logotipo

img_google
Venturas y desventuras de un tio raro
El sarcasmo, como toda forma de ironía, es una tristeza que no quiere llorar y se ríe.
Acerca de
Podría decir que soy normal y amigo de mis amigos pero, aparte de ser una solemne tontería, no tengo claro ninguna de las dos cosas.
Post-it
Enlaces
Acesos directos desordenados
Mujeres con demasiado pecho
Y aquí.. las que son demasiado cariñosas
Logo CCFVLS
Sindicación
 
¿Deberiamos pedir perdón?
Se ha montado un pequeño revuelo con lo que dijo el señor Evo Morales sobre que España debería pedir perdón por los cinco siglos de infamia o algo por el estilo. La novedad es que lo dijera un presidente de un país (aunque ni eso porque Chavez continuamente habla de ello) pero la verdad es que es algo que subyace en toda América latina. De hecho, como presidente puede que sea el primero pero como candidatos no creo que no haya un candidato en un país de América latina que no haya utilizado algún argumento similar. El palo al "invasor" es algo que queda bien y da votos según parece. Lo que sucede es que es tomar posesión y se les hace el culo agua por hacerse una foto con el rey de la "madre patria".

A mi, estos tipos de argumentos, me lo han dicho, de buen rollo o de no tan bueno, en varios sitios y en alguna ocasión me lo ha dicho alguien con cabello rizado y rubísimo, tez blanca como la leche, ojos azules y apellido de origen polaco.

Aparte de pequeñas correcciones históricas (como que no fueron cinco siglos) esta cantinela se desmonta utilizando el argumento de Unamuno que, como ya dije en un post contesto a quien le acusaba de la masacre que habían perpetrado sus atepasados diciendo “esos serían sus antepasados, los míos se quedaron en España”.

Yo ni siquiera discuto eso. Para mi, estar orgulloso de algo que sucedió en mi pais o en mi region hace cientos de años me parece un tanto irracional. De la misma forma me parece estúpido arrepentirme de algo de esto. Porque, además, quien sabe donde estaban tus antepasados hace quinientos años. Por ejemplo yo, que no me he preocupado gran cosa de averiguar nada de mis orígenes, sé que un bisabuelo mío era de origen italiano. Así pues, ¿Qué hago?, me enorgullezco de mi pasado andalusí? O mejor presumo del Quattrocento y Cinquecento. ¿Me averguenzo de la santa inquisición o bajo la cabeza ante la época de Musollini?.

En definiva que a mi no me busquen intentando justificar, defender, asumir o arrepentirme del colonialismo español en las américas (ya se sabe que los italianos siempre nos hemos apuntado el tanto de Colón).

Por otra parte, lo mismo que huyo de nacionalismos si que admito que hay una especie de conciencia o forma de ser nacional con la que, aunque no estés de acuerdo, tienes que convivir y asumir. Y en el caso español, desde hace unos años, me da la impresión que existe una cierta tendencia a la prepotencia por la que tal vez si deberíamos pedir perdón.

Esto del orgullo patrio es una cosa curiosa. Durante un proyecto trabajé con un ingeniero chileno que trabajaba en argentina y cuando sucedió lo que sucedió en el país me contó una cosa curiosa. Me decía que los argentinos nacen oyendo una y otra vez que son algo así como un país elegido. A pesar de su humor y su autocrítica constante los argentinos piensan sinceramente que están en un país rico, culto e inteligente como muy pocos. Por eso les resultaba tan difícil admitir que habían llegado a la ruina. Sin embargo –todo según esta persona- en Chile pasaba lo contrario. Desde siempre los chilenos tenían una especie de complejo de inferioridad y por eso les costaba trabajo admitir el hecho de que Chile es, hoy por hoy, uno de los países más desarrollados de América latina.

Yo creo que en España hemos pasado (si seguimos el razonamiento de esta persona) de la mentalidad Chilena a la Argentina. No hace demasiado (tal vez veinte años) en España no dábamos un duro por nosotros mismos. De hecho recuerdo perfectamente la época en que “importado” era equivalente a “mejor”. Alguien me dijo en su día la anécdota de cómo mientras en España Opel se anunciaba como “ingeniería alemana” en Francia había un slogan que decía algo así como “merecería ser francés”. Recuerdo las historias que se contaban sobre Europa como si fuese otro mundo.. más limpio, increíbles autopistas, supermercados con productos impensables, etc..

Sin duda esa mentalidad no es buena pero es que con el paso del tiempo creo que nos hemos pasado y hemos llegado al otro extremo del péndulo. Me da a mi la impresión (obviamente subjetiva) de que nos lo hemos creído un pelín. No sé si hemos llegado a los extremos de chauvinismo francés o inglés (del que poco se habla por cierto) pero en ciertos momentos parece que vamos sobrados. Es cierto, sin duda, que España en estos últimos veinte años ha cambiado de forma espectacular pero de ahí a que queramos dar lecciones a diestro y sinistro hay un trecho.

En la última época además esta forma de pensar se está desmadrando incluso a niveles oficiales. No hace demasiado un ministro dijo sin ponerse nervioso que si el huracán Katrina hubiese llegado a España no habría habido tantos desastres como en USA. Al poco de decirlo cayeron cuatro gotas y hubo gente que tuvo que pasar la noche en sus coches a sesenta kilómetros de Madrid. No hace mucho hubo una ola de indignación sobre lo que Dan Brown (si, como no.. el del código de los cojones…) había escrito sobre Sevilla. Decía más o menos que la sanidad en España era un desastre. Ante esto hubo muchísima gente que argumento que ya quisieran tener los americanos la mitad de calidad de la sanidad española. Me parece bien, pero quien dice esto a lo mejor no tiene un padre en Sevilla al que le hicieron unas pruebas médicas en Enero de este año, que al cabo de cuatro meses ha perdido diecisiete kilos y que, sólo cuando se ha armado un escándalo en una oficina, han reconocido que las pruebas se perdieron y que habrá que volverselas a hacer… en Septiembre. Como yo si lo tengo, prefiero guardar un prudente silencio y aguantarme las ganas de darle caña al señorito Brown.

Ahora nos toca ser hiperprogresistas, hiperpacifistas e hiperfemnistas para demostrar que somos la vanguardia del planeta. El caso del feminismo es curioso. Mientras presentamos los índices de desigualdad más penosos del mundo occidental presumimos de nuestro feminismo. Hacemos de la desigualdad (discriminación positiva la llaman) un arma contra la desigualdad y, en mi modestísima opinión, volvemos a hacer el ridículo. Hace nada han sustituido al delegado de gobierno en Madrid. La mujer que se ha hecho cargo tiene un extensísimo currículum político y sin embargo, la vicepresidenta le ha hecho un flaco favor argumentando que se ha escogido principalmente porque es una mujer. Y encima se defiende que así se evita la desigualdad.

Pero el colmo de la estupidez sucedió no hace mucho. Hubo una cena “solo para mujeres” para homenajear a la presidenta de Chile. Imagino que pasaría si alguien diese una cena sólo para hombres cuando venga el presidente de Francia por decir algo. O sólo para payasos si viene Chavez. Pero lo mejor, lo más alucinante de esto no es ya de por si el hecho de la cena sino la frase y razón que se dio para esta cena. Parece ser que lo que se pretendía era apoyar a Bachelet contra del conservadurismo en su país.

Osea, que sepan los chilenos que los españoles queremos dar una lección de progresismo y feminismo a un país que entre otras cosas ha elegido a una mujer como presidenta. Y lo más curioso es que la han elegido sin necesidad de leyes de paridad.

Lo dicho, lo de pedir perdón por los siglos de colonialismo es una estupidez, pero a lo mejor deberíamos pedir perdón por determinadas pasadas de rosca.

PD: Quien quiera ver matices políticos de alguna tendencia en este post es muy suyo de hacerlo. Lamentablemente en este tema no creo que haya grandes diferencias entre unos y otros.
 
Comentario:
Amaranta se enfada uuuuuuuuuuuuu!! apesta a rojerío a kilometros.....


:-)
 
Comentario:
Creo que un país como ente, como sociedad no puede ir jamás de sobrado, lo que quizá sí ocurre es que hayan aumentado en términos alarmantes las personas con una marcada prepotencia entre sus gentes. Personas que van por la vida pretendiendo dar lecciones. Ya sabemos que la prepotencia es algo que se hace notar, la humildad siempre pasa desapercibida, es algo que no se aprecia a simple vista. España se está llenando de prepotentes, de gente que no solo es capaz sino que en su arrogancia creen que pueden alardear de ello. Cómo acabar con la prepotencia de la gente, tal vez curas de humildad, cuando te estrellas contra el muro de enfrente y la nariz te sangra ya estás curado, pero eso lleva su tiempo.

Tengo varios amigos chilenos, con alguno de ellos he llegado a tener una amistad bastante fuerte y quizás por esa misma amistad no podría desmigar todo lo que ellos me han transmitido de su cultura y su país. Quizás también porque no quiero estrellarme contra la pared de enfrente, que yo prefiero la prevención que para eso hace unos días me han certificado ser técnico superior en prevención, vamos digo yo.

Un beso, pero vamos yo esperaba otro post, no este.
 
Comentario:
Tienen razón, no tienen culpa de aquéllo, pero algunos, no todos, aunque quién sabe muy en el fondo... son desagradecidos con América, cuando no solo entonces sino luego también siguieron explotando a América. Y resulta que la madre patria tiene muchos hijos regados por el mundo, y de vez en cuando los ayuda, pero cuando van a su casa empiezan los problemas. Quisiste decir que Chávez es un payaso? si entendí mal disculpa, quizás tenga que ver con mis antepasados gallegos.
 
Comentario:
Hace cinco siglos... ahora no me acuerdo de lo que estaba haciendo por aquél entonces.

Se lo preguntaré a mi madre (pero prometo que ninguna de las dos fuimos con Colón)
No