EL AMOR ES UNA GRAVE ENFERMEDAD MENTAL. -PLATON-
Abrí este blog en un momento un poquillo oscuro del año pasado. Llevaba un año casada y aunque habíamos planeado lo contrario, ese momento no era bueno para traer un bebé al mundo. Había que posponerlo y yo me sentía muy triste.
Lo cierto es que uno de mis pensamientos más recurrentes el día de la boda era el de sentirme con libertad absoluta para tener un hijo y, a la vez, con la obligación absoluta de tenerlo algún día.
Es decir, un embarazo por sorpresa ya no iba a ser un drama, pero encontrar el momento idóneo para ello... eso si que iba a ser un drama.
Cuando a principios del año 2004 hablamos del tema, yo me ví sorprendida totalmente porque no hacía tantos meses que él me había comentado que le daba yuyu... Yo no me había ni planteado el tema de un bebé todavía, pero comencé a hacerlo. Se ve que él ya tenía ganas y yo... bueno, alguna si que tenía, pero poca cosa...
La obra de la casa nueva comenzó casi por sorpresa y decidimos aplazar el embarazo para cuando se terminase. Como las cosas de palacio van despacio, y yo ya tenía dentro el gusanillo, empecé a sentirme mal. Mi cuerpo estaba preparado para un bebé, me lo pedía... y mi mente también... Lo pasé realmente mal hasta que de nuevo se reabrió el debate infantil entre nosotros y él me comentó que lo había estado pensando y que quizá era demasiado tiempo esperar a terminar la casa...
Hoy he encontrado esto en un blog:
"Como sabes, yo tuve mi primer hijo hace 20 años, el segundo hace quince, y otros dos "asimilados" hace siete, lo que suman cuatro lebreles, tres de ellos en plena revolución erotico/hormonal, también llamada adolescencia (15,16 y 17 años, respectivamente)...
Además del maravilloso "milagro de la vida", cuya sola mención humedece tus sensibles lacrimales, algunos otros no menos emocionantes temas a los que te tendrás que enfrentar en los próximos 30 o 40 años son:
1.- Multitud de noches de insomnio - Algunas por que llora, otras porque esta malito, otras porque te preocupa su futuro, otras porque no sabes como vas a conseguir dinero para: a)comida b)vestido c)educación d)viajes de estudios e)carísimas marcas de ropa, calzado, ordenadores, videojuegos... , y las más de las veces porque no sabes si estás haciendo las cosas bien o eres una mierda de padre...
2.- Completa renuncia, para siempre jamás, (excepto escasas y esporádicas huidas llenas de sentimiento de culpabilidad), a la vida de pareja tal y como se había entendido hasta la fecha... Se acabaron los fines de semana románticos, las escapadas inesperadas sin planificación, los días ociosos sin horarios ni responsabilidades, las mañanas lujuriosas de desayunos en la cama y, por supuesto, las noches de gozosa ebriedad parrandera, a las que tan aficionado eras en tu juventud.
3.- Unos pocos y pequeños "accidentes domésticos". Como ejemplo, te pongo los míos: Rotura de oreja de un hermanito con un coche metálico, atravesamiento de pierna con un dardo de otro hermanito (ese eras tu), deglución de goma de borrar, ingestión de contenido de un biberón de muñeca... o los de mis hijos: Rotura de clavícula, Rotura de brazos (en tres ocasiones), cortes en la cara por rotura de cristal con la nariz, introducción de chincheta en fosa nasal izquierda, introducción de hueso de aceituna en fosa nasal derecha, infección de uña con arrancamiento traumático en unidad de urgencias, atropello de bicicleta con brechas variadas....
4.- Enorme responsabilidad, más pesada que una losa, cuanto te das cuenta día a día de que hay una persona que depende absolutamente de ti, y no solo eso, sino que a medida que pasa el tiempo, te vas convirtiendo en su héroe indiscutible, alguien inteligentísimo, fuerte, valiente y honrado que todo lo hace bien... Afortunadamente, eso no dura toda la vida, sino que de ahí se pasa a:
5.- Absoluta incomprensión por tu parte del proceso que lleva a tu hijo, desde la situación anterior, justamente a la contraria, pues pasas a ser, para él, alguien intransigente, anticuado, incapaz de entenderle, y, por supuesto, absolutamente egoísta y ocupado solo en tus cosas y nunca jamás por sus preocupaciones e inquietudes.
6.- Y a todas las gozosas celebraciones de: Bautizos, cumpleaños, comuniones, confirmaciones, graduaciones, bodas... hermosas fiestas en las que lo único que harás será pagar la comida a un montón de indeseables que además te criticarán por lo rata que eres, lo mala que es la comida, lo cutre que es el restaurante, etcétera.
Pero alégrate, hermano, que no todo es malo. Luego, de mayores, te dan muchas alegrías y satisfacciones. Cuando la manchita de 6 mm. mida un metro ochenta se hará un piercing en el ombligo, un tatuaje en la nalga y no parará de sacar suspensos y de pedirte dinero, y serás muy feliz por ello..."
Y no pude por más que reirme e imaginarme a mi en situaciones similares. No sé si estoy preparada para un embarazo y un bebé. Supongo que nadie lo está nunca por mucho que tu reloj biológico esté dando continuamente campanadas... ¿Cómo puedo decir que no tengo miedo si sólo pensarlo me tiembla la oreja derecha? Sería una peazo mentirosa...
Y aún así tengo ganas de que se pasen ya estos meses hasta que me quede y poder ir a la farmacia a hacerme la prueba y no saber cómo coño decirle a mi marido que va a ser padre...
De ahí el título del post: "grave enfermedad mental" que te hace hacer cosas que en estado "normal" no harías, añadiría yo...
Lo cierto es que uno de mis pensamientos más recurrentes el día de la boda era el de sentirme con libertad absoluta para tener un hijo y, a la vez, con la obligación absoluta de tenerlo algún día.
Es decir, un embarazo por sorpresa ya no iba a ser un drama, pero encontrar el momento idóneo para ello... eso si que iba a ser un drama.Cuando a principios del año 2004 hablamos del tema, yo me ví sorprendida totalmente porque no hacía tantos meses que él me había comentado que le daba yuyu... Yo no me había ni planteado el tema de un bebé todavía, pero comencé a hacerlo. Se ve que él ya tenía ganas y yo... bueno, alguna si que tenía, pero poca cosa...
La obra de la casa nueva comenzó casi por sorpresa y decidimos aplazar el embarazo para cuando se terminase. Como las cosas de palacio van despacio, y yo ya tenía dentro el gusanillo, empecé a sentirme mal. Mi cuerpo estaba preparado para un bebé, me lo pedía... y mi mente también... Lo pasé realmente mal hasta que de nuevo se reabrió el debate infantil entre nosotros y él me comentó que lo había estado pensando y que quizá era demasiado tiempo esperar a terminar la casa...
Hoy he encontrado esto en un blog:
"Como sabes, yo tuve mi primer hijo hace 20 años, el segundo hace quince, y otros dos "asimilados" hace siete, lo que suman cuatro lebreles, tres de ellos en plena revolución erotico/hormonal, también llamada adolescencia (15,16 y 17 años, respectivamente)...
Además del maravilloso "milagro de la vida", cuya sola mención humedece tus sensibles lacrimales, algunos otros no menos emocionantes temas a los que te tendrás que enfrentar en los próximos 30 o 40 años son:
1.- Multitud de noches de insomnio - Algunas por que llora, otras porque esta malito, otras porque te preocupa su futuro, otras porque no sabes como vas a conseguir dinero para: a)comida b)vestido c)educación d)viajes de estudios e)carísimas marcas de ropa, calzado, ordenadores, videojuegos... , y las más de las veces porque no sabes si estás haciendo las cosas bien o eres una mierda de padre...
2.- Completa renuncia, para siempre jamás, (excepto escasas y esporádicas huidas llenas de sentimiento de culpabilidad), a la vida de pareja tal y como se había entendido hasta la fecha... Se acabaron los fines de semana románticos, las escapadas inesperadas sin planificación, los días ociosos sin horarios ni responsabilidades, las mañanas lujuriosas de desayunos en la cama y, por supuesto, las noches de gozosa ebriedad parrandera, a las que tan aficionado eras en tu juventud.
3.- Unos pocos y pequeños "accidentes domésticos". Como ejemplo, te pongo los míos: Rotura de oreja de un hermanito con un coche metálico, atravesamiento de pierna con un dardo de otro hermanito (ese eras tu), deglución de goma de borrar, ingestión de contenido de un biberón de muñeca... o los de mis hijos: Rotura de clavícula, Rotura de brazos (en tres ocasiones), cortes en la cara por rotura de cristal con la nariz, introducción de chincheta en fosa nasal izquierda, introducción de hueso de aceituna en fosa nasal derecha, infección de uña con arrancamiento traumático en unidad de urgencias, atropello de bicicleta con brechas variadas....
4.- Enorme responsabilidad, más pesada que una losa, cuanto te das cuenta día a día de que hay una persona que depende absolutamente de ti, y no solo eso, sino que a medida que pasa el tiempo, te vas convirtiendo en su héroe indiscutible, alguien inteligentísimo, fuerte, valiente y honrado que todo lo hace bien... Afortunadamente, eso no dura toda la vida, sino que de ahí se pasa a:
5.- Absoluta incomprensión por tu parte del proceso que lleva a tu hijo, desde la situación anterior, justamente a la contraria, pues pasas a ser, para él, alguien intransigente, anticuado, incapaz de entenderle, y, por supuesto, absolutamente egoísta y ocupado solo en tus cosas y nunca jamás por sus preocupaciones e inquietudes.
6.- Y a todas las gozosas celebraciones de: Bautizos, cumpleaños, comuniones, confirmaciones, graduaciones, bodas... hermosas fiestas en las que lo único que harás será pagar la comida a un montón de indeseables que además te criticarán por lo rata que eres, lo mala que es la comida, lo cutre que es el restaurante, etcétera.
Pero alégrate, hermano, que no todo es malo. Luego, de mayores, te dan muchas alegrías y satisfacciones. Cuando la manchita de 6 mm. mida un metro ochenta se hará un piercing en el ombligo, un tatuaje en la nalga y no parará de sacar suspensos y de pedirte dinero, y serás muy feliz por ello..."
Y no pude por más que reirme e imaginarme a mi en situaciones similares. No sé si estoy preparada para un embarazo y un bebé. Supongo que nadie lo está nunca por mucho que tu reloj biológico esté dando continuamente campanadas... ¿Cómo puedo decir que no tengo miedo si sólo pensarlo me tiembla la oreja derecha? Sería una peazo mentirosa...
Y aún así tengo ganas de que se pasen ya estos meses hasta que me quede y poder ir a la farmacia a hacerme la prueba y no saber cómo coño decirle a mi marido que va a ser padre...
De ahí el título del post: "grave enfermedad mental" que te hace hacer cosas que en estado "normal" no harías, añadiría yo...
GRAAAAAACIASSSSS
Lo primer que quería decir en el día de hoy, osease today, es "gracias, gracias, gracias, thanks a lot, a todos los que leéis éstas tonteridas mías y además ¡me contestáis!"
Lo segun... pera, que voy a poner unos dálmatas pa adornar.. a verrrrr
uhmmmm... bueno, ya, pués eso, que digo que he estado un poquillo out todo el finde incluyendo el lunes pooooorque mi marío ha estado de descanso y ya se sabe que cuando uno descansa, el otro se cansa, así que me ha llevao al Carrefour ¡qué ilu! y al júrbol...
Uyyyyyy y en el júrbol casi salimos a leches... porque es que ¡hay que ver cómo está la gente de violentísima chica! Nosotras éramos cuatro mujeres de jugadores y ellas, las de la gresca, eran seis... Se nos sentaron justo en los asientos de atrás en las gradas... y por lo visto les molestaba que hablásemos entre nosotras... así que se dedicaban a decir en alto que vaya rollo de tías, que las teníamos fritas con nuestras tonterías... y que a ver si nos callábamos... Al principio ni caso, pero luego se pusieron a faltarnos y eso no! De eso nada monada!
"¡Están sin cepillar!" soltó una de las nuestras cuando un contrario le arreó un puñetazo a uno de los nuestros... "Sin cepillar estarán los vuestros" dijeron por allí arriba... "Qué femeninas que sóis..." nos picaban mientras ellas soltaban auténticas burradas por aquellas bocas llenas de sapos... Al árbitro lo ponían fino...
Por supuesto, iban a la última moda fashion... del mercadillo... y nosotras un poco mejor vestidas, vamos, vestidas normales... sin minifaldas de putón, botas de tacón de acero y hebillas, gorro de lana tipo Rocky... que era como iban ellas... ¡Qué coraje de mujeres! ¡Cuánta caña nos dieron hasta por nuestra ropa!
Ellas, provenientes de un pueblo del monte de Asturias y nosotras de la Cuenca minera (la única señoritinga de capital era yo). He de explicar que en la Cuenca tienen fama de tener muy mala leche y en la capital de ser muy pijos... Ambas cosas son ciertas, pero son tonterías que sirven como argumento para insultar y desacreditar...
Habíamos estado hablando de cosas de Oviedo y como habían estado con la oreja puesta, se pensaron que todas éramos de allí, así que sólo se les ocurrió soltar que "vaya cómo son las de Oviedo" , ante lo cual me di la vuelta con cara de diablo y le dije que lo repitiera... y a la maroma aquella no se le ocurre más que decirme "yo con usted no estaba hablando... bla, bla..."
Pa qué quies más... "¿que te crees más fisna por hablarme de usted?" y le dí la espalda para no escucharle la contestación...
"Que os metáis con el árbitro y no con los jugadores", nos gritaban desde atrás y yo me daba la vuelta y les explicaba que aquello no era más que un partido de fútbol que no iba a ninguna parte... y me daban la razón, pero senguían picándonos y riéndose como unas locas cuando hablábamos cosas entre nosotras como para hacer ruido y que no nos oyéramos... Vamos, mu mal rollo...
El partido se calentó, ellos perdían, nos hacían pila de faltas, parecía más un partido de rugby que de fútbol sala... Ellas también se calentaban, se pusieron tontas, nos faltaron más y más... "Si tanto molestamos y como llegásteis después, podéis poneros más arriba..." les dije educadamente "¿Y por qué no te tiras tu abajo?" me contestó una loba con retintínnnnnn...
Decidimos pasar del tema, hablar en bajo y rezar a que acabara el partido porque las veíamos como muy puestas en el arte del insulto y con ganas de pegar a alguien... Ganamos 3-1 y se fueron con el rabo entre las piernas, pero nos hicieron pasar mu mal rato...
Y es que a mi no me parece normal que hagan esas cosas y más delante de sus niños... que así saldrán luego... claro está!
Y tampoco creo justo que ser de la capital, de Oviedo, sea un estigma del que haya que avergonzarse... Es que vas a Gijón y como eres de Oviedo, no te tragan... en Avilés lo mismo y en la cuenca ni te digo... Yo no juzgo a nadie por el lugar del que proviene, tengo las mejores amigas en Gijón y pasé mi infancia en Avilés... Parece mentira que en el siglo en el que vivimos, aún puedan insultarte haciendo alusión al sitio donde vives... y que tú te sientas mal por ello... más que nada por el tono en el que te lo dicen y la indiferencia con que te tratan...
Y en cuanto al tema "baby", pués na, que ayer ya me acabé mis píldoras y a partir de hoy ya tengo que contar dos meses... Febrero y Marzo, y en Abril ponernos al temita... Ya tengo la leche de marras con Acido Fólico y ya me estoy empezando a cuidar mucho más... Tengo que esforzarme estos dos meses para bajar algo más de peso y encontrarme mejor... y es que la nutricionista me ha dado una cápsulas naturales de fibra que quitan la gana de comer dulces y eso... porque últimamente tenía mucha ansiedad de esta que te hace comer y claro, lo pasaba mal... Son inofensivas y me van muy bien, así que mira... una ayudita nunca viene mal...
Ayssss... que vida tan dura esta... ¡estoy harta de estudiar la organización de las Consejerías....! SOS... SOS... SOS...
Lo segun... pera, que voy a poner unos dálmatas pa adornar.. a verrrrr
uhmmmm... bueno, ya, pués eso, que digo que he estado un poquillo out todo el finde incluyendo el lunes pooooorque mi marío ha estado de descanso y ya se sabe que cuando uno descansa, el otro se cansa, así que me ha llevao al Carrefour ¡qué ilu! y al júrbol...Uyyyyyy y en el júrbol casi salimos a leches... porque es que ¡hay que ver cómo está la gente de violentísima chica! Nosotras éramos cuatro mujeres de jugadores y ellas, las de la gresca, eran seis... Se nos sentaron justo en los asientos de atrás en las gradas... y por lo visto les molestaba que hablásemos entre nosotras... así que se dedicaban a decir en alto que vaya rollo de tías, que las teníamos fritas con nuestras tonterías... y que a ver si nos callábamos... Al principio ni caso, pero luego se pusieron a faltarnos y eso no! De eso nada monada!
"¡Están sin cepillar!" soltó una de las nuestras cuando un contrario le arreó un puñetazo a uno de los nuestros... "Sin cepillar estarán los vuestros" dijeron por allí arriba... "Qué femeninas que sóis..." nos picaban mientras ellas soltaban auténticas burradas por aquellas bocas llenas de sapos... Al árbitro lo ponían fino...
Por supuesto, iban a la última moda fashion... del mercadillo... y nosotras un poco mejor vestidas, vamos, vestidas normales... sin minifaldas de putón, botas de tacón de acero y hebillas, gorro de lana tipo Rocky... que era como iban ellas... ¡Qué coraje de mujeres! ¡Cuánta caña nos dieron hasta por nuestra ropa!
Ellas, provenientes de un pueblo del monte de Asturias y nosotras de la Cuenca minera (la única señoritinga de capital era yo). He de explicar que en la Cuenca tienen fama de tener muy mala leche y en la capital de ser muy pijos... Ambas cosas son ciertas, pero son tonterías que sirven como argumento para insultar y desacreditar...
Habíamos estado hablando de cosas de Oviedo y como habían estado con la oreja puesta, se pensaron que todas éramos de allí, así que sólo se les ocurrió soltar que "vaya cómo son las de Oviedo" , ante lo cual me di la vuelta con cara de diablo y le dije que lo repitiera... y a la maroma aquella no se le ocurre más que decirme "yo con usted no estaba hablando... bla, bla..."
Pa qué quies más... "¿que te crees más fisna por hablarme de usted?" y le dí la espalda para no escucharle la contestación...
"Que os metáis con el árbitro y no con los jugadores", nos gritaban desde atrás y yo me daba la vuelta y les explicaba que aquello no era más que un partido de fútbol que no iba a ninguna parte... y me daban la razón, pero senguían picándonos y riéndose como unas locas cuando hablábamos cosas entre nosotras como para hacer ruido y que no nos oyéramos... Vamos, mu mal rollo...
El partido se calentó, ellos perdían, nos hacían pila de faltas, parecía más un partido de rugby que de fútbol sala... Ellas también se calentaban, se pusieron tontas, nos faltaron más y más... "Si tanto molestamos y como llegásteis después, podéis poneros más arriba..." les dije educadamente "¿Y por qué no te tiras tu abajo?" me contestó una loba con retintínnnnnn...
Decidimos pasar del tema, hablar en bajo y rezar a que acabara el partido porque las veíamos como muy puestas en el arte del insulto y con ganas de pegar a alguien... Ganamos 3-1 y se fueron con el rabo entre las piernas, pero nos hicieron pasar mu mal rato...
Y es que a mi no me parece normal que hagan esas cosas y más delante de sus niños... que así saldrán luego... claro está!
Y tampoco creo justo que ser de la capital, de Oviedo, sea un estigma del que haya que avergonzarse... Es que vas a Gijón y como eres de Oviedo, no te tragan... en Avilés lo mismo y en la cuenca ni te digo... Yo no juzgo a nadie por el lugar del que proviene, tengo las mejores amigas en Gijón y pasé mi infancia en Avilés... Parece mentira que en el siglo en el que vivimos, aún puedan insultarte haciendo alusión al sitio donde vives... y que tú te sientas mal por ello... más que nada por el tono en el que te lo dicen y la indiferencia con que te tratan...
Y en cuanto al tema "baby", pués na, que ayer ya me acabé mis píldoras y a partir de hoy ya tengo que contar dos meses... Febrero y Marzo, y en Abril ponernos al temita... Ya tengo la leche de marras con Acido Fólico y ya me estoy empezando a cuidar mucho más... Tengo que esforzarme estos dos meses para bajar algo más de peso y encontrarme mejor... y es que la nutricionista me ha dado una cápsulas naturales de fibra que quitan la gana de comer dulces y eso... porque últimamente tenía mucha ansiedad de esta que te hace comer y claro, lo pasaba mal... Son inofensivas y me van muy bien, así que mira... una ayudita nunca viene mal...
Ayssss... que vida tan dura esta... ¡estoy harta de estudiar la organización de las Consejerías....! SOS... SOS... SOS...





