Me gusta conducir
Ya me he confesado alguna vez enamorado de la publicidad como en realidad de cualquier actividad que aúne creatividad, belleza y funcionalidad. Esto último seguro que suena raro así que practicaré mi deporte favorito que es explicarme. NO es que me lo haya propuesto pero he observado que, en general, me gusta todo lo que incluya creatividad y belleza pero que además cumpla un fin (entendiendo por eso algo más que parecer bonito). Por ejemplo soy un enamorado del diseño industrial y de las cosas ingeniosas, bellas y eficientes. Lo cual hace que, en muchas ocasiones me encantan las cosas simples.
Vaya, que, por decirlo a lo bestia, prefiero el diseño de la máquina de escribir olivetti que el David de Miguel Angel. (He de reconocer que es una hipérbole por que lo del David es algo impresionante y es la escultura que más me ha impresionado de las que he visto). También hace que recele un poco de los cosas en las que prima tanto el diseño que se olvida la utilidad (aun recuerdo la frase de un chiste de forges de un tío probando una silla imposible y diciendo “¿y no tienen una con un poco menos de diseño?”) o también de aquellas donde prima tanto la utilidad que se olvida la belleza (y aquí podemos ver cualquier monovolumen de los que tanto se han puesto de moda).
Esto de la creatividad que de cómo resultado la belleza unida a la función también la asocio a dos de mis pasiones. Mi trabajo y los coches. En el caso de mi trabajo seguramente es muy difícil que se asocie a primera vista a la creatividad pero realmente no es así. Mi trabajo, al menos en el aspecto que a mi más me apasiona, es tremendamente creativo. Tal vez en otro post extienda mi razonamiento.
En el tema de los coches, es cierto que me gustan desde siempre pero no los megacoches con “tropecientosmil” caballos o simplemente los que corran más o aceleren más rápido. Para mi es algo fundamental la belleza y tal vez es por eso que me encantan los coches clásicos.
Volviendo al tema de la publicidad, el hecho de haber tenido alguna relación con profesionales del tema y mi propia forma de ser me hace apreciar la publicidad que no solo es bonita sino además, efectiva. Seguramente mucha gente puede hacer un anuncio impactante o bonito pero lo realmente fascinante es cuando, además, cumple su función que no es otra que convencernos para comprar el producto. Aunque con la publicidad pasa una cosa curiosa y es que nadie acepta que se ha comprado algo por la publicidad.
Hablé hace poco de mi afición a pasear pero la verdad es que pasear a pie es prácticamente una excepción desde que cumplí los dieciocho y me saqué el carnet de conducir. Y es que a mi me encanta conducir con rumbo o sin rumbo. Debido a mi afición a los coches, he conducido en bastantes y de todo tipo. Suelo decir que jamás sentiré la emoción al “estrenar” un coche como aquel 2CV descapotado (si, no era descapotable, era descapotado porque la caspota desapareció un día por la carretera).
Si bien es cierto, y no voy a negar, que el coche tiene algo de elemento de estatus social, también es cierto que, en mi caso, eso siempre ha sido una cuestión menor y cada vez lo es menos. Excepto tal vez en la primera época de mi juventud donde seguramente pretendí impresionar a alguna chica con mi coche (por cierto, más bien poco impresionante por aquellas fechas) a partir de ahí me da un poco igual. De hecho casi me da un poco de rabia llamar la atención o que se fijen en mi coche. Por otra parte, lo del impresionar con el coche es una estupidez porque lo cierto es que suele suceder al contrario. Una amigo suele decir para referirse a una coche impresionante.. “ya sabes, de esos que te hacen parecer gilipollas” . Y es cierto, porque cada vez que alguien aparece con un Ferrari de pronto alrededor hay un montón de gente que dice.. “menudo gilipollas.. que se creerá..”. Yo viví en primera persona como, esperando para poner una denuncia en una comisaría, los policías no atendieron a un señor que quería poner un a denuncia. El hombre se fue amargado después de una hora de espera (yo llevaba hora y media) y uno de los policías le dijo a los demás… “Habéis visto ese gilipollas.. lleva un Porsche 911 carrera.. a saber como lo habrá conseguido”. Mi conclusión fue que si tienes un Porsche mejor que vayas a poner la denuncia en taxi.
Hoy en día conduzco normalmente tres coches de los cuales, curiosamente, ninguno está puesto a mi nombre. Uno es un clásico con chasis de madera que aunque es del año 1963 en realidad se basa en los roadsters ingleses de los años treinta. Ese coche no es mío pero me lo deja para conducir un alma gemela de más de ochenta años que descubrí hace unos años y del que algún día hablaré. Sobre ese coche y mis paseos matutinos dominicales ya hice un post en su día (particularmente apreciado por mi vecino aguardentero). Este es el coche del disfrutar por disfrutar, de los paseos por la sierra, preferiblemente con frio y sol. En este coche disfruto a cielo abierto con la música en mi cabeza. Y sintiendo cada bache en mi conciencia. Este es mi coche preferido. Muy poca gente sabe siquiera que lo tengo (debería decir que lo tengo a mi disposición) y jamás he llevado a nadie conmigo a pasear.
El segundo de los coches es simplemente el coche “práctico”. Es un coche amplio y “comodon” que compró mi padre a pesar de que el no podía conducir por temas de vista. Es el coche a utilizar cuando hay que cargar maletas, o cargar familiares, amigos, o quien sea. Mucha gente diría que es un cochazo pero para mi es un coche aburrido.
El otro coche es mi vehículo habitual. Es una mezcla de los dos anteriores. Tiene todas las comodidades de cualquier coche moderno es práctico pero menos (dos puertas) y algunas cosas de coche para conductores (suspensión dura, asientos deportivos, tracción trasera, etc..). Hace año y medio, cuando lo compre, estuve tentado entre varias opciones y he de reconocer que el famoso “te gusta conducir” hizo mella en mi. Y aunque yo, como cualquiera, reniego de toda influencia de la publicidad debo admitir que me identifico con esa estampa tan impresionante del camino, con el brazo por fuera sintiendo el viento, etc y del mensaje del anuncio.. a mi me gusta conducir.
No hace mucho, hablando de coches alguien me preguntaba por como era el mío (el habitual) y si estaba contento con la elección y le dije la pura verdad. En cuanto a como va el coche me encanta. Seguramente no es tan cómodo como otros (entre la suspensión dura y las ruedas de perfil bajo suelo decir que si piso una moneda sé si es cara o cruz) pero me encanta conducirlo, va como un tiro y da gusto llevarlo en rectas y, sobre todo, en curvas. Pero hay algo que no me gusta y es la imagen que proyecta consciente o incoscientemente. Es algo así como si se tratara de un coche de “niñato bien” o de yuppi y a mi eso me queda bastante lejos. Por otra parte el hecho de que tenga potencia a mi me gusta para poder sacarla cuando me haga falta pero me fastidia bastante la gente que conduce de forma que pretenden demostrar algo superando a los demás. Será muy difícil verme haciendo zig-zags, dando ráfagas para hacerme sitio o adelantando a lo bestia por la carretera. Así pues, le dije, en cuanto al coche me encanta, en cuanto a todo lo que conlleva no me gusta nada.
Y en estas estábamos cuando al poco veo un nuevo anuncio de la marca (supongo que todos sabréis cual) en el que dice algo así (escribo de memoria) como.. “los que quieren un coche potente para adelantar y nunca ser adelantando, los que piensan que un coche debe ser tan grande como su ego, o como la envidia de los demás.. seguramente no han entendido nada”. Ya se que es solo publicidad… pero me encanta.
Vaya, que, por decirlo a lo bestia, prefiero el diseño de la máquina de escribir olivetti que el David de Miguel Angel. (He de reconocer que es una hipérbole por que lo del David es algo impresionante y es la escultura que más me ha impresionado de las que he visto). También hace que recele un poco de los cosas en las que prima tanto el diseño que se olvida la utilidad (aun recuerdo la frase de un chiste de forges de un tío probando una silla imposible y diciendo “¿y no tienen una con un poco menos de diseño?”) o también de aquellas donde prima tanto la utilidad que se olvida la belleza (y aquí podemos ver cualquier monovolumen de los que tanto se han puesto de moda).
Esto de la creatividad que de cómo resultado la belleza unida a la función también la asocio a dos de mis pasiones. Mi trabajo y los coches. En el caso de mi trabajo seguramente es muy difícil que se asocie a primera vista a la creatividad pero realmente no es así. Mi trabajo, al menos en el aspecto que a mi más me apasiona, es tremendamente creativo. Tal vez en otro post extienda mi razonamiento.
En el tema de los coches, es cierto que me gustan desde siempre pero no los megacoches con “tropecientosmil” caballos o simplemente los que corran más o aceleren más rápido. Para mi es algo fundamental la belleza y tal vez es por eso que me encantan los coches clásicos.
Volviendo al tema de la publicidad, el hecho de haber tenido alguna relación con profesionales del tema y mi propia forma de ser me hace apreciar la publicidad que no solo es bonita sino además, efectiva. Seguramente mucha gente puede hacer un anuncio impactante o bonito pero lo realmente fascinante es cuando, además, cumple su función que no es otra que convencernos para comprar el producto. Aunque con la publicidad pasa una cosa curiosa y es que nadie acepta que se ha comprado algo por la publicidad.
Hablé hace poco de mi afición a pasear pero la verdad es que pasear a pie es prácticamente una excepción desde que cumplí los dieciocho y me saqué el carnet de conducir. Y es que a mi me encanta conducir con rumbo o sin rumbo. Debido a mi afición a los coches, he conducido en bastantes y de todo tipo. Suelo decir que jamás sentiré la emoción al “estrenar” un coche como aquel 2CV descapotado (si, no era descapotable, era descapotado porque la caspota desapareció un día por la carretera).
Si bien es cierto, y no voy a negar, que el coche tiene algo de elemento de estatus social, también es cierto que, en mi caso, eso siempre ha sido una cuestión menor y cada vez lo es menos. Excepto tal vez en la primera época de mi juventud donde seguramente pretendí impresionar a alguna chica con mi coche (por cierto, más bien poco impresionante por aquellas fechas) a partir de ahí me da un poco igual. De hecho casi me da un poco de rabia llamar la atención o que se fijen en mi coche. Por otra parte, lo del impresionar con el coche es una estupidez porque lo cierto es que suele suceder al contrario. Una amigo suele decir para referirse a una coche impresionante.. “ya sabes, de esos que te hacen parecer gilipollas” . Y es cierto, porque cada vez que alguien aparece con un Ferrari de pronto alrededor hay un montón de gente que dice.. “menudo gilipollas.. que se creerá..”. Yo viví en primera persona como, esperando para poner una denuncia en una comisaría, los policías no atendieron a un señor que quería poner un a denuncia. El hombre se fue amargado después de una hora de espera (yo llevaba hora y media) y uno de los policías le dijo a los demás… “Habéis visto ese gilipollas.. lleva un Porsche 911 carrera.. a saber como lo habrá conseguido”. Mi conclusión fue que si tienes un Porsche mejor que vayas a poner la denuncia en taxi.
Hoy en día conduzco normalmente tres coches de los cuales, curiosamente, ninguno está puesto a mi nombre. Uno es un clásico con chasis de madera que aunque es del año 1963 en realidad se basa en los roadsters ingleses de los años treinta. Ese coche no es mío pero me lo deja para conducir un alma gemela de más de ochenta años que descubrí hace unos años y del que algún día hablaré. Sobre ese coche y mis paseos matutinos dominicales ya hice un post en su día (particularmente apreciado por mi vecino aguardentero). Este es el coche del disfrutar por disfrutar, de los paseos por la sierra, preferiblemente con frio y sol. En este coche disfruto a cielo abierto con la música en mi cabeza. Y sintiendo cada bache en mi conciencia. Este es mi coche preferido. Muy poca gente sabe siquiera que lo tengo (debería decir que lo tengo a mi disposición) y jamás he llevado a nadie conmigo a pasear.
El segundo de los coches es simplemente el coche “práctico”. Es un coche amplio y “comodon” que compró mi padre a pesar de que el no podía conducir por temas de vista. Es el coche a utilizar cuando hay que cargar maletas, o cargar familiares, amigos, o quien sea. Mucha gente diría que es un cochazo pero para mi es un coche aburrido.
El otro coche es mi vehículo habitual. Es una mezcla de los dos anteriores. Tiene todas las comodidades de cualquier coche moderno es práctico pero menos (dos puertas) y algunas cosas de coche para conductores (suspensión dura, asientos deportivos, tracción trasera, etc..). Hace año y medio, cuando lo compre, estuve tentado entre varias opciones y he de reconocer que el famoso “te gusta conducir” hizo mella en mi. Y aunque yo, como cualquiera, reniego de toda influencia de la publicidad debo admitir que me identifico con esa estampa tan impresionante del camino, con el brazo por fuera sintiendo el viento, etc y del mensaje del anuncio.. a mi me gusta conducir.
No hace mucho, hablando de coches alguien me preguntaba por como era el mío (el habitual) y si estaba contento con la elección y le dije la pura verdad. En cuanto a como va el coche me encanta. Seguramente no es tan cómodo como otros (entre la suspensión dura y las ruedas de perfil bajo suelo decir que si piso una moneda sé si es cara o cruz) pero me encanta conducirlo, va como un tiro y da gusto llevarlo en rectas y, sobre todo, en curvas. Pero hay algo que no me gusta y es la imagen que proyecta consciente o incoscientemente. Es algo así como si se tratara de un coche de “niñato bien” o de yuppi y a mi eso me queda bastante lejos. Por otra parte el hecho de que tenga potencia a mi me gusta para poder sacarla cuando me haga falta pero me fastidia bastante la gente que conduce de forma que pretenden demostrar algo superando a los demás. Será muy difícil verme haciendo zig-zags, dando ráfagas para hacerme sitio o adelantando a lo bestia por la carretera. Así pues, le dije, en cuanto al coche me encanta, en cuanto a todo lo que conlleva no me gusta nada.
Y en estas estábamos cuando al poco veo un nuevo anuncio de la marca (supongo que todos sabréis cual) en el que dice algo así (escribo de memoria) como.. “los que quieren un coche potente para adelantar y nunca ser adelantando, los que piensan que un coche debe ser tan grande como su ego, o como la envidia de los demás.. seguramente no han entendido nada”. Ya se que es solo publicidad… pero me encanta.
Comentario:
de coches ni idea, no tengo carné ni coche ni nada, problemas de vista si tengo.
Pero me encanta que me lleven de copiloto, a donde sea.
un beso.
Pero me encanta que me lleven de copiloto, a donde sea.
un beso.
Comentario:
Más quisiera yo que poder dejarme influir por un "te gusta conducir?" a la hora de elegir coche.
De momento, sólo mi salario toman partido en tal decisión, y tan contenta, porque el cochecito cumple su función sin destrozar mi bolsillo.
De momento, sólo mi salario toman partido en tal decisión, y tan contenta, porque el cochecito cumple su función sin destrozar mi bolsillo.
Comentario:
Si, a mi me gusta conducir, sola, sin rumbo, por nacionales, y sacar los demonios de dentro.
Me gusta el anuncio, o mas bien toda la familia de anuncios, el año pasado había uno que jugaba con simetrías de imágenes, paisajes, texturas y colores,...tan precioso...
Me gustan los coches potentes, no para hacer el paquito, pero si me gusta sentir su potencia en mis manos, siento como si manejase un caballo, me siento capaz y me gusta.
Tengo algo de respeto a la tracción trasera... con agua me dio un dia un susto, desde entonces las cubiertas siempre de revista...
Me gusta la vespa primavera, sobriedad y belleza...¿no te sobrara una y me la vendes no?
Me gusta el anuncio, o mas bien toda la familia de anuncios, el año pasado había uno que jugaba con simetrías de imágenes, paisajes, texturas y colores,...tan precioso...
Me gustan los coches potentes, no para hacer el paquito, pero si me gusta sentir su potencia en mis manos, siento como si manejase un caballo, me siento capaz y me gusta.
Tengo algo de respeto a la tracción trasera... con agua me dio un dia un susto, desde entonces las cubiertas siempre de revista...
Me gusta la vespa primavera, sobriedad y belleza...¿no te sobrara una y me la vendes no?
Comentario:
Mmmm me gusta conducir, me identifico muchísimo con el anuncio de sacar el brazo y hacer olas con el aire, pero never de never me compraré la marca, son manías... si pudiera, me compraría un audi 200 quattro, también es una manía ;D un Land Cruiser y un jaguar xj12 los 3 antiguos, me parecen el colmo en su gama, los llevo en lozojhos desde que los vi, he conducido alguno y después me he enamorado forever.
Er..esto.. hablábamos de publicidad?? ;DDD
Er..esto.. hablábamos de publicidad?? ;DDD
Comentario:
Pues como no tengo ningún interés en conducir, no tengo ni carnet. A mí, que me lleven (total, para eso están los taxis)
Pero coincido contigo en el interés por la publicidad. Claro que lo mismo mis gustos son totalmente diferentes ("doctor, tengo miedo")
Bah, da igual. Yo, con carnet y con cochazo, sería un peligro en potencia. Así que mejor para la humanidad.
Besis!
Pero coincido contigo en el interés por la publicidad. Claro que lo mismo mis gustos son totalmente diferentes ("doctor, tengo miedo")
Bah, da igual. Yo, con carnet y con cochazo, sería un peligro en potencia. Así que mejor para la humanidad.
Besis!
Comentario:
Es un gran intento hacer ver que la búsqueda de una solución práctica es creatividad pura, desde la creación de una obra de arte hasta la perorata argumental para conseguir algo. Todo es creatividad, por increible que parezca, y todos, en algún momento de nuestras vidas, somos creativos, en mayor o menor cantidad, dependiendo de las necesidades que nos surjan. Por tanto, no estaría de más, empezar a cuestionarnos estereotipos (y lo digo para que lo haga mayor cantidad de gente de la que normalmente lo hace, no porque no se haga), porque llegaríamos a sorprendernos de la cantidad de soluciones buenas que pueden aportarse. Por tanto, ya que la creatividad forma parte de todos, seamos creativos y nos enriqueceremos.
Si no me he explicado bien, encantada de esclarecerlo. Y si se me cestiona el parecer, encantada de discutirlo.
Si no me he explicado bien, encantada de esclarecerlo. Y si se me cestiona el parecer, encantada de discutirlo.
Comentario:
Siempre me han dicho que debo tener un gen masculino o similar por sentir como tú, por gustarme conducir, los coches, por "pasear" sin rumbo, por sentir la carretera... y también han pretendido insultarme diciendome que me modo de conducir es demasiado masculino e inmaduro (solo admito que me gusta correr y dejar atrás a muchos y vacilar con el coche y solo de eso es de lo que no me siento orgullosa).
Un vicio confesable: conducir
1beso reconducido
Un vicio confesable: conducir
1beso reconducido
Comentario:
lo reconozco, no tengo güevos para pararme en un semáforo con un maserati gransport spyder y aguantar la mirada de los que decidan pasearla desde el tridente del morro a mis manos enguantadas, que se le va a hacer. eso si, disfrutaba como un enano conduciendo por carreteras viradas mi talbot horizon de color rojo -recuperado en un desgüace- unpocodeportivo -por el color-, mientras veía por el retrovisor como poquito a poco se quedaban atrás cochecillos de mas fuste ;-) mecagontó, un aciago día se cruzó con él un desalmado que, no conforme con llevárselo le pegó fuego, después de 15 años aún lloro su pérdida,
salud
salud
Comentario:
A mi me gusta la publicidad, sin más, me gusta y como me gusta seguramente me siento influenciada por ella. Entre otras cosas si nos ponemos a pensar los anuncios no solo están hechos por creativos sino por profesionales de la psicología que saben cómo manejar a los consumidores y yo, puestos a analizarnos, no creo ser más especial que el resto, quizás en reconocer sin ningún tipo de prejuicios que me gustan los anuncios. Y por ahí había un anuncio que decía algo así "los prejuicios son las voces de otros". Y esto es tan cierto como lo que se dice en esa marca de coches que a ti tanto te gusta. No sé de donde salió que esta parte de la sociedad, yuppis, ejecutivos, pijos (en definitiva) son, sin parerse a conocerlos, gente despreciable, tanto que nos sirve para catalogar a la gente que no nos gusta. ¿De la envida del que no tiene el ferrari y le encantaría conducir uno? ¿De la envidia del que no ha tenido una vida fácil y no ha obtenido más que los otros? ¿De la envida del que no ha tenido una vida fácil y sigue sin tenerla?. Menos mal que no pertenezco a este círculo social, porque entonces mis palabras no estarían desprovistas de esas voces de otros y esto no sería nada más que una defensa de mi propio estatus. No sé si hay tipos de coches que nos hacen parecer gilipollas, pero no caeré en el error de despreciar a aquel que se lo parece, simplemente porque creo que él también se merece el derecho de intentar conocerlo antes de emetir un veredicto.
PD: y sí, me encanta conducir, pero prefiero correr y sentir el viento en la cara mientras la arena de la playa frena mis pasos.
PD: y sí, me encanta conducir, pero prefiero correr y sentir el viento en la cara mientras la arena de la playa frena mis pasos.
Comentario:
tú
Comentario:
Pues a mi también me gusta conducir, pero no me puedo permitir ese coche, así que la publicidad es muy buena, pero mi banco dando créditos, no.
Mil besos.
Mil besos.





