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Venturas y desventuras de un tio raro
El sarcasmo, como toda forma de ironía, es una tristeza que no quiere llorar y se ríe.
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Podría decir que soy normal y amigo de mis amigos pero, aparte de ser una solemne tontería, no tengo claro ninguna de las dos cosas.
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El aprendiz de pintor

El joven aprendiz de pintor que ayer mismo
Juraba que mis cuadros eran su catecismo
Hoy, como ve que el público empieza a hacerme caso,
Ya no dice que pinto tan bien como Picasso.
En cambio la vecina que jamás saludaba
Cada vez que el azar o el ascensor nos juntaba
Vino ayer a decirme que mi última novela
La excita más que todo Camilo José Cela.


Siempre me ha gustado esa canción más que nada porque es una historia mil veces repetida que a mi me ha sucedido con cierta frecuencia.

Se trata ni más ni menos de que gente que te admiraba o simplemente se identificaba contigo de pronto se sienten “traicionados”. Hay veces que se trata de diferente ritmo de evolución. Cuando yo tenía dieciséis años llevaba chapitas anarquistas, leía a Bakunin o al insoportable de Nietzsche e incluso tenía algún póster del ché (afortunadamente no guardo fotos de aquella época) y tenía un vecino/amigo que era todo lo “-ista” que se puede ser (pacifista, ecologista, comunista, etc..). Hoy día, transcurridos más de veinte años (joder…) yo creo que sigo siendo básicamente igual pero él me ve como un traidor a la causa. Y es que él sigue siendo básicamente igual de “-ista” mientras que yo me adapto mucho mejor a la frase (se la atribuyen como siempre a Churchill pero creo que es de Raymond Aron) de “Quien con veinte años no es comunista es que no tiene corazón, quien lo es con cuarenta es que no tiene cabeza”. Puedo argumentar que, en realidad, detrás de mi supuesto cambio no lo hay tanto y tal vez se trate de un proceso de información. Si con quince años hubiera conocido la biografía del “ché” estoy casi seguro que no habría tenido jamás un póster suyo.

Otras veces no tiene nada que ver con distinto tipo de evolución sino que es puro desconocimiento. A veces conoces a alguien en un aspecto de la vida y crees conocerlo totalmente. Esto, por lo que veo, se da mucho en el blog. También pasa cuando, por la razón que sea, alguien se hace una idea de ti y pretende que tu seas como el/ella piensa. Por poner un ejemplo chorra, yo no sé la de veces que me habrán dicho a mi “no puedo creerme que te guste el fútbol”. Debe ser que tengo cara de poco futbolero o que es algo con muy poco sexapil o directamente que a quien me lo dice se le caen los palos del sombrajo y le desmonto la imagen de hombre “interesante”. Seguramente conmigo estas situaciones son más frecuentes porque además mi forma de ser me impide muchas veces adaptarme aunque sea momentáneamente y con el único propósito de ligar. Esta forma de ser, como ya he comentado en alguna ocasión me ha provocada más de un problema con mis amigos en mi adolescencia/juventud.

Los verdaderos problemas surgen cuando detrás de la constatación de que la otra persona no es como tu pensabas (aunque sea en un aspecto nimio) intentas cambiarle. Normalmente uno es como es y tiene sus “cadaunadas”. En mi caso y con mi edad las posibilidades de cambiarme son muy pequeñas.

Yo creo que he tenido la suerte de tener una especie de relación perfecta (de hecho estoy convencido pero lo expreso así por prudencia) y si alguna vez me lo han preguntado o simplemente le he dado vueltas al tema creo que la razón de tener una relación de este tipo no se basa ni en el amor, ni en el sexo, ni en la amistad. Yo creo que simplemente el secreto es conseguir estar con alguien sin que te importe ni te afecte el hecho de que sea distinto. A mi me aceptaron como era y yo la acepté tal cual. Seguramente sería difícil encontrar dos personas con más diferencias que nosotros. Ella ordenada, yo un desastre total, ella impulsiva, yo analítico, a mi me gustaba la casa, a ella salir a todas horas, a mi la soledad, ella la odiaba, etc, etc… … podría poner mil formas de ser opuestas que nos serían aplicables. La verdadera incógnita para mi fue el porqué, aún siendo perfectamente consciente de todas las diferencias, jamás tuvimos una pelea seria y como en mi caso, siendo como soy muchas veces muy poco tolerante con los defectos de los demás (si bien esto se me ha ido curando con el tiempo), fui capaz de asumir nuestras diferencias.

El caso es que me ha sucedido muchas veces y supongo que no seré ningún caso especial, que la gente a la que en un momento dado le he caído bien o ha congeniado o incluso me ha admirado, se ha llevado una desilusión por como soy y, porque no decirlo, también el caso contrario. Más de una vez me han comentado que en una primera impresión me catalogaron como un gilipollas y que, transcurrido el tiempo y con algo de conocimiento por medio habían cambiado radicalmente su forma de pensar. Curiosamente esto último me ha pasado con algunos/as de mis mejores amigos/as.

Lo único que yo suelo decir en estos casos es que, en la mayoría de las ocasiones, las presunciones viene de los otros porque yo soy muy claro aunque incluso así haya gente que se empeñe en pensar que detrás de esa claridad hay una actitud camaleónica. Es el típico “ya… eso dices tú pero en el fondo….”.

Pensando sobre el tema encuentro una gota de genialidad que me hace aumentar la admiración por mis padres a pesar de las veces que he pensado que no tenían ni idea de nada. En este caso la admiración le toca a mi madre. Un día, un crío de su clase dijo “estijeras” y ella le dijo que se decía “tijeras”. El chaval (de unos cinco o seis años) se quedo muy serio y dijo “se dice estijeras porque mi abuelo dice estijeras y si él lo dice que es muy listo es que es así”. Mi madre simplemente le dijo: “bueno, si lo dice tu abuelo… será verdad”. Cuando le pregunté porqué le había dicho eso me contestó “ya tendrá tiempo de comprobar que su abuelo no es perfecto pero con su edad es bueno tener un referente”. Imagino la desilusión del chaval cuando comprobara que su abuelo se equivocaba. Contando con el hecho de que el crío en cuestión tendrá ahora sus treinta añitos seguramente ha pasado por el trance de comprobar que su abuelo se equivocaba en muchas cosas y volver a descubrir la razón que tenía su abuelo en muchas otras.

Y todo esto a que viene?.. pues mitad a que me ha dado por ahí y mitad al hecho curioso de que, con una diferencia de pocos días he recibido dos mails. En uno me decían que con los primeros post que leyó de mí le había resultado un gilipollas integral (no eran sus palabras exactas pero creo que es un buen resumen) pero que con el paso del tiempo y leyendo mi blog entero cada día le gustaba más y en el otro decía que al principio le había gustado mucho pero que después se había llevado una desilusión conmigo sobre todo al comprobar mi forma de pensar sobre algunos temas. En los dos casos eran hombres lo cual es una bonita novedad (no es que reciba muchos mails pero casi todos de mujeres). En los dos casos le agradezco sinceramente el que hayan gastado tiempo (iba a decir perdido el tiempo pero suena mal) escribiéndome. No creo que cambie por una opinión pero siempre que escucho o leo una opinión (sobre mí o sobre cualquier cuestión) suelo tenerla en cuenta y analizarla. En estos casos son muy generalistas y simplemente me quedo con el hecho de que, como suele suceder, hay a quien le gusta tu forma de ser y hay a quien no le gusta. Los dos han sido muy respetuosos así que gracias a ambos.
 
Comentario:
seguro el chaval de las estijeras era de algun pueblo de huesca, yo lo he oído en varios sitios y eso es en aragones.
 
Comentario:
Esa necesidad de ser como la otra persona desea que seas o pretender serlo, amoldándote a sus gustos y “necesidades”, así como el hecho de pretender que otra persona modifique sus aficiones y comportamiento, hasta hacerse de una personalidad a “nuestra imagen y semejanza”, carece de importancia en la mayoría de los casos; sin embargo es quizás el fallo de muchas parejas “adultas y maduras”, quienes llevados por el deseo de conseguir y conservar su "media naranja", son capaces de olvidar que, a partir de ciertas etapas de la vida, es muy difícil que alguien quiera cambiar y que cada quien es como es y punto.

Ya que citas canciones, estos trozos pertenecen a una de mi autor favorito y muchas veces he utilizado sus palabras para establecer mi posición, respecto al tema.

“No puedo ser, como tú te imaginas...
Y no te esperes ninguna maravilla,
que a veces puede ser que sea una pesadilla...

...por eso, no esperes que te mienta,
ni adopte una posición que, no me sienta
por eso déjame tal como soy
sin tanto misterio...siendo la misma persona.”

Un Beso
 
Comentario:
Pues será eso.
Un beso.
 
Comentario:
joder Amanda, no te replico pero creo que has comentado un post que no he escrito. Tal vez por eso no entiendas que tiene que ver con la canción.

Y bueno... ya que estamos....Yo proselitista?... amos anda...
 
Comentario:
a veces digo la verdad y en ocasiones miento cual el bellaco que soy, normalmente la gente suele quedar bastante complacida cuando miento y no suelen creerme cuando digo la verdad. ahora me asalta la duda de si miento para no quedar como el mentiroso que en realidad soy o si lo hago porque me encanta ser el héroe de las pelis que me monto. la verdad es que me he perdido en la segunda mentira, pero me apetecía mentir otra vez,

salud,
 
Comentario:
Lo que no entiendo es qué tiene que ver con la canción.
Mi interpretación de la misma es que, el hombre, se vuelve parco y áspero ante el éxito de otro hombre. En cambio, la mujer, tal cual descubre éxito, se vuelve mismosa e interesada.

En fin, nada que ver con traiciones ni primeras impresiones, pero puedo equivocarme.

De todas formas creo que a veces no predicas con el ejemplo, y te encanta decir qué deberíamos cambiar los demás para ajustarnos a tus expectativas. Por tanto, si alguien lo hace es lícito. Ups, no me repliques, que te conozco... sabes que lo digo con cariño y sabes que, en este caso, y sólo en este, tengo razón.

Besos.
 
Comentario:
Sí que hay una gran diferencia entre lo que escribías al principio y lo que escribes ahora. Por lo menos yo lo noto. No me atrevería a decir que por eso me puedes gustar o dejar de gustar, o incluso el extremo de llegar a decepcionarme, simplemente porque no te conozco. Lo que escribes sí, tanto cuando eras intimista (más al principio que ahora) como cuando utilizas el sarcasmo para criticar la realidad que no te gusta (más del tipo de tus nuevos post).
 
Comentario:
una vez más llego a tu blog, y compruebo que tenes una claridad de ideas para hablar de las cosas que me gusta. Y aunque tus blogs son largos, da un gusto leerlos.
Luego de hacerte la pelota :P, he de decirte que me he quedado pensando, y quizas esas dos imagenes del final, vienen de que cuando uno se expresa en el blog, la gente que lo lee, refleja mucho de ellos sobre esas palabras, posiblemente porque el que escribe no conoce al otro fisicamente.
Pero es verdad que para los amigos, a veces somos lo mejor y otra lo peor.
Seran ciclos. No tengo ni idea. pero me has dejado pensando, para no variar.
Un saludo y que tengas buena tarde...
No