El ser y el estar. Torres Quevedo Vs. Belén Esteban
En líneas generales soy un defensor a ultranza de Internet como herramienta y medio de comunicación. Aparte de que yo prácticamente no concibo ahora mismo mi vida (trabajo, viajes, ocio, comunicación, etc..) sin Internet lo cierto es que se dicen muchas tonterías sobre la red. Afortunadamente ya es tan conocida y tan popular que el número de estupideces ha bajado considerablemente. Yo me conecto a Internet desde hace muchísimo y he oído barbaridades sobre la red. Aún recuerdo el titular de un periódico que decía ”Asesinada en Málaga la prostituta de Internet”. Fue una gran perdida para Internet ya que desde entonces nos quedamos sin puta. Bueno, ya se que puede ser una broma de mal gusto pero quedaos sólo con el sarcasmo y olvidad el toque necrológico.
Como decía, afortunadamente ya puedes decir con total tranquilidad que te conectas a Internet sin que la gente piense que eres un pedófilo (aunque siguen las noticias sobre el particular continuamente) o directamente un salido. Y es que uno era salido mucho antes del nacimiento de la world wide web.
Lo que internet es hoy para el mundo del conocimiento es lo que desde el siglo XVIII fue la enciclopedia britanica. La “Britannica” era una especie de “quien es quien” en el mundo de las artes y las ciencias. En general del conocimiento. Se medía la importancia de una persona por el espacio que ocupaba en la enciclopedia. Hoy en día no hay mayor compendio de conocimientos que Internet y Google es su índice de referencia. De hecho el número de apariciones en Google se ha convertido en una especie de medida de conocimiento y a veces de reconocimiento.
Ayer discutía con un amiga sobre la banalidad que nos inunda. Y le ponía un ejemplo. Últimamente estoy leyendo bastante sobre un personaje que he comprobado que es bastante poco conocido: Leonardo Torres Quevedo. Una de las cosas que a mi me gustan en mis pocos ratos libres es leer biografías y siempre me han apasionados algunos escritores, científicos y sobre todo ingenieros (es decir, que no se quedan en la teoría) que ha habido y que parecen adelantados a su tiempo. Algunos son muy conocidos como Leonardo DaVinci.. (ya sabéis, el del código :-().
También es muy conocido Einstein o Julio Verne pero hay otros mucho menos conocidos para el profano como Nicola Tesla o Roger Boscovich. Curiosamente estos dos últimos Serbio y Croata respectivamente y que fueron considerados por algunos coetaneos viajeros del tiempo que habían venido del futuro.
Nicola Tesla, cuya vida daría para varias películas de ciencia ficción, fue considerado en su día la persona viva más conocida del mundo y hoy día (poco más de medio siglo después de su muerte) apenas es conocido por el común de los mortales. Baste decir que antes de comenzar el siglo XX desarrollo un sistema para transmitir electricidad sin hilos. Eso parece fácil hoy verdad?... pues no… simplemente nadie ha sido capaz de hacerlo. Roger Boscovich ha sido considerado a veces como un mutante del siglo XVIII y era capaz de escribir poesía o adelantarse dos siglos a la teoría de cuerdas y proponer un modelo atómico coherente, establecer un método para determinar el eje de rotación de un planeta o calcular su orbita o reforzar el domo de la basílica de San Pedro
Torres Quevedo, la persona que descubrí hace poco, fue un ingeniero español (de Santander) que vivió en el siglo XIX y el XX (murió en 1936) y que, por poner sólo un ejemplo, fue el primero en presentar un dispoisitivo controlado de forma remota. En 1906 hizo una demostración de radiocontrol (mediante telegrafía sin hilos) de un barco en el puerto de Bilbao. En 1910 presentó el proyecto (denegado gracias a la proverbial visión de futuro del estado español) de construir torpedos teledirigidos por control remoto. Algo que hasta que no acabó la segunda guerra mundial ni se soñaba. También, por poner sólo un ejemplo, es el inventor y constructor del “spanish aerocar” que es el transbordador (especie de teleférico) que recorre la catarata del Niagara desde 1916. Hoy día sigue funcionando y en casi un siglo no ha fallado jamás. Aparte de esto invento y desarrolló máquinas de cálculos, autómatas, jugadores automáticos de ajedrez, etc. En definitiva, una persona increíble y muy cercana. Llego a ser muy conocido dentro y fuera de España e incluso ocupo una plaza en la academia de la lengua.
Y ahora viene la pregunta. ¿Alguien lo conoce?. Probablemente la respuesta sea no (y si hay alguna excepción le felicito, yo hasta hace unos meses ni había oído su nombre).
Pongamos a prueba ahora a los pocos pero selectos lectores de mi blog. ¿Alguien sabe quien es Belén Esteban?. Evitaré mayor comentario.
NOTA: Para quien me lea desde otro país que no sea España y tuviese la suerte de no saber quien es este personaje quisera recomendarle que se guardara la curiosidad que le pueda dar este nombre y la acumule a la curiosidad que pudiera suscitar el anterior.
Es cierto que el conocimiento no implica para nada ser mejor o peor pero, sinceramente, me gustaría que, por una vez este tipo de gente sustituyera en el ranking de popularidad no ya a Ronaldo o Beckham (pretender eso sería sacrílego por mi parte) pero si por lo menos a tanto personaje subproducto mediático. Cada vez recuerdo más la frase de un secretario de educación estadounidense (creo que de la época de Clinton) que dijo en una rueda de prensa: "Quiero que sepan que somos un pais de ignorantes y que somos plenamente conscientes de ello".
Pero hete aquí que estaba yo argumentando todo esto con mi amiga (que por cierto no sabía quien era Belén Esteban pero es que ella no es española) cuando para certificarlo hago la prueba del algodón de la popularidad… vamos a Google y buscamos “Belén Esteban” y “Torres Quevedo” y cielos!.. sorpresa.
Torres quevedo: 244.000 coincidencias.
Belén Esteban: 204.000 coincidencias.
Toma ya!. Bien por Google. Para que después hablen mal de Internet. Es cierto que resulta que hay una fundación "Torres Quevedo" y ayudas de un programa "Torres Quevedo" etc, etc.. pero aún así es impresionante.
Eso si, debo decir que luego seguí con mi investigación y los resultados fueron, no por esperados, menos desalentadores:
Roger Boscovich: 21.500 coincidencias.
Maria jose campanario: 47.100 coincidencias
Bueno, al fin y al cabo todo esto demuestra mi teoría sobre las minorías.
Terminado este razonamiento paso a un VIPS y me sorprende con una colección de libros a cual más interesante. Rápidamente compro cuatro sobre decoración de restaurantes y cafetería, diseño industrial, los coches americanos de los cincuenta que se conservan en Cuba y arte tecnológico. Mi amiga reciente (la conocí en París) me mira un tanto alucinada por la excitación de encontrarme con tantos libros interesantes de golpe y me dice… vos sos raro eh?.. sonrío… pienso en el blog… y de pronto alzo la mirada a un cartel que dice
“Semana demente… cientos de libros raritos a precios increíbles”.
PD: Sé que este es un post raro y un poco desestructurado. Otro día prometo describir con todo lujo de detalle los inacabables polvos con la chilena. A ver si así subo el ranking.
Como decía, afortunadamente ya puedes decir con total tranquilidad que te conectas a Internet sin que la gente piense que eres un pedófilo (aunque siguen las noticias sobre el particular continuamente) o directamente un salido. Y es que uno era salido mucho antes del nacimiento de la world wide web.
Lo que internet es hoy para el mundo del conocimiento es lo que desde el siglo XVIII fue la enciclopedia britanica. La “Britannica” era una especie de “quien es quien” en el mundo de las artes y las ciencias. En general del conocimiento. Se medía la importancia de una persona por el espacio que ocupaba en la enciclopedia. Hoy en día no hay mayor compendio de conocimientos que Internet y Google es su índice de referencia. De hecho el número de apariciones en Google se ha convertido en una especie de medida de conocimiento y a veces de reconocimiento.
Ayer discutía con un amiga sobre la banalidad que nos inunda. Y le ponía un ejemplo. Últimamente estoy leyendo bastante sobre un personaje que he comprobado que es bastante poco conocido: Leonardo Torres Quevedo. Una de las cosas que a mi me gustan en mis pocos ratos libres es leer biografías y siempre me han apasionados algunos escritores, científicos y sobre todo ingenieros (es decir, que no se quedan en la teoría) que ha habido y que parecen adelantados a su tiempo. Algunos son muy conocidos como Leonardo DaVinci.. (ya sabéis, el del código :-().
También es muy conocido Einstein o Julio Verne pero hay otros mucho menos conocidos para el profano como Nicola Tesla o Roger Boscovich. Curiosamente estos dos últimos Serbio y Croata respectivamente y que fueron considerados por algunos coetaneos viajeros del tiempo que habían venido del futuro.
Nicola Tesla, cuya vida daría para varias películas de ciencia ficción, fue considerado en su día la persona viva más conocida del mundo y hoy día (poco más de medio siglo después de su muerte) apenas es conocido por el común de los mortales. Baste decir que antes de comenzar el siglo XX desarrollo un sistema para transmitir electricidad sin hilos. Eso parece fácil hoy verdad?... pues no… simplemente nadie ha sido capaz de hacerlo. Roger Boscovich ha sido considerado a veces como un mutante del siglo XVIII y era capaz de escribir poesía o adelantarse dos siglos a la teoría de cuerdas y proponer un modelo atómico coherente, establecer un método para determinar el eje de rotación de un planeta o calcular su orbita o reforzar el domo de la basílica de San Pedro
Torres Quevedo, la persona que descubrí hace poco, fue un ingeniero español (de Santander) que vivió en el siglo XIX y el XX (murió en 1936) y que, por poner sólo un ejemplo, fue el primero en presentar un dispoisitivo controlado de forma remota. En 1906 hizo una demostración de radiocontrol (mediante telegrafía sin hilos) de un barco en el puerto de Bilbao. En 1910 presentó el proyecto (denegado gracias a la proverbial visión de futuro del estado español) de construir torpedos teledirigidos por control remoto. Algo que hasta que no acabó la segunda guerra mundial ni se soñaba. También, por poner sólo un ejemplo, es el inventor y constructor del “spanish aerocar” que es el transbordador (especie de teleférico) que recorre la catarata del Niagara desde 1916. Hoy día sigue funcionando y en casi un siglo no ha fallado jamás. Aparte de esto invento y desarrolló máquinas de cálculos, autómatas, jugadores automáticos de ajedrez, etc. En definitiva, una persona increíble y muy cercana. Llego a ser muy conocido dentro y fuera de España e incluso ocupo una plaza en la academia de la lengua.
Y ahora viene la pregunta. ¿Alguien lo conoce?. Probablemente la respuesta sea no (y si hay alguna excepción le felicito, yo hasta hace unos meses ni había oído su nombre).
Pongamos a prueba ahora a los pocos pero selectos lectores de mi blog. ¿Alguien sabe quien es Belén Esteban?. Evitaré mayor comentario.
NOTA: Para quien me lea desde otro país que no sea España y tuviese la suerte de no saber quien es este personaje quisera recomendarle que se guardara la curiosidad que le pueda dar este nombre y la acumule a la curiosidad que pudiera suscitar el anterior.
Es cierto que el conocimiento no implica para nada ser mejor o peor pero, sinceramente, me gustaría que, por una vez este tipo de gente sustituyera en el ranking de popularidad no ya a Ronaldo o Beckham (pretender eso sería sacrílego por mi parte) pero si por lo menos a tanto personaje subproducto mediático. Cada vez recuerdo más la frase de un secretario de educación estadounidense (creo que de la época de Clinton) que dijo en una rueda de prensa: "Quiero que sepan que somos un pais de ignorantes y que somos plenamente conscientes de ello".
Pero hete aquí que estaba yo argumentando todo esto con mi amiga (que por cierto no sabía quien era Belén Esteban pero es que ella no es española) cuando para certificarlo hago la prueba del algodón de la popularidad… vamos a Google y buscamos “Belén Esteban” y “Torres Quevedo” y cielos!.. sorpresa.
Torres quevedo: 244.000 coincidencias.
Belén Esteban: 204.000 coincidencias.
Toma ya!. Bien por Google. Para que después hablen mal de Internet. Es cierto que resulta que hay una fundación "Torres Quevedo" y ayudas de un programa "Torres Quevedo" etc, etc.. pero aún así es impresionante.
Eso si, debo decir que luego seguí con mi investigación y los resultados fueron, no por esperados, menos desalentadores:
Roger Boscovich: 21.500 coincidencias.
Maria jose campanario: 47.100 coincidencias
Bueno, al fin y al cabo todo esto demuestra mi teoría sobre las minorías.
Terminado este razonamiento paso a un VIPS y me sorprende con una colección de libros a cual más interesante. Rápidamente compro cuatro sobre decoración de restaurantes y cafetería, diseño industrial, los coches americanos de los cincuenta que se conservan en Cuba y arte tecnológico. Mi amiga reciente (la conocí en París) me mira un tanto alucinada por la excitación de encontrarme con tantos libros interesantes de golpe y me dice… vos sos raro eh?.. sonrío… pienso en el blog… y de pronto alzo la mirada a un cartel que dice
“Semana demente… cientos de libros raritos a precios increíbles”.
PD: Sé que este es un post raro y un poco desestructurado. Otro día prometo describir con todo lujo de detalle los inacabables polvos con la chilena. A ver si así subo el ranking.
Comentario:
Pues supongo que seré el personaje "rarito" que sí conocía a Torres Quevedo desde hace ya muuuchos años... ¿La explicación? curiosidad infantil y trasladarme a vivir a la calle "Ingeniero Torres Quevedo" en mi ciudad, llegué incluso a presentar un trabajo en clase sobre el famoso teleférico de las cataratas del Niágara.
Besos de una maia.
Besos de una maia.
Comentario:
Me uno a la pregunta de Amanda, "Y, ¿cómo son los polvos "inacabables"?" , porque en una época, puse inacabables y polvos en una misma oración, pero no se si te refieres a eso.
Comentario:
Y, ¿cómo son los polvos "inacabables"? No lo entiendo.
Comentario:
Contestando a tu pregunta, yo si concia a Torres Quevedo, bueno no mucho, vale, pero algo es algo, de Tesla tb sabia algunas cosillas de Roger Boscovich es la primera vez que oigo hablar pero lo que mas de desalienta es, sin duda, que viviendo fuera de España concozco a los otros dos personajes...
(es un de los post que mas me han gustado)
(es un de los post que mas me han gustado)
Comentario:
ja ja ja ja
muy bueno , coño.
muy bueno , coño.
Comentario:
Llevo unos días leyendo los post, que me han interesado mucho, aunque no comparta todas tus opiniones.
Pero, leyendo ciertas referencias al primer post, he ido a buscarlo, y no he podido entrar en los dos primeros meses. Me gustaría leerelos, y creo que no es un error de mi ordenador, pues también lo intenté desde otros.
Nada mas, solo decir que me encanta este blog.
Pero, leyendo ciertas referencias al primer post, he ido a buscarlo, y no he podido entrar en los dos primeros meses. Me gustaría leerelos, y creo que no es un error de mi ordenador, pues también lo intenté desde otros.
Nada mas, solo decir que me encanta este blog.
Comentario:
Bueno, no todo tiene tan mala pinta. Desde hace años, en la Escuela de Informática de la Universidad Politécnica de Valencia (donde yo estudié) una de las aulas de ordenadores está bautizada en honor a Torres Quevedo.
Vale, lo reconozco, yo no se mucho mas de él, pero al menos el nombre me sonaba :-D
Vale, lo reconozco, yo no se mucho mas de él, pero al menos el nombre me sonaba :-D
Comentario:
Yo leo aunque no ponga comentarios. Si tengo algo que decir, lo digo, sino me callo.
Comentario:
...Algunos te leemos igual aunque no salgas en la lista de los más leídos. Si te buscamos será por algo, no?
Noragüena por el pobrama, ¿puedo saludar?
Noragüena por el pobrama, ¿puedo saludar?
Comentario:
Seguro que si cuentas tus inacabables polvos el blog se inundara de comentarios, unos para bien y otros para mal. También dejaría de ser un blog especial para convertirse en otro blog mas en el que se escribe de algo tan sencillo, natural e imprescindible como el sexo. De todas formas ¿a quien coño le importa las visitas que hagan el blog verdad?





