Micromundo
He oído varias veces que los científicos son raros y también he oído lo mismo de los técnicos. Ahora bien, la fama de raros raros la suelen tener los informáticos. Hay un chiste que me hizo gracia cuando me lo contaron.
Es largo pero intentaré resumirlo: Un tío va por la calle y se encuentra una rana. La coge y se la mete en el bolsillo. Al poco desde el bolsillo le llega un chsiteo:
- psttt, psss
El tío pilla la rana en la palma de la mano y la rana le dice:
- Oye.. mira, soy una princesa.. si me das un beso me liberaras del embrujo.
El chaval pasa, mete la rana en el bolsillo y sigue andando hast que otra vez la rana le dice:
- ehh.. bueno, escucha; mi padre es el rey y esta forrado. Si me das el beso y me salvas te dará una buena recompensa.
El tío vuelve a meterse la rana en el bolsillo y sigue andando. La rana insiste.
- Bueno tío, pero a ti que te pasa?. Esta bien, no creí que llegara a este punto pero bueno. Mira tío, aparte de que mi padre sea rico yo estoy buena que te cagas así que dame el beso y te hago lo que tu quieras.
Esta vez el tío piensa un poco pero decide que no y cuando va a meterse la rana en el bolsillo la rana insiste:
- Tío, tu esas chiflado o que?.. es que a ti no te interesa nada?.
- Mira –dice el tío mirando a la rana- yo soy informático, me paso mi vida en mi micromundo, no salgo con tías ni me importa el dinero. Eso sí, una rana que habla mola mogollón.
No voy a decir que me identifique porque no es así pero lo cierto es que a mi lo que de verdad me gusta es el trabajo técnico. Cuando tengo que desviarme para funciones gerenciales, administrativas o comerciales me jode mucho. Lo curioso de todo es que, como gran parte de mi experiencia ha sido como free lance he tenido que hacer estas funciones con cierta frecuencia.
De las funciones que menos me atraen son las comerciales. A pesar de que alguna vez me han dicho que soy buen comercial yo siempre defiendo que soy buen comercial cuando tengo que “vender” algo que he hecho yo, que lo conozco y que estoy convencido que es bueno. Vaya, que desde luego no soy de los que le venden hielo a los esquimales. (Tal vez si yo he diseñado la máquina de hielo).
Hace unos años, cuando decidí cambiar como ya he contado en alguna ocasión, fue porque a cada pasito que daba hacia la cumbre en esa especie de escalera al “éxito profesional” que se diseña en las grandes empresas y que llaman carrera profesional, más me alejaba del trabajo que más me gustaba.
Hoy, en el mundo de la pequeña empresa, soy feliz trasteando en mi “micromundo”• de voltios , bits y nanosegundos. Es cierto que es bastante corriente que me salten enanos que se empeñan en su pertinaz crecimiento, y que a veces se me mete algún voltio en el ojo, pero lo prefiero mil veces a los tediosos informes de gastos, evaluaciones de desempeño, etc.. Y no digamos cuando se trata de las reuniones de venta de humo.
Aún así, la pequeña empresa te obliga a veces a que el cocinero cambie la rueda de la furgoneta y, en mi caso, me toca algunas veces hacer acción comercial. Ayer tuve uno de estos días. Varios posibles clientes (en jerga comercial se les llama prospectos, como los de las medicinas) venía a ver alguna de nuestras soluciones implantadas en otro cliente.
El día se dividió para mi en dos partes. Una es la exposición de las soluciones, sus funcionalidades, etc.. Esa es la parte donde no solo no me molesta sino que disfruto. La otra parte es la “comercial” que consiste en ir a comer, tomar café y charlar. Esta parte debería ser la sencilla pero es la que a mi me mata. Tener que escuchar a gente que no me interesa, asentir (bueno, seamos sinceros, yo suelo conformarme con no disentir y ya me cuesta) con argumentos u opiniones contrarias y, sobre todo, observar la evidencia de que, detrás del compadreo y de las buenas formas hay una sensación de que todo el mundo pretende imponerse a los demás.
Es curioso pero el día en sí me trajo recuerdos de no hace mucho y me alegre de que me resultaran tan lejanos siendo tan recientes.
Hoy, estaba intentando solucionar un problema técnico que me ha surgido. He pasado enfrascado en la tarea desde las ocho de la mañana hasta las cinco de la tarde y se me ha olvidado comer. Cuando por fin lo he solucionado, he mirado a mi alrededor. Allí estaba yo con mis vaqueros manchados. No había nadie ya, no se escuchaba nada y todo a mi alrededor estaba desordenado, lleno de cables, fuentes de alimentación, ordenadores, polímetros, destornilladores y soldadores. Estaba contento. Por fin funcionaba mi diseño. Mi felicidad no tenia nada que ver con sueldos, beneficios ni objetivos. Es la satisfacción que se obtiene cuando se ha completado un reto y encima, te has divertido resolviéndolo.
Si, decididamente soy raro y seguramente antisocial. Y me gusta.
Es largo pero intentaré resumirlo: Un tío va por la calle y se encuentra una rana. La coge y se la mete en el bolsillo. Al poco desde el bolsillo le llega un chsiteo:
- psttt, psss
El tío pilla la rana en la palma de la mano y la rana le dice:
- Oye.. mira, soy una princesa.. si me das un beso me liberaras del embrujo.
El chaval pasa, mete la rana en el bolsillo y sigue andando hast que otra vez la rana le dice:
- ehh.. bueno, escucha; mi padre es el rey y esta forrado. Si me das el beso y me salvas te dará una buena recompensa.
El tío vuelve a meterse la rana en el bolsillo y sigue andando. La rana insiste.
- Bueno tío, pero a ti que te pasa?. Esta bien, no creí que llegara a este punto pero bueno. Mira tío, aparte de que mi padre sea rico yo estoy buena que te cagas así que dame el beso y te hago lo que tu quieras.
Esta vez el tío piensa un poco pero decide que no y cuando va a meterse la rana en el bolsillo la rana insiste:
- Tío, tu esas chiflado o que?.. es que a ti no te interesa nada?.
- Mira –dice el tío mirando a la rana- yo soy informático, me paso mi vida en mi micromundo, no salgo con tías ni me importa el dinero. Eso sí, una rana que habla mola mogollón.
No voy a decir que me identifique porque no es así pero lo cierto es que a mi lo que de verdad me gusta es el trabajo técnico. Cuando tengo que desviarme para funciones gerenciales, administrativas o comerciales me jode mucho. Lo curioso de todo es que, como gran parte de mi experiencia ha sido como free lance he tenido que hacer estas funciones con cierta frecuencia.
De las funciones que menos me atraen son las comerciales. A pesar de que alguna vez me han dicho que soy buen comercial yo siempre defiendo que soy buen comercial cuando tengo que “vender” algo que he hecho yo, que lo conozco y que estoy convencido que es bueno. Vaya, que desde luego no soy de los que le venden hielo a los esquimales. (Tal vez si yo he diseñado la máquina de hielo).
Hace unos años, cuando decidí cambiar como ya he contado en alguna ocasión, fue porque a cada pasito que daba hacia la cumbre en esa especie de escalera al “éxito profesional” que se diseña en las grandes empresas y que llaman carrera profesional, más me alejaba del trabajo que más me gustaba.
Hoy, en el mundo de la pequeña empresa, soy feliz trasteando en mi “micromundo”• de voltios , bits y nanosegundos. Es cierto que es bastante corriente que me salten enanos que se empeñan en su pertinaz crecimiento, y que a veces se me mete algún voltio en el ojo, pero lo prefiero mil veces a los tediosos informes de gastos, evaluaciones de desempeño, etc.. Y no digamos cuando se trata de las reuniones de venta de humo.
Aún así, la pequeña empresa te obliga a veces a que el cocinero cambie la rueda de la furgoneta y, en mi caso, me toca algunas veces hacer acción comercial. Ayer tuve uno de estos días. Varios posibles clientes (en jerga comercial se les llama prospectos, como los de las medicinas) venía a ver alguna de nuestras soluciones implantadas en otro cliente.
El día se dividió para mi en dos partes. Una es la exposición de las soluciones, sus funcionalidades, etc.. Esa es la parte donde no solo no me molesta sino que disfruto. La otra parte es la “comercial” que consiste en ir a comer, tomar café y charlar. Esta parte debería ser la sencilla pero es la que a mi me mata. Tener que escuchar a gente que no me interesa, asentir (bueno, seamos sinceros, yo suelo conformarme con no disentir y ya me cuesta) con argumentos u opiniones contrarias y, sobre todo, observar la evidencia de que, detrás del compadreo y de las buenas formas hay una sensación de que todo el mundo pretende imponerse a los demás.
Es curioso pero el día en sí me trajo recuerdos de no hace mucho y me alegre de que me resultaran tan lejanos siendo tan recientes.
Hoy, estaba intentando solucionar un problema técnico que me ha surgido. He pasado enfrascado en la tarea desde las ocho de la mañana hasta las cinco de la tarde y se me ha olvidado comer. Cuando por fin lo he solucionado, he mirado a mi alrededor. Allí estaba yo con mis vaqueros manchados. No había nadie ya, no se escuchaba nada y todo a mi alrededor estaba desordenado, lleno de cables, fuentes de alimentación, ordenadores, polímetros, destornilladores y soldadores. Estaba contento. Por fin funcionaba mi diseño. Mi felicidad no tenia nada que ver con sueldos, beneficios ni objetivos. Es la satisfacción que se obtiene cuando se ha completado un reto y encima, te has divertido resolviéndolo.
Si, decididamente soy raro y seguramente antisocial. Y me gusta.
Comentario:
Raros los informáticos????A mi me lo vas a contar que estamos en el mismo ramo,pero al ser mujer, creo que lo veo desde otro punto de vista, aunque comparto muchos de tus argumentos.Disiento contigo en que para mí la parte que más disfruto es la comercial, mi marido es más la parte técnica, y ambos con nuestras diferencias disfrutamos al unísono de nuestra pequeña empresa.
Comentario:
Pues no es tan raro que disfrutes con lo que te gusta... A mi me pareces coherente, que eso sí que es raro.
Comentario:
Es lo que tiene ser y sentirse informatico, que por mucho que tu te lo propongas, lo que tira, tira y de verdad.Y cuando estás enfrascao´en algo y encima te gusta es que no puedes parar, si, yo tambien soy una enganchada.
Comentario:
Jajaja, insistente la princesita, pero entre este informático y la princesa de mi post, acabarían con cualquier cuento de hadas en un segundo. Si es que ambos están tan campantes, que no hay historia que valga; lo que no sé cual de los dos es más cruel. Al final va a ser más atractivo tropezarse con la nobleza, aunque en la primera vuelta, el personaje se convierta en batracio.
Un Beso
Un Beso
Comentario:
Qué mejor manera de "perder" el tiempo que disfrutando del idem.
Así que cambia raro por afortunado.
1beso
Así que cambia raro por afortunado.
1beso
Comentario:
Quizás seas un poco raro, si, porque hoy en día, encontrar a alguien que disfrute haciendo las cosas bien hechas, no es fácil.
Pero tampoco te atormentes por sentirte raro... mejor así no ser un ser anonadado...
Seguiré leyendo tus rarezas... Un beso...
Pero tampoco te atormentes por sentirte raro... mejor así no ser un ser anonadado...
Seguiré leyendo tus rarezas... Un beso...
Comentario:
lo que tu llamas raro yo le llamo ser una persona coherente y que le gusta hacer bien las cosas... una persona satisfecha, en definitiva... mi enhorabuena...
Comentario:
Y yo me pregunto,
No sería más raro que una persona disfrutase de una comida con alguien con la que no comparte afinidad??
No sería más raro que alguien que disfruta de su trabajo pasase de él??
No sería más raro que alguien fuese raro y no se diese ni cuenta??
No sería más raro que alguien, después de hacer todo lo que cuentas, no se hubiera parado a pensar si eso es normal o es raro??
Vamos... que seguro que se puede ser más raro.
Besos.
No sería más raro que una persona disfrutase de una comida con alguien con la que no comparte afinidad??
No sería más raro que alguien que disfruta de su trabajo pasase de él??
No sería más raro que alguien fuese raro y no se diese ni cuenta??
No sería más raro que alguien, después de hacer todo lo que cuentas, no se hubiera parado a pensar si eso es normal o es raro??
Vamos... que seguro que se puede ser más raro.
Besos.
Comentario:
Te entiendo perfectamente.
Comentario:
Para mi hoy también ha sido un día en el que he disfrutado de mi trabajo. Pero yo aun no tengo decidido que es lo que me gusta más... si la parte técnica o la de gestión. Cuando tengo que combinarlo es cuando más me gusta mi trabajo. Hay días que pienso que hasta tengo un par de neuronas que funcionan bien y me siento muy satisfecha.
Comentario:
Si no fueras raro no tendrías este blog.
Los raros y solitarios son los que hacen que el mundo vaya evolucionando.
Las personas como tu son las que valen, pero tiene que haber pocas, es lo que tiene esta estructura piramidal jejejej y tu, no puedes permitirte bajar, tienes que subir.
Eres como el aguila.
Un diamante convive entre miles de toneladas de carbón.
...
Gracias por existir
Los raros y solitarios son los que hacen que el mundo vaya evolucionando.
Las personas como tu son las que valen, pero tiene que haber pocas, es lo que tiene esta estructura piramidal jejejej y tu, no puedes permitirte bajar, tienes que subir.
Eres como el aguila.
Un diamante convive entre miles de toneladas de carbón.
...
Gracias por existir





