Divino tesoro...
Es curioso como de pronto se suceden determinadas circunstancias que inciden sobre un mismo tema. En los últimos días me han comentado, o he conocido casos de gente “mayor” que es apartada cual trasto viejo. Hablo de profesionales hechos y derechos con decenas de años de experiencia que, de pronto, se convierten en viejos. Hay tantos casos como personas pero yo siempre he pensado que la experiencia es demasiado valiosa como para despreciarla de esta forma. Esto lo pienso y lo digo desde siempre aunque ahora que ya comienzo a vislumbrar los cuarenta puede que alguien piense que lo digo porque me toca. Obviamente me conoce poco quien piense así.
Cuando era un chaval de diecisiete años llegué a un acuerdo conmigo mismo. No criticaría ni me reiría de los “viejos” de treinta o más años y, a cambio, cuando llegara a esa edad (que por entonces parecía inalcanzable) yo tampoco criticaría a los “niñatos” solo por el hecho de ser jóvenes. He de reconocer que la segunda parte del acuerdo hay veces que me cuesta más trabajo.
El caso es que llevo unos días pensando en esto debido a varias circunstancias. Hace no mucho mantuve una conversación con un “viejo” de cincuenta y tres años. Después de treinta años de servicio en uno de los principales bancos resulta que se le jubila anticipadamente. Lo curioso de esto de la jubilación es que encima le cuesta dinero a la empresa porque tendrá que pagarle su sueldo (el 100%) los próximos trece años.
La justificación a estas prejubilaciones me la dio hace tiempo un alto cargo de telefónica que, por supuesto, no llegaba a los cincuenta. Me dijo algo así como que el coste de esa persona si junta sueldo, beneficios sociales, antigüedad, etc.. es equivalente al coste de la prejubilación más el coste de un chaval recién titulado con varios idiomas y con la mente abierta. Dicho de otra forma, con lo que se ahorran el pluses que no se incluyen en la prejubilación se paga a un recién titulado. Lo realmente alucinante de este argumento es que incluso se valoraba más la capacidad de un chaval de veintitantos años que la del “viejo” de cincuenta. Me parece absolutamente increíble que se desprecie de esa forma el conocimiento y la experiencia acumulada en veinte o treinta años.
Yo conozco un caso que me toca muy de cerca. En mi empresa hemos contratado a dos personas recientemente. Una de ellas tiene sesenta años y treinta y cinco años de experiencia. No sabe inglés ni ha hecho un master. La otra persona tiene dos años de experiencia, habla tres idiomas y tiene un master. Esto va por personas pero sinceramente, comparar a uno con otro es ridículo. Dominio de idiomas aparte no sé como nadie puede pensar que es preferible a alguien sin experiencia por mucha mentalidad abierta que se tenga.
Hace tiempo leí un chiste de Perich que decía “Hijo mío, el problema es que tu padre nació en un tiempo en que tenías que tener cuarenta años para ser alguien y ahora que los tengo resulta que nos toca vivir en un tiempo en el que cuando llegas a los cuarenta no eres nadie”. A mi me da miedo ese tiempo y sobre todo me parece estupido.
Hace ya algunos años participé en un proyecto para una industria. Me enviaron a hablar con el director de fabricación. Un señor que estaría rondando los sesenta años. Este señor había diseñado y montado tres fábricas de esta empresa y estaba diseñando la última. Una fábrica que ya está en producción y que, cuando se abrió, era la más puntera en su sector. Al principio este señor me trataba regular pero poco a poco fuimos congeniando. Un día me explicó el porqué de sus reticencias. La empresa contrato a un “consultor” para hacer un trabajo. El consultor en cuestión era un chico recién salido de su master y, por supuesto, con su inglés perfecto. Me contó muchas anécdotas sobre este consultor y como no tenía idea de nada y pretendía hacer las cosas según manuales americanos. Al final la empresa decidió prescindir de él cuando, en una reunión, les dijo que no tenían idea de fabricación. Habría que decir aquí que esta empresa paso en cuarenta años de ser un taller familiar a una empresa con mil empleados líder en su sector en Europa. La cuestión es que me dijo que después le caí bien porque había notado que sabía de lo mío pero que era lo suficientemente humilde como para escucharlo cuando hablaban de su ámbito que era el de fabricación. Cuando le dije que como no iba a escuchar al director de fabricación con cuarenta años de experiencia el me dijo: “No sé chico, ahora los chavales de veinte se creen que saben más que uno de sesenta sólo por el hecho de que son más jóvenes”.
Es cierto que antes el “consultor” era una categoría. Alguien que habia acumulado conocimientos y experiencia sobre un tema suficientes como para enseñar a los demás como hacer las cosas. Hoy en día el consultor es algo así como el auxiliar administrativo. Se pilla a un chaval, se le pone una corbata (normalmente con un pato donald) y se convierte en “Monsieur le consultant”. Consultor de lo que sea, da igual.
Para completar el escenario resulta que he oído hace poco que ya se están planteando prolongar la vida laboral hasta más allá de los sesenta y cinco años para evitar la quiebra del sistema de pensiones.
Y me miro en el espejo. Hoy soy una persona con formación, con veinte años de experiencia y creo que valorada en mi trabajo. Aún así cada día aprendo algo nuevo (y espero no parar nunca). Pero la realidad es que el tiempo pasa y dentro de cinco o diez años, cuando haya acumulado mil o dos mil días más de experiencia, entonces, seré un inútil. Joder que crudo lo llevo.
Cuando era un chaval de diecisiete años llegué a un acuerdo conmigo mismo. No criticaría ni me reiría de los “viejos” de treinta o más años y, a cambio, cuando llegara a esa edad (que por entonces parecía inalcanzable) yo tampoco criticaría a los “niñatos” solo por el hecho de ser jóvenes. He de reconocer que la segunda parte del acuerdo hay veces que me cuesta más trabajo.
El caso es que llevo unos días pensando en esto debido a varias circunstancias. Hace no mucho mantuve una conversación con un “viejo” de cincuenta y tres años. Después de treinta años de servicio en uno de los principales bancos resulta que se le jubila anticipadamente. Lo curioso de esto de la jubilación es que encima le cuesta dinero a la empresa porque tendrá que pagarle su sueldo (el 100%) los próximos trece años.
La justificación a estas prejubilaciones me la dio hace tiempo un alto cargo de telefónica que, por supuesto, no llegaba a los cincuenta. Me dijo algo así como que el coste de esa persona si junta sueldo, beneficios sociales, antigüedad, etc.. es equivalente al coste de la prejubilación más el coste de un chaval recién titulado con varios idiomas y con la mente abierta. Dicho de otra forma, con lo que se ahorran el pluses que no se incluyen en la prejubilación se paga a un recién titulado. Lo realmente alucinante de este argumento es que incluso se valoraba más la capacidad de un chaval de veintitantos años que la del “viejo” de cincuenta. Me parece absolutamente increíble que se desprecie de esa forma el conocimiento y la experiencia acumulada en veinte o treinta años.
Yo conozco un caso que me toca muy de cerca. En mi empresa hemos contratado a dos personas recientemente. Una de ellas tiene sesenta años y treinta y cinco años de experiencia. No sabe inglés ni ha hecho un master. La otra persona tiene dos años de experiencia, habla tres idiomas y tiene un master. Esto va por personas pero sinceramente, comparar a uno con otro es ridículo. Dominio de idiomas aparte no sé como nadie puede pensar que es preferible a alguien sin experiencia por mucha mentalidad abierta que se tenga.
Hace tiempo leí un chiste de Perich que decía “Hijo mío, el problema es que tu padre nació en un tiempo en que tenías que tener cuarenta años para ser alguien y ahora que los tengo resulta que nos toca vivir en un tiempo en el que cuando llegas a los cuarenta no eres nadie”. A mi me da miedo ese tiempo y sobre todo me parece estupido.
Hace ya algunos años participé en un proyecto para una industria. Me enviaron a hablar con el director de fabricación. Un señor que estaría rondando los sesenta años. Este señor había diseñado y montado tres fábricas de esta empresa y estaba diseñando la última. Una fábrica que ya está en producción y que, cuando se abrió, era la más puntera en su sector. Al principio este señor me trataba regular pero poco a poco fuimos congeniando. Un día me explicó el porqué de sus reticencias. La empresa contrato a un “consultor” para hacer un trabajo. El consultor en cuestión era un chico recién salido de su master y, por supuesto, con su inglés perfecto. Me contó muchas anécdotas sobre este consultor y como no tenía idea de nada y pretendía hacer las cosas según manuales americanos. Al final la empresa decidió prescindir de él cuando, en una reunión, les dijo que no tenían idea de fabricación. Habría que decir aquí que esta empresa paso en cuarenta años de ser un taller familiar a una empresa con mil empleados líder en su sector en Europa. La cuestión es que me dijo que después le caí bien porque había notado que sabía de lo mío pero que era lo suficientemente humilde como para escucharlo cuando hablaban de su ámbito que era el de fabricación. Cuando le dije que como no iba a escuchar al director de fabricación con cuarenta años de experiencia el me dijo: “No sé chico, ahora los chavales de veinte se creen que saben más que uno de sesenta sólo por el hecho de que son más jóvenes”.
Es cierto que antes el “consultor” era una categoría. Alguien que habia acumulado conocimientos y experiencia sobre un tema suficientes como para enseñar a los demás como hacer las cosas. Hoy en día el consultor es algo así como el auxiliar administrativo. Se pilla a un chaval, se le pone una corbata (normalmente con un pato donald) y se convierte en “Monsieur le consultant”. Consultor de lo que sea, da igual.
Para completar el escenario resulta que he oído hace poco que ya se están planteando prolongar la vida laboral hasta más allá de los sesenta y cinco años para evitar la quiebra del sistema de pensiones.
Y me miro en el espejo. Hoy soy una persona con formación, con veinte años de experiencia y creo que valorada en mi trabajo. Aún así cada día aprendo algo nuevo (y espero no parar nunca). Pero la realidad es que el tiempo pasa y dentro de cinco o diez años, cuando haya acumulado mil o dos mil días más de experiencia, entonces, seré un inútil. Joder que crudo lo llevo.
Comentario:
¡Ey,ey, ey! No es con ánimo de criticar, pero recuerdo haberte leído que prefieres a gente SIN experiencia. Si me equivoco me corrijes, pero te cuento que soy mujer, tengo treinta y nueve años, con uebos de sacar adelante a tres hijos, y sin nadie que me de trabajo
Comentario:
Plas plas plas plas (aplausos)
Sí señor, grandísimo post.
Nuestros “viejos” son justamente la generación más interesante que ahora mismo tenemos.. y por ende, a la que más debemos respetar. Lo son más que nuestros padres (bien, hablo para los que ahora tenemos entre 30-35 años) y lo son más que nuestra generación. Han vivido una vida que nosotros no conocemos ni por asomo. Lo que tenemos, viene heredado de ellos. Bueno o malo.
Vivo en un edificio que tiene 111 años de nada. En él, tan sólo quedan 3 vecinos que llevan viviendo allí la torta de tiempo. Una de estas vecinas está en mi misma planta, se llama Elena, la pobre está sorda como una tapia, pero da gusto verla: su pelo teñido de rojo, sus labios pintados (aunque por fuera, todo dicho sea de paso), sus sombras verdes, su bolsito, su largos paseos todas las mañanas y tardes…
Bien, pues adoro a esa mujer, la ADORO, me dan ganas de adoptarla como abuela (que ya no me queda ninguno y no te imaginas la pena que me da). No sólo es interesantísima, sino que tiene toda la cultura del mundo. No tiene estudios, pero es culta, lo es y mucho.. lo es infinitamente más que el que hace un master y el viernes estaba en el macrobotellón. Si te para en la escalera (reza si no tienes prisa, bien es verdad) te puede contar mil cosas y te aseguro que todas ellas la mar de interesantes. Es achuchable, es un amor (una vez me creí que se había muerto y lié la de Dios, llamé a la policía…, me puse a vomitar como una loca.. Un día contaré esa historia porque no tiene desperdicio ninguno).
La verdad es que te podría poner mil ejemplos, la verdad es que me podría pasar hablando y/o escribiendo, de esto largo y tendido, pero mi tiempo también hace tic tac tic tac y no puedo, pero me encanta haberme encontrado con este post tuyo. Siempre he pensado y dicho que nuestros mayores son un tesoro que tenemos y que no apreciamos.. y son pozos de sabiduría…. Y me da mucha pena porque ya no tengo a mi abuela Mima conmigo porque para mi fue… fue mucho, muchísimo.
Besos gordos.
Sí señor, grandísimo post.
Nuestros “viejos” son justamente la generación más interesante que ahora mismo tenemos.. y por ende, a la que más debemos respetar. Lo son más que nuestros padres (bien, hablo para los que ahora tenemos entre 30-35 años) y lo son más que nuestra generación. Han vivido una vida que nosotros no conocemos ni por asomo. Lo que tenemos, viene heredado de ellos. Bueno o malo.
Vivo en un edificio que tiene 111 años de nada. En él, tan sólo quedan 3 vecinos que llevan viviendo allí la torta de tiempo. Una de estas vecinas está en mi misma planta, se llama Elena, la pobre está sorda como una tapia, pero da gusto verla: su pelo teñido de rojo, sus labios pintados (aunque por fuera, todo dicho sea de paso), sus sombras verdes, su bolsito, su largos paseos todas las mañanas y tardes…
Bien, pues adoro a esa mujer, la ADORO, me dan ganas de adoptarla como abuela (que ya no me queda ninguno y no te imaginas la pena que me da). No sólo es interesantísima, sino que tiene toda la cultura del mundo. No tiene estudios, pero es culta, lo es y mucho.. lo es infinitamente más que el que hace un master y el viernes estaba en el macrobotellón. Si te para en la escalera (reza si no tienes prisa, bien es verdad) te puede contar mil cosas y te aseguro que todas ellas la mar de interesantes. Es achuchable, es un amor (una vez me creí que se había muerto y lié la de Dios, llamé a la policía…, me puse a vomitar como una loca.. Un día contaré esa historia porque no tiene desperdicio ninguno).
La verdad es que te podría poner mil ejemplos, la verdad es que me podría pasar hablando y/o escribiendo, de esto largo y tendido, pero mi tiempo también hace tic tac tic tac y no puedo, pero me encanta haberme encontrado con este post tuyo. Siempre he pensado y dicho que nuestros mayores son un tesoro que tenemos y que no apreciamos.. y son pozos de sabiduría…. Y me da mucha pena porque ya no tengo a mi abuela Mima conmigo porque para mi fue… fue mucho, muchísimo.
Besos gordos.
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Plas plas plas plas (aplausos)
Sí señor, grandísimo post.
Nuestros “viejos” son justamente la generación más interesante que ahora mismo tenemos.. y por ende, a la que más debemos respetar. Lo son más que nuestros padres (bien, hablo para los que ahora tenemos entre 30-35 años) y lo son más que nuestra generación. Han vivido una vida que nosotros no conocemos ni por asomo. Lo que tenemos, viene heredado de ellos. Bueno o malo.
Vivo en un edificio que tiene 111 años de nada. En él, tan sólo quedan 3 vecinos que llevan viviendo allí la torta de tiempo. Una de estas vecinas está en mi misma planta, se llama Elena, la pobre está sorda como una tapia, pero da gusto verla: su pelo teñido de rojo, sus labios pintados (aunque por fuera, todo dicho sea de paso), sus sombras verdes, su bolsito, su largos paseos todas las mañanas y tardes…
Bien, pues adoro a esa mujer, la ADORO, me dan ganas de adoptarla como abuela (que ya no me queda ninguno y no te imaginas la pena que me da). No sólo es interesantísima, sino que tiene toda la cultura del mundo. No tiene estudios, pero es culta, lo es y mucho.. lo es infinitamente más que el que hace un master y el viernes estaba en el macrobotellón. Si te para en la escalera (reza si no tienes prisa, bien es verdad) te puede contar mil cosas y te aseguro que todas ellas la mar de interesantes. Es achuchable, es un amor (una vez me creí que se había muerto y lié la de Dios, llamé a la policía…, me puse a vomitar como una loca.. Un día contaré esa historia porque no tiene desperdicio ninguno).
La verdad es que te podría poner mil ejemplos, la verdad es que me podría pasar hablando y/o escribiendo, de esto largo y tendido, pero mi tiempo también hace tic tac tic tac y no puedo, pero me encanta haberme encontrado con este post tuyo. Siempre he pensado y dicho que nuestros mayores son un tesoro que tenemos y que no apreciamos.. y son pozos de sabiduría…. Y me da mucha pena porque ya no tengo a mi abuela Mima conmigo porque para mi fue… fue mucho, muchísimo.
Besos gordos.
Sí señor, grandísimo post.
Nuestros “viejos” son justamente la generación más interesante que ahora mismo tenemos.. y por ende, a la que más debemos respetar. Lo son más que nuestros padres (bien, hablo para los que ahora tenemos entre 30-35 años) y lo son más que nuestra generación. Han vivido una vida que nosotros no conocemos ni por asomo. Lo que tenemos, viene heredado de ellos. Bueno o malo.
Vivo en un edificio que tiene 111 años de nada. En él, tan sólo quedan 3 vecinos que llevan viviendo allí la torta de tiempo. Una de estas vecinas está en mi misma planta, se llama Elena, la pobre está sorda como una tapia, pero da gusto verla: su pelo teñido de rojo, sus labios pintados (aunque por fuera, todo dicho sea de paso), sus sombras verdes, su bolsito, su largos paseos todas las mañanas y tardes…
Bien, pues adoro a esa mujer, la ADORO, me dan ganas de adoptarla como abuela (que ya no me queda ninguno y no te imaginas la pena que me da). No sólo es interesantísima, sino que tiene toda la cultura del mundo. No tiene estudios, pero es culta, lo es y mucho.. lo es infinitamente más que el que hace un master y el viernes estaba en el macrobotellón. Si te para en la escalera (reza si no tienes prisa, bien es verdad) te puede contar mil cosas y te aseguro que todas ellas la mar de interesantes. Es achuchable, es un amor (una vez me creí que se había muerto y lié la de Dios, llamé a la policía…, me puse a vomitar como una loca.. Un día contaré esa historia porque no tiene desperdicio ninguno).
La verdad es que te podría poner mil ejemplos, la verdad es que me podría pasar hablando y/o escribiendo, de esto largo y tendido, pero mi tiempo también hace tic tac tic tac y no puedo, pero me encanta haberme encontrado con este post tuyo. Siempre he pensado y dicho que nuestros mayores son un tesoro que tenemos y que no apreciamos.. y son pozos de sabiduría…. Y me da mucha pena porque ya no tengo a mi abuela Mima conmigo porque para mi fue… fue mucho, muchísimo.
Besos gordos.
Comentario:
jo tito, hoy por la mañana en una entrevista hablamos de esto, como la experiencia recolectada en la edad es cada vez menos importante.
Como se le pide a un chaval de 25 años, porque son aun chavales unos curriculums que yo con mas de 40 no tengo. Imposible,
pero en fin, ahora con 40 eres viejo. En mi profesión aun te contratan con 45 pero poco, posiblemente gente que ya paso la experiencia del chaval joven y se dio cuenta del asunto como lo que contas de lo de la fabrica.
Por eso yo pronto ya me dedicare a pintar :)
besos..
jo que bueno volverte a leer con asiduidad.
Como se le pide a un chaval de 25 años, porque son aun chavales unos curriculums que yo con mas de 40 no tengo. Imposible,
pero en fin, ahora con 40 eres viejo. En mi profesión aun te contratan con 45 pero poco, posiblemente gente que ya paso la experiencia del chaval joven y se dio cuenta del asunto como lo que contas de lo de la fabrica.
Por eso yo pronto ya me dedicare a pintar :)
besos..
jo que bueno volverte a leer con asiduidad.
Comentario:
Pues yo espero que con cincuenta me jubilen, honestamente.
Espero estar estupenda para pimplarme el dinero de la jubilación anticipada y si cabe, pimplarme al jovencito con máster que me sustituya (ya sabes, con eso del traspaso de funciones.)
Pero vamos, que a ti se te ve bien y cuarenta son, en el hombre, el inicio para llegar al "se te ve estupendo."
Espero estar estupenda para pimplarme el dinero de la jubilación anticipada y si cabe, pimplarme al jovencito con máster que me sustituya (ya sabes, con eso del traspaso de funciones.)
Pero vamos, que a ti se te ve bien y cuarenta son, en el hombre, el inicio para llegar al "se te ve estupendo."
Comentario:
Vaya, cuanto tiempo!! parece ser que todos andamos liados con el trabajo.
Vivimos en una sociedad que idolatra la eterna juventud, ¿cuantos anuncios con gente mayor de 40 hay en tv que no anuncien dentaduras postizas? para anunciar una crema antiarrugas aparece una niña en plena pubertad. Como decia mi padre "la experiencia es un grado" y "sabe mas el diablo por viejo que por diablo" aunque parece ser que ahora ese grado importa poco.
Los jovenes siempre hemos creido que nos ibamos a comer el mundo, los que andamos por la treintena ó cuarentena rectificamos a tiempo y nos dimos cuenta de que el mundo nos podia comer a nosotros.
Un placer leerte.
Vivimos en una sociedad que idolatra la eterna juventud, ¿cuantos anuncios con gente mayor de 40 hay en tv que no anuncien dentaduras postizas? para anunciar una crema antiarrugas aparece una niña en plena pubertad. Como decia mi padre "la experiencia es un grado" y "sabe mas el diablo por viejo que por diablo" aunque parece ser que ahora ese grado importa poco.
Los jovenes siempre hemos creido que nos ibamos a comer el mundo, los que andamos por la treintena ó cuarentena rectificamos a tiempo y nos dimos cuenta de que el mundo nos podia comer a nosotros.
Un placer leerte.
Comentario:
Uys jubilar con v, siempre me luzco en tu blog, jajajaj.
Comentario:
El problema eterno de la experiencia, adquirirla no es una cuestión de tener edad, sino de que te hayan dado la oportunidad de realizar tu trabajo. Evidentemente si no se jubilan unos otros no pueden empezar a adquirirla. En cuanto a la soberbia y orgullo, creo que es tan malo el jovencito que por tener un título universitario, más otros tantos diplomas que certifican su sabiduría cree que puede mirar por encima del hombro a cualquier otra persona ya sea mayor o joven que no cuenta con tanto CV, que el directivo mayor y soberbio que por miedo a que descubran que no tiene tantos conocimientos teóricos como los jóvenes y que su universidad la mayoría de las veces es el trabajo, se cree que su profesionalidad es la panacea de cualquier trabajo. No hay que menospreciar a las personas y tantos unos como otros se menosprecian, así que a cual mejor. Está claro que hoy en día los jóvenes no van a tener esa suerte que esos directivos de ahora con cincuenta y tres años que por su duro trabajo y por su brillantez han conseguido escalar en una empresa hasta llegar a lo más alto, hoy en día se pasa olímpicamente de la capacidad de trabajo, de que alguien sea brillante, hoy en día cuenta el CV y a partir de ahí te abren las puertas, si no pues ya saben los jóvenes lo que han de hacer, cajeros, obreros, electricistas, carpinteros, y se les mata cualquier capacidad como tuvieron esos otros a los que hoy juvilan. Creo que deberíamos mirar lo positivo de nuestras vidas y dejar de quejarnos tanto, que otros siempre lo tienen más crudo. Digo esto solo por poner otro punto de vista diferente.
Comentario:
Siempre ha habido y habrá conflictos generacionales, adaptamos a los modos, usos y costumbres de cada época, pero aún asi, creo que vamos evolucionando y suavizando ciertas conductas, o eso quiero pensar.
1beso
p.d. viejo tú?????????, pero si se te ve (cuando te dejas, claro que por aqui bien poco) divinamente, jajajaja
1beso
p.d. viejo tú?????????, pero si se te ve (cuando te dejas, claro que por aqui bien poco) divinamente, jajajaja
Comentario:
Según mi manera de ver las cosas, discriminar por la edad denota algo de mentalidad cerrada. Un hombre de cincuenta y tantos, puede tener más disposición de aprender, que un chico de 25 con tres idiomas. Eso sin contar con gran valor de la experiencia y lo que estas personas pueden aportar a la formación de nuevo personal.
Mi padre por ejemplo, luego de años utilizando regla T , escuadras y todos los instrumentos usados para elaborar sus planos, no presentó ningún problema cuando le tocó cambiar todo eso por pc, graficadoras, etc. Hoy comparte su trabajo con un chico de 32, quien años me llenaba de orgullo, cada vez que decía algo como “Tu viejo me enseño casi todo lo que se del trabajo”.
Besos
Mi padre por ejemplo, luego de años utilizando regla T , escuadras y todos los instrumentos usados para elaborar sus planos, no presentó ningún problema cuando le tocó cambiar todo eso por pc, graficadoras, etc. Hoy comparte su trabajo con un chico de 32, quien años me llenaba de orgullo, cada vez que decía algo como “Tu viejo me enseño casi todo lo que se del trabajo”.
Besos
Comentario:
Es que es estúpida esta postura excluyente, cuando se sabe que la gestión ideal es la que combina experiencia y juventud. No entiendo a qué viene jubilar a la gente a los 50, cuando se puede aprovechar ese montón de experiencia con las herramientas, técnicas y avances más novedosos, unidos a la fuerza y empuje de la juventud. Nos estamos idiotizando. De eso tengo que hablar un día, pero me da una pereza...
Comentario:
buenas tardes vecino, caro es usted de ver. no sé, haz como yo, dedícate a los retretes es un sector en alza, pues todo el mundo huye hacía el de las mariconadas y por tanto nos dejan campo libre a los viejos hasta que nos hartemos de limpiar, ah, no te vayas a pensar, que también tiene su punto de creatividad decidir con que unguento los limpias ;-)
salud,
salud,





