Cambiando todo...
Todo ha cambiado desde hace dos semanas...
Casi por casualidad envié un cv a una empresa, me llamaron apresuradamente para una entrevista y ahora estoy en periodo de formación para incorporarme cuanto antes al nuevo trabajo. Estoy contenta porque no contaba con ello y al ser un trabajo de media jornada me permite llevar la casa, seguir con las oposiciones y llevar una vida más o menos normal. Es en el comercio y ya sabéis cómo son los horarios maratonianos de las tiendas... acabas por vivir en la tienda y eso yo no lo llevo... Y puede parecer que soy una niña tonta por decirlo así, pero es que por experiencias anteriores sé que no sirvo para una jornada completa en el comercio...
Así que ahora hay una pequeña revolución en mi vida... cambios que son buenos porque voy a ganar un dinero que nos va a venir muy bien y porque así no tengo esa sensación de ser una carga parada en casa...
Por otro lado, he terminado el primer ciclo de Omifín y Progeffick (inductor de la ovulación y progesterona) y estoy a la espera de saber si estoy embarazada... Como hace tantos meses que no tengo menstruación, no sé si los síntomas que he tenido a lo largo del mes han sido de ovulación o no... Vamos, que no podría asegurar que estuviera o no embarazada.
Ayer tuvimos consulta en Esterilidad del hospital, por la seguridad social, y también ha habido cambios. Me han suspendido el tratamiento de Omifín y me van a hacer unas cuantas pruebas. Lo primero es que tenga una regla y para eso me han dado una medicación para provocarla en caso de que no la tenga expontáneamente y no este embarazada.
En función de eso, me van a realizar una histerosalpingografía y un montón de análisis... Vamos, una coña marinera que me va a tener en vilo y camino del hospital una cuantas mañanas... A mi marido también le van a realizar pruebas...
Y es que todo sea por tener un bebé o dos... que igual daría, pero qué complicado se ha vuelto todo esto. Algo tan privado y tan íntimo como buscar un bebé, se convierte en un ir y venir de médicos y pruebas y vueltas de tuerca y sé que no nos queda otra, seguramente por mi culpa exclusiva, pero se me hace muy desagradable.
Envidio a las parejas que se lo proponen y a la primera de cambio se quedan embarazados... Nosotros cumpliremos un año buscando y no sé si habrá algún resultado... Sólo espero que esto sirva para algo... porque cada día me hundo un poco más en la desesperación y llega un momento en que no sé exactamente quién soy o qué quiero... Me siento como desligada de todo, como embrutecida por las circunstancias... Me siento realmente mal...
Procuro que mi familia sepa lo justo, pero tampoco son tontos y pueden imaginarse lo que nos pasa a poco que lo piensen detenidamente. La familia de mi marido no sabe nada... sólo me faltaba que todo se hiciera público... ya tengo bastante con mis propias broncas internas y mis luchas por pensar que todo se va a arreglar y que no puedo perder la esperanza...
Es muy triste decirlo, pero la realidad es que somos una pareja infértil más, una pareja con problemas para tener hijos, jóvenes y supuestamente sanos los dos...
No estoy demasiado contenta pero tampoco triste del todo, estoy como en el medio y tengo mucho que asimilar... y me cuesta ¿sabéis? Esto es muy duro...
Casi por casualidad envié un cv a una empresa, me llamaron apresuradamente para una entrevista y ahora estoy en periodo de formación para incorporarme cuanto antes al nuevo trabajo. Estoy contenta porque no contaba con ello y al ser un trabajo de media jornada me permite llevar la casa, seguir con las oposiciones y llevar una vida más o menos normal. Es en el comercio y ya sabéis cómo son los horarios maratonianos de las tiendas... acabas por vivir en la tienda y eso yo no lo llevo... Y puede parecer que soy una niña tonta por decirlo así, pero es que por experiencias anteriores sé que no sirvo para una jornada completa en el comercio...
Así que ahora hay una pequeña revolución en mi vida... cambios que son buenos porque voy a ganar un dinero que nos va a venir muy bien y porque así no tengo esa sensación de ser una carga parada en casa...
Por otro lado, he terminado el primer ciclo de Omifín y Progeffick (inductor de la ovulación y progesterona) y estoy a la espera de saber si estoy embarazada... Como hace tantos meses que no tengo menstruación, no sé si los síntomas que he tenido a lo largo del mes han sido de ovulación o no... Vamos, que no podría asegurar que estuviera o no embarazada.
Ayer tuvimos consulta en Esterilidad del hospital, por la seguridad social, y también ha habido cambios. Me han suspendido el tratamiento de Omifín y me van a hacer unas cuantas pruebas. Lo primero es que tenga una regla y para eso me han dado una medicación para provocarla en caso de que no la tenga expontáneamente y no este embarazada.
En función de eso, me van a realizar una histerosalpingografía y un montón de análisis... Vamos, una coña marinera que me va a tener en vilo y camino del hospital una cuantas mañanas... A mi marido también le van a realizar pruebas...
Y es que todo sea por tener un bebé o dos... que igual daría, pero qué complicado se ha vuelto todo esto. Algo tan privado y tan íntimo como buscar un bebé, se convierte en un ir y venir de médicos y pruebas y vueltas de tuerca y sé que no nos queda otra, seguramente por mi culpa exclusiva, pero se me hace muy desagradable.
Envidio a las parejas que se lo proponen y a la primera de cambio se quedan embarazados... Nosotros cumpliremos un año buscando y no sé si habrá algún resultado... Sólo espero que esto sirva para algo... porque cada día me hundo un poco más en la desesperación y llega un momento en que no sé exactamente quién soy o qué quiero... Me siento como desligada de todo, como embrutecida por las circunstancias... Me siento realmente mal...
Procuro que mi familia sepa lo justo, pero tampoco son tontos y pueden imaginarse lo que nos pasa a poco que lo piensen detenidamente. La familia de mi marido no sabe nada... sólo me faltaba que todo se hiciera público... ya tengo bastante con mis propias broncas internas y mis luchas por pensar que todo se va a arreglar y que no puedo perder la esperanza...
Es muy triste decirlo, pero la realidad es que somos una pareja infértil más, una pareja con problemas para tener hijos, jóvenes y supuestamente sanos los dos...
No estoy demasiado contenta pero tampoco triste del todo, estoy como en el medio y tengo mucho que asimilar... y me cuesta ¿sabéis? Esto es muy duro...
Familias
Qué diferentes son unas familias de otras ¿verdad? No sé si alguien se ha parado alguna vez a pensarlo, pero ninguna familia se parece a otra en nada...
Mi familia es especial, pero no porque yo crea que es la mejor, sino porque es una familia formada por una viuda, dos hijas y un divorciado. Ninguno tenemos nada que ver con los otros y formamos un grupo peculiar, pero ahora, en este momento, somos felices.
Hablo de mi madre, hermana y padre2, que of course, no se parece en nada a padre1. Padre1 fue el padre biológico y primer marido y murió de cáncer (como tantos otros) cuando yo tenía sólo 15 años. Padre2 apareció en nuestras vidas, bueno, más bien en la de mi madre, hará 3 años. Atrás quedaron más de 8 años de madre adosada a sofá día y noche... Fue muy triste aquella época, pero cuando pasó, la vida se tornó tan diferente que doy gracias por haber tenido una segunda oportunidad.
Siempre digo que tengo mucha suerte por haber tenido dos familias y si sumo la que formaré con mi marido e hijos, ya serán tres...
Hoy sería el cumpleaños de padre1 y siempre nos gustó mucho celebrar esas cosas, sobre todo a él que le gustaba mucho la repostería y siempre nos preparaba tarta... Creo que yo he heredado su predilección por la cocina...
Para mi esas reuniones de cumpleaños o de cualquier cosa, son siempre una excusa fantástica para vestirse y arreglarse, comprar un regalo, hacer un postre especial y juntar a la familia. Como durante años esas reuniones fueron más bien tristes, ahora las disfrutamos muchísimo más... al menos yo.
La celebración del cumpleaños me parece de obligatorio cumplimiento, aunque sólo sea apagando una vela en una magdalena... eso da igual... el caso es montar jarana.
Los cumpleaños de los niños también me gustaron mucho siempre, aunque asistiendo a los de mis sobrinos estos últimos años, creo que he perdido un poco la gana... No sé, pero tantos regalos sin ton ni son, tanto aparentar lo que uno no es, tanto quedar bien... desvirtúa el por qué de la celebración. Recuerdo cumpleaños jugando en el patio de casa con los patines, bailando en el salón haciendo playback y comiendo bizcocho de chocolate casero. Ahora es más consola de video juegos, niño caprichoso que se esconde bajo una mesa para hacer el numerito, el cuñao fumando, el bebé azorado con tanta gente, la prima enseñando escote...
Yo es que a veces no doy crédito... Este año no han celebrado el cumpleaños del pequeño porque en la fecha concreta (un miércoles) tenían obra en casa y celebrarlo fuera de día no era adecuado. Eso si, a los abuelos se les invitó a tarta otro día del finde y con la parte de la familia de él se hizo una comida otro día. Con la parte de familia de ella, su único hermano es mi marido, no hubo ni una llamada para decir que no se celebraba...
Na, como se dice aquí "al platu vendrás arbeyu, si no ye de joven, será de vieyu" Traducción: "arrieros somos y en el camino nos encontraremos" o "trata a los demás como quieras que te traten a ti"...
Es una pena porque a mi me encantan los críos y no los veo nunca
porque no debo de ser digna de que me los dejen una tardecita... Para verles, tengo que ir a su casa, ellos sólo van a donde les conviene... y no será que no me he ofrecido veces a cuidarles o lo que hiciera falta...
Por esta razón tengo ganas de tener un bebé, para ver la cara de mi madre, los ojillos de padre2, la baba de mi hermana y el orgullo de su padre... Tengo ganas de formar una familia en esta parte de la familia... nos faltan niños para dar alegría y guerra... para celebrar cumpleaños con más niños, con piñata, con juegos, con sorpresas, con tarta casera, con caras de sorpresa al ver los regalos...
Cada vez tengo más instinto maternal, creo, más ganas de ser mamá... de formar una familia propia... Veo a los bebés por la calle y no puedo evitar un no sé qué en el estómago, me quedo mirando a los niños de los demás en el parque, en la piscina...
Por cierto, ya sé algo de la seguridad social, ya tengo cita para lo que ellos llaman "consulta por esterilidad"... Ya os contaré cuando vaya... De momento me encuentro bien, estoy tranquila y sin más cansancio que el de entrenar en el gym y estudiar...
Mi familia es especial, pero no porque yo crea que es la mejor, sino porque es una familia formada por una viuda, dos hijas y un divorciado. Ninguno tenemos nada que ver con los otros y formamos un grupo peculiar, pero ahora, en este momento, somos felices.
Hablo de mi madre, hermana y padre2, que of course, no se parece en nada a padre1. Padre1 fue el padre biológico y primer marido y murió de cáncer (como tantos otros) cuando yo tenía sólo 15 años. Padre2 apareció en nuestras vidas, bueno, más bien en la de mi madre, hará 3 años. Atrás quedaron más de 8 años de madre adosada a sofá día y noche... Fue muy triste aquella época, pero cuando pasó, la vida se tornó tan diferente que doy gracias por haber tenido una segunda oportunidad.Siempre digo que tengo mucha suerte por haber tenido dos familias y si sumo la que formaré con mi marido e hijos, ya serán tres...
Hoy sería el cumpleaños de padre1 y siempre nos gustó mucho celebrar esas cosas, sobre todo a él que le gustaba mucho la repostería y siempre nos preparaba tarta... Creo que yo he heredado su predilección por la cocina...
Para mi esas reuniones de cumpleaños o de cualquier cosa, son siempre una excusa fantástica para vestirse y arreglarse, comprar un regalo, hacer un postre especial y juntar a la familia. Como durante años esas reuniones fueron más bien tristes, ahora las disfrutamos muchísimo más... al menos yo.
La celebración del cumpleaños me parece de obligatorio cumplimiento, aunque sólo sea apagando una vela en una magdalena... eso da igual... el caso es montar jarana.
Los cumpleaños de los niños también me gustaron mucho siempre, aunque asistiendo a los de mis sobrinos estos últimos años, creo que he perdido un poco la gana... No sé, pero tantos regalos sin ton ni son, tanto aparentar lo que uno no es, tanto quedar bien... desvirtúa el por qué de la celebración. Recuerdo cumpleaños jugando en el patio de casa con los patines, bailando en el salón haciendo playback y comiendo bizcocho de chocolate casero. Ahora es más consola de video juegos, niño caprichoso que se esconde bajo una mesa para hacer el numerito, el cuñao fumando, el bebé azorado con tanta gente, la prima enseñando escote...
Yo es que a veces no doy crédito... Este año no han celebrado el cumpleaños del pequeño porque en la fecha concreta (un miércoles) tenían obra en casa y celebrarlo fuera de día no era adecuado. Eso si, a los abuelos se les invitó a tarta otro día del finde y con la parte de la familia de él se hizo una comida otro día. Con la parte de familia de ella, su único hermano es mi marido, no hubo ni una llamada para decir que no se celebraba...
Na, como se dice aquí "al platu vendrás arbeyu, si no ye de joven, será de vieyu" Traducción: "arrieros somos y en el camino nos encontraremos" o "trata a los demás como quieras que te traten a ti"...
Es una pena porque a mi me encantan los críos y no los veo nunca
porque no debo de ser digna de que me los dejen una tardecita... Para verles, tengo que ir a su casa, ellos sólo van a donde les conviene... y no será que no me he ofrecido veces a cuidarles o lo que hiciera falta...Por esta razón tengo ganas de tener un bebé, para ver la cara de mi madre, los ojillos de padre2, la baba de mi hermana y el orgullo de su padre... Tengo ganas de formar una familia en esta parte de la familia... nos faltan niños para dar alegría y guerra... para celebrar cumpleaños con más niños, con piñata, con juegos, con sorpresas, con tarta casera, con caras de sorpresa al ver los regalos...
Cada vez tengo más instinto maternal, creo, más ganas de ser mamá... de formar una familia propia... Veo a los bebés por la calle y no puedo evitar un no sé qué en el estómago, me quedo mirando a los niños de los demás en el parque, en la piscina...
Por cierto, ya sé algo de la seguridad social, ya tengo cita para lo que ellos llaman "consulta por esterilidad"... Ya os contaré cuando vaya... De momento me encuentro bien, estoy tranquila y sin más cansancio que el de entrenar en el gym y estudiar...





