Tallas y más tallas
Ya sabía yo que cuando el otro día contesté a las nuevas cinco sobre las compras me dejaba algo... el tema de las tallas.
Ayer me dio por ir a comprarme unos pantalones. Primero pensé en comprar unos que fueran bien para entrevistas de trabajo (vale, no me sale ninguna entrevista, pero tú imagínate que me sale y no tengo nada decente que ponerme!). Luego pensé que para las hipotéticas entrevistas (en mis sueños son miles, todas las empresas se mueren por contratarme) ya tenía una faldita muy mona que me sacaría del apuro. Así que me fui a comprar unos pantalones sin más, para salir, por ejemplo, que sólo llevo vaqueros.
Lo primero es que odio que la gente me confunda con una dependienta. Vale, debo de ser de las únicas tontas que se molestan en doblar la ropa después de mirarla, pero eso no es motivo suficiente para que me vengan a mí todas a decirme: "oye, lo teneis en color blanco?"... "y yo qué sé, mona". Poco más y me obligan a meter el bajo de unos pantalones allí mismo...
El caso es que vi unos pantalones que me gustaban. Bueno, no eran nada del otro mundo, pero como eran en plan deportivo pensé que me vendrían muy bien para salir a dar caminatas y eso (de "pantalones para entrevista de trabajo" pasé a "pantalones para salir" y de ahí a "pantalones para caminar"). Pues yo, como no llevo muy bien eso de elegir la talla "a ojo", cogí la que creía recordar que era mi talla. Que tampoco estaba segura, porque cada vez que me compro algo es una distinta (aunque sea la misma tienda), pero bueno. Total, que cogí tres tallas, la que yo pensaba que llevaba, una menor y otra mayor. Obviamente, no acerté ni una. Así que volví para fuera y cogí la que tenía que ser la definitiva, o si no ya lo daba por perdido. Y funcionó, ésta ya me servía. Claro, de largo no, porque no sé por qué se empeñan en que las mujeres medimos un metro ochenta, siempre me sobra pernera como para hacer otros pantalones, qué fastidio!
En fin, el caso es que me dio por pensar en cómo ha evolucionado el tema de las tallas. Cuando tenía 18 años llevaba una talla. Después, una talla diferente. Y ahora, 4 tallas diferentes! (y ni he adelgazado ni leches, habré incluso ensanchado un poco, que con 18 años una todavía se está formando y esas cosas) Vamos, que a mí me da igual una que otra, pero el caso es que nunca sabes qué talla buscar. Cuando te preguntan en alguna tienda "y qué talla usas?", tú dices: "ni ideaaaa, cada día las tallas son distintas!!"
A mí esto me parece un vano intento de que la mujer se crea más "guay" porque "llevo la talla 34, joer, estoy como una sílfide", cuando en realidad esta 34 es la 38 de toda la vida (más o menos, así a ojo, no soy profesional en esto, jeje). Yo creo que lo hacen para vender más, para llenar el ego de la mujer y que ésta se lleve cualquier prenda (aunque le quede fatal), sólo por tener el gusto de decir "ay, tíiiiiiiia, que llevo la talla 36!!".
Me resulta indignante, la verdad. Que se han creído que somos tontas, vamos!
Ayer me dio por ir a comprarme unos pantalones. Primero pensé en comprar unos que fueran bien para entrevistas de trabajo (vale, no me sale ninguna entrevista, pero tú imagínate que me sale y no tengo nada decente que ponerme!). Luego pensé que para las hipotéticas entrevistas (en mis sueños son miles, todas las empresas se mueren por contratarme) ya tenía una faldita muy mona que me sacaría del apuro. Así que me fui a comprar unos pantalones sin más, para salir, por ejemplo, que sólo llevo vaqueros.
Lo primero es que odio que la gente me confunda con una dependienta. Vale, debo de ser de las únicas tontas que se molestan en doblar la ropa después de mirarla, pero eso no es motivo suficiente para que me vengan a mí todas a decirme: "oye, lo teneis en color blanco?"... "y yo qué sé, mona". Poco más y me obligan a meter el bajo de unos pantalones allí mismo...
El caso es que vi unos pantalones que me gustaban. Bueno, no eran nada del otro mundo, pero como eran en plan deportivo pensé que me vendrían muy bien para salir a dar caminatas y eso (de "pantalones para entrevista de trabajo" pasé a "pantalones para salir" y de ahí a "pantalones para caminar"). Pues yo, como no llevo muy bien eso de elegir la talla "a ojo", cogí la que creía recordar que era mi talla. Que tampoco estaba segura, porque cada vez que me compro algo es una distinta (aunque sea la misma tienda), pero bueno. Total, que cogí tres tallas, la que yo pensaba que llevaba, una menor y otra mayor. Obviamente, no acerté ni una. Así que volví para fuera y cogí la que tenía que ser la definitiva, o si no ya lo daba por perdido. Y funcionó, ésta ya me servía. Claro, de largo no, porque no sé por qué se empeñan en que las mujeres medimos un metro ochenta, siempre me sobra pernera como para hacer otros pantalones, qué fastidio!
En fin, el caso es que me dio por pensar en cómo ha evolucionado el tema de las tallas. Cuando tenía 18 años llevaba una talla. Después, una talla diferente. Y ahora, 4 tallas diferentes! (y ni he adelgazado ni leches, habré incluso ensanchado un poco, que con 18 años una todavía se está formando y esas cosas) Vamos, que a mí me da igual una que otra, pero el caso es que nunca sabes qué talla buscar. Cuando te preguntan en alguna tienda "y qué talla usas?", tú dices: "ni ideaaaa, cada día las tallas son distintas!!"
A mí esto me parece un vano intento de que la mujer se crea más "guay" porque "llevo la talla 34, joer, estoy como una sílfide", cuando en realidad esta 34 es la 38 de toda la vida (más o menos, así a ojo, no soy profesional en esto, jeje). Yo creo que lo hacen para vender más, para llenar el ego de la mujer y que ésta se lleve cualquier prenda (aunque le quede fatal), sólo por tener el gusto de decir "ay, tíiiiiiiia, que llevo la talla 36!!".
Me resulta indignante, la verdad. Que se han creído que somos tontas, vamos!
Comentario:
Está claro que tienen que sacar una talla "elena" para que se adapte a tí, jeje. Es broma. No, es cierto, la ropa no sé para quién la hacen, si para los hijos del sastre o qué. Yo siempre que compro un pantalón, tengo que decirle a mi madre que me arregle los bajos, o la cintura, o quitar un poco de la entrepierna porque tira de ahí... nunca, sin exagerar, nunca están bien del todo. Luego cojo uno con menos talla y sí, perfecto. Pero claro, me queda corto, jeje. Y no voy a ir por ahí con esas pintas.
¿Así que te confunden con una dependienta?. Pues mira, tú les cobras la ropa.. y te sacas un dinerito, jeje. Luego los de la tienda se volverán locos viendo que falta ropa. Y tú en casa contando el dinero, jijiji...
Seguro que lo que te compraste te quedó bien. ¿Ya los luciste por las calles de Gijón?.
¿Así que te confunden con una dependienta?. Pues mira, tú les cobras la ropa.. y te sacas un dinerito, jeje. Luego los de la tienda se volverán locos viendo que falta ropa. Y tú en casa contando el dinero, jijiji...
Seguro que lo que te compraste te quedó bien. ¿Ya los luciste por las calles de Gijón?.
Comentario:
Muy buen post..jejejej... me encanta saber estas pekeñas cosas que hacen la vida mas vivible.. y comprate ropa... que la entrevista la tienes antes de un mes
besos
besos





