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Venturas y desventuras de un tio raro
El sarcasmo, como toda forma de ironía, es una tristeza que no quiere llorar y se ríe.
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Podría decir que soy normal y amigo de mis amigos pero, aparte de ser una solemne tontería, no tengo claro ninguna de las dos cosas.
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Lo que iba a ser...
Hay un punto en el proceso de beber en una noche de copas, en el que se cruzan la locuacidad con el sentido común. Con menos copas en el cuerpo se mantiene el sentido común pero uno es más reservado, con más copas uno se vuelve locuaz y charlatán pero pierde, entre otros, el sentido común.

Pero, eso si, si en ese momento “mágico” alguien propone un tema de conversación medianamente interesante (a ser posible distinto de si la morena lleva tanga o no) la tertulia puede resultar entretenida y enriquecedora.

En este caso, a alguien le dio por preguntarnos si nuestra vida había cumplido nuestras expectativas. He de decir que la media de la reunión era de unos cuarenta y tantos con lo que digamos que ya había suficiente “material” como para hacer una valoración.

Los resultados fueron cuando menos curiosos. Entre los asistentes a la improvisada tertulia que, he de decir, desconcertó a las señoritas y señoras que revolteaban alrededor, había profesionales de cierto nivel, algún empresario, un profesor de instituto y yo. La mayoría (creo que excepto yo) divorciados o separados.

Obviamente hubo de todo y para todos porque una conversación de ese tipo, y más si es con algún whisky entre pecho y espalda, da para mucho. Por supuesto se hizo una especie de división entre “vida personal” y “vida profesional”. Pero lo que a mi me llamó la atención fue lo que dijeron un ejecutivo de bastante nivel de una empresa farmacéutica y el profesor de instituto porque tuvieron mucho en común pero en sentido contrario.

El profesor de instituto vino a decir que sin duda, si pensara en cuando comenzó la universidad, su vida actual defraudaría sus expectativas. Diferentes circunstancias entre las que se encuentran una boda prematura le hicieron buscar la seguridad de una oposición. Sin embargo, él decía que estaba contentísimo con su vida y cada vez más. Tanto a nivel personal (en lo que no entro) como a nivel profesional. Había descubierto que le encanta la enseñanza y cada día la disfruta más. No obstante, confesó algo que varios en el grupo dijeron: “No sabía cómo ni porqué yo pensaba ser alguien especial y ahora me doy cuenta que soy una persona normal y corriente. Uno más”.

El ejecutivo dijo que, en su caso, no sólo había cumplido sus expectativas de cuando era un estudiante sino que, seguramente, las había sobrepasado. Con poco más de treinta era un alto ejecutivo de un laboratorio farmacéutico (otro distinto a donde está ahora) y, vino a decir, si lo midiera por cosas tangibles (coche, casa, dinero, lujos, etc..) podría asegurarse que había triunfado. Incluso en su vida familiar la cosa era, al menos, como la había soñado con su mujer inteligente y atractiva, sus dos hijos (la parejita), etc.. Dicho todo esto, el decía que su vida no le gustaba o al menos que no le llenaba. Divorciado no hace mucho, dejó su puesto en una multinacional por otro similar pero en un laboratorio pequeño para evitar los viajes. A lo largo de la noche hablando con él me confesó que le gustaría dejar todo e irse a vivir al campo (confesión que tendría mucho más merito si no fuese porque la dijo casi balbuceando por el efecto de los whiskys).

Lo que me llamó la atención es que, no sé porqué, pensamos que cuando tenemos veinte años somos tan sabios que las expectativas y esperanzas que tenemos se corresponden con lo que nos hará felices y, en muchas ocasiones, no es así. En estos casos, el defraudar las expectativas había desembocado en la felicidad y haberlas sobrepasado incluso había llevado a la decepción.

En mi caso lo que dije lo he dicho aquí en alguna ocasión. Creo que, a modo de mezcla de los casos anteriores, yo descubrí que parte de mis esperanzas eran correctas y las otras no. Yo siempre tuve la idea de trabajar en algo que me gustase, en concreto en aspectos que tuvieran que ver con la tecnología y la ingeniería. Después, porque no decirlo, también me imaginaba como todo lo que conlleva el “éxito”. Dinero, viajes, coches, lujos… y poder. El poder del “jefe”. El primer deseo (trabajar en algo que me gustase) lo conseguí con ganas, voluntad y suerte y me llevo al segundo. Lo malo fue que el segundo (estatus, “poder”, dinero…) me apartó del primero. Afortunadamente, las circunstancias me permitieron reconducirlo y ahora estoy “razonablemente” satisfecho de mi vida en lo profesional. En lo personal, pues tres cuartos de lo mismo. Nunca me imaginé la familia perfecta pero si deseaba tener una pareja perfecta. La tuve y… bueno, la tuve.

Y, debo de confesarlo, yo también pensé que, de alguna forma sería una persona especial. Uno de esos hombres que marcan la historia. Hoy día creo que me voy convenciendo de que, con mis rarezas, me quedaré en un tipo corriente.

Al día siguiente, iba por la mañana a una cita y puse música. Sonó una canción de Sabina de su último disco (creo) que se llama “en pié de guerra” y en una de sus estrofas me hizo acordar de la conversación de la noche anterior: “lo que iba a ser, la mierda que ha sido”.


Están en guerra la sota y el as,
el espejo y el disimulo,
el hospiciano, el niño de papá,
el Einstein y el tonto del culo.
Yahvé, Mefisto, Buda, Cristo, Alá,
las solteronas y los maridos,
Bin Laden, Che Guevara, Supermán,
lo que iba a ser, la mierda que ha sido.

 
Comentario:
me gusta el comentario de miroslav.

A mí todo el mundo me pregunta porqué no quiero ganar más dinero, porqué cuando me da la gana trabajo gratis. Porqué no me preocupa el futuro. Pero ¿qué futuro? el futuro es la muerte. Y que nos van a exigir cuando llegué, no creo que estatus o dinero, así que ¿por qué no disfrutar de la vida mientras podamos?. Una amiga con la que no quise asociarme debido a mi falta de ambición, me dijo,
-te llamaré cuando viva en un chalet con piscina. y yo le contesté, -me parece muy bien no tendré ningún inconveniente en disfrutar de tu piscina si eso te agrada.

Un beso.
 
Comentario:
Es más honesto que tú


http://juan.typepad.com/elife/
 
Comentario:
Art,

No sé si te refieres a mi. Por lo que veo mi tierra es la misma que la tuya. Y hace bastante que conozco AT Kearneay (an EDS company)... una pista.. leete un post que se llama "Bussines"..

Esther,
Es largo de explicar. Muchas veces te gustaría seguir tus sueños pero en medio tienes un estatus que mantener, el cole del niño (y las clases de karate y la equitación), la hipoteca, las vacaciones en Baqueira... y al final terminas vendiendote porque no puedes prescindir de eso. Insisto, es largo de explicar y, obviamente, una generalización. Tampoco le des mucha importancia.
 
Comentario:
Si, la verdad, tienes toda la razón del mundo y mejor no me podrías haber definido. Pero a veces derribarme a mi misma y de la forma en la que me interpongo, no es una tarea facil. No me entiendo ni yo.
Y me podrías explicar eso de los convencionalismos??¿A que te refieres?
Un beso
 
Comentario:
Excelente capacidad de Síntesis.
Y a la hora de trenzar los conceptos.


Tengo entendido que A.T.Kearney desean establecerse en su tierra.


Un atento y cordial saludo

 
Comentario:
En ese punto medio del que hablas entre pasarse de copas y quedarse corto existe la facilidad de idiomas. Nunca te ha pasado que hablas un idioma la mar de bien cuando estás ahí, entre medio y medio?
 
Comentario:
.....Eres tú mismo, un "tipo raro", pero TU, lo cual ya es mucho.

Besos, Rous.
 
Comentario:
Siempre que tengo expectativas, acabo defraudada.. así que siempre que puedo y soy consciente de ello, intento no esperar nada, ni suponer nada, ni ilusionarme con nada, que luego me pego cada leche... Supongo que el secreto es una mezcla de conformismo e ilusión a la vez, pero no he dado con la fórmula aún...
 
Comentario:
¡Ah! Era eso...
 
Comentario:
Sentir que uno es especial es algo general; a fin de cuentas, para cada uno de nosotros somos absolutamente especiales y desde esa subjetividad tendemos a ver en el exterior todo lo que nos "confirma" nuestra especialidad.

Claro que luego vas dándote cuenta de que no somos tan especiales; sin duda diferentes, en aptitudes, sensibilidades, intereses ... Pero no especiales, ni raros. Creo que, si el grado de "rareza" pudiera medirse, lo llamativo de una distribución real de caracteres no sería la diversidad entre las psicologías sino la homogeneidad.

Y si es así (como creo), se me ocurre que muchas veces el miedo a abrirnos y a desnudar lo que llamamos nuestra intimidad (salvo en las borracheras) proviene de una errónea y a veces algo soberbia creencia de ser especiales.

Claro, que seguramente estaré exagerando ... (Los comentarios no admiten matices)
 
Comentario:
siempre me han echo sentir o he sentido que era especial O porque se me adulaban con lo bueno o porque se me criticaba en exceso. Nunca he despertados términos medios en mi persona. Pero observando a la gente me doy cuenta que no, que al final soy del montón, que tengo tantas cosas buenas como malas, como todo el mundo.
Que he logrado cosas, pues si. Pero posiblemente por 10% de suerte y 90% de trabajo.
"Si mi vida ha cubierto mis expectativas con 20 años"
Pues no lo se. Ultimamente soy de la política que siempre se podría estar mejor, pero también peor.
Cuando yo salí de la facultad siempre bromeaba que hasta que no fuera en un Porche rojo a una obra, no lo iba a haber logrado.
Un día deje de bromear con eso. Cuando me di cuenta, que las expectativas de la vida no se median por el dinero o lo material. Ahora ya no me importa.
En fin, hoy no es un buen día para habrá de este tema
Un saludo, Don Tito... que tenga una bonita semana.
 
Comentario:
afortunado en el trabajo ¿desafortunado en amor?... (lo pregunto porque no me ha quedado claro)...

y mi interpretacion a lo leido me lleva a esa maldita frase de "no se puede tener todo"... a veces jode, mucho, por cierta...
 
Comentario:
Hay una canción, que he recordado al leer la letra de Sabina. No voy a citarla, sólo quería decir que, me ha gustado mucho, la respuesta al comentario de Esther:

"Y sinceramente, seguramente lo único que se interponga entre tus expectativas y tu seas tu misma y un montón de convencionalismos"

Y sinceramente, creo que tienes razón.

Besos mil
 
Comentario:
Yo no he dicho que fuera fácil... no creo que lo sea en la mayoría de los casos.
Pero que se puede hacer, estoy segura... y tengo miles de ejemplos a mi alrededor que me lo han demostrado.
Lo que yo no tengo tan claro es si yo sería tan valiente, pero estoy segura de que todo se puede mejorar.
 
Comentario:
Esther,

En el aspecto profesional, he "logrado" trabajar en lo que me gusta. No mucho más aunque siempre he creído que era lo principal.

Y sinceramente, seguramente lo único que se interponga entre tus expectativas y tu seas tu misma y un montón de convencionalismos.


Reich,

Creo que es algo más complicado que eso de darse cuenta y rectificar. Muchas veces cuando quieres rectificar tienes un montón de cosas que te lo impiden.

Inés,

Como muchas veces, eso es una exageración pero si, a veces encontrar un grupo de tios hablando y sin prestarle mucha atención al "entorno" puede desconcertar.
 
Comentario:
Me alegro de que tu hayas podido conducir tu vida como has querido. Yo todavia estoy en la epoca en la que te haces todas esas expectativas, ademas las mismas que las tuyas, ingenieria informatica(más concretamnte), y lo veo tan lejano y tan dificil que me gusta saber que tu lo hayas logrado. Un beso
 
Comentario:
Lo que está claro que es que raramente nada es como nos lo habíamos imaginado...
A mí siempre me ha costado muchísimo imaginarme el futuro y quizás por ello no tengo muchas espectativas que defraudar o superar...

Pero creo que el día que me de cuenta de que no voy por el buen camino en lugar de sollozarlo con 2 copas de más haría algo rectificar... o no.. yo que sé...

Besos.
 
Comentario:
Estoy escuchando:

"Caminante, no hay camino, sino estelas en la mar."

"Golpe a golpe, verso a verso"

 
Comentario:

¿Y dices que a las señoritas y señoras que revoloteaban por allí les desconcertó? ¿ Por qué? ¿Acaso no es la conversación que más sale en los grupos de 35-45?
La verdad es que las conclusiones a las que llegasteis fueron las más habituales...

Saluditos.
No