logotipo

img_google
Venturas y desventuras de un tio raro
El sarcasmo, como toda forma de ironía, es una tristeza que no quiere llorar y se ríe.
Acerca de
Podría decir que soy normal y amigo de mis amigos pero, aparte de ser una solemne tontería, no tengo claro ninguna de las dos cosas.
Post-it
Enlaces
Acesos directos desordenados
Mujeres con demasiado pecho
Y aquí.. las que son demasiado cariñosas
Logo CCFVLS
Sindicación
 
La puta tristeza
Como ya he contado alguna vez yo soy un chaval de barrio y en todo barrio siempre hay una serie de personajes. En mi barrio entre muchos otros había un personaje que, curiosamente cuando me he referido a él, he comprobado que era bastante habitual. Se trataba de la señora puta retirada. En este caso se trataba de una señora que, según lo que se contaba (a saber que parte de verdad había en todo ello) había sido “señorita de compañía” en los años cincuenta y sesenta.

Lo cierto es que estos rumores de barrio me recuerdan siempre una escena de una película española (creo que era el bosque animado) donde alguien decía…”creo que cuando iba a entrar en el cielo San Pedro le dijo que no le dejaba” (o algo así) y cuando alguien aplicando la lógica le preguntaba como se podía saber lo que había dicho San Pedro la Maruja contestaba.. “eso siempre se sabe”.

El caso es que esta señora, de la que no recuerdo el nombre era un personaje conocido en el barrio. Parece que aún la estoy viendo como si fuese un personaje de una película de Pedro Almodóvar. Siempre iba “arreglada” al más puro estilo “cutrelux”, con su abrigo de piel raro (a saber de que estaba hecho), su maquillaje excesivo, su “niño” que era un pastor alemán con el original nombre de “boby” (curioso que del nombre del perro si me acuerde) y su eterna sonrisa.

Su eterna sonrisa era su característica principal. Siempre era agradable y simpática con todos. Alguna vez hemos recordado en casa a esta señora que ya falleció y con el paso del tiempo mis padres se han atrevido a hablar algo más de ella. Por otra parte parece que la mujer no se cortaba mucho al contar su pasado.

La historia de esta mujer daría para una película de García Berlanga o de Almodóvar. Seguramente mucho más para una de Garci. Parece ser que la señora fue artista (no se si cantante, bailaora o que..) en un “club” y de ahí a ser lo que entonces se llamaba una señorita de compañía de “alto standing”. Mantuvo varias relaciones como amante con señores importantes y según dicen de una de estas relaciones con un personaje bastante conocido en mi ciudad sacó el pisito en mi barrio. Parece ser que la mujer vivía de las joyas que consiguió acumular y de la renta de un local en el barrio.

Muchas veces he pensado en ella y me ha dado por pensar en lo permisivo que en el fondo son los barrios con las miserias humanas. Es cierto que todo el mundo sabía la historia de esta señora (y en esos tiempos...) pero también es cierto que era una persona muy apreciada. Mi madre mismo, que no es precisamente una señora de vecindario, se encargó, junto algunas vecinas más de cuidar su casa durante una época en la que estuvo enferma. Unos vecinos míos incluso acogieron al perro. Ya vivía yo en Madrid cuando mi madre me comentó un día que había fallecido. Y sinceramente lo sentí.

De todas formas, y a pesar de que, insisto, esta mujer siempre tenía una sonrisa en la boca y era adorable, siempre que la veía no podía evitar tener un sentimiento de lastima, de pena, de tristeza. Nunca supe porqué pero siempre me sucedía.

Hace unos años descubrí donde vivo unas chica que tiene toda la pinta de ser una puta de alto standing. La chica tiene un cuerpo absolutamente espectacular (las primeras veces dude que fuese un transexual). Lo cierto es que mis sospechas (casi certeza) se produjeron cuando, por cuestiones de trabajo (un proyecto con una empresa Argentina), tuve que cambiar mi horario de trabajo para adaptarme al horario sudamericano. Así, terminaba el trabajo a eso de la una de la mañana. Cuando llegaba a casa, muchos días, coincidía con la salida de esta chica. La escena era siempre similar. La chica salía con una ropa supersexy (elegante pero con un toque evidente de lujuria) hasta un taxi que siempre la esperaba fuera. Varias veces nos cruzamos por el jardín interior y aunque nos saludábamos atentamente, me daba la impresión de que no estaba cómoda. Un día para rematar mis impresiones el vigilante de la puerta, sin preguntarle nada, me dijo… “joder, que buena está la tía.. a saber lo que cobra”.

Sinceramente, no me considero ningún mojigato y aunque aborrezco el trato y los chantajes a los que son sometidas muchas mujeres que son obligadas a prostituirse, creo que en estos casos (como ya me ha explicado decenas de veces mi amigo putero) se trata de una ocupación absolutamente voluntaria. Todo apunta a que esta chica (si realmente se dedica a eso, que parece evidente) es una "profesional" de altísimo nivel (imagino que económico también).

Desde que volví a los horarios tradicionales apenas la he visto. La verdad es que yo no soy para nada un ejemplo de vecino (esos que se reúnen en la piscina, el gimnasio y en la sala que pomposamente se denomina “club social” y que van a las juntas de comunidad) y me imagino que tampoco ella.

Ayer la ví en el supermercado que hay abajo. Iba sin maquillaje, con sus vaqueros y su camiseta. Su aspecto era mucho más “natural” y aunque es evidente que la chica tiene un cuerpazo y es guapísima daba la impresión de ser una chica más joven de lo que yo creía. No pude evitar mirarla mientras compraba.

Seguramente es una chica que pasa mucho de todo y su “ocupación” le proporciona un nivel de vida altísimo. Es obvio que no hay comparación posible entre la señora de mi barrio y esta chica que dudo que llegue a los treinta. Cuando la estaba mirando de pronto crucé mi mirada con un chaval que a su vez miraba el magnifico culo de la chica y que al verme, a modo de complicidad hizo un gesto de “joder como está la tía”.

Supongo que sería difícil explicarle a ese chaval que en ese momento mis pensamientos no estaban intentando adivinar que había debajo de esos vaqueros sino que se encontraban en un sitio y un tiempo lejano. Recordando, y casi viendo, aquella señora que me revolvía el pelo cariñosamente mientras que agarraba a su perro boby cuando coincidíamos en la tienda del barrio para comprar el pan.

Tampoco sería fácil de expicale como, sin saber muy bien porqué, regreso a mí esa especie de sentimiento de tristeza.
 
Comentario:
Para mi todos los sentimientos son buenos, incluso la tristeza. A veces disfruto con ella. El caso es sentir.

Los sentimientos no se pueden controlar, aunque si disimular. Yo cada vez que leo cosas de estas sobre putas del ayer o del hoy. Siento rabia. ¿por qué? Supongo que mis motivos tendré, claro que esa misma rabia me hace no poderlos expresar abiartamente.

un saludo.
 
Comentario:
Si, afortunadamente los sentimientos, no necesitan explicaciones.
 
Comentario:
Bien, tiempo de explicaciones...

No es que ella (la cihca joven) en sí me pusiera triste. Simplemente es que, por asociación, me recordó de alguna forma a la señora de mi barrio. Otra cosa que ni yo mismo sé es porque esa señora me ponía triste porque de todas las veces que la ví, creo que jamás la ví triste sino, bien al contrario, siempre sonriente.

El caso es que así me sentí. A veces los sentimientos no tienen explicación y, afortunadamente, nunca tienen porque explicarse.

Un saludo a todos.

PD: En cuanto a la chica, supongo que, como dice Elvira, tendría muchas más razones para sentir pena de mi que salgo a las ocho para regresar a las diez del trabajo.
 
Comentario:
que cosas no? cuando algo nos recuerda una imagen del pasado. Creo que casi siempre nos da algo de tristeza aunque con una sonrisa que solo un buen recuerdo nos puede dejar.
en fin..
sera el calor tito que despierta tu memoria
saludos
 
Comentario:
puede ser que esa tristeza sea reflejo de como te sentirías tu si fueses puta joven y de alto standing (aunque lo hubieses elegido)
puede ser que con asombrosa sensibilidad hayas captado algo de ella, ¿su esencia triste? tal vez...
puede ser que sea a enfermera sexy y tia buena del barrio, una guarda de seguridad (¿habrá alguna?), panadera o algo así
puede ser
 
Comentario:
Tiene cojones el tema: una tía espectacular que sale todas las noches con ropa sexy es una puta.
Mejor no se lo cuento a mi hermana que hace el turno de noche en un hospital como enfermera, y a quien gusta vestir muy sexy.



 
Comentario:
......Creo que Amaranta ha dicho exactamente lo que pensaba.

Aunque, yo tb te pregutaria, qué es lo que te pone triste?!?.

Bs.Rocio.
 
Comentario:
Tú amigo Putero, tiene razón, y si bien es cierto que, muchas mujeres son obligadas a hacerlo, cosa que si me parte el alma, más que todo por el trato y las amenazas que pueden recibir; Estas chicas "emprendedoras e independientes" no son más que las gerentes de su cuerpo, y lo hacen de manera totalmente voluntaria, vamos que hacen con su cuerpo lo que todos deberíamos hacer: Lo que nos de la gana, pero encima cobran, y se permiten una economía holgada y ya, sin tener que pasar 8,10...16 horas, aplastándose el culo contra una silla de oficina, y con tendonitis en la muñeca o en el codo.

Yo tenía dos vecinas (compartían piso) dedicadas a ese negocio, y si bien es cierto que parecían mayores que yo, eran muy jovenes, o lo parecían al natural (normal), pero en general se les veía DIVINAS, frescas como unas rosas.

Ahora bien, si me da un poco de pena, es la señora de tu barrio, será porque no hay comparación, por necesitar que lo vecinos le ayudaran...supongo que no tenía familia, pendiente de ella...en bin, gracias por la dosis de tristeza.

Besos
 
Comentario:
No entiendo...
¿La tristeza era por tí o por ella?
¿Tu estás triste porque piensas que ella TIENE que estar triste?
¿"puta triste" o "tito triste?
Me gustas triste o alegre
 
Comentario:
¡pedazo de cabrón! la próxima vez que casi me hagas llorar te capo, por ésta,

salud,
 
Comentario:
No podría sentir pena por alguien que se dedica a la prostitución de alto standing, no porque piense en el beneficio que obtienen, sino porque cuando haces algo que deriva de tu libertad creo que sabes a lo que te expones y lo que obtienes. Estoy de acuerdo con tu amigo el putero. Lo que pasa es que vivimos unos tiempos en los que se reprocha a la mujer obtener algún beneficio por el hecho de ser bellas, quizás por ese feminismo mal enfocado que también pretende decirnos las pautas de vida para ser "mujer". Solo puedo sentir pena por aquellos que se ven obligados a lo que sea, da igual que sea sexo o que sea cualquier otro "trabajo". Ni la soledad de la que se redean sería causa para darnos pena, acaso no estamos los demás solos sin dedicarnos a la prostitución??.... quien lo esté claro.
 
Comentario:
Siempre me he preguntado cómo se sienten realmente esas que han elegido su profesión voluntariamente.
Si la cantidad de dinero que ganan les compensa, si aguantar las miradas y comentarios de los porteros como el tuyo les afectan y si entender las miradas de lástima como la tuya merecen la pena...
A lo mejor nos producen pena y no debería... y a lo mejor deberían producirnos muchísima más... no lo sé.

No