Confesiones
Como dije hace poco, a mi me gusta conducir. Y la verdad es que llevo tanto tiempo en Madrid que, poco a poco, se me ha ido pegando algo de la forma de conducir de los madrileños (o al menos de los que vivimos en Madrid).
Los de Madrid suelen presumir de que son los que mejor conducen. Eso es absolutamente falso. Lo cierto es que básicamente sucede es que se conduce rápido. Aún recuerdo el estrés que me suponía, cuando vine a Madrid, conducir por la M30 mirando las indicaciones mientras las hormigoneras me pasaban a 140. A mi se me ha pegado tanto que cuando voy a mi tierra suelo ponerme de los nervios al ver como la gente conduce a menos de cuarenta. Más de una vez, estando con amigos allá me preguntan si tengo prisa porque no entienden que vaya tan rápido.
Otra característica muy “madrileña” de conducción es conducir contra los demás. Baste una anécdota para ilustrarlo. Al poco de estar en Madrid, en un proyecto, conocí a un madrileño que se venía conmigo al trabajo ya que su casa me pillaba de paso. Un día por la M30 a unos cien metros delante de mí un coche puso el intermitente para pasar a mi carril y de pronto, como si se le hubiese encendido una luz de emergencia me increpó:
- Rápido, acelera que quiere ponerse en nuestro carril!
- Pero que mas da, si va cien metros por delante.
- Joder.. tu no aprendes. Si dejas pasar a alguien no sólo pierdes tu honor sino el de toda tu fila.
Obviamente se trataba de una broma, pero detrás de la exageración hay algo de verdad. Todo el mundo sabe que en Madrid basta que pongas el intermitente para quien va por detrás acelere para cortarte el paso. Cuando algún amigo de BCN me dijo una vez que no entendía porque en Madrid nadie ponía los intermitentes yo le contesté, medio en broma, medio en serio: “porque eso es lo que ellos esperan que hagamos”. Se quedo a cuadros. No es tan fácil hacer entender que lo mejor para girar o cambiar de carril en Madrid es pillar al otro por sorpresa.
Otra muestra de conducción contra los demás está en la manía de pitar. No se pita para avisar sino para castigar. Yo creo que debe haber accidentes que se han podido evitar si la gente no se hubiese preocupado más de pitar que de girar el volante o pisar el freno.
Y es aquí donde yo quería resistirme en lo posible. Siempre intento conducir tranquilo y no cabrearme. Suelo practicar el noble arte de ceder el paso si alguien se quiere incorporar y sentirme bien cuando me lo agradecen. Si alguien me pita o me saca un dedo yo sonrió y le saludo. Curiosamente he observado que aún cabrea más a la gente esa reacción.
Pero uno no es un santo y cada vez más me sorprendo jodiendo a los demás o alterándome durante la conducción. No hace mucho, por primera vez en mi vida, me baje del coche con el firme propósito de pegarle una hostia a un gilipollas que dejo la mano muerta en el claxon por el hecho de que un taxi, delante de mí, se paró para que bajara una persona discapacitada. No entiendo como alguien puede comportarse así cuando estaba viendo perfectamente como el taxista sacaba del maletero una silla de ruedas. No paso nada porque el tío me vio tan alterado que conforme me iba acercando cerro la ventanilla y la puerta. Vaya que se acojonó y me cortó el rollo.
Ya digo que es la primera vez en mi vida. Alguna vez me había bajado del coche pero siempre lo había hecho con algo de humor. Como por ejemplo la vez que bajé con un boli y un papel para pedirle un autógrafo a un imbécil que me había adelantado y pegado un frenazo para, simplemente, pararse delante mía en un semáforo al que nos acercábamos lentamente. La risa de la chica que iba con ella y su cara roja de vergüenza cuando me acerque con el bolígrafo fue suficiente recompensa al hecho de que casi me como el volante del frenazo que tuve que dar.
Pero últimamente la cosa se esta poniendo fea. Ya, cual sádico de la carretera, disfruto con un juegecito que he practicado unas cuantas veces. Suelo ir todos los días por la M40 y no se puede decir que yo conduzca despacio aunque si hay tráfico tampoco soy de los que dan ráfagas o se ponen a diez cm del que va delante para que me deje pasar.
Tampoco me gusta hacer zigzags sólo por adelantar dos coches. Y me joden los que lo hacen. No hace mucho me sucedió con una señorita que se puso justo detrás de mío (yo iría fácilmente a 140 o 150) dándome largas y pitando. Si simplemente le hubiera visto aparecer me habría apartado pero me jodió tanto lo que me estaba haciendo que me deje ir, bajando algo la velocidad y recordando que, en breve, pasaríamos por un radar de los que Gallardón nos ha puesto por nuestro bien. Cuando me estaba acercando, aceleré a tope y, obviamente, la mujer se quedo sorprendida. Supongo que no podía consentirlo así que ella intento alcanzarme. Faltaban cincuenta metros para el radar y me pase al carril del medio y frené. Ella me pasó a toda velocidad por el carril izquierdo. La luz del flash del radar confirmaba que había quedado inmortalizada (fácilmente a 180 en un sitió con limitación a 100). No pude reprimir una risa maliciosa… que se joda!.
Pues bien, lo peor no es eso. Lo peor es que me estoy aficionando al jueguecito y ya lo he hecho varias veces. No me siento nada orgulloso. Aunque sólo lo he hecho en casos puntuales cuando me encuentro con algunos de estos gilipollas que no sólo van rápido (insisto en que yo no voy lento precisamente) , sino que van estresando a la gente y jugando a lo Fernando Alonso por la calle, en el fondo creo que es una acción despreciable… pero no puedo evitarlo. Creo que en este juego ayuda el hecho de que mi coche parece que incita a mucho macarra a intentar adelantarme y picarse (lo noto desde que me lo compré). No sé si se debe a una “madrileñización” de mi forma de conducir o simplemente me he convertido, insisto, en un sádico de la carretera. Podrían llamarme el psicópata del radar de la M40. En cualquier caso, no puedo evitar esa sonrisa maliciosa al notar el flash del radar impactando en la matrícula de la víctima.
Y pensando en lo que hago yo digo: mea culpa pero… que les vayan dando!.
Los de Madrid suelen presumir de que son los que mejor conducen. Eso es absolutamente falso. Lo cierto es que básicamente sucede es que se conduce rápido. Aún recuerdo el estrés que me suponía, cuando vine a Madrid, conducir por la M30 mirando las indicaciones mientras las hormigoneras me pasaban a 140. A mi se me ha pegado tanto que cuando voy a mi tierra suelo ponerme de los nervios al ver como la gente conduce a menos de cuarenta. Más de una vez, estando con amigos allá me preguntan si tengo prisa porque no entienden que vaya tan rápido.
Otra característica muy “madrileña” de conducción es conducir contra los demás. Baste una anécdota para ilustrarlo. Al poco de estar en Madrid, en un proyecto, conocí a un madrileño que se venía conmigo al trabajo ya que su casa me pillaba de paso. Un día por la M30 a unos cien metros delante de mí un coche puso el intermitente para pasar a mi carril y de pronto, como si se le hubiese encendido una luz de emergencia me increpó:
- Rápido, acelera que quiere ponerse en nuestro carril!
- Pero que mas da, si va cien metros por delante.
- Joder.. tu no aprendes. Si dejas pasar a alguien no sólo pierdes tu honor sino el de toda tu fila.
Obviamente se trataba de una broma, pero detrás de la exageración hay algo de verdad. Todo el mundo sabe que en Madrid basta que pongas el intermitente para quien va por detrás acelere para cortarte el paso. Cuando algún amigo de BCN me dijo una vez que no entendía porque en Madrid nadie ponía los intermitentes yo le contesté, medio en broma, medio en serio: “porque eso es lo que ellos esperan que hagamos”. Se quedo a cuadros. No es tan fácil hacer entender que lo mejor para girar o cambiar de carril en Madrid es pillar al otro por sorpresa.
Otra muestra de conducción contra los demás está en la manía de pitar. No se pita para avisar sino para castigar. Yo creo que debe haber accidentes que se han podido evitar si la gente no se hubiese preocupado más de pitar que de girar el volante o pisar el freno.
Y es aquí donde yo quería resistirme en lo posible. Siempre intento conducir tranquilo y no cabrearme. Suelo practicar el noble arte de ceder el paso si alguien se quiere incorporar y sentirme bien cuando me lo agradecen. Si alguien me pita o me saca un dedo yo sonrió y le saludo. Curiosamente he observado que aún cabrea más a la gente esa reacción.
Pero uno no es un santo y cada vez más me sorprendo jodiendo a los demás o alterándome durante la conducción. No hace mucho, por primera vez en mi vida, me baje del coche con el firme propósito de pegarle una hostia a un gilipollas que dejo la mano muerta en el claxon por el hecho de que un taxi, delante de mí, se paró para que bajara una persona discapacitada. No entiendo como alguien puede comportarse así cuando estaba viendo perfectamente como el taxista sacaba del maletero una silla de ruedas. No paso nada porque el tío me vio tan alterado que conforme me iba acercando cerro la ventanilla y la puerta. Vaya que se acojonó y me cortó el rollo.
Ya digo que es la primera vez en mi vida. Alguna vez me había bajado del coche pero siempre lo había hecho con algo de humor. Como por ejemplo la vez que bajé con un boli y un papel para pedirle un autógrafo a un imbécil que me había adelantado y pegado un frenazo para, simplemente, pararse delante mía en un semáforo al que nos acercábamos lentamente. La risa de la chica que iba con ella y su cara roja de vergüenza cuando me acerque con el bolígrafo fue suficiente recompensa al hecho de que casi me como el volante del frenazo que tuve que dar.
Pero últimamente la cosa se esta poniendo fea. Ya, cual sádico de la carretera, disfruto con un juegecito que he practicado unas cuantas veces. Suelo ir todos los días por la M40 y no se puede decir que yo conduzca despacio aunque si hay tráfico tampoco soy de los que dan ráfagas o se ponen a diez cm del que va delante para que me deje pasar.
Tampoco me gusta hacer zigzags sólo por adelantar dos coches. Y me joden los que lo hacen. No hace mucho me sucedió con una señorita que se puso justo detrás de mío (yo iría fácilmente a 140 o 150) dándome largas y pitando. Si simplemente le hubiera visto aparecer me habría apartado pero me jodió tanto lo que me estaba haciendo que me deje ir, bajando algo la velocidad y recordando que, en breve, pasaríamos por un radar de los que Gallardón nos ha puesto por nuestro bien. Cuando me estaba acercando, aceleré a tope y, obviamente, la mujer se quedo sorprendida. Supongo que no podía consentirlo así que ella intento alcanzarme. Faltaban cincuenta metros para el radar y me pase al carril del medio y frené. Ella me pasó a toda velocidad por el carril izquierdo. La luz del flash del radar confirmaba que había quedado inmortalizada (fácilmente a 180 en un sitió con limitación a 100). No pude reprimir una risa maliciosa… que se joda!.
Pues bien, lo peor no es eso. Lo peor es que me estoy aficionando al jueguecito y ya lo he hecho varias veces. No me siento nada orgulloso. Aunque sólo lo he hecho en casos puntuales cuando me encuentro con algunos de estos gilipollas que no sólo van rápido (insisto en que yo no voy lento precisamente) , sino que van estresando a la gente y jugando a lo Fernando Alonso por la calle, en el fondo creo que es una acción despreciable… pero no puedo evitarlo. Creo que en este juego ayuda el hecho de que mi coche parece que incita a mucho macarra a intentar adelantarme y picarse (lo noto desde que me lo compré). No sé si se debe a una “madrileñización” de mi forma de conducir o simplemente me he convertido, insisto, en un sádico de la carretera. Podrían llamarme el psicópata del radar de la M40. En cualquier caso, no puedo evitar esa sonrisa maliciosa al notar el flash del radar impactando en la matrícula de la víctima.
Y pensando en lo que hago yo digo: mea culpa pero… que les vayan dando!.
Comentario:
pues si, en algo tenes razon, aqui se conduce a mucha velocidad
yo ultimamente estoy abonada a los atascos contra hora punta en la carretera de la coruña, y los que se te pegan dandole a la luz y la bocina para que te salgas de carril, cuando vas a 140, me joden. yo tambien les dejo pasar, pero no por el flash del radar, sino porque a 200mts. se ven los coches parados y hay que frenar :P
un saludo
yo ultimamente estoy abonada a los atascos contra hora punta en la carretera de la coruña, y los que se te pegan dandole a la luz y la bocina para que te salgas de carril, cuando vas a 140, me joden. yo tambien les dejo pasar, pero no por el flash del radar, sino porque a 200mts. se ven los coches parados y hay que frenar :P
un saludo
Comentario:
Coincido contigo en que conducir en Madrid es toda una aventura para los que somos de fuera.
Yo ya llevo 10 años aquí pero reconozco que no me he "amadrileñado" del todo en ese sentido (y en algunos otros tampoco).
Y para colmo doy pistas al "enemigo". Mi coche luce una estupenda matrícula de Gran Canaria que, no sé por qué, hace que los demás conductores reaccionen de diversas maneras: picarme las luces para que acelere en un atasco, incorporarse antes que yo en la autovía y bloquearme el paso, pegarse al culo del coche para cuando me aparto a la derecha, hacer lo mismo y quedarse delante y frenar... y un largo ecetera.
Y no. No voy pisando huevos. Ni estoy "aplatanada" como deben de pensar los que me deleitan con esos detalles en la carretera.
Un abrazo.
Yo ya llevo 10 años aquí pero reconozco que no me he "amadrileñado" del todo en ese sentido (y en algunos otros tampoco).
Y para colmo doy pistas al "enemigo". Mi coche luce una estupenda matrícula de Gran Canaria que, no sé por qué, hace que los demás conductores reaccionen de diversas maneras: picarme las luces para que acelere en un atasco, incorporarse antes que yo en la autovía y bloquearme el paso, pegarse al culo del coche para cuando me aparto a la derecha, hacer lo mismo y quedarse delante y frenar... y un largo ecetera.
Y no. No voy pisando huevos. Ni estoy "aplatanada" como deben de pensar los que me deleitan con esos detalles en la carretera.
Un abrazo.
Comentario:
Sabes que el que a hierro mata.. a hierro muere?? quiero decir... que no te fies... que ese mismo juego practicamos otras... que no estas solo... JAJAJA
p.d. y yo no doy ni ráfagas ni pito, y tampoco circulo por la M30.
:)
p.d. cualquier parecido con la realidad es pura conincidencia
p.d. y yo no doy ni ráfagas ni pito, y tampoco circulo por la M30.
:)
p.d. cualquier parecido con la realidad es pura conincidencia





