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Venturas y desventuras de un tio raro
El sarcasmo, como toda forma de ironía, es una tristeza que no quiere llorar y se ríe.
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Podría decir que soy normal y amigo de mis amigos pero, aparte de ser una solemne tontería, no tengo claro ninguna de las dos cosas.
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Serendipia nº 2
Marlene provenía de una familia de la alta burguesía alemana y estaba casada con Erich Ahrenholz, un prospero empresario textil. Marlene perdió a su marido en 1943 en la guerra y se aferró a sus dos hijos de tres y cinco años para superar su desgracia. Ya finalizando la guerra, a principios de 1945 pasó una tarde con sus hijos, en un parque cercano a su casa, haciéndoles unas fotos. La película fotográfica era un material escaso y muy caro durante la guerra y en todo Berlín solo existía un centro de revelado. Marlene acudió al mismo y le dieron cita para recoger las fotos pasados tres días.

Al tercer día, Marlene dejó a sus hijos en casa con la criada y fue a recoger las fotos. No era seguro, ni agradable cruzar Berlín para los niños en aquella época. Era el día 3 de febrero de 1945. Berlín sufrió ese día un bombardeo terrible que afectó principalmente al centro de la ciudad. No pudo recoger las fotos pero lo peor fue lo que se encontró al llegar. Su casa, en una zona exclusiva de la ciudad, quedó reducida a escombros: Todas las personas que allí vivían, incluyendo sus hijos, murieron esos días.

Marlene cayó en una profunda depresión a lo que se sumó el hecho de tener que sufrir la humillación colectiva alemana. Sin embargo, gracias a los contactos de su familia y la de su esposo fallecido, ella pudo huir del horror de la post-guerra en Berlín y reposar en una clínica suiza. Allí conoció a Robert Wyss un doctor del cual se enamoró y con que se casó en el año 1946. Al año escaso nació su hijo Johann. En 1948, el doctor Wyss obtuvo un puesto eminente en una institución suiza de investigación con sede en Londres y se mudó junto con toda su familia. Marlenne, que cambió su nombre por Margaret para evitar problemas por su procedencia, seguía siendo aficionada a la fotografía y una tarde hizo unas fotos a su hijo en un parque de la capital británica.

A pesar de que habían transcurrido ya tres años desde el fin de la guerra había productos que se consideraban de lujo y uno de ellos era la película fotográfica. De hecho mucha de la película era antigua y tenía problemas de calidad. Cuando Margaret fue a recoger el revelado de las fotos de su pequeño Johann comprobó con gran desolación que las fotos habían salido mal por un problema de doble exposición. Daba la impresión de que el carrete ya había sido utilizado y las imágenes del pequeño se superponían sobre otras imágenes de las que obviamente apenas se podría distinguir nada.

Lo realmente asombroso sucedió cuando, ya en casa, buscando fotos aprovechables, comprobó que las imágenes de fondo correspondientes a la primera exposición de la película no eran otras sino las fotografías que a principios de 1945 había hecho a sus dos hijos en el parque berlinés y que obviamente nunca recuperó. En una de las fotografías la superposición era tan perfecta que los dos hijos alemanes fallecidos y el pequeño Johann aparecían uno al lado del otro como si se hubiesen dispuesto así en una foto de familia.

No se me ocurría nada mejor que escribir hoy para ilustrar lo que me pasó. Por que, ¿qué posibilidades hay para que vayas a probar un coche y te encuentres en el concesionario a un compañero de trabajo de hace diez años y a su novia (o amiga) que, curiosamente, conociste en otras circunstancias en las que no estaba precisamente tu excompañero hace bastante tiempo? .

Y, por fin, ¿Qué posibilidades hay de que a esta chica se le escape una nota con un teléfono y un “llámame” escrito y aparezca en el bolsillo de mi abrigo?
 
Comentario:
Serendipia......amigo mio, delgada linea separa la coincidencia del destino.
 
Comentario:
Con tanto prejuicio no vas a encontrar esa relación liberal que has mencionado alguna vez. ;)
 
Comentario:
yo no soy tan bueno como para juzgar a una mala,
yo sí la llamaría
aunque sin comprometerme a nada
 
Comentario:
El relato es impresionante, no creo en esas cosas, pero me ponen la carne de gallina, lo que no termino de entender es cómo puede ilustrar tu extraño sucedido o acaso en el concesionario, y respecto a esto último, no me fiaría tampoco de quien traiciona a alguien, me sentiría halagada o enojada, según tuviera el día de necesitado.. jajajaja
 
Comentario:
Pues no creo que la chica te dejara el teléfono para pedirte en matrimonio, la verdad. Así que... ¿qué importa si es una traidora? Quizás lo que hizo fue no traicionar sus deseos. Me parece una bonita manera de invitarte a dejarte seducir.
O quizás sólo quiere que la llames para que le cuentes qué tal el coche.
En fin, bonito relato: el de Margaret.
 
Comentario:
Diez "points" para tí.. respuesta correcta: "No, no llamaré."

Has conseguido (aunque sé que no era tu intención, jaja) que me parezcas más interesante aún.

Saluditos.
 
Comentario:
¿Pero sabes que hay una relación entre los dos? es que esa parte no la he entendido bien.

Besos de una maia.
 
Comentario:
Quien traiciona a alguien en tus narices, puede traicionarte en las narices de otro.

Un beso
 
Comentario:
Sí, lo mejor que puedes hacer es pasar de ellas, de ese tipo de gente es mejor no fiarse.
 
Comentario:
Veo que el relato ha tenido gran aceptación..

Respuesta. No, no llamaré.

No podría llamar a alguien que haga eso. Me parece una falta de respeto y no suelo fiarme de quien traiciona a los demás con tanta facilidad.
 
Comentario:
llamaras?
 
Comentario:
porsche cayman, papelito con teléfono... a ver, no es que vaya a ponerme envidioso, quia, que no soy de esos. pero... dime que al menos te duelen un poquito las muelas, redios.

salud,
 
Comentario:
Posibilidades... pues pocas. Pero ya se sabe que el destino es así. A veces con un resquicio de posibilidad basta y a veces aún teniendo todas las papeletas.. no ocurre.

Me uno a la pregunta de mordandis... ¿dejaras la nota olvidada o habrá llamada? (Uhmm, maldita curiosidad femenina).

Saluditosssss
 
Comentario:
Halagada me hallo de encontrarme entre tus enlaces
Gracias.
 
Comentario:
Ya sé que ambas preguntas son retóricas: pero con que exista una posibilidad basta, ahi la tienes.
Y ahora mi pregunta es... ¿sabrás, querrás y/o te intereserá aprovecharla?

Al final va a ser verdad que este mundo es un pañuelo, solo espero que no esté lleno de mocos...
:D
No