De escandalo cariño, la chupo de escándalo
Unos días te apetece carne y otros pescado. Normalmente esta frase se puede utilizar para los bisexuales. No es mi caso, soy heterosexual cerrado.. que le vamos a hacer. Pero si es cierto que cuando salgo unas días me apetece tranquilidad, y otras marcha.
Una de las múltiples cosas en las que notas el paso de los años es que cada vez hay más días de los primeros y menos de los segundos.
Por otra parte, he de reconocer que desde hace un tiempo estoy cambiado.
Tengo una amiga que se casó con 18 años (increíblemente, no fue de penalti) y se separó hace un par de años. Ahora con poco más de treinta está viviendo la adolescencia-juventud que se perdió. A mi no es que me pase eso pero si me noto mucho más directo, especialmente con las mujeres. Y además he tomado conciencia de que la reacción de las mujeres ante mi presencia ha cambiado radicalmente. Cada vez me aprovecho más de esto. No sé si será honesto o no, pero es cierto.
Hace unos años, ni me habría planteado salir una noche buscando una mujer, una “rollo de una noche”. Después, a lo mejor se daba aunque normalmente no (si echo cuentas creo que se dio dos veces en mi vida). Ahora a veces me lo planteó, y se dará o no, pero me lo creo.
Ayer era uno de esos días. Quedé con unos amigos. Iban a cenar y después a tomar unas copas. A mi me gusta salir muy tarde así que llegué después de la cena. Es un grupo de gente de estos que cada vez hay más. Entre treinta y cuarenta, separados y divorciados y alguna pareja un poco perdida. Es el típico grupo en el que se sale el viernes por la noche de marcha y el domingo por la mañana se queda para patinar con los crios. Yo no quería eso. Iba determinado a lo que iba… lo que me pedía el cuerpo es olvidar obligaciones y problemas, conocer a una mujer y follármela a lo bestia. Normalmente esto nunca se da, y mucho menos si lo buscas. Ayer la cosa se dio de forma extraña.
De hecho estuve a punto de no entrar en el local. A la una de la madrugada, en la puerta, mientras hacía cola como un colegial (llevo fatal estas colas de los locales de moda en Madrid) y veía como el aparcacoches pasaba de cero a cien en breves segundos y marcha atrás con mi coche, observe dos chicas (soy muy malo para los cálculos de edad, pero no creo que llegaran a los treinta) que me miraban y sonreían. NO sabría decir cual estaba mejor.. pero desde luego estaba increibles. He cambiado, pero no tanto y aún me cuesta entrar a una chica sin conocerla de nada, y menos aún a dos. Creo que en poco tiempo lo lograré porque ayer estuvea a poco.
Por fin entré (previo visto bueno del gorila). Es curioso que un personaje como estos gorilas, que se pasan la vida en el gimnasio con chándal de camuflaje, te inspeccione de arriba abajo y de visto bueno a tu indumentaria. Allí me encontré a Pablo que es mi amigo y a todos los que ya recordaba de otras noches que son meros conocidos. Como suele pasar en estos grupos, hay un pequeño grupo de habituales e incorporaciones esporádicas. Yo era una de ellas y la mujer en cuestión la otra.
En cuanto la vi. he de reconocer que me puse bien. Era una mezcla explosiva de ejecutiva y peluquera de barrio (prototipos ambos que me ponen, por diversas razones). Una mujer con una extraña expresión de come-hombres con labios operados (sospecho), melena rubia (curiosamente natural), una falda ceñida bastante elegante, cinturón ancho de marca, medias de rejilla y una especie de camiseta (seguro que no se llama camiseta pero soy un negado para estas cosas) de leopardo con un escote que dejaba entrever sus grandes pechos operados (confirmado). Haba otra mujer, con un aspecto mucho más discreto y fino. Por lo poco que oí y que hable con ella me pareció una mujer muy interesante. Pero hoy el cuerpo me pedia más la leona de los tacones de aguja de diez centímetros.
Ella era la primera vez que iba con el grupo. Como yo (como casi todos) era conocida de trabajo de una de las habituales y con un divorcio reciente (seis meses) buscaba alguien con quien salir. Ella estaba con el grupo desde la cena y, desde luego, no había pasado inadvertida.
Cuando yo llegué estaba rodeada de señores complacientes que cuando iba a por una copa solían repetir… joe, que tetas tiene la rubia. La verdad es que entré a saco. Tuvo mucho que ver que conforme me presentaban a todos los nuevos y cuando me tocó saludarla a ella, ella sonriera de una forma muy especial. No sé si es una impresión mía pero de un tiempo a esta parte noto sonrisas muy distintas a las que notaba antes., Digamos que las de antes eran de protocolo y estas son algo más.
Rápidamente, entablé conversación. Ni ejecutiva ni peluquera, Leona (la llamare así) me dio la impresión de ser “señora de”. Trabajaba como administrativo pero había estado casada con un señor bastante importante según parece. Algo relacionado con política y economía por lo que pude entender. Vivía en una zona bien de Madrid de la pensión de su marido y trabajaba en horario reducido por no aburrirse.
A la media hora de estar allí la complicidad entre Leona y yo era evidente pero aún me falta ese punto necesario para decir… vámonos a otro sitio.. Ni que decir que yo tenía el sitio clarísimo. Me ayudo el típico líder de grupo que sugirió un cambio para ir a bailar salsa. A pesar de que me tentaba notar el cuerpo de esa mujer bailando un merengue, decidí sobre la marcha un cambio de planes.
En el ajetreo de recoger abrigos y demás nos perdemos hasta que de pronto noto que me agarran por el brazo…
- Llevas coche?. Me llevas?.
Por si no lo tenia clarísimo, el roce de los pechos de Leona sobre mi brazo me animó aún más. Imprevisto… la amiga tonta de turno terció:
- Yo también voy contigo..
- Lo siento – estoy rápido- , llevo un coche pequeño con solo dos plazas.
Cuando llegamos al coche ella sonríe de forma mailiciosa.. en este coche caben cuatro personas sin problemas… le devuelvo la sonrisa - si quieres volvemos a por tu amiga….abro el coche y se mete dentro.
Nada más arrancar me la juego. Mira me encanta la salsa pero ahora no me apetece, te parece que vayamos a otro sitio?. Ella sonrie…. Donde?.. Pues no sé, a donde pueda echarte un buen polvo… no, no dije eso aunque lo pensé.. - dime tu.
Ella me sorprende y me propone un sitio bastante tranquilo con aire de pub de los ochenta. Mi mente pensaba… al final va a ser que si. Pero de pronto, cuando ya estábamos allí, en una mesa con música que más bien parecía el hilo musical, ocurrió lo imprevisto…. Le dio por hablar.. de política, de mujeres, de hombres, de todo… no paraba de hablar… yo creo que a ella lo que le pedía el cuerpo esa noche era desfogarse, me contó su vida.. su boda, su marido, su divorcio, su trabajo… nada reseñable.. yo asentía con la cabeza y de vez en cuando lo único que me sacaba del letargo era ver esos labios moverse una y otra vez e imaginarlos haciendo algo de mucho más provecho.
La noche se escapaba, de un sitio cutre-lux a otro aún más (podría llamarse el palacio de la lentejuela..). Me quedo mirándola, a pesar de que me estaba comenzando una migraña considerable hay que reconocer que el escote de la chica merecía la pena. Siempre me han puesto los escotes con pecas…comienzo a pensar y me convenzo yo mismo… al fin y al cabo, de que conozco yo a esta mujer?, que más me da si se molesta?. Ella continua hablando, ahora de política… le tocaba a Gallardon cuando la interrumpo..
- Oye, y tu como la chupas?
Ella para en seco, me mira muy seria.. en esos breves segundos yo encojo los músculos esperando recibir la bofetada… pero no, se me acerca al odio y me dice…
- De escándalo cariño, la chupo de escandalo.. ¿quieres comprobarlo?.
La verdad es que no era para tanto. Tampoco fue uno de mis mejores días.
Una de las múltiples cosas en las que notas el paso de los años es que cada vez hay más días de los primeros y menos de los segundos.
Por otra parte, he de reconocer que desde hace un tiempo estoy cambiado.
Tengo una amiga que se casó con 18 años (increíblemente, no fue de penalti) y se separó hace un par de años. Ahora con poco más de treinta está viviendo la adolescencia-juventud que se perdió. A mi no es que me pase eso pero si me noto mucho más directo, especialmente con las mujeres. Y además he tomado conciencia de que la reacción de las mujeres ante mi presencia ha cambiado radicalmente. Cada vez me aprovecho más de esto. No sé si será honesto o no, pero es cierto.
Hace unos años, ni me habría planteado salir una noche buscando una mujer, una “rollo de una noche”. Después, a lo mejor se daba aunque normalmente no (si echo cuentas creo que se dio dos veces en mi vida). Ahora a veces me lo planteó, y se dará o no, pero me lo creo.
Ayer era uno de esos días. Quedé con unos amigos. Iban a cenar y después a tomar unas copas. A mi me gusta salir muy tarde así que llegué después de la cena. Es un grupo de gente de estos que cada vez hay más. Entre treinta y cuarenta, separados y divorciados y alguna pareja un poco perdida. Es el típico grupo en el que se sale el viernes por la noche de marcha y el domingo por la mañana se queda para patinar con los crios. Yo no quería eso. Iba determinado a lo que iba… lo que me pedía el cuerpo es olvidar obligaciones y problemas, conocer a una mujer y follármela a lo bestia. Normalmente esto nunca se da, y mucho menos si lo buscas. Ayer la cosa se dio de forma extraña.
De hecho estuve a punto de no entrar en el local. A la una de la madrugada, en la puerta, mientras hacía cola como un colegial (llevo fatal estas colas de los locales de moda en Madrid) y veía como el aparcacoches pasaba de cero a cien en breves segundos y marcha atrás con mi coche, observe dos chicas (soy muy malo para los cálculos de edad, pero no creo que llegaran a los treinta) que me miraban y sonreían. NO sabría decir cual estaba mejor.. pero desde luego estaba increibles. He cambiado, pero no tanto y aún me cuesta entrar a una chica sin conocerla de nada, y menos aún a dos. Creo que en poco tiempo lo lograré porque ayer estuvea a poco.
Por fin entré (previo visto bueno del gorila). Es curioso que un personaje como estos gorilas, que se pasan la vida en el gimnasio con chándal de camuflaje, te inspeccione de arriba abajo y de visto bueno a tu indumentaria. Allí me encontré a Pablo que es mi amigo y a todos los que ya recordaba de otras noches que son meros conocidos. Como suele pasar en estos grupos, hay un pequeño grupo de habituales e incorporaciones esporádicas. Yo era una de ellas y la mujer en cuestión la otra.
En cuanto la vi. he de reconocer que me puse bien. Era una mezcla explosiva de ejecutiva y peluquera de barrio (prototipos ambos que me ponen, por diversas razones). Una mujer con una extraña expresión de come-hombres con labios operados (sospecho), melena rubia (curiosamente natural), una falda ceñida bastante elegante, cinturón ancho de marca, medias de rejilla y una especie de camiseta (seguro que no se llama camiseta pero soy un negado para estas cosas) de leopardo con un escote que dejaba entrever sus grandes pechos operados (confirmado). Haba otra mujer, con un aspecto mucho más discreto y fino. Por lo poco que oí y que hable con ella me pareció una mujer muy interesante. Pero hoy el cuerpo me pedia más la leona de los tacones de aguja de diez centímetros.
Ella era la primera vez que iba con el grupo. Como yo (como casi todos) era conocida de trabajo de una de las habituales y con un divorcio reciente (seis meses) buscaba alguien con quien salir. Ella estaba con el grupo desde la cena y, desde luego, no había pasado inadvertida.
Cuando yo llegué estaba rodeada de señores complacientes que cuando iba a por una copa solían repetir… joe, que tetas tiene la rubia. La verdad es que entré a saco. Tuvo mucho que ver que conforme me presentaban a todos los nuevos y cuando me tocó saludarla a ella, ella sonriera de una forma muy especial. No sé si es una impresión mía pero de un tiempo a esta parte noto sonrisas muy distintas a las que notaba antes., Digamos que las de antes eran de protocolo y estas son algo más.
Rápidamente, entablé conversación. Ni ejecutiva ni peluquera, Leona (la llamare así) me dio la impresión de ser “señora de”. Trabajaba como administrativo pero había estado casada con un señor bastante importante según parece. Algo relacionado con política y economía por lo que pude entender. Vivía en una zona bien de Madrid de la pensión de su marido y trabajaba en horario reducido por no aburrirse.
A la media hora de estar allí la complicidad entre Leona y yo era evidente pero aún me falta ese punto necesario para decir… vámonos a otro sitio.. Ni que decir que yo tenía el sitio clarísimo. Me ayudo el típico líder de grupo que sugirió un cambio para ir a bailar salsa. A pesar de que me tentaba notar el cuerpo de esa mujer bailando un merengue, decidí sobre la marcha un cambio de planes.
En el ajetreo de recoger abrigos y demás nos perdemos hasta que de pronto noto que me agarran por el brazo…
- Llevas coche?. Me llevas?.
Por si no lo tenia clarísimo, el roce de los pechos de Leona sobre mi brazo me animó aún más. Imprevisto… la amiga tonta de turno terció:
- Yo también voy contigo..
- Lo siento – estoy rápido- , llevo un coche pequeño con solo dos plazas.
Cuando llegamos al coche ella sonríe de forma mailiciosa.. en este coche caben cuatro personas sin problemas… le devuelvo la sonrisa - si quieres volvemos a por tu amiga….abro el coche y se mete dentro.
Nada más arrancar me la juego. Mira me encanta la salsa pero ahora no me apetece, te parece que vayamos a otro sitio?. Ella sonrie…. Donde?.. Pues no sé, a donde pueda echarte un buen polvo… no, no dije eso aunque lo pensé.. - dime tu.
Ella me sorprende y me propone un sitio bastante tranquilo con aire de pub de los ochenta. Mi mente pensaba… al final va a ser que si. Pero de pronto, cuando ya estábamos allí, en una mesa con música que más bien parecía el hilo musical, ocurrió lo imprevisto…. Le dio por hablar.. de política, de mujeres, de hombres, de todo… no paraba de hablar… yo creo que a ella lo que le pedía el cuerpo esa noche era desfogarse, me contó su vida.. su boda, su marido, su divorcio, su trabajo… nada reseñable.. yo asentía con la cabeza y de vez en cuando lo único que me sacaba del letargo era ver esos labios moverse una y otra vez e imaginarlos haciendo algo de mucho más provecho.
La noche se escapaba, de un sitio cutre-lux a otro aún más (podría llamarse el palacio de la lentejuela..). Me quedo mirándola, a pesar de que me estaba comenzando una migraña considerable hay que reconocer que el escote de la chica merecía la pena. Siempre me han puesto los escotes con pecas…comienzo a pensar y me convenzo yo mismo… al fin y al cabo, de que conozco yo a esta mujer?, que más me da si se molesta?. Ella continua hablando, ahora de política… le tocaba a Gallardon cuando la interrumpo..
- Oye, y tu como la chupas?
Ella para en seco, me mira muy seria.. en esos breves segundos yo encojo los músculos esperando recibir la bofetada… pero no, se me acerca al odio y me dice…
- De escándalo cariño, la chupo de escandalo.. ¿quieres comprobarlo?.
La verdad es que no era para tanto. Tampoco fue uno de mis mejores días.
Comentario:
Comentario:
jaja pero tu a los pechos no les llamas pestañas??? jaja
bueno teniendo encuenta q hace años a tu lado paso la chupadora numero uno, jaja dejaria el liston muy alto, no?? jajaja
besitos salados de CHOI
bueno teniendo encuenta q hace años a tu lado paso la chupadora numero uno, jaja dejaria el liston muy alto, no?? jajaja
besitos salados de CHOI
Comentario:
creo que este post es mas largo que el primero en el que ponía que sería el mas largo. jajaja
un saludo
un saludo
Comentario:
Wenas!!! Joer...tu post me ha enchanchao! jaja...Joder cn la tia...me imaginaba todo...el pub...la tia vng a hablar...ytu cn una cara de desesperacion mirandole pa el escote...jaja...q bueno tio! Y todo pa q al final n o fuera pa tanto! jajajaja.En fin....algunas mujeres son asi! jaja.Weno spero verete por mi blog, yo m pasare por el tuyo amenudo! Enga un bsito.
Comentario:
Eres increible tio!, y estoy de acuerdo, 5 horas hablando y copas,,, tu me diras, no?
Que vamos que seguro yo, al menos ala tercera hora te habria dado un BESO DE ESCANDALO!!
Besote mi rey!!!
Que vamos que seguro yo, al menos ala tercera hora te habria dado un BESO DE ESCANDALO!!
Besote mi rey!!!
Comentario:
Bueno, seguramente si, despues de todo hubiese sido mejor la mujer interesante. Aunque nunca se sabe, a lo mejor no era tan interesante.
Maggie... tal vez el contexto ayudara... como tu comprenderás en cinco horas de conversación y varias copas hay tiempo de sobra para saber a que estamos jugando.. ella y yo. Tampoco somos crios. Seguramente si le sorprendió el modo, pero no el fondo.
Maggie... tal vez el contexto ayudara... como tu comprenderás en cinco horas de conversación y varias copas hay tiempo de sobra para saber a que estamos jugando.. ella y yo. Tampoco somos crios. Seguramente si le sorprendió el modo, pero no el fondo.
Comentario:
Y al final no fue para tanto...Quizás la señora "fina"..habría sido más "leona"..que la que te llevaste..
Besitos.
Besitos.
Comentario:
me cuesta creer q no te diera un bofetón (aunque fuera dialéctico) por muy mono q seas...eso de estar hablando y q te suelten una burrada...claro q seguramente ella estaba pensando "pero de qué coño le hablo yo ahora a este tío hasta q se decida de una vez a taparme la boca con un beso." voto por la mujer interesante para la próxima vez.





