por el respeto a los colegiados dentro del campo, y problemas como éstos no hacen más que dañar la imagen de la liga más limpia de Europa.


 
Los apuros de nuestro Liverpool
Final de la Champions League. 0-3 al término de la primera parte. La gloria era del Milan, pero enfrente no había cualquier equipo. Tres goles seguidos y un espléndido Dudek en los penaltis firmaron la tercera Liga de Campeones de los reds. España entera iba con el Liverpool. Dos años después muchas cosas han cambiado.

Siempre he sentido una gran simpatía por el Liverpool. Mucho antes de que los reds fuesen el equipo de moda en Europa, ya andaba yo silbando el You´ll never walk alone, soñando con poder vivir en directo un partido en Anfield.

Y es que el Liverpool es un equipo simpático, de los que suelen caer bien. Además, estos últimos años se ha convertido en “nuestro”, de todos los españoles. ¿Recuerdan la rojigualda que plantó Josemi en la celebración de la Champions? Nunca sentí tanto orgullo por la victoria de un equipo extranjero en Champions…

La cuestión es que, poco a poco, la magia del Liverpool español se va apagando. Los días de gloria se ven cada vez más lejos, mientras el ciclo de Benítez va caducando. Aunque el madrileño siga confiando en su espina dorsal española (Reina, Xabi Alonso Y Luis García), lo cierto es que en tan solo nueve jornadas de Premier, los reds están ya a 11 puntos de los inalcanzables Manchester y Chelsea. La última derrota en el Teatro de los sueños, de las que escuecen de verdad, deja a los de Benítez en una posición delicada, ya no solo por resultados, sino también por juego.



Aunque en Champions los de Rafa se mantienen bien (en un grupo fácil, todo hay que decirlo), la cosa no pinta bien para los reds y, por si no fuera poco, su buque insignia, Steve Gerrard, se sale de tiesto afirmando que no está contento con el papel que tiene dentro del campo.

Hoy, contra el modesto Reading, el Liverpool tiene la opción de redimirse ante su público. La Carling Cup llama mucho la atención al técnico madrileño, que ve en esta copa un tabla de salvación para el equipo. Con la reaparición del veterano Robbie Fowler, el Liverpool pretende dar el primer paso para recuperar el tiempo perdido.

Desde España, deseamos toda la suerte del mundo a un equipo al que todos tenemos cariño. Sin duda, y por muy abajo que estén en la tabla, las 45.400 gargantas de Anfield harán tronar Liverpool, y es que este equipo will never walk alone.

 
La UEFA endurece su postura ante el racismo

El defensor del Wisla Nikola Mijailovic fue sancionado por la FIFA por haber tenido una actitud racista con Benny Mccarthy del Blackburn.

Nikola Mijailovic, defensor serbio del Wisla de Cracovia, fue sancionado por la FIFA con cinco partidos de suspensión por actitudes racistas hacia el delantero sudafricano Benny Mccarthy, del Blackburn Rovers inglés.

La FIFA ha decidido sancionar el jueves a Mijailovic tras una investigación realizada por su cuerpo disciplinario tras estudiar la queja remitida por el conjunto inglés y el informe facilitado por el árbitro del encuentro.

"El racismo va contra el principio del juego limpio y presenta una seria amenaza al deporte y a sus valores éticos", señaló el cuerpo disciplinario de la FIFA.

Mijailovic, por su parte, tiene hasta el próximo lunes 30 de octubre para apelar esta decisión.

En este tema, la FIFA ha avanzado mucho en los últimos tiempos. El año pasado, en agosto, publicó un paquete de medidas por el que se aumenta de tres a cinco partidos la sanción obligatoria para un futbolista 'que insulte la dignidad humana de una persona o grupo, ya sea por causas de su color de piel, raza, origen étnico o religión'.
Además, los equipos cuyos seguidores defiendan una conducta racista o discriminatoria se enfrentarán a una multa mínima de 19.000 euros. Para casos más serios, la FIFA contempla en su página web que se podrían adoptar otros castigos como obligar a los clubes a jugar encuentros a puerta cerrada.

El organismo también señala que cualquier tipo de propaganda de ideas extremistas puede acarrear la pérdida automática de un partido, la deducción de puntos o la descalificación de una competición.

Mano dura, por lo tanto, para evitar actitudes que no benefician en nada a este deporte.
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Desde 1940 hablando español en la Premier

Las entradas se siguen vendiendo para el próximo partido entre Inglaterra y España. En el estadio 76.000 espectadores rugirán animando a los ingleses. A la vez, una extraña sensación se apoderará de varios jugadores de la Premier. La armada española nunca se hundió. España sigue en Inglaterra.

Cuando los dos equipos salten al viejo Old Trafford, muchos compañeros de equipo se cambiarán de camisetas. Hoy en día estamos acostumbrados a ver estrellas españoles jugando para los mejores equipos de la Premier. Cesc Fabregas en el Arsenal, Alonso, García y Reina en Liverpool y Arteta en el Everton, son solamente algunos ejemplos.



¿Pero quién fue el primer español en aterrizar en las islas para jugar al fútbol? En realidad los españoles llevan jugando en la Liga inglesa desde los años 40.

Emilio Aldecoa, un republicano que llegó a jugar un partido con la selección española, llegó a Inglaterra como un refugiado de la Guerra Civil española en 1937. Se unió al Wolverhampton Wanderers en 1943, e incluso terminó la temporada como el máximo goleador del equipo.

En la temporada 1945-46 fue fichado por el Coventry City, marcando en su debut en casa ante el Portsmouth. Volvió a España en 1947 con un muy buen cartel, lo cual le permitió jugar conn el Athletic de Bilbao, Valladolid, Barcelona y Sporting de Gijón



José Gallego, otro republicano, firmó por el Brentford, de la First Division, en la temporada 46/47. Jugó seis partidos en dos temporadas, aunque no llegó a ver portería.

También han sido muchos los jugadores que han seguido el camino contrario, viajando de Inglaterra a España, desde que, en 1979, Laurie Cunningham fichara por el Real Madrid, proveniente del West Bromwich. En los siguientes años Peter Barnes fichó por el Real Betis procedente del Leeds y Kevin Richardson voló desde Charlton hasta San Sebastián, donde firmó por la Real Sociedad.

Más recientes son los fichajes de Steve McManaman, que fuecampeón de Liga de Campeones con el Real, además de David Beckham, Michael Owen y Jonatán Woodgate, todos firmados por el equipo blanco.

Sin duda, la experiencia de Emilio Aldecoa sentó cátedra en el fútbol español. Ahora nuestras estrellas triunfan en Inglaterra, y parte de culpa la tiene este intrépido vasco.

 
Hooligans, o la consecuencia de una cultura violenta
Siempre se habla de los hooligans, pero muy poca gente los conoce. Se los teme por su violencia, pero ¿de dónde viene ese afán por destruir? Ahora, el cine nos ha permitido acercarnos algo más al mundo de las gradas en Inglaterra.

Conseguí ver hace unos días una película que, por su temática, me interesaba bastante y llevaba persiguiendo un tiempo. Se trata de “Hooligans”, un film de la directora Lexi Alexander, que tiene como principal aliciente la actuación del famoso Frodo del Señor de los Anillos, Elijah Wood.

La película narra la historia de un joven americano que, por una serie de circunstancias, acaba enrolado en un grupo de hools, concretamente los del West Ham United. La violencia domina a esos chavales cuya vida se reduce a pegar, a quien sea, cuando sea y por la razón que sea. Odio. Esa es la palabra que define a estos grupos que, en mi opinión, son una de las mayores lacras del fútbol inglés. Pero ese odio no es tanto hacia los demás equipos, sino a ellos mismos. Se odian porque fuera del campo no son nadie; sin sus amigos detrás son nulos, inexistentes.



El fútbol inglés es, en todos los sentidos, extremo. Lo es en su belleza, en la garra con la que se juega, en cómo se viven los partidos y, por desgracia, en las consecuencias de quienes utilizan el nombre de su equipo para aliviar sus instintos asesinos. No es un “aficionado radical” el que destroza la cara a un rival por el hecho de llevar una bufanda distinta a la suya; eso tiene otro nombre: delincuente. Y como muestra solo un extracto de un artículo escrito por un hool, precisamente de los hammers: “I'm violent. I know it's wrong (…) But when I get my fist into some poor bastard's face, I think, aw fuck it, this is war!”. Esto solo lo puede escribir un enfermo.

Conozco a muchos “aficionados radicales” (españoles), que no merecen ser comparado con esta clase se gente (otros sí, por supuesto). Aficionados de verdad, que pierden muchas horas y dinero para animar a su equipo del alma, y que no buscan la violencia gratuita. El fútbol sin rivalidad desaparecería y los piques entre aficiones hacen del fútbol el deporte más bonito del mundo, pero de ahí a la violencia por la violencia hay un gran paso.

Nunca acabarán con ellos, porque dementes siempre habrá, pero avanzaríamos más si nos diésemos cuenta de que el problema no está en las gradas, sino mucho más atrás. Un hooligan, como se demuestra en la película, no aparece por arte de magia, sino que crece en una cultura violenta (y la inglesa lo es) que incita a resolver las cosas a puñetazos.
 
Novato... ¡Preséntese!
José María Malo de Molina, ese soy yo, un proyecto de periodista de tan solo veinte años. Estudio en una universidad madrileña y, como habréis supuesto por el nombre del blog, el fútbol es mi religión. ¡Qué poco original! – dirán algunos… Pues sí, para qué os voy a engañar. Siempre he pensado que si todos los españoles con esta enfermedad pusiésemos en nuestro trabajo la misma ilusión que ponemos en la pelotita, seríamos de largo la primera potencia mundial (o no…).

La cuestión es que, dentro de los amantes del fútbol, yo me considero un nostálgico. No viví el fútbol de los 60, 70 u 80 (mi primer recuerdo futbolístico es el golazo de Nayim en la Recopa), pero cuando veo vídeos y mi abuelo me recita de carrerilla las alineaciones de los grandes, algo me dice por dentro que aquello era otro mundo. Al fútbol se jugaba para defender una camiseta, unos colores, una forma de vida. En años complicados el orgullo de poder cantar tu himno a los cuatro vientos era superior a todas las cosas. La lealtad a un escudo, a una ciudad… Todo eso se está olvidando.

El fútbol moderno tiene ya poco de romántico. Importa más qué estrellita va a jugar de titular que cuántos sufridos hinchas se van a cruzar el país para ver a su equipo. Los jugadores marcan goles y tiran la camiseta al suelo, y eso por no hablar de sus contratos millonarios y todos los carroñeros que se mueven a su alrededor. ¿Dónde está el honor?, ¿en qué campo se nos quedó el orgullo de defender al equipo de nuestra ciudad?

Si queda alguna esperanza de recuperar algo de lo perdido, esa está en Inglaterra. Allí se juega distinto y se siente el fútbol de forma diferente. El fútbol es, para ellos, un juego de caballeros, una forma de vivir. Nadie simula una caída y se aplaude al que juega bien (todavía recuerdo la ovación que se llevó el Madrid en Manchester hace unos años). Cuando juega su selección el país se paraliza, da igual el rival. En definitiva, la Premier League es, en estos momentos, el templo mundial del fútbol, dónde todos los amantes de este deporte deberíamos acudir para tomar ejemplo. Pero, por desgracia para mí, he tardado demasiado tiempo en darme cuenta de que ésta, y no la española como muchos quieren vender, es la mejor liga del mundo.

Desde aquí os propongo un viaje por los campos ingleses. No se mucho, lo admito, de ahí este blog. Pretendo descubrir esa apasionante liga con vosotros y de paso aprender un poquito de inglés, que nunca viene mal… ¿me acompañáis?