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Venturas y desventuras de un tio raro
El sarcasmo, como toda forma de ironía, es una tristeza que no quiere llorar y se ríe.
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Podría decir que soy normal y amigo de mis amigos pero, aparte de ser una solemne tontería, no tengo claro ninguna de las dos cosas.
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Café & Pacharan
- ¿Él de la ciudad de la imagen?
- Si, creo que se llama Ribs o algo así. Es la primera vez que voy. No soy yo mucho de restaurantes americanos.
- Creo que lo conozco, enfrente de los cines no?. Yo llevo a mi niña allí.
- Exacto. Fui con una amiga que tiene un proyecto en un cliente cerca de allí.
- Y ella que decía?
- Es buena amiga, al principio yo creo que se molestó un poco pero luego me tuvo que reconocer que la chica estaba espectacular
- Como sigas así romperé mi promesa y entraré en un restaurante “temático” por primera vez. ¿Tan buena estaba?.
- No, tampoco estaba tan buena pero es que esa sensación de tener a Scarlett Johansson delante de ti, vestida de vaquera, con faldita y sombrero es especial.
- ¿Tanto se parecía?
- Bueno, yo no soy precisamente un ejemplo de fisonomista pero lo cierto es que si se daba un aire. Imagino que es rusa o algo así. La chica es guapísima y también tiene esa pequeña tendencia a la exuberancia.
- Que hablando en plata significa...
- Que no era precisamente una sílfide. Con la falda amplia tampoco se podía apreciar bien pero viéndole las piernas no creo que la chica sea delgadita.
- ¿Gorda?
- No, más bien “jaquetona”. Eso si, yo creo que bastante más alta que "la johansson".
- Ahora si que voy a verla. ¿Le dijiste algo?
- Que dices tío. Ya te he dicho que iba con una amiga pero además yo no soy mucho de los de ligar y además, supongo que estará harta de los moscones.
- No lo se, una de las chicas argentina con las que voy...
- Te refieres a una de las chicas a las que pagas no?
- Si, puedes decirlo así. Pues una de ellas que es una belleza increíble me contó una vez que las mujeres como ella están acostumbradas a escuchar barbaridades de los macarras o a tratar con tipos estúpidos y creídos pero que en general pocos hombres normales se acercan de forma agradable porque, precisamente este tipo de hombre que es el que a ella le gusta suele tener miedo de mujeres como ellas.
- Y yo que soy.. ¿Normal y agradable?.
- Ummm... no me hagas contestarte a eso. En cualquier caso no eres un macarra y no eres estúpido.
- Vale, te entiendo. Algo muy similar me dijo a mí una amiga del instituto. Me dijo que a ella le gustaban precisamente los hombres que no se atrevian a "entrarle".
- Exacto, a eso me refería. Además si es rusa seguro que le gustas.
- Vaya, soy del tipo ruso?.
- Normalmente a las rusas les encantan los tipos seguros de si mismo.
- Te acabo de decir que no me atreví a entrarle. eso de seguro...
- Yo me entiendo. Un tio hecho y derecho, con las cosas claras. Las rusas son así.
- Creí que tu especialidad eran las argentinas.
- Ultimamente sí, pero uno tiene su historia.
- Fijate que una amiga me decía que mi tipo son las latinas.
- Yo no hablo de cual es tu tipo sino de para cual eres tu su tipo. Puede que para las latinas tambien lo seas pero te aseguro que a las rusas les encantan los hombres que tengan las cosas muy claras. La mayoría son muy cultas y profesionalmente independientes pero despues les encanta depender de un hombre.
- Mira que bien, aqui estamos generalizando sobre unos trescientos millones de mujeres.
- Es que si no el Pacharán no tiene gracia.
- De acuerdo. En cualquier caso tampoco creas que estamos hablando de una diosa. En realidad si te digo porque me llamó tanto la atención la experiencia, no me creerías.
- Tal vez porque hacía tiempo que no deseabas a una mujer a primera vista?
- Ok. Me creerías.

Estoy comenzando a hacerme adicto a las conversaciones de café y pacharan con Putero.
 
Acojonante (que produce acojone)
He leído una noticia que me ha acojonado de verdad. Imagino que entre mis lectores habrá gente muy avezada en temas de bolsa y otros muchos que no tengan mucha idea. No quiero parecer pedante pero para explicar bien porque me acojona tanto la cosa preciso de una pequeña disertación previa. Intentaré que sea lo menos agria posible (aunque es complicado).

Ya se que no es un post muy al uso, ni precisamente una lectura ligerita de verano, pero la noticia me pareció al menos reseñable.

Antes que nada habría que explicar a los poco iniciados en terminología bursátil lo que es una opción o un futuro. Un futuro es algo así como una apuesta a que determinada acción, índice, divisa o materia prima subirá o bajará. Existen dos tipos de opciones o futuros (que no son lo mismo pero para el caso como si lo “seriesen”). Las opciones CALL son aquellas en las que yo apuesto a que el subyacente (el indice, la acción, la materia prima…) va a subir. En teoría, este tipo de opción me da derecho a comprar a una determinado precio. Por ejemplo, si ahora telefónica está a 17,80 y yo creo que en tres meses estará a 19 podría comprar opciones CALL 18 y lo que estoy haciendo es pagar por el derecho a comprar en un futuro las acciones a 18 euros. Como yo espero que por entonces las acciones estén más caras, habré ganado dinero.

La opción o futuro PUT te obliga a vender a un determinado precio y es una apuesta a que el precio del subyacente (ya sabéis el índice…) bajará. Si yo pienso que telefónica bajará a 16 € compro PUTs 17 por ejemplo y si llega a 16 yo estaré obligado a vender a 17 (y quien te vendió el PUT a comprártelo) pero como la acción me costará 16 ganaré dinero.

En realidad los futuros raramente se llegan a ejecutar (se venden o se compran los subyacentes) sino que simplemente se especula con ellos. Obviamente una opción CALL costará más cuanto más alto este el precio del subyacente y una opción PUT estará más cara cuanto más bajo esté dicho precio.

Además tienen un factor de multiplicación de beneficio (o perdida) que es lo que vulgarmente se llama “apalancamiento”. Dicho de otra forma, si una acción sube un uno por ciento lo normal es que el futuro CALL suba un cuatro, cinco, diez… Lo mismo pasa cuando una acción baja con los PUTs.

Las opciones y los futuros suelen ser las herramientas de inversión de los especuladores profesionales por dos razones. Por una parte permite más beneficio con menos capital y por otra, da igual que la bolsa gane o pierda o que una materia suba o baje ya que siempre se puede “apostar”. Obviamente, lo mismo que los beneficios potenciales se disparan los riesgos suben en la misma proporción. No es extraño perdidas de un treinta, cuarenta o cincuenta por ciento de capital en un día.

Otra forma de utilización de estas opciones es la de cubrirse una posición en bolsa, con una divisa, etc.. El mecanismo es el que usan los bancos para ofrecer esos productos (en mi opinión timos legales) que son los fondos garantizados. El mecanismo es el siguiente: yo invierto x pongamos por ejemplo en Telefónica (para seguir el mismo ejemplo) suponiendo obviamente que subirá pero para asegurarme compro unos futuros PUT en telefónica (es decir, unas opciones que valdrán más si telefónica baja). Lo que me gasto en esos PUTS podría ser un 5% de mi inversión pero me aseguro que si telefónica baja no pierdo (o pierdo hasta un máximo) porque lo que pierda con las acciones lo gano con los PUTS. Obviamente, si telefónica sube hasta un 5% yo no ganare nada porque lo habré perdido por mi inversión en PUTS pero a partir de ese 5% si será beneficio. Esto me permite invertir cubriendo mi riesgo. Es una especie de seguro contra perdidas que en este caso me habrá costado un 5%. Hay que notar que en este caso limitamos perdidas pero no limitamos ganancias.

Bien, con este mini curso de opciones para no iniciados sólo quiero dejar claro que y quien invierte en este tipo de productos y que significa.

Hay otra cuestión a tener en cuenta. Imaginaos que tenéis mucho dinero y sabéis algo importante que los demás no conocen. Imaginaos que de pronto sabéis que Telefónica ha descubierto que a un becario se le fue un signo en una multiplicación y en vez de ganar tres mil millones de euros lo que ha hecho es perderlos. Tenemos claro que en cuanto se sepa telefónica bajara bastante así que ¿que hago?. Pues compro todos los PUTs que pueda y espero a que se haga oficial la noticia para hacerme aún más rico.

Este ejemplo, obviamente mucho más serio ha sucedido muchas veces. Por ejemplo, días antes de los atentados de las torres gemelas se negociaron volúmenes record de opciones y futuros CALL sobre empresas de seguridad y armamento y PUTS sobre prácticamente el resto y muy especialmente sobre las compañías aéreas.. Una vez leí que en los minutos posteriores a los atentados sólo hubo un colectivo que trabajó más que los bomberos y los sanitarios: los brokers de bolsa. Como es lógico todos los valores bajaron menos los de seguridad y armamento.

Cuando el atentado de Madrid no hubo tanto movimiento anterior (Hay quien dice que es una señal de que Al Quaeda no estaba al tanto) pero después los mercados bajaron en Europa un 10% con lo que quien tenía PUTS gano dinero a espuertas.

Lo siento por el rollo economico/politico/bursátil pero es que quería que quedara claro el porqué de la importancia de esta noticia. Hay un inversor anonimo (se supone que un fondo de inversión) que ha comprado PUTS de forma masiva sobre el indice Eurostoxx 50 que aúna a las 50 mayores empresas de Europa (Telefonica, Santander, BBVA y REPSOL entre ellas). La “apuesta” es pequeña, sólo unos seis billones (con b de la hostia puta) de euros y lo más espeluznante es que la opción es sobre un precio de 2800 es decir un 30% menos de la actual a finales de septiembre.

Dicho en plata: hay por ahí un tipo (o un grupo de tipos) que apuesta (o apuestan) seis billones de euros (lo he leido en una web americana así que imagino que serán billones americanos, osea que se tratará de seis mil millones de euros, en todo caso una minucia) a que el indice con las mayores empresas de Europa caerá un tercio en un mes.

Yo no soy mucho de previsiones ni visiones de futuro. No me suelo creer a analistas y mucho menos a futurologos o videntes. Pero es que cuando alguien se apuesta este dinero, me da a mi la impresión de que no lo hace porque Martes y Venus estén en conjunción.

La otra posibilidad es que se trate de una cobertura sobre otra inversión como ya he explicado, pero la verdad, se trataría de una cobertura a lo bestia. Yo por si acaso, voy a cubrir mis inversiones con PUT’s.


La noticia está aquí

 
Pausa publicitaria
Ya he repetido más de una vez que me gusta la publicidad. Aparte de que me gusta como simple espectador, por cuestiones que no vienen la caso aquí hace mucho tiempo tuve la ocasión de tocar ese mundo e incluso asistí a algún festival. Tal vez por esto último dentro de mis gustos valoro mucho la publicidad cuando la considero efectiva o cuando se trata de publicitar algún producto poco atractivo.

Intentaré explicarme. Hay publicidad “gana concursos” y hay publicidad de “creación de marca” que normalmente simplemente pretenden deslumbrar o impactar pero que en realidad no venden nada.

Es relativamente fácil hacer un anuncio emotivo/impactante de médicos sin fronteras o amnistía internacional. De hecho en esta categoría la mayoría de las veces los anuncios son en realidad ejercicios de estilo (que no se cobran) pensando en los festivales. Un ejemplo:

amnistia

Hay otros sectores donde también hay libertad. Las marcas de coches, grandes marcas deportivas, refrescos te dan mucha libertad. Aquí un ejemplo de CocaCola donde apenas aparece siquiera el producto.

referencias

En este caso el anuncio nace de un reto, como anunciar un coche sin siquiera enseñarlo:

golf


Los anuncios de esta categoría son más agradecidos pero no significan que sean sencillos. Aparte de eso, hay que tener cuidado porque a veces los anunciantes terminan pensando que en realidad no anuncian su producto. Hace muchos años, cuando el lanzamiento del cupón hubo una campaña titulada “traerá cola”

cola 1
cola 2

Poco después la ONCE despidió a la agencia porque consideró que se había anunciado más a la misma agencia que al producto. Algo similar ocurrió con la campaña de la canción del verano.

Aparte de estos anuncios, como ya he dicho, para mi lo que tiene valor es ser creativo o ingenioso con un producto “feo” o poco agradecido. En definitiva, lo que tiene merito de verdad es hacer un anuncio emotivo, impactante o gracioso sobre detergente, pescado congelado o papel higiénico. Este podría ser un ejemplo:

pelo 1
pelo 2
pelo 3
pelo 4
pelo 6

Por último, hay una clase de anuncios penosos que son aquellos que aparte de anunciar un producto desagradable, son malos.

Y últimamente dentro de esta categoría ha aparecido una subclase (sub por jerarquía y sub por calidad) que consiste en los anuncios de blogs del tipo:

“Tu blog me parece genial, mira el mío… lointentoperonopuedo.blog.com”.

Lo malo es que casi sin excepción, los blogs en sí son malísimos. Yo creo que si esta gente gastara la mitad de tiempo que ocupan en promocionarse en mejorar su blog el resultado sería mucho mejor.

La edad de oro de estos mensajes publicitarios en los comentarios fue cuando se lanzó el concurso de 20minutos. Un día leí el siguiente mensaje, que por si mismo ya merece un espacio en algún tratado sobre publicidad:

“Hola, me gustó mucho tu blog. En realidad siempre digo lo mismo pero en tu caso es, además, cierto. Pásate por el mío y si te gusta me votas”.

Por simple curiosidad metí el mensaje tal cual en el google y aparecieron unas doscientas entradas. En todos los blogs era igual de “sincero”. Hace un par de días hice lo mismo en uno que se anuncia en el blog de Amanda y que es un mensaje por el estilo (supuestamente “personalizado”) y también obtuve algunas decenas de direcciones. Pero lo realmente lamentable de todo esto es que, encima, en ambos casos y en la mayoría de los que he visto, los blogs que se publicitan son bastante mediocres.

A mi jamás se me ha ocurrido pensar en meter una cuña de este tipo pero me ha dado por pensar que diría. Tendría que ser directo y claro.. en fin, ya pensaré en algo…

 
Cuadricula cuadriculae
Aviso a navegantes: este post es particularmente largo. He hecho un estudio para investigar que podría cortar para hacerlo más breve pero no he encontrado nada que no supusiera una merma en lo que pretendo decir excepto, tal vez, el párrafo que acaba usted de leer. Si usted no tiene tiempo ni ganas de leer mucho le aconsejo que se pase por cualquiera de los breviarios que últimamente pueblan la blogosferia.

Hace unas semanas, como comentario al post sobre “Jenialidad”, Kemenfu reprodujo un texto que a mí me pareció magnífico. De hecho, el comentario de Kme (que es como firma) en sí me pareció magnifico porque aunque el texto (es obvio) no es suyo tiene el valor añadido del oportunismo y de coincidir plenamente en el concepto básico que me impulso a escribir ese post.

A veces escribes un post pensando en una cosa y la gente comenta otra a la que en principio no le habías dado importancia. Cuando eso sucede en la mayoría de las ocasiones es interesante ya que te dan una perspectiva distinta. A veces sin embargo un comentario incide precisamente en el punto clave, en la razón que te llevó a escribir el post y en esos casos sientes cierta satisfacción interior. Este es uno de esos casos. Lamentablemente, cuando lo leí había pasado un tiempo y no lo agradecí. Algún día tendré que acostumbrarme a practicar mi propia teoría de que “nunca es tarde para ser agradecido”.

Aparte de esto, como el comentario está limitado en estos blogs (no como los posts en sí como se puede comprobar en este caso) me di cuenta de que no estaba todo el relato. Ayer me dió por buscarlo en Google (que gran invento Google!. A veces me da por pensar que los chavales de quince años creerán que los móviles y Google existieron desde siempre lo mismo que nosotros pensábamos con la tele).

Lo encontré y aunque es largo, creo que merece la pena reproducirlo:


Sir Ernest Rutherford, presidente de la Sociedad Real Británica y Premio Nobel de Química en 1908, contaba la siguiente anécdota:
Hace algún tiempo, recibí la llamada de un colega. Estaba a punto de poner un cero a un estudiante por la respuesta que había dado en un problema de física, pese a que éste afirmaba rotundamente que su respuesta era absolutamente acertada.

Profesores y estudiantes acordaron pedir arbitraje de alguien imparcial y fui elegido yo. Leí la pregunta del examen y decía: "Demuestre cómo es posible determinar la altura de un edificio con la ayuda de un barómetro".

El estudiante había respondido: "Lleva el barómetro a la azotea del edificio y átale una cuerda muy larga. Descuélgalo hasta la base del edificio, marca y mide. La longitud de la cuerda es igual a la longitud del edificio".

Realmente, el estudiante había planteado un serio problema con la resolución del ejercicio, porque había respondido a la pregunta correcta y completamente. Por otro lado, si se le concedía la máxima puntuación, podría alterar el promedio de sus de estudios, obtener una nota más alta y así certificar su alto nivel en física; pero la respuesta no confirmaba que el estudiante tuviera ese nivel.

Sugerí que se le diera al alumno otra oportunidad. Le concedí seis minutos para que me respondiera la misma pregunta pero esta vez con la advertencia de que en la respuesta debía demostrar sus conocimientos de física.
Habían pasado cinco minutos y el estudiante no había escrito nada. Le pregunte si deseaba marcharse, pero me contesto que tenia muchas respuestas al problema. Su dificultad era elegir la mejor de todas. Me excusé por interrumpirle y le rogué que continuara.

En el minuto que le quedaba escribió la siguiente respuesta: "Toma el barómetro y lánzalo al suelo desde la azotea del edificio, calcula el tiempo de caída con un cronómetro. Después aplica la formula altura = 0,5 a t2. Y así obtenemos la altura del edificio".

En este punto le pregunte a mi colega si el estudiante se podía retirar.
Le dio la nota más alta.

Tras abandonar el despacho, me reencontré con el estudiante y le pedí que me contara sus otras respuestas a la pregunta. Bueno, respondió, hay muchas maneras, por ejemplo, tomas el barómetro en un día soleado y mides la altura del barómetro y la longitud de su sombra. Si medimos a continuación la longitud de la sombra del edificio y aplicamos una simple proporción, obtendremos también la altura del edificio.

Perfecto, le dije, ¿y de otra manera? Sí, contestó; este es un procedimiento muy básico para medir un edificio, pero también sirve.
En este método, tomas el barómetro y te sitúas en las escaleras del edificio en la planta baja.
Según subes las escaleras, vas marcando la altura del barómetro y cuentas el número de marcas hasta la azotea. Multiplicas al final la altura del barómetro por el número de marcas que has hecho y ya tienes la altura. Este es un método muy directo.

Por supuesto, si lo que quiere es un procedimiento más sofisticado, puede atar el barómetro a una cuerda y balancearlo como un péndulo, y determinar el valor de la "g" all nivel de la calle y en el techo del edificio. La altura del edificio puede, en principio, calcularse a partir de la diferencia entre los dos valores obtenidos.

En este mismo estilo de sistema, atas el barómetro a una cuerda y lo descuelgas desde la azotea a la calle. Usándolo como un péndulo puedes calcular la altura midiendo su período de oscilación. En fin, concluyó, existen otras muchas maneras.

Probablemente, siguió, la mejor sea tomar el barómetro y golpear con él la puerta de la casa del conserje. Cuando abra, decirle:
"Señor conserje, aquí tengo un bonito barómetro. Si usted me dice la altura de este edificio, se lo regalo."

En este momento de la conversación, le pregunté si no conocía la respuesta convencional al problema (la diferencia de presión marcada por un barómetro en dos lugares diferentes nos proporciona la diferencia de altura entre ambos lugares) Evidentemente, dijo que la conocía, pero que durante sus estudios sus profesores habían intentado enseñarle a pensar, cómo emplear el método científico, cómo explorar las profundidades de la lógica de un tema estudiado, y todo eso de una manera pedante, como sucede a menudo en matemáticas modernas, sin mostrar la estructura misma del tema tratado.
El estudiante se llamaba Niels Bohr, físico danés, premio Nobel de Física en 1922, más conocido por ser el primero en proponer el modelo de átomo con protones y neutrones y los electrones que lo rodeaban. Fue fundamentalmente un innovador de la teoría cuántica.


Ahora no recuerdo exactamente donde lo encontré pero si recuerdo que fue en varios blogs de físicos. Por curiosidad me metí en los comentarios y me llevé una sorpresa. La inmensa mayoría de los comentarios se agrupaban entre los escépticos y se referían al hecho de que la anécdota no era cierta y para ello por supuesto daban datos “demoledores” como que el premio Nobel jamás fue alumno de ese profesor o que esa misma historia se podía encontrar con otros protagonistas, etc... Después de este grupo, en orden cuantitativo (es obvio que no cualitativo) seguía el grupo de críticos con el artículo. Desde la crítica a poner algo tan nimio y poco científico en un blog de física, hasta los que pedían que el artículo fuese mucho más esquemático o, incluso, con más ilustraciones. Pocos, muy pocos valoraban el sentido último del texto.

De pronto me dio por pensar en la extraña ironía que suponía el hecho de que los lectores de blogs de física ante un artículo, al menos ingenioso y creo yo que bastante ameno respondiesen en su mayoría cuestionando la veracidad o perdiéndose en diatribas intentando demostrar una erudición inútil.

Me sorprendió desagradablemente el hecho de que no hiciesen comentarios sobre la evidente moraleja (tan obvia que incluso se repite dos veces al final): “Lo importante no es tanto el conocimiento en sí sino aprender a pensar ” que para mi debería estar grabado a fuego en el frontispicio de cualquier universidad (y en la frente de muchos profesores) y que refleja una alta dosis de imaginación por parte de su autor anónimo (para mi con mucho más mérito incluso que si la anécdota fuese cierta)

Santiago, de quien ya he hablado en varias ocasiones en este blog se lamentaba a menudo de que en la universidad ya no se hacía ciencia, se enseñaban fórmulas. Paradójicamente –me decía- ahora la ciencia se hace mucho más en la empresa privada.

En mi experiencia particular, lo poco o mucho de lo que me siento más orgulloso en mi vida tiene mucho más que ver con la innovación y el pensamiento paralelo que con la aplicación a rajatabla de las reglas.

Imagino que esos físicos serán los que terminaran siendo profesores de física en los institutos y la universidad y responsables en gran parte del hecho de que la mayoría de los chavales vean las ciencias como algo cuadriculado o de que, sorprendentemente para mí, se considere que materias como la literatura fomenten más la creatividad e imaginación que las matemáticas o la física.

Al fin y al cabo, como alguien dijo una vez, cuando señalas a la luna la mayoría se fijará en el dedo.
 
Coherencia absoluta
Categoría: "Haciendo amigos"

Hace años iba con un amigo en el coche. Un tipo cruzaba la calle con cierta parsimonia por un paso de cebra. Mi amigo espetó: “Será cabrón el tío, se cree que porque hay un paso de cebra tiene derecho a cruzar pisando huevos… venga capullooooooooo”.

Un minuto después, habíamos aparcado y cruzabamos por el mismo paso de cebra. Un coche frenó de golpe y entonces mi amigo le miro y gritó: “Será gilipollas el tío este.. no ves que es un paso de cebra?. ¿Es que ir en coche te da derecho a todo soplapollas?”.

Como yo soy de natural tocapelotas le hice notar la terrible falta de coherencia de su actitud pero él, que me conoce bien y sabe como escaparse de moralinas me contestó:

Yo soy absolutamente coherente. En todas las ocasiones, mi postura se basa en lo que es mejor o más conveniente para mí.

Algo cínico, pero poco refutable.

Un día, mientras tomaba un café en la máquina escuché una conversación entre dos mujeres de la empresa. Sospecho que además hacían un esfuerzo porque yo me enterase a pesar de que yo siempre en las máquinas de café he sido muy de la filosofía “juliana“ (de Julio Cesar y su “vini, vidi, venci”) en cuanto a que “llego, pillo el café y me voy” (vini, pilli, largi).

La conversación era algo similar a esto:

- Has visto lo que decían en la tele?. Las mujeres cobramos de media un 35% menos que los hombres.
- Que vergüenza!

La que más indignada estaba apenas la conozco. La razón es que en los últimos cuatro años ha tenido tres embarazos, sus correspondientes vacaciones y su horario reducido por maternidad que es de ocho y media a tres de lunes a Jueves. Aparte de eso, es muy raro que aparezca antes de las diez porque tiene que esperar a que la muchacha llegue a casa. Si quitamos las vacaciones y los permisos por embarazo y los viernes libres, de los días que restan ha acudido aproximadamente uno de cada tres (el cálculo está hecho: 1,3 días por cada tres teóricos). La causa de las ausencias son bajas porque su hijo mayor tiene algunos problemas físicos.

Otro día, en el mismo sitio (la máquina de café) escuché una conversación curiosa de la mismas dos mujeres:

- El lunes no vengo porque tengo que llevar a rehabilitación al niño.
- Otra vez?
- Y que quieres que le haga?, alguien tiene que hacerlo no?
- Y porque no lo lleva tu marido?
- Hija.. él no puede faltar a su trabajo.

Hace unos meses me crucé con ella en la oficina y me miró con cara de odio. Hablé con mi socio.

- ¿Qué pasa?
- Nada, que soy un cabrón según parece
- Y eso?
- Pues que me dice que hace cuatro años que solo le subimos el IPC y que ya esta bien porque a la gente que empezó con ella se le sube más. Según ella porque es mujer y sus compañeros hombres.

Es una de muchas anécdotas que no suelo referir. Pertenece a esa familia de “anécdotas” que todos los empresarios sufren y que son muy poco populares.

Un amigo empresario me dijo una vez: “Los españoles solo somos empresarios cuando hablamos de nuestro equipo de fútbol y entonces es curioso como los curritos se vuelven tiranos”. Hace muy poco he confirmado empíricamente la curiosa teoría. Parece ser que un brasileño se quiere ir a otro equipo. Un grupo de conocidos estaban comentando la noticia. Aunque cada vez consigo más ir contra mi naturaleza y evitar entrar en estas conversaciones, esta vez he caído:

- Y que pasa con ese tio?
- Pues que el muy cabrón mercenario ahora se quiere ir porque otro equipo le paga más?. Y no creas que aquí no cobra, el muy cabrito se lleva más de un kilo al año.
- Y cuanto le da el otro equipo?
- Parece ser que seis millones y medio netos.
- Umm…. Y a ti, si te dieran seis veces más de sueldo en una empresa, no te irías?
- Claro, pero a que si se lesionara no pediría una rebaja?
- La pedirías tú?
- Vaya hombre.. ya salió el defensor de las causas perdidas. Pues sabes que te digo?. Que se joda. Que no hubiese firmado el contrato y que si por mi fuese si se quiere ir que pague la cláusula de rescisión que para eso está.

Minutos después, pasado el cabreo por el brasileño y acordándome de la curiosa teoría de mi amigo sobre el hecho de que los españoles sólo entendemos a los empresarios cuando hablamos de futbol, se me ha ocurrido preguntar a la concurrencia.

- Que opináis del despido libre?
- Joder tio, que barbaridad, eso de ser empresario te esta trastornando. Pues ya solo faltaría que a la gente se le pudiese despedir cuando se quisiese.
- Bien, anulemos el despido libre. Y que tal si igualamos la cosa de forma que los trabajadores tuvieran que pagar la misma indemnización al empresario al dejar la empresa que la empresa debe pagar si se le echa?.

En ese momento alguien se ha abierto paso entre el grupo de gente gritando:

- ¡Tio, no se si sabes que la esclavitud se abolió hace ya bastante!

Era la misma persona que antes hablaba del brasileño.

He recordado la frase de mi amigo (Yo soy absolutamente coherente. En todas las ocasiones, mi postura se basa en lo que es mejor o más conveniente para mí).

Cada día descubro nuevas muestras de coherencia absoluta.

 
Historias de un nabo (understanding nabo)
Mañana, salida de la cafetería de la facultad…
- Cuando es la fiesta?
- El Jueves, te apuntas?
- Vale! Y así me enseñas el nabo!
...

Mediodía, entrando al portal...
- Hola que tal, como os va
- Bien gracias
- Y el nabo?
- Cada día más grande
...

Tarde, en el super del barrio, sección frutería...
- Hola que quieres,
- No se… el tomate será bueno para el nabo?
- Umm.. si, pero yo creo que para el nabo lo mejor es la lechuga
...

Años (muchos) después, en una oficina, media mañana...
- De que habláis?
- Nada, les estaba contando a estos que el otro día una compañera de piso trajo un hamster. Lo hemos adoptado como mascota.
- Anda, fíjate, cuando yo estudiaba, en una especie de piso de estudiantes que teníamos tuvimos un hamster, como le habéis llamado?
- Pumuky
- Por dios, no había un nombre más cursi?
- Pues a mi me gusta, ¿cómo se llamaba el vuestro?
- Nabo
 
Bailando sobre arquitectura
Yo apenas recibo correos por el blog. No es una queja, es un hecho. Tampoco lo lamento porque no es que tenga mucho tiempo para la correspondencia y más de una vez he descubierto que tenía un correo de hacia semanas y sin contestar.

No obstante alguno recibo muy de vez en cuando y en varias ocasiones me han dicho que hablo poco de sexo (por no decir nada). Un par o tres de veces me han dicho algo como “me encanta tu blog aunque apenas hables de sexo” lo cual debería ser tomado como una paradoja halagadora según parece. Otro incluso (imagino que representante literario vocacional) me dijo algo así como que si quería que me leyeran más debería hablar más de sexo.

Lo cierto es que el sexo es una de las actividades de las que más se hable y, probablemente, de las que menos se practique. En mi caso, es verdad que aunque no soy particularmente pacato en cuanto al tema, no suelo escribir ni tampoco hablar sobre mis experiencias.

Esto de “hablar de sexo” me recuerda una frase bastante conocida y atribuida a varias personas (la mayoría a a Frank Zappa o a Stravinsky) que dice: “Hablar sobre música es como bailar sobre arquitectura”. ¿Puede ser que hablar sobre sexo sea igual que bailar sobre arquitectura?. Probablemente. Y mucho cuidado, cuando escribo “hablar de sexo” no me refiero al hecho del sexo hablado (por diferenciarlo del sexo oral). Soy un firme defensor del sexo telefónico y/o del sexo boca/oído. De hecho, soy un firme defensor de cualquier tipo de sexo esté o no bien visto. Incluso cuando la técnica no sea mi preferida.

Pero es que aquí no se trata de practicar sexo (eso es en otra ventanilla) sino de hablar o escribir sobre sexo. Si se trata de hablar sobre mis experiencias, la cuestión es que mitad por timidez (por no decir pudor) y mitad por un arcaico sentido de la discreción (para conmigo y para con la otra persona), lo cierto es que no me gusta demasiado. Una vez hice un post sobre el tema pero fue más por lo de friki que tenía el asunto que por el hecho en sí del sexo.

Por otra parte creo que una de las razones por las que no toco demasiado el tema es por mi experiencia como lector de blogs. He de decir que mientras en muchos otros aspectos los blogs han sido para mí un descubrimiento, en el tema del sexo mi experiencia como lector ha sido decepcionante. De hecho, no conozco un blog que trate sobre sexo que me haya llamado la atención. Los que se auto consideran “explícitamente” eróticos me han resultado más bien poco excitantes. Entre los demás, la categoría que podríamos llamar “yo follo como dios así que ahora te voy a enseñar como hacerlo” en la mayoría de los casos me han resultado pobres (incluso con matices patéticos en ocasiones). A veces, cuando leo los consejos de los supuestos maestros recuerdo la frase tan conocida de “quien sabe hacerlo lo hace y quien no, lo enseña”. A lo más que he llegado a veces es a excitar mi curiosidad cuando me he encontrado descripciones sobre determinadas experiencias.

El porqué no me dicen gran cosa los blogs supuestamente eróticos no tengo claro porque será. No se trata del hecho de que estén escritos porque si que he leído relatos eróticos y me han excitado. Yo creo que es por la manía generalizada que hay en los blogs de “aportar calidad”. Cuando lees el relato titulado “El culo de mi vecina” no esperas encontrar un acertado uso de la hipérbole sino más bien imaginarte el culo de la vecina en cuestión. Los relatos eróticos que me he encontrado en los blogs (y obviamente hablo del pequeño conjunto de los que he leído) abusan en exceso de las figuras literarias y las florituras gramáticas. Y por cierto, de las fotos “artísticas” en blanco y negro.

Aparte de todo esto yo creo que en realidad lo que hace que no me llame la atención demasiado el tema es que yo siempre me he tomado el sexo como una actividad divertida y excitante pero no le he dado la trascendencia que a veces noto que se le da (y no hablo sólo de los blogs).

Esto da para un post (y para varios) y me consta que habrá mucha gente que no esté de acuerdo pero para mi el sexo no implica una “unión intima de almas”. Soy partidario de la opinión de que el sexo con pareja conocida es mejor pero no porque “el sexo sin amor sea pobre” sino más bien porque como en todas las cosas de la vida, cuanto más practiques mejor será y con la pareja conocida terminas conociendo sus y tus gustos. De hecho esta por ver que alguien consiga alguna vez tocarte tan bien como tu mismo (y esto es válido para hombres y mujeres).

No obstante, y aunque continuo saliéndome del tema principal del post, entiendo (y a veces incluso lo he experimentado) la excitación de hacerlo con una completa desconocida. La diferencia obvia es la extraña sensación que se te queda después de follar con una desconocida pero eso va después del sexo. En mi opinión el sexo y su calidad no tiene que ver con el amor. Es más, a veces recuerdo un polvo con una pareja cuando habíamos discutido, estábamos peleados y a punto de dejarlo y fue uno de los mejores que recuerdo.

Otro ejemplo de que no le doy demasiada importancia al sexo es que, en mis relaciones no establezco esa especie de punto de inflexión que muchos identifican la primera vez que te acuestas con tu pareja. Tal vez por eso, me resulta indiferente que sea en la primera cita o en la duodécima. Bueno, absolutamente indiferente si exceptuamos el “dolor de huevos” pertinente.

Como siempre respeto las opiniones de los demás, y me consta que en este caso vuelvo a ser minoritario. Sé la importancia que muchas personas le dan al sexo. Algunas incluso la convierten en el centro de sus vidas y de sus relaciones. Tampoco me extraña, me consta que hay mucha gente que se levanta con la terrible incertidumbre de si el Real Madrid fichara a alguien o no. Una amiga me dijo una vez que la única diferencia entre su marido y ella es que su obsesión (la de su marido) es que Beckham debería colocarse en la banda y ella pensaba que estaría mucho mejor en su cama. Cada uno es cada cual y tiene sus “cadaunadas”.

Yo, como imagino que casi todos (y especialmente los hombres) he tomado a veces decisiones más con la polla (perdón, quise decir pene pero es que este teclado no lo controlo bien) que con la cabeza pero creo que no hago de ello el centro vital de mi existencia.

Todo esto hace que para mi el tema del sexo sea tan importante como cualquier otro pero como no puedo evitar esa especie de timidez prefiero soslayarlo o pasar de puntillas sobre el. Alguien podría preguntare el porqué de, si como digo me parece algo tan natural le tenga cierta prevención al hecho de escribir mis experiencias. Podría poner ejemplos de otras actividades que hago con cierta regularidad y sobre las que no me gusta hablar pero tampoco quiero ponerme escatológico (a costa de perder admiradores entre los amantes de ciertas disciplinas).

Así pues, para escribir sobre sexo podría optar por contar con todo lujo de detalles mis experiencias pero me lo impide esa mezcla de timidez y sentido de la discreción de la que ya he hablado. Podría dar lecciones de cómo se folla pero prefiero esperar a aprender un poco más antes de abrir la cátedra. También podría hacer ficción pero es que, muy a mi pesar, la ficción se me da fatal y además, el relato sublime-poético no me pone nada y el soez-explícito (que me pone más) lo prefiero en la intimidad y, además, me cuesta ser zafio cuando escribo.

Dicho lo dicho, tampoco renuncio a hablar de sexo (ni de fútbol, ni de toros.. aunque ya se sabe que donde esté una buena corrida que se quiten los toros). Pero de momento, me perderé parte de la audiencia.
 
Digamé? (again)
Bueno, como lo prometido es deuda y además es un tema que me hace gracia y me trae recuerdos nostálgicos de una vida pasada (toma ya) os contaré el caso más gracioso (al menos a mi me lo pareció) que se me ha dado con esto del soporte técnico.

En realidad en este caso no se trata de soporte telefónico. Hace un tiempo un gerente me contó que tenían el contrato de outsourcing y mantenimiento de un banco bastante importante. Un día recibieron una nota de incidencia que provenía de la secretaria del director general. Lo que sucedía es que, según decía la nota, en el ordenador aparecían letras de forma aleatoria.

Como se trataba de una persona particularmente sensible (la secretaria del director es un elemento clave si lo que pretendes es hacerle la pelota al mismo) pidió a uno de los técnicos que mirara a ver que pasaba. El técnico fue al despacho y la secretaria no estaba allí así que reviso el ordenador. No encontró ningún fallo aparente en las conexiones. A petición del gerente, y para evitar problemas le cambió el teclado.

Al día siguiente nueva nota de incidencia. El problema persistía y la secretaria comenzaba a impacientarse. Esta vez se envío al técnico en hora de trabajo para que hablase con la secretaria. Esta le explicó que el problema es que cuando comienza a escribir de pronto empiezan a “saltar” letras o las borra o de pronto aparecen espaciadas. El técnico reviso el ordenador, abrió todos los programas ofimáticas y pasó un rato escribiendo pero no consiguió reproducir el problema. Con esa extraña facilidad que tenemos los españoles en general, y los técnicos de soporte en particular para decidir que todo esta bien por el simple hecho de que en dos minutos a ellos no le ha fallado (si falla se vuelve a intentar y si esta segunda vez no falla es que todo vuelve a estar bien), el tipo decidió que aquello estaba perfecto.

El tercer día, las luces de alarma se pusieron rojas cuando el gerente no recibió ninguna nota de incidencia sino una llamada directamente del director general. Era la primera vez que llamaba. Con muy buenas maneras el tío le pidió al gerente que solucionara cuanto antes el problema porque las charlas de la secretaria le estaba produciendo dolor de cabeza.

Antes de continuar debo decir que la secretaria en este caso no era la “secretaria buena” sino la buena secretaria. Una mujer de avanzada edad, con un biotipo que mi amigo chimo llamaría “tipo lenteja” (muy bajita, mucho culo y muchas tetas) de esas que es mejor saltarlas que rodearlas. Como suele suceder con estas secretarias, son tan eficaces que se vuelven imprescindibles y como saben perfectamente que son imprescindibles y a cambio de renunciar a un sueldo millonario se permiten gritar a todo el mundo, incluyendo al director general. Son las “secretarias-mamás”. Yo he conocido alguna de estas y son temibles. Casi igual de temibles que las señoras de la limpieza (la otra señora que se permite abroncar al director).

Precisamente porque esta señora era particularmente desagradable cuando se enfadaba es por lo que el director general (o uno de ellos porque en estos bancos hay varios directores) se molestaba en llamar personalmente. La mujer llevaba tres días dándole la brasa con que “así no se puede trabajar”.

El gerente decidió tomar medidas drásticas. No sabía lo que pasaba pero era la última vez que pasaría así que pidió que le cambiaran el ordenador entero.

Al día siguiente nueva nota de incidencia. El problema de la secretaria continuaba. Harto ya de la situación el gerente se va a la oficina y en persona habla con la mujer. Le explica que le han cambiado el ordenador y la mujer le dice algo que le da una pista aunque pequeña.

- A lo mejor no es del ordenador sino de la red o de la instalación. El caso es que desde que nos cambiaron los muebles la semana pasada me da problemas.
- Le cambiaron los muebles?.
- Si pero la instalación quedo igual –le puntualiza el técnico-
- Pues algo pasó – insiste la señora-
- Y ahora le está pasando?
- No, yo no se que es pero cuando vienen los técnico parece que no pasa. Aparte que va por rachas, hay veces que sucede y otras que no.
- Pero que es exactamente lo que sucede?
- Pues ya le digo, como si el ordenador se volviese loco, se cierran ventanas, aparecen letras, se cambia la celda del excell, se borran cosas…

El gerente, se va con la sensación de que en esa habitación hay algún tipo de “poltergeist”. Tal y como esta llegando a su oficina vuelve a recibir una llamada del director.

Muy educadamente y de muy buenas formas pero tajante (como suelen hablar los buenos jefes) y dejando bastante claro que si quieren renovar el contrato será mejor que le hagan caso, le dice que la secretaria vuelve a quejarse y que el problema está afectando a su trabajo porque ha tenido que rehacer un documento que ya tenía hecho y ha estado esperando media hora para firmar un contrato. Aparte de que los lamentos de la mujer cada vez son más insoportables. El director vuelve al tono amable y le dice al gerente… “joder tio, que es la mejor secretaria que he tenido en mi vida y como esto siga así pide la jubilación anticipada”.

El gerente decide rápido (para eso cobra un pastón) y le responde:

- No te preocupes, mañana pongo a un técnico todo el día con tu secretaria sólo para ver donde falla la cosa porque hasta ahora es que ni siquiera hemos visto cual es el fallo.
- Ok, pero por favor, dale la máxima prioridad.

Esta vez no se envía al técnico que se mantiene en las oficinas sino que el gerente manda a un técnico de confianza que es en realidad una especie de “segundo al mando”. Le cuenta su misión y efectivamente al día siguiente cuando entra la secretaria el técnico está allí sólo para mirarla y esperar a que se produzca cualquier incidencia.

No ha transcurrido dos horas cuando el gerente recibe una llamada:

- Hola, soy yo. Ya se cual es el problema.
- Cojonudo!, que pasa?
- No puedo contártelo, puedes venir?
- Pues no se, pero dime al menos por donde van los tiros.
- No puedo hablar, pero no te lo vas a creer. No tiene que ver exactamente con el ordenador.
- Es de la instalación?, tiene algo que ver la mudanza?
- Es probable, ven cuando puedas.

El gerente picado por la curiosidad, y notando cierto tonillo raro a su hombre de confianza aparece en la oficina. Cuando llega el técnico esta al lado y le pide a la secretaria que abra un documento Word y escriba una carta. La misma secretaria le dice que se nota que ese técnico sabe lo que se hace porque ha conseguido que se reproduzca el problema. La mujer escribe la carta y, efectivamente, las letras surgen a veces solas.

El gerente tiene que salir rápidamente de la sala para ir al baño. Dentro del baño se escuchan carcajadas. Sale serio y pregunta por el director. Está muy ocupado pero el problema es tal que le recibe.

- Sabes ya que pasa?
- Creo que si. No se la va a creer usted.
- Que sucede?
- Si tiene un segundo, se lo muestro.

El director sale y le vuelven a pedir a la secretaria que escriba la carta. A regañadientes acepta. Lleva todo el día con la famosa cartita y en este caso están mirándola el técnico, el gerente y el director. Al poco de empezar al director se le escapa casi una carcajada y vuelven a entrar al despacho. Gerente y director se descojonan durante minutos poniéndose la mano en la boca para que no se escuche.

Lo que sucedía es que esta mujer, que como ya he dicho era más bien entraditas en carnes y con muchas tetas se ponía en tal posición cuando iba a escribir que sus tetas rebotaban encima de la mesa y tocaban el teclado al azar produciendo los “polstergeists”. El problema se había manifestado al cambiar los muebles ya que le habían puesto una mesa o una silla más baja o más alta de forma que, ahora si, las tetas de la señora se desparramaban sobre el teclado. El problema se agudizaba cuando la secretaria se incorporaba algo para llegar al teléfono que estaba en el borde de la mesa.

Una vez que pudieron parar de reirse el director pregunta al gerente:

- Se lo habeis dicho?
- No, como le decimos eso?
- Joder, es verdad. Se va a sentir ridicula, y más despues de la brasa que ha dado a todo el mundo con su problema. ¿Qué podemos hacer?.
- Bueno, el problema son los nuevos muebles. ¿No se pueden poner los antiguos?
- Siiii.. es buena solución. Sal y dile que habéis detectado cualquier problema que afecta a la instalación. Y que el problema es de los muebles antiguos. Yo saldré luego y le diré que me habéis dicho lo mismo y que le vamos a poner la silla y la mesa que tenia antes. Además ella dice que con la otra mesa se manejaba mejor.

El gerente salió del despacho y le dijo a la secretaria que ya habian dado con el problema. Los cables de los teclados no están suficientemente tensos y producen que a veces la conexión falle. La solución sería cambiar la mesa.

La mujer respiró (y las tetas volvieron a escribir por su cuenta) y le dijo al gerente:

- Lo ves?, ya os decía yo que tenia que ver con los nuevos muebles. Y vosotros sin hacerme caso.
 
Digame?...
El primer trabajo que tuve más o menos fijo y con nómina yo era “un chino”. Al menos así es como nos llamaban a los técnicos informáticos.

- Ya se ha jodio el ordenador otra vez.. niñaaaa llama al chinooooo

Lo cierto es que una de las partes de mi trabajo consistía en hacer soporte telefónico a los usuarios.

El mundo del soporte telefónico es muy curioso. La mayoría de las veces un tanto desesperante y a veces (sobre todo cuando ya ha pasado) gracioso. Además es fundamental el hecho de que, al tratarse de una conversación telefónica, los malentendidos son muy comunes. Esto me recuerda (aunque tiene poco que ver) el chiste que dice:

- Buenas, llamaba por que mi mujer va a tener un hijo y no se que hacer.
- Tranquilo, es su primer hijo?
- No, soy su marido.

Pero si a esto le sumamos el hecho de que el soporte es informático y los “soportados” no tengan mucha idea (por no decir ni puta idea) de la cuestión, la cosa adquiere tintes surrealistas en muchas ocasiones. Para dar una idea de lo que digo pondré alguna anécdota real.

La primera vez que fui al trabajo nada más comenzar llamaron y un par de compañeros más experimentados me dijeron: “responde tu.. y así vas aprendiendo”. Ahora lo recuerdo con una sonrisa pero yo estaba aterrado. Llamaba una chica.

- Hola. Mira es que he llegado por la mañana y mi ordenador esta todo negro y no enciende.

No sabía que hacer así que, tapando el teléfono pregunté a uno de los compañeros: “dice que su ordenador no enciende.. que le digo?. El tío, sin siquiera levantar la mirada de la pantalla me contesto como con desgana “pregúntale si ha comprobado que esta enchufado”.

Durante unos instantes odie profundamente a ese tipo. Era obvio que se estaba quedando conmigo. Claro, como soy nuevo… No sabía que hacer. Estuve por pedirle que me dijera en que oficina estaba e ir a verlo pero en ese momento pensé que lo mismo el compañero se molestaría conmigo por no seguirle la bromita. Prefiero aguantar una novatada a caer mal el primer día. Así que pregunte “te has fijado si tienes el cable enchufado?”. De reojo miraba a mi compañero e imaginaba que de un momento a otro iba a explotar en carcajadas. Ante mi sorpresa el tipo seguía absorto en lo suyo y sin hacerme caso hasta que de pronto escuché al otro lado… “oyeeee, que es verdad, que no estaba enchufado, que tonta estoy.. perdona eh? Y gracias”.

Con el tiempo descubrí el alto porcentaje de casos que se solucionaban de forma tan estúpida como esa.

A veces recuerdo esos días. Sobre todo cuando tengo que llamar a algún soporte técnico y me explican las cosas con mucho detalle. Algo que sin duda se aprende prestando soporte es a desgranar las cosas de forma que sean asequibles a cualquier niño de básica, (o incluso a un periodista que era normalmente “mi cliente”) y más entonces (finales de los ochenta, principios de los noventa) cuando la cultura informática a nivel de usuario era aún menor y en la mayoría de los casos, él del trabajo era el primer ordenador que usaban en su vida.

Las cosas se pueden decir de muchas formas. Uno puede decir “Abre la aplicación y entra en ella” o se puede decir…

- En la pantalla, en la parte de abajo, a la izquierda ves que hay un dibujito como un libro?
- Si
- Ves que en algún sitio de la pantalla tienes una flechita.
- Si
- Eso es el cursor.
- Jo.. eso ya lo sabía…
- Vale, pues mueve la flechita con el ratón
- El ratón es esto negro verdad?.
- Si, veo que eres una experta.
- Pues le doy pero la flechita no se mueve
- Bien, me he explicado mal… no hace falta que le des a la flecha con el ratón, mueve el ratón en la mesa y veras que la flecha se mueve al compás
- Anda.. es verdad…
- Bueno, pues haz doble clic encima del dibujito… espera, espera… no me he explicado correctamente… pon la flechita encima del dibujito y pulsa dos veces el botón derecho del ratón…

Esto quizás os parezca exagerado. Si es así es que jamás habéis trabajado en esto. Haciendo este tipo de soporte también aprendes a desarrollar tu capacidad de imaginación. Una conversación parecida a la siguiente me sucedió a mí en persona.

- Oye.. estaba tan tranquila y de pronto.. pufff se me ha puesto todo negro y me sale una cosa rara.
- Que cosa rara?
- Pues es como una S, pero no es una S.
- Ummm…. Una Z?
- No te cachondees de mi eh? Que estoy muy nerviosa…
- Vale.. dime como es esa S
- Es una S con una raya y un ángulo
- Bien.. donde esta la raya?
- La raya esta encima de la S y el ángulo al lado
- Que entiendes tu por un ángulo
- Pues como una L pero doblada y al revés. Y además hay otra raya pero esa aparece y desaparece
- Y que mas hay
- Nada, todo negro.
- Pues con esa descripción…
- Un momento.. la raya se ha convertido en dos…
- Joe.. así de pronto?
- No tonto… es que yo creía que era una raya pero son dos
- Aja.. el ángulo sigue quieto?
- Te estas cachondeando de mi verdad?
- Que no chiquilla… y dime… que pasó exactamente..
- Pues le di a no se que tecla y de pronto.. todo negro y eso tan raro
- Que tecla?
- No se
- No sabes que tecla?
- No
- Pero porque la tocaste
- No se
- Vale.. por donde estaba la tecla
- Aquí en el teclado
- Bien… menos mal.. si la tecla hubiese estado fuera del teclado hubiese sido más grave.
- Te lo estas pasando bien conmigo eh?
- Para nada, por que zona estaba la tecla en el teclado.
- Por arriba
- A la derecha
- No, la izquierda
- No seria una tecla que pone ESC
- Si esaaaaaaaa….
- Aja, ya entiendo
- Que ha pasado?
- Has salido de la aplicación al sistema operativo
- De verdad? Y eso es grave?
- Dime una cosa.. tu eres periodista no?
- Si.
- Bien.. mira fijamente a la S… no te recuerda nada?
- No se?
- Ummmm te acuerdas de cómo es el símbolo del dólar?
- Ahhhhh es verdaaaaaaaaaaa

Pues si, la s con la dos rayas, el ángulo y la raya que desaparecía era el “propmpt” del sistema operativo (UNIX) osea

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Todas estas cosas, y muchísimas más me las ha recordado hoy un compañero contando que alguien ha hecho por fin lo que todos los que nos dedicamos a esto en algún momento pensamos hacer. Se trata de escribir un libro con una recopilación de anécdotas de este tipo. De hecho en mi primer trabajo lo teníamos hecho pero sólo para consumo interno y cada vez que venía un técnico externo y leía nuestras anécdotas él nos contaba unas cuantas de su trabajo.

Una al azar se refiere a la instalación de un programa. Por aquel entonces los programas iban en disquetes y normalmente tenían varios. Un día llamó un usuario diciendo que el disco dos no entraba en la ranura.

- Meto el disco uno y bien. Después de un rato dice “introduzca el disco 2” pero ese no cabe.
- Como que no cabe?
- Que no entra.
- Es mas ancho que la ranura?
- No parece
- Más gordo?
- Yo lo veo igual que todos.
- Y el disco uno si entra?
- Si, aunque no del todo
- Como que no del todo
- Que no se mete del todo, se queda ahí, dentro pero se ve por la ranura.
- Una cosilla… cuando va a meter el disco dos, no saca antes el disco uno?
- No.. es que hay que sacarlo?

Podría llenar no un post, sino un blog con anécdotas de este tipo. Hoy mismo me han contado una muy buena que por lo visto viene en este libro.

- Buenas, verá es que se me ha estropeado el posavasos que daban con el ordenador.
- No se exactamente a que posavasos se refiere pero nosotros no hacemos soporte de los regalos. Sólo de lo que es el ordenador.
- Pero este es un posavasos eléctrico que lleva el ordenador.
- ¿???

Después de mucho investigar resultó que el “posavasos eléctrico” era la bandeja del CD.

Pero la mejor sin duda, la mejor que yo conozco y que aunque no me ha sucedido a mi en persona le sucedió a alguien que conozco es una que merece un post por si misma. Así que, como ya esta quedando muy largo, mañana lo escribo.


 
Y sigue girando...
Yo hago todo lo posible por correr la voz pero parece que aún hay una inmensa mayoría de gilipollas que no se han dado cuenta que cuando estás en un atasco, aunque haya neblina, no es necesario poner la luz antiniebla trasera y joder al que va detrás.

A pesar de la mala leche que me produce, dentro del portfolio de cirugías sigue estado la de reducción de pecho. Incluso en algunas ocasiones no se hace por prescripción médica sino por gusto (a veces alguien incluso dice que por estética).

Por más que le protesto airadamente a la cajera del Caprabo (que no tiene culpa de nada pero para eso cobra un pastón), los fabricantes del café se empeñan en venderlo en esos paquetes cuadrados al vacío que hacen que sea imposible abrirlos sin derramar café y leche (mala leche).

Pese a que yo no estoy para nada de acuerdo, parece ser que insisten en pagar los dos mil quinientos euros por niño (por cierto que hay que ver a lo que está el kilo de niño…) independientemente de los recursos económicos de los papas y/o de las circunstancias específicas del bebe (da igual que este sano o tenga alguna discapacidad). Creo que no me hacen caso porque independientemente de los recursos económicos se sigue manteniendo aquello tan democrático de “un padre, un voto”. Pensándolo bien sería injusto que unos votos se pagaran más caros que otros.

La rubia de Camera Café se esta haciendo famosa mientras que la morena cascarrabias (que es la que a mi me pone) pasa inadvertida. Es que yo no se que pasa con los tíos que en cuanto ven un escote se vuelven locos. Por dios…

A pesar de los gritos que di cuando me lo dijo la radio de mi coche, parece que al final aprobarán las leyes que castiguen el terrible delito de tener un piso vacío. Si se confirma la petición de ERC de que se despenalice la ocupación de pisos (debería decir la okupación) se podría producir la bonita paradoja de que alguien compre un piso, se le meta un okupa y encima le pongan una multa por no vivir en él. No se ha confirmado que pidan el nivel C (que digo yo que en moderno será el nivel K) de “Katalán” al okupa para indultarlo, pero todo se andará.

Un año más todas las administraciones se gastaran una pasta en darnos consejos revolucionarios para combatir el calor. Beber agua, ponerse a la sombra y llevar ropa ligera. Opino yo que, a riesgo de que alguien muera cuando se come un mantecado a las dos de la tarde a pleno sol vistiendo un barbour, se podrían ahorrar ese dinero para cosas mucho más importantes. Pero nada, sigo sin ser escuchado.

Haciendo caso omiso a mis innumerables cartas al director, siempre pensadas y nunca escritas, aún quedan periodistas que dicen (y lo que es peor, escriben) “en olor de multitud” en vez de “en loor de multitud”. Lo peor de todo es que la RAE en el diccionario panhispánico de dudas, da como válida la expresión “en olor de” argumentando una de las justificaciones más estúpidas que he visto jamás (la comparan con la expresión “en olor de santidad”).

Y “a to esto”, Scarlett lleva ya dos semanitas en BCN y sigue sin llamar…

Llamadme susceptible pero a veces me da la impresión de que el mundo pasa de mí.