Mañana será un nuevo punto de partida. No podré negarlo; ni aunque golpee con fuerza el amanecer. Ni aunque te engañé con el diablo. Jamás. Mayo siempre tendrá 31 días y 500 noches. En realidad tampoco me importa; mientras sepa que tú me estás esperando, no perderé el sentido. Incluso ahora que el cielo de Madrid empieza a cubrirse por una nube rojiza, de mariposas envenenadas. Incluso así, no puedo permitírmelo.
Llevo días con la maleta preparada, sentado en la acera, con el sol dándome la espalda; como si pudiera olvidarme. Justo como tú me encontraste. A mi lado juegan un par de chiquillos, sus madres no les hacen demasiado caso. Creó ver un camión, al fondo, subiendo la Castellana; pero tampoco me hagas mucho caso, tengo los ojos cansados de imaginarte.
Espérame un poco más, por favor. Después de todo, when you look into my eyes, yo vuelvo a ser feliz.





